lunes, 16 de marzo de 2026

e-book 202. Catarsis de una farsa. Nada es verdad, Veronica Raimo

Libros del Asteroide, 2023


 I.

               Quedó en situación expectante tras una votación de títulos en un grupo lector. Para no repetir la situación comicial, se decidió leer en orden de mérito. Quienes lo propusieron adujeron que iba a ser un libro entretenido y divertido. Si bien el texto goza de cierto grado de humor y fina ironía, no es una lectura ligera; guarda en medio algunas reflexiones incisivas.

II.

               En principio, el título propicia un juego de intenciones. En el original, Niente di Vero puede significar ‘nada de verdad’, así como ‘nada de Veronica’ que es el nombre de la protagonista, alter ego de la autora, quien brinda una mirada crítica sobre su familia y, por extensión, de aquellas de clase media acomodada ubicada en uno de los barrios de Roma.

III.

                En sí misma, Vero intenta llevar a cabo una catarsis de la farsa en que vive. Un padre severo, cuyo pasatiempo es levantar paredes internas; una madre entrometida y dependiente del cariño de sus hijos a quienes atosiga y un hermano talentoso son parte de una historia que incluye amigas, amores, viajes, sexo y otros matices en donde nada de lo que se vive es tal.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

               A pesar de la agilidad y fluidez de la novela, rescato dos cosas. Primero, el hecho de alzarse con el premio Strega Giovani –votado por los jóvenes italianos-, que seguramente se habrán sentido identificados en más de un aspecto: los problemas de emancipación, el integrarse al mundo de los adultos y las sombrías perspectivas de tener que migrar a otras geografías en busca de una ocupación que les permita ganarse la vida. Luego, hay ciertas perlitas que pagan el ejemplar, como la siguiente,

‘Hace algún tiempo vi una obra de teatro en Berlín que trataba sobre los cuerpos perdidos. […] La importancia de tener un cuerpo al que volver a abrazar o, en el peor de los casos, al que enterrar. Un cuerpo por el que llorar. Un cuerpo al que regresar. Los rostros destruidos, aniquilados, de esas madres que llevan años buscando un cuerpo y tienen que conformarse únicamente con su ausencia. La muerte es atroz, pero la imposibilidad del duelo es inhumana.’

V.

               De estilo directo, ameno y coloquial, Raimo repasa en gran medida su propia vida y la de su generación con una dosis de sarcasmo y humor que incluyen anécdotas graciosas, en un sinceramiento suicida donde todo parece impostura. Con un dejo agridulce final, es una obra más que apropiada para llevar de vacaciones o leer durante un viaje de horas.

miércoles, 11 de marzo de 2026

Hurgando en la Revolución. Quemar el cielo, Mariana Dimópulos

Adriana Hidalgo, 2019

I.

               Apenas lanzado al ruedo, lo apunté por dos razones: la buena experiencia previa con otra obra de la autora y el anuncio de que la trama recorría nada menos que la convulsa historia de nuestro pasado reciente. Habiendo dedicado más tiempo al estudio de la historia contemporánea argentina que a la literatura, me preguntaba cómo encararía Dimópulos una ficción sin caer en el amarillismo panfletario ni en la mirada escatológica de esa sociedad. La irrupción del encierro sanitario del año 2020 la postergaron hasta la fecha.

II.

               La novela cuenta con dos protagonistas de exclusión. La narradora, una mujer en la medianía, con un hijo que vive en el exterior y con otro con el que no se trata, ambos adultos, sale en busca del paradero final de Lila, una prima algo mayor, que hacia mediados de los pasados años ’70 decidió enrolarse en la militancia activa para hacer la Revolución Socialista como miembro del Partido Revolucionario de los Trabajadores y su brazo armado, el Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP).

III.

                Su curiosidad se ve espoleada ante el silencio familiar de quienes conocían a Lila, como si todos se hubieran puesto de acuerdo en realizar un forzoso olvido, desterrando de sus mentes a aquella loca quien, como tantos jóvenes de su tiempo, fueron combatiendo, primero, el origen de las desigualdades –las empresas capitalistas- y las instituciones represoras al servicio de éstas, después, ejerciendo la lucha armada. Algunos dicen que está muerta; otros sostienen que se halla en el exterior, exiliada. Para la narradora, solo se puede salir de dudas consultando documentos de la época y haciendo contacto con otros supervivientes que la conocieron o trataron.

IV.

               Destaco la estructura en que se presenta la historia en el texto. A medida que el lector se adentra en la investigación de la narradora, Dimópulos alterna sabiamente el acontecer de Lila y su deriva militante, de manera que la tensión narrativa se reparte entre los sucesos de aquellos años y los que tienen lugar en tiempo presente, tras los testimonios que su protagonista recoge. Así, hurgando en los albores de una Revolución que no fue, ambas historias se solapan hacia el final, cuyo desenlace sorprende al desprevenido.

V.

               De estilo directo y coloquial, trepidante y siempre amena, la novela cierra con un profuso listado de material bibliográfico utilizado por la autora en su construcción. A escasos días de cumplirse el medio siglo del golpe militar que acabara con la vida de miles de personas, sirva esta lectura como un ejercicio de memoria sobre quienes, persiguiendo un ideal, ofrendaron su vida en aras de una sociedad más justa. Recordar el horror hace más difícil que se repita. 

viernes, 6 de marzo de 2026

Pasajera en trance. Cruza, Camila Vázquez

Concreto, 2025

I.

               Fui el responsable de la lectura conjunta, al ser propuesto entre otros títulos por la Arquitecta. Habitualmente, nos allega libros que, de por sí, no elegiría; por eso espero con ansias sus opciones, para incursionar en letras que no son de mi agrado, generalmente novedades. Lo que llamó mi atención en esta ocasión fue que había sido obsequio de su hermana mayor. Me pregunté qué imagen de una persona debe tener quien regala un libro a otra –que no siempre coincide con la de un tercero, aun siendo el mismo destinatario-.

II.

               Esta breve novela, premio Estímulo a la Escritura en Narrativa Breve 2022, editada bajo el sello de una tan novel como ignota editorial, tiene una narradora, quien parece explicarle a la autora –porque se dirige a una tal Camila-, la vida de las mujeres de su familia, que le dieron origen e identidad. Así, mientras repasa las características más sobresalientes de su bisabuela Julia, su voluptuosa y rubia abuela Lucía, su ausente madre Silvia –fallecida cuando Camila era niña- y su sustituta, Adriana, la autora va tejiendo una historia que la tiene como protagonista.

III.

                Es una voz en sueños la que impulsa su escritura. Descendiente de indias, criollas y gringas, Camila parece ser producto de múltiples cruces: en ella convergen razas, geografías, anhelos de liberación y una defensa activa de los derechos de las mujeres, aun bajo el rol de docente del área de Letras. Porque enseñar también es una militancia: es hacer patria.

IV.

               El título, entonces, alude a distintas acepciones. Por un lado, están las ciudades (Rosario, Merlo -San Luis-, las sierras de Córdoba) que la protagonista recuerda ir cruzando en un plateado Ford Falcon Deluxe 1968. Luego está la necesidad de abandonar lo conocido y –metafóricamente- cruzar una frontera a través de la escritura para adentrarse en la búsqueda de una identidad, buceando en el pasado familiar. Finalmente, al encarnar el cruzamiento de generaciones, razas y deseos Camila se vuelve una pasajera en tránsito: en trance perpetuo hacia la pertenencia.

V.

               Con una prosa que muchas veces se acerca a lo poético, poblada de imágenes naturales –amapolas, girasoles, caballos, mulas, ríos, etc.- que representan sendos símbolos narrativos y dotada de un nervio conductor –la savia, que se vuelve sangre, y la sangre que se vuelve tinta-, Vázquez ofrece una obra que podría enmarcarse en la autoficción, o ficción del yo, pero lo realiza de manera original, versátil y fluida. En suma, una bocanada de aire renovado sobre un tema tan trillado como es el intento de explicarnos quiénes somos. Auspicioso debut de la autora.

 

domingo, 1 de marzo de 2026

e-book 201. Detrás de las ruinas. La caja negra, Amos Oz

Siruela, 2019

I.

               Fue un título que surgió entre varios amigos lectores, pero nadie se animó a proponerlo para compartir. Lo tenía pendiente hacía años y no tuve prurito en avisar que habría de encararlo. Afortunadamente, una pareja de amigos de origen judío decidió acompañarme en la quimera y fueron quienes a la hora de reunirnos me pusieron en contexto en que fuera escrita la novela –por si yo no estuviera al tanto de la historia reciente de Israel- y a qué segmento social pertenece cada personaje. Vaya hacia ellos, entonces, mi más sincera gratitud y reconocimiento.

II.

               Esta novela epistolar refiere a un clásico triángulo amoroso, donde Alec, un investigador sobre el fanatismo y la violencia, ha puesto fin hace siete años a su matrimonio con Ilana –una infiel serial-, la ha despojado de todos los bienes materiales posibles y, de paso, se ha deshecho de la carga que supone un crío de pocos años. Tras ese lapso de tiempo, ella ha vuelto a escribirle pidiéndole ayuda pues le resulta poco menos que imposible lograr que el hijo de ambos se avenga a comportarse dentro de la ley y teme que en breve se vea envuelto en cuestiones policiales.

III.

                Así, se entabla un intercambio de cartas y notas, no solo entre ellos sino también con Michel, el nuevo marido de Ilana, un judío ortodoxo de origen africano que milita activamente en favor de la defensa de los territorios ocupados –en suma, uno de esos fanáticos que estudia Alec-, además del administrador de los bienes de Alec quien, sito en Jerusalén, es el mediador en la entrega de las cuantiosas sumas que Michel, primero, y luego su propio hijo le reclaman. Hacia el final, una situación equívoca dará lugar a un desenlace inesperado.

La versión digital, gentileza de EpubLibre.

IV.

               La novela se desarrolla entre febrero y octubre de 1976, entre E.E.U.U., Inglaterra e Israel. Desde el inicio la tensión narrativa atrapa al lector, que asiste a un contrapunto sin igual. Alec encarna a los judíos tradicionales, que estando en la diáspora vieron fundar el Estado de Israel; Michel es el modelo de migrante africano, cuyos estudios los realiza en Francia y se enrola en el sionismo fanático. Boaz, el hijo de Alec, es el típico joven de una generación a la que las luchas y la historia no le afectan; sólo desea hacer su vida. De esta manera, la novela no se circunscribe a la reconstrucción de un matrimonio en ruinas.

V.

               De estilo directo y frontal, con jugosos diálogos –la mayoría, alrededor de cuestiones de dinero y ciertos pases de facturas-, la sensualidad sinuosa de la dama y los comentarios picantes no exentos de humor del albacea, hacen de ésta una novela memorable, que no es óbice para que Oz exponga distintas miradas acerca de una misma realidad. Para disfrutar de buena literatura.