jueves, 13 de agosto de 2026

e-book 215. Más allá de la ausencia. Miembro fantasma, Fernanda Trías

Páginas de espuma, 2025

I.

                Aproveché la propuesta original, para extenderla en un doble frente. En principio, la autora se dio cita en una reconocida librería local para hablar de este libro –de reciente aparición- y de cómo surgieron los textos y las estructuras que conforman cada uno de los relatos, algo por demás interesante que no se agota en el contenido ni en su interpretación. Por otra parte, convoqué a un grupo de lectores a compartirlo, basado en una lastimosa crítica aparecida en un periódico de un país vecino sobre este trabajo.

II.

               El ejemplar se compone de una serie de diez relatos de diversa extensión y, aunque parece ecléctico, puede hallarse un hilo conductor entre ellos. Ei título de marras condensa en gran medida lo que acontece con el grueso de su contenido. Tomado de un relato homónimo, se llama médicamente miembro fantasma a aquél que, una vez extirpado del cuerpo genera sensaciones como si aun siguiera presente –v.g., picazón o prurito, cuando el miembro ya ha sido amputado-. En cualquier caso, se refiere siempre a la sensación de carencia o ausencia.

III.

                Una zona de Bogotá que, sin serlo, resulta una frontera entre pobres y ricos; un orador que testimonia su intento de suicidio; un par de mujeres enfermas que se dan el lujo de eludir la prohibición de fumar; un grupo de asistentes a un taller de escritura que deben enfrentar el remate de un cuento; un escritor que desea narrar algo sobre otro escritor, son algunos de los motivos aparentes de los que Trías se vale para exponer una búsqueda que intenta cubrir una falta, o una evocación de tiempos mejores cuando la vida no se había llenado de ausencias: de personas, lugares, vínculos, afectos.

La versión digital, gentileza de una amiga lectora

IV.

               Destaco la variedad de registros que la autora utiliza para conformar cada uno de los relatos. El cierre de una relación a través de una epístola; la superposición alternada entre un homicidio, las cenizas de la abuela y la adopción de una mascota; el paralelismo entre la vulnerabilidad de un gorrión en una noche de tormenta y un alcohólico que lo observa; el encuentro entre dos paisanos rememorando lo ocurrido durante la dictadura en un barrio uruguayo, todo converge hacia aquello que se ha perdido.

V.

               De estilo coloquial y ameno, con diálogos bien provocados y descripciones acertadas, Trías nos ofrece un cúmulo de textos donde los personajes se debaten entre la soledad cotidiana que apareja sinsabores y la nostalgia que genera el recuerdo de momentos felices. Un libro breve, que sirve como umbral al universo narrativo de la autora. 

 

sábado, 8 de agosto de 2026

Versión Original 25. La casa de las bellas durmientes, Yasunari Kawabata


 Emecé, 2011

           Hace días atrás alguien del entorno lector lo nombró y me retrotrajo a su lectura a comienzos del 2011, cuando se reeditara tras larga ausencia en las librerías. Publicada la reseña en otro espacio en ese momento, me pareció oportuno rescatarla, aun con una introducción de la que me arrepiento en parte, pero que refleja mi escritura de entonces.


Fue a principios de este año cuando una gran lectora me allegó este título, entre otros que me sugería leer porque le habían encantado. Asimismo, me advirtió que estaba agotado hacía ya varios años. Su proverbial nobleza me lo ofreció en préstamo, con la condición de devolución una vez finalizada su lectura. Tozudo y resuelto, deambulé un sinnúmero de días tratando de obtener algún paradero de él, sin fortuna. Cuando el pasado domingo, al entrar en una librería local, choqué literalmente con la torre de ejemplares recientemente reeditados, afluyó el terror. En mi juventud, creía poder conseguir cualquier libro. Luego, al entrar en la adultez, comencé a pensar que los libros buscaban que yo los encontrase. Ahora, en mi plenitud, mucho me temo que exista un silente complot entre las editoriales con el fin de sorprenderme, reeditando aquello que vengo buscando desde hace tiempo o que ya no se encuentra disponible.

               No se cómo describírtelo. En lo que se lee, es la historia de Eguchi, un hombre de sesenta y siete años al que se le propone participar de un encuentro con una mujer joven y bonita, en una posada en la cual ella estará dormida –narcotizada- y no podrá despertarse durante toda la noche. Estará expuesta a su voluntad durante el lapso que dure su sueño, desnuda, con su respiración y los aromas que emitan su cuerpo y su aliento, sin posibilidad de otro contacto que no sea compartir una manta calefaccionada eléctricamente. Se le solicita no sólo discreción, sino integridad –sin maltratos ni actos pecaminosos-; se trata sólo de acompañar el descanso de la joven con su propio descanso.

               Pero no sólo es eso. Kawabata nos describe todas las reflexiones que se suscriben en el imaginario de aquel hombre cada vez que visita la casa. Porque ese ejercicio crea adicción y dependencia; como si uno no se pudiera sustraer a la tentación de probar –a esa edad, y sin dejar de ser hombre- cómo sabe la juventud de la vida. Para colmo, se sospecha que las participantes son elegidas vírgenes, siendo éste un condimento adicional de la trama.

               Relatado por un narrador –que parece oficiar de mero espectador-, la meditación recae sobre la historia propia, la familia y el amor, la proximidad del fin, la vitalidad como contracara… Y la muerte. Esa eterna convidada de piedra que se da cita sin avisar, tanto para la vejez como para la juventud.

               El autor construye su relato en base a estas oposiciones; mas lo hace con maestría y dinamismo. Crea una atmósfera en la descripción, de la cual ningún lector puede sentirse ajeno. Con elementos cotidianos y básicos –como una sórdida habitación contigua y escasos diálogos con los responsables de la experiencia-, Kawabata se las ingenia para hacer creíble una historia que involucra los sentires de la senilidad, junto a la fuerza avasallante de la juventud, cuando ésta se halla a total merced de aquélla.

               En síntesis, un librazo de escasas páginas, pero lleno de simbolismos, que sugiero transitar. Lo disfruté mucho, casi como todo lo que leí de este autor. Espero que vos también.

lunes, 3 de agosto de 2026

e-book 214. Un amor en ciernes. La distancia que nos separa, Maggie O'Farrell

Libros del Asteroide, 2024

I.

              Quien lo propuso para compartir, lo hizo en base a las buenas repercusiones de los últimos trabajos de la autora, suponiendo que era uno nuevo sin saber, como es el caso, que se trata de una publicación aparecida hace años, traducida recientemente. Pillada en su buena fe, se disculpó al poco pues la mayoría de lectores fue abandonando su lectura. Es que el negocio editorial tiene estas cosas: rescatar algún trabajo anterior de quien alcanzara cierto éxito, intentando que el mismo dispare las ventas, lo que a veces logra a cambio de un chasco al lector.

II.

               O’Farrell reúne en esta novela dos historias distantes y disímiles. Por un lado, está Jake, un adolescente que se encuentra en Hong Kong trabajando como empleado en una productora audiovisual. Fruto de un amor circunstancial de su madre, que vive en Gran Bretaña, sale junto a su chica y una amiga el día de la aglomeración del barrio de Kowloon en enero de 1993 -antes de ser demolido- y sufre las consecuencias. Por el otro, está Stella, una jovenzuela que se desempeña como productora de radio. Hija de padres italianos radicados en Escocia, tiene una hermana mayor que se preocupa por ella. Tan apegadas la una a la otra, son segregadas por sus compañeros de escuela y hasta sufren bullying.

III.

                Un hecho fortuito, lleva a Jake a Inglaterra –junto a su chica- y él aprovecha la ocasión para indagar sobre la identidad de su padre, del que solo tiene un supuesto apellido y sabe que estuvo radicado en una comunidad hippie en cierto lugar de Irlanda. Por otra parte, Stella encuentra asfixiante la vida que lleva y decide desaparecer, sin avisar a la familia, para recomenzar una nueva vida en otro entorno geográfico.

La versión digital, gentileza de una colega lectora

IV.

               Habría que resaltar la intención de la autora de estructurar una novela de amor con dos personajes que tienen algo en común: no encajan en el lugar donde viven y sufren problemas desde la infancia que no pueden resolver. Pero la forma que elige es poco apropiada: párrafos cortos que se alternan no solo entre Jake y Stella, sino también con sus madres, abuelas, amigos, etc., volviendo tan fragmentario el aporte de datos, que resulta necesario tomar apuntes para saber quién habla. Así, el uso continuo de elipsis termina aburriendo. Además, la manera en que conduce al encuentro a sus protagonistas resulta tan trivial y previsible, más propio de una novela rosa que de algo serio.

V.

               De estilo coloquial, con múltiples idas y vueltas en el tiempo, O’Farrell ofrece un intento fallido de novela romántica con dos borders en un amor en ciernes. Para dejar pasar.