domingo, 10 de mayo de 2026

e-book 207. Días de niebla. La revolución es un sueño eterno, Andrés Rivera

Seix Barral, 2012

II.

                Esta novela histórica apareció en 1987, año de grandes vaivenes en el ámbito local. El levantamiento carapintada que tuvo en jaque al gobierno radical durante los días de Semana Santa, junto al esperanzado Plan Primavera económico –que concluyera con un estrepitoso fracaso pocos meses después- y el resurgimiento del peronismo renovador, que se alzara con el triunfo en el primer estado argentino, no parecen ajenos al clima de época que Rivera revela en la figura de quien fuera considerado el orador de la Revolución de Mayo cuando, en la memorable sesión del 22 de Mayo del Cabildo Abierto abogara por la destitución del Virrey de un Fernando VII encarcelado y la emancipación local del yugo español: Juan José Castelli.

III.

               Así, Rivera repasa los últimos días de un abogado que tuvo que revestirse de militar, liderando las fuerzas de un bisoño ejército de la Revolución con el fin de concitar la adhesión de los pueblos del interior del Virreinato del Río de la Plata –para lograr cohesión territorial y así descartar cualquier atisbo de secesión-, enfrentar a un ejército español mejor preparado y aniquilar la oposición, que pugnaba por reponer a la realeza española al mando del gobierno.

IV.

                En esos últimos días en los que un cáncer de lengua condujera hacia la tumba al egregio tribuno, Rivera expone en primera persona no solo al convencido jacobino de la necesidad de liberarnos de la tutela española –junto a su primo, Manuel Belgrano, y a Mariano Moreno-, sino que intenta mostrarnos la dimensión humana del personaje, que se cuestiona todo el tiempo lo atinado o no de sus decisiones, tanto en el plano político como en el personal. Sometido a juicio por el gobierno central, tras la derrota en los campos de Huaqui, un desilusionado Castelli se pregunta si todo el esfuerzo que se estaba realizando, habría de coronarse con aquel sueño que siempre albergó: la igualdad entre hermanos, sin importar ser español, mestizo o indio, sin esclavitudes ni sometimientos.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

V.

               De estilo coloquial, alternando primera y tercera persona –a veces, en un mismo párrafo-, Rivera nos acerca las posibles inquietudes, dudas y cierto grado de escepticismo en el futuro –pero nunca remordimiento ni sentimiento de culpa de aquello que debió enfrentar- que una figura de importancia capital en la incipiente República Argentina se permite hacia el fin de su vida, mientras la Revolución de Mayo transita días de niebla.

I.

               Agradezco a la Biblioteca Esteban Echeverría de la Legislatura local, la inclusión de esta novela en su Taller de Lectura ‘Letras porteñas’, para acompañar la historia de esta ciudad.


martes, 5 de mayo de 2026

Jugar a ser Dios. Frankenstein o El moderno Prometeo, Mary W. Shelley

Cátedra, 2024
 

I.

                Era una lectura más que esperada por mi. De hecho, anduve comparando ediciones antes de decidirme y me incliné por la de marras en virtud de su puesta en contexto, vida de la autora y análisis de la obra, que suelen acompañar estas ediciones. El numeroso grupo que compartió la lectura ahondó sobre algunos temas que tanto la escritura como el contenido dispararon en su momento, de lo que haré un sucinto resumen.

II.

                La historia es conocida: el joven Victor Frankenstein, curioso e imaginativo desde niño, ha destinado sus estudios y afanes a las ciencias naturales; en especial, intenta lograr dar vida a una criatura amalgamando fragmentos de cadáveres. Cuando alcanza su objetivo utilizando supuestos principios e instrumentos de la química, su repulsión es tal que lo abandona inmediatamente. La historia, entonces, cobra tintes trágicos, porque ese ser, dado su aspecto, es rechazado por el resto de la sociedad, confinándolo a un estado de aislamiento del que solo podrá salir acudiendo a su creador. Y si éste se negara a ayudarlo, entonces…

III.

                Existen varios planos para debatir. El primero y no menor es la autoría del texto. Son tantas las sugerencias que Percy Shelley ha anotado en el original –e incluso, incorporando párrafos propios- que muchos dudaban que fuera Mary su autora. Pero existen claros indicios que denotan una sensibilidad femenina en el escrito, de la que Percy parece carecer. Otro plano es la identidad monstruosa: ¿qué entendemos por monstruo?, ¿siempre lo hemos de considerar desde nuestra propia perspectiva, como si fuera otro?, ¿o existe también una parte monstruosa que habita en nosotros mismos y que, bajo ciertas circunstancias, se pone en evidencia?

IV.

               Es curioso cómo el común de los mortales –que sabe de la novela- asocia a Frankenstein con el ser contrahecho y desproporcionado que ha creado el doctor, cuando esa criatura en toda la novela no lleva nombre; hasta de eso su creador lo ha privado. Así, ¿quién es el verdadero monstruo?, ¿la creación espantosa abandonada a su suerte desde el inicio, o aquel que, aun habiendo sido educado e instruido le dio origen e intentó desentenderse de él? Quizás el vulgo no se halle equivocado y, en una suerte de transmutación, el monstruo sea Frankenstein… el doctor.

V.

               De estilo coloquial y directo, con una prosa fluida, esta novela que consta de tres volúmenes, escrita entre 1816 y 1818 y reeditada con ciertos cambios en 1831, ha interpelado a generaciones de lectores acerca de lo que puede ocurrir cuando el ser humano intenta jugar a ser Dios: las consecuencias de nuestros actos pueden no ser las esperadas, aunque debemos responder por ellas. Una obra para leer y releer. Más que recomendable.

jueves, 30 de abril de 2026

Soledad en el Paraíso. Sueños de trenes, Denis Johnson


Random House, 2016
 

I.

                Un colega lector lo rescató del olvido proponiéndolo como lectura a compartir –cosa que no logró- en virtud del estreno de una realización para TV basada en el texto, que aun hoy puede hallarse en alguna plataforma. Recordé haberlo adquirido hacía tiempo y me pregunté por qué dejé pasar una década para encararlo, si tenía el atractivo de no llegar a las ciento cincuenta páginas. Repasando las recomendaciones de quienes lo leyeran cuando apareció, las opiniones estaban divididas. Buena ocasión para salir de dudas.

II.

                En la historia de Robert Grainier puede resumirse gran parte de la de los E.E.U.U. desde fines del siglo XIX hasta los pasados años ’60 en el ámbito rural de esa nación. En su vida se halla la de la mayoría de ciudadanos cuya existencia pasó sin ton ni son; a ellos solo les tocó vivir. Grainier fue un jornalero del Oeste que trabajaba construyendo puentes para el ferrocarril, aserrando árboles o cargándolos. Parco en palabras, prudente en sus modos y sin grandes luces intelectuales, ha sabido conformar una familia, con esposa, hija y una porción de terreno.

III.

                Pero la desgracia, que siempre acecha al común de los mortales, lo ha dejado en medio de una soledad cuyo silencio clama por amor y compañía. Así, ante la adversidad que le acompaña, Grainier solo intenta sobrevivir en medio de lo que él supone su espacio; al que vuelve una y otra vez, por más que las inclemencias atmosféricas o las inundaciones se lleven sus pocas pertenencias. Al cabo de varios años logrará establecerse como transportista.

IV.

               En un somero análisis, la novela presenta altibajos. Por un lado, está el acontecer del protagonista, sometido a los embates de la diosa Fortuna, junto a un puñado de personajes secundarios que refuerzan la construcción psicológica de Grainier. Pero muchas de las historias paralelas que se derivan de la principal quedan truncas, sin alcanzar la continuidad necesaria y el conjunto parece navegar a la deriva. Rescato lo acertado del estilo elegido por el autor para narrar su historia: expresiones rudas, de frases cortas, muy propias del ambiente tosco y rústico en que se desarrolla la acción.

V.

               Directa y frontal, con desplazamientos temporales hacia adelante y hacia atrás, Johnson ofrece una obra compuesta por episodios –que bien podrían leerse como relatos independientes- acerca de quien ha tenido que vivir gran parte de sus días en la soledad del Paraíso, sin mayor expectativa que llegar al día de mañana. Una novela interesante, que bien podría haberse extendido y ganarse el rótulo de joya literaria. Aun así, una buena lectura que se acaba en horas.

sábado, 25 de abril de 2026

e-book 206. Memoria del primer duelo. El jardinero y la muerte, Gueorgui Gospodínov

Impedimenta, 2025

I.

                Apareció hacia fines de octubre pasado, cuando el más grande buscador de libros digitales aun estaba activo. Nunca hubiera imaginado lo que sucedería: el libro voló –literalmente- de las librerías. Tal fue su éxito, que hasta en las ciudades del interior del país se ha agotado. Lo propuse como lectura grupal, y al conjunto de participantes le pareció maravilloso. Ganador del premio Booker Internacional con su obra anterior, el autor búlgaro comienza a ser reconocido.

II.

               ¿Quién no ha perdido un ser querido -un pariente, un amigo, o hasta una mascota-? Pero el dolor de la pérdida de un progenitor es un hecho único, pues con él también se pierde un testigo ocular de nuestra infancia; alguien que ha conservado esa etapa de nuestras vidas en su memoria. El padre del autor fallece pocos días antes de la Navidad de 2023, tras una larga agonía; algunos meses después su hijo rescata su figura y el recuerdo de anécdotas y momentos compartidos cuestionando –con dolor y congoja, pero sin refugiarse en la nostalgia o en la melancolía- cómo sobrellevar la propia existencia ahora que nos quedamos sin protector. Sin héroe.

III.

                La breve novela, de neto corte autobiográfico, reúne dos elementos significativos. Mientras repasa la vida de aquel hombre nacido hacia fines de la guerra, que concluye sus días como un eximio jardinero, cuya respuesta omnipresente –para quien atravesó el hambre, la pobreza, el comunismo, entre otros- es No hay nada que temer, Gospodínov elabora una serie de reflexiones que interpelan al lector, no desde el sentimiento de culpa por las ausencias y lo que no se pudo compartir sino desde el rol de hijo, ahora que la pérdida nos expone a la sensación de desvalimiento, de soledad.

La versión digital, gentileza de Anna's Archive

IV.

               Destaco la sutileza con que el autor aborda un tema tan escabroso como es asistir al final de los días de un padre, trasegando a su lado el deterioro que conlleva, la pérdida sucesiva de facultades físicas e intelectuales, sin hacer de ello motivo de vanagloria ni negando el dolor, que fluye libremente a través de sus páginas; incluso, con escenas o comentarios que convocan el humor y la sonrisa de quien lee. Pero el peso lo llevan las preguntas que dispara el fin de una vida. Un ejemplo: ¿seguimos existiendo si se va la última persona que nos recordaba como niños?

V.

               De estilo directo y coloquial, con una prosa que alcanza cierto lirismo, Gospodínov ofrece una manera distinta de enfrentar los primeros meses de un duelo, haciendo buen uso de la memoria. Un libro emotivo, sin golpes bajos pero no apto para lectores con pérdidas recientes. Asimismo, muy recomendable.

lunes, 20 de abril de 2026

Días en la Arcadia. El rumor del oleaje, Yukio Mishima

Alianza, 2015

I.

                Me estaba siendo necesaria una lectura breve y llevadera en medio de una serie de farragosas obras y recordé que ésta se hallaba esperando hacía más de una década. Las letras de Mishima, en general, combinan fluidez con lirismo, pero ese tempo tan propio de la narrativa nipona, moroso y minuciosamente descriptivo, sospecho que es el principal motivo por lo que no suelen ser propuestas que aparezcan en talleres de lectura; por ello decidí encararlo en soledad.

II.

                La acción transcurre a principios de los pasados años ’50 en la tan idílica como ficticia isla de Utajima, la que sus pobladores rara vez abandonan, por lo que se encuentran en un estado de aislamiento del resto del mundo. Tal es así, que la única vez que se presenta esa ocasión se debe a un viaje de finalización de estudios –lo que aquí llamaríamos viaje de egresados- para mostrarles a los jóvenes otras realidades, además de la insular.

III.

                Bajo esa atmósfera prístina, que recuerda a la Arcadia, se desarrolla la historia de Shinji, un joven trabajador de origen pobre y de Hatsue, la guapa hija de Terukichi Miyata -hombre de alcurnia y recursos- que ha regresado a su pedido, tras haberla dado en adopción cuando niña. Pero esta clásica aunque conflictiva historia de amor no podría tener lugar sin la existencia de Yasuo, hijo de una familia rica que también la pretende y los viajes de Chiyoko, la hija del farero, que regresa desde Tokio durante los veranos y alberga esperanzas de enamorar a Shinji.

IV.

               Son de destacar dos elementos de esta breve novela. Primero, las descripciones tanto de la atmósfera que rodea a los personajes principales como de sus cuidadas expresiones a través de diálogos y situaciones, hacen parecer que la verdadera protagonista sea la Madre Naturaleza, que utiliza sus bondades en aras de alcanzar el final feliz. Luego, está la poética narrativa de Mishima, capaz de hacer creíble hasta las escenas que resultan completamente inverosímiles. Es ese ambiente de ensoñación, donde todo está permitido que ocurra –mientras la carga erótica del texto se resuelve en una ingenua sensualidad- el que domina en la trama. El resto de personajes secundarios son funcionales a ella.

V.

               De estilo directo y coloquial, por momentos lírico, donde no faltan ni los impedimentos sociales ni las escenas de heroísmo, Mishima ofrece una novela de iniciación basada en el modelo de la Grecia clásica. Llena de brillo y fulgor, es una lectura más que apropiada para cobrar fuerzas durante aquellos momentos donde todo se nos presenta sombrío o desesperanzador. Para tomar en cuenta.


miércoles, 15 de abril de 2026

e-book 205. El precio de la adaptación y aceptación. Reunión, Natasha Brown

Anagrama, 2022

I.

               Algún miembro de un grupo de lectores lo ofreció en versión digital ni bien apareció, intentando con ello promover su lectura: nadie respondió a la propuesta y quedó el material en stand by. Pasaron cuatro años hasta que un club de lectura lo incluyó entre las suyas. Como se trataba de una novela con cierta crítica a las sociedades hegemónicas o al establishment que las lidera, consideré una buena oportunidad para realizar un cambio de registro entre mis lecturas.

II.

               En un mundo cada vez más globalizado, millones de migrantes intentan hacer pie en sociedades que ofrecen mayores perspectivas de alcanzar una vida digna, que en sus lugares de origen les están vedadas, o simplemente no existen. Así, se ven doblemente presionados por sus hospedadores, pues primero deben adaptarse a un estilo de vida que no es el propio, y luego aceptar un conjunto de reglas y normas específicas en cada ámbito de actividad, que bien pueden no ser de su agrado. Estos tópicos son el nervio central de esta breve novela.

III.

                La protagonista –alter ego de la autora- narra en primera persona los dilemas éticos y sociales que se le plantean a una mujer joven quien, en base a sus esfuerzos y logros, acaba de ascender en una empresa financiera de la City en Londres. De origen afrobritánico y de piel oscura, sabe que su nombramiento se debe más a una suerte de inclusión corporativa –que se asume como políticamente correcta- que sólo a sus méritos laborales. Por otra parte, su salud se resquebraja a la vez que su novio le invita a una celebración familiar que se realizará en casa de sus padres, lo que representará la oficialización de la relación entre ambos.

La versión digital, gentileza de un colega lector

IV.

               El texto se desarrolla en tres planos. El primero es el plano social, donde se hace necesario exhibir todos los signos de pertenencia a cierto status –en los que la propia narradora no cree; sobre todo en el discurso que lega a otras jóvenes-. Luego está el plano personal, donde la crisis se ubica entre la pertenencia étnica a una Jamaica que jamás se conoció, pero cuyas raíces sociales se hacen sentir y cuestionan éticamente la misma y, finalmente, la confrontación con la familia conservadora y tradicional a la que pertenece su novio, que intenta integrarla como gesto amable, pero en el fondo preferirían alguien más británico para su hijo.

V.

               De estilo fluido, con frases cortas y filosas, no siempre ameno pero frontal, Brown construye una novela que posee mucho de denuncia sobre la mascarada del exitismo profesional, el doblez de lo que se considera socialmente aceptable y los costos de adaptarse a una sociedad cuyos valores no siempre coinciden con los propios. Lectura más que recomendable.

 

viernes, 10 de abril de 2026

Los viajes de Chatwin. 1. En la Patagonia, Bruce Chatwin

Península, 2005

I.

               A mitad del 2025, tras un debate sobre cine en una librería, tropecé con una nueva edición de otra obra del autor. Eso disparó el recuerdo: había leído una reseña de un título -incluido en este volumen, aunque no el presente- y salí como un poseso en su busca. Di con éste –totalmente agotado- la tarde de ese mismo día. Ante semejante esfuerzo me pregunté por qué dejé pasar doce años desde allí y por qué nunca leo libros de viajes. Decidí incluirlo en la lista de este año; los que acompañan irán apareciendo más adelante.

II.

                Un retazo de cuero colorado –perteneciente a un supuesto brontosaurio- ubicado dentro de una vitrina en la casa de su abuela parece haber sido el desencadenante para la realización de un viaje que tuvo como objetivo constatar o rectificar esa pertenencia. Así se inicia un recorrido de miles de kilómetros por la zona más austral del continente americano: la Patagonia. Para llevar a cabo semejante derrotero, el narrador autoral tuvo que mantener contacto con lugareños y documentarse acerca de la geografía tanto como de sus gentes.

III.

                El protagonista va narrando las peripecias de un viaje que comienza con un antepasado y sirve a Chatwin para ir hilvanando historias, como quien ensarta cuentas en la formación de un collar. Por sus páginas desfilan personajes tan diversos como Butch Cassidy y Sundance Kid, las rebeliones de los trabajadores patagónicos en 1921 fusilados por el coronel Varela, la figura de Orélie-Antoine de Tounens, autoproclamado rey de la Araucanía y Patagonia y la de Simón Radowitzky, quien ejecutara al coronel Falcón, entre otros.

IV.

               Pero no se restringe al pasado, sino que alterna su vida cotidiana en las distintas estancias que le acogen con anécdotas jugosas como el contrapunto entre Florentino Ameghino y el perito Francisco Moreno sobre los orígenes de los dinosaurios. Además, incluye elementos de leyendas autóctonas como los gigantes patagónicos; un diccionario de los indios yámanas; el establecimiento de la colonia galesa y la siempre picante rivalidad argentino - chilena en zonas de frontera, para concluir con un repaso de la historia del capitán Charles Milward, un ascendiente de su propia familia, responsable del legado.

V.

               De estilo ameno y coloquial, dueño de una pluma ágil y certera en las descripciones, Chatwin ofrece su testimonio haciendo una llamativa alusión: su viaje estuvo enmarcado por los violentos años ’70 de Argentina, donde los enfrentamientos armados eran crónica diaria y el país parecía siempre al borde del caos. Valga también entonces como mirada de un visitante de esos conflictivos años. En suma, una obra entretenida, que fluye con la rapidez de un libro de aventuras. Veremos qué deparan los demás títulos que acompañan.

 

domingo, 5 de abril de 2026

e-book 204. Vida estudiantil. Adiós, señor Chips, James Hilton

Trotalibros, 2015

I.

               Había decidido no participar en esta propuesta en beneficio de otras lecturas, pero el alma de quien ha ejercido la docencia por casi cuatro décadas y se halla retirado pujaba porque le hiciera lugar. Los incondicionales de siempre encumbraron esta edición en cartoné que, para mejor, incluye ilustraciones alusivas a las escenas más conspicuas. Me pregunté quién no guarda un maestro señero en su vida y le di curso. Lo breve del texto facilitó su lectura.

II.

               El señor Chipping arriba al colegio Brookfield en 1870, cuando contaba con poco más de veinte años, escasa experiencia docente –aunque aspiraba a una mejora- y peor manejo de la disciplina áulica. Por espacio de más de medio siglo fue maestro de latín y griego de generaciones familiares que se sucedían en la institución. Dueño de un carácter afable y algo errático, con el paso del tiempo pudo convertirse en el centro de atención de todos esos jóvenes varones que asistían a sus clases, y a quien solían visitar fuera de ella.

III.

                Así, hacia el fin de sus días Chips –como solía llamarlo el alumnado-  rememora aquellos en que la vida estudiantil de esos chicos y la suya se entrelazaban, generando comentarios graciosos, con salidas ocurrentes y un sinnúmero de anécdotas e hitos personales que desgrana su mente prodigiosa. Su llegada a los claustros, la relación con sus superiores y colegas, su casamiento y posterior viudez y los años de soledad a cuestas, que le valieron el reconocimiento de todos quienes le conocieron, es en sí mismo el núcleo central de esta entrañable novela.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

               Rescato la composición psicológica del protagonista -basado en la figura de su propio padre y de uno de sus profesores- que Hilton ofrece a sus lectores: un hombre algo excéntrico y dubitativo, estudioso y entregado a su quehacer, a quien el matrimonio logró flexibilizar y acortar la distancia académica que lo separaba de su clase, logrando el respeto de toda la comunidad. Además, el autor enmarca sabiamente las escenas en medio de hechos históricos sobresalientes: la guerra franco – prusiana; la muerte de la reina Victoria, primero, y de Eduardo VII, luego; la Primera Guerra Mundial y la proclama de egresados caídos en ella, etc.

V.

               De estilo coloquial y muy ameno, es una novela que puede leerse de un sentón. Hay quienes confiesan haber perdido alguna lágrima en el camino. Lo cierto es que los mayores no olvidamos la maravillosa interpretación de Peter O’Toole en la realización cinematográfica homónima de 1969, dirigida por Herbert Ross. Valga como homenaje, entonces, para todos aquellos docentes que dejaron huella en cada uno de nosotros.

 

martes, 31 de marzo de 2026

La felicidad es un sueño eterno. Anna Karénina, Lev Tolstói

Cátedra, 1994

I.

               Cumplo en saldar una deuda conmigo mismo. Aproveché la creación de un club de lectura de clásicos, que proponía este título, para efectuar su relectura. Los numerosos participantes aportaron opiniones sobre aspectos en los que quizás no hube de reparar cuando la encarara, hace más de un cuarto de siglo, volviéndola mucho más enriquecedora con el intercambio, a lo largo de un par de meses. Siendo una obra cumbre de la literatura universal y conocida por la inmensa mayoría de lectores, sólo habré de restringirme a exponer algunas reflexiones.

II.

               La historia es conocida. Anna Oblonsky está casada con Alexei Karenin, un hombre fuerte del Estado en la Rusia zarista, a través de un matrimonio concertado, sin amor. Ambientada hacia fines de 1860, ella guarda hacia su pequeño hijo el amor que le es esquivo con su marido, siempre frío y distante. Cultiva las reuniones de la alta sociedad rusa, repartida entre Moscú y San Petersburgo. Dotada de una belleza sin par y dueña de un gran poder de seducción, toda su firmeza comienza a desmoronarse cuando un joven aristócrata militar, Vronski, comienza a cortejarla, logrando su amor y el posterior abandono del hogar conyugal.

III.

               Paralelamente se desarrolla la historia de Konstantin Lievin, un terrateniente treintón al frente de un latifundio rural, enamorado de la pequeña cuñada de Anna, quien además de hacerse cargo de las tareas de producción propia, comienza a preguntarse por la razón de su existencia. Acompañan estas tramas un puñado de personajes importantes, como Stepán, el hermano simpático y adúltero de Anna, su observadora esposa, Dolly, y un coro de personajes circunstanciales, que responden al clima de época.

IV.

               Dividida en ocho partes, la novela es poliédrica. No sólo está la trama narrativa de dos familias que pueden compararse –una, en entorno rural y la otra, urbana- sino que además Tolstói añade a ella sus propias ideas acerca de la educación del campesinado, las dudas en las creencias religiosas, el rol de la burocracia política en el ascenso social y la búsqueda de las razones de nuestra existencia, en una atmósfera de acendrada hipocresía, donde la condena al vacío y aislamiento consiguiente no se hace esperar para quienes no cumplan con el decoro que ella misma exige. Así, alcanzar la efímera felicidad parece parte de un sueño eterno.

V.

               De estilo fluido y coloquial, este extenso texto incluye un mayúsculo trabajo de elaboración psicológica de los personajes, donde cada uno obedece a un estereotipo diferente, logrando una mirada de conjunto abarcadora de la totalidad de la sociedad de su tiempo. En suma, una obra colosal que hará las delicias de todo buen lector. Para leer y releer, con tiempo.

 

jueves, 26 de marzo de 2026

e-book 203. Cotilleos alrededor del Rey Sol. El jardinero del Rey, Frédéric Richaud

Duomo, 2015

 I.

               Era llamativa la portada, no solo por su cuidada imagen sino porque se promocionaba como una novela de culto para las próximas generaciones de ecologistas, aparecida en un semanario europeo. Fue uno de los primeros libros en versión digital que obtuve, pero no encontré a lo largo de una década la ocasión para encararlo. Ahora, decidí alternar con él entre otras lecturas más demandantes.

II.

               Richaud rescata del olvido un personaje que, si bien puede resultar menor, también podría haber cobrado trascendencia debido al desempeño de un oficio que, no por poco atractivo entrañaba menores riesgos: ser nada menos que el jardinero del palacio de Versalles durante el reinado de Luis XIV, el Rey Sol. Para colmo, en momentos donde el monarca no sólo dio órdenes de ampliar las instalaciones edilicias sino hacer de ella su lugar de residencia junto a la corte que le acompañaba, alrededor de un centenar de personas.

III.

                Así, es la figura de Jean-Baptiste de La Quintinie la verdadera protagonista de esta novela, que comienza en 1674 y por espacio de varios años será el responsable de los jardines y también de desarrollar huertos para abastecer la ingesta real y de su corte, de manera cotidiana y oportuna. Alejado de los frentes de batalla de las sucesivas guerras que el rey mismo dirigía con un par de comandantes leales, su tarea no era menor, la cual requería de un personal numeroso en cada una de las áreas de aprovisionamiento, sin inmiscuirse en las intrigas palaciegas, las falsas delaciones de traición o los envenenamientos oficiosos que pululaban en su derredor.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

               La Quintinie no se encuentra solo; lo acompañan un par de conocidos suyos, confiables, y un amigo con quien se cartea frecuentemente, Philippe de Neuville, quien fuera compañero de estudios en Derecho. Neuville, en tiempos tan tempestuosos, no se arredra para escribir libelos (sic) en contra de la realeza, en aquellos temas que considera se deben mejorar. El intercambio epistolar es un buen recurso para dejarle saber al lector el clima de época, los avances tecnológicos, la vida de la población iletrada, etc. Es el real condimento del texto.

V.

               De estilo ameno y coloquial, con buenos diálogos y descripciones del entorno palaciego, el texto resulta fluido, sin declinar la tensión hasta el desenlace. No habré aprendido mucho sobre jardinería y horticultura, pero al concluirlo me queda un buen sabor de boca, como el de un vino añejo y cuidado. Los ecologistas, de parabienes.

sábado, 21 de marzo de 2026

Policial feérico. La portadora del cielo, Riikka Pelo

Fiordo, 2015


 I.

               Una recomendación aparecida hace ya muchos años en un magazine literario de origen transatlántico despertó mi curiosidad debido al origen finlandés de su autora –letras que jamás había visitado anteriormente- y la sorpresa de que fuera publicado por una novel y pujante editorial local, cuya existencia desconocía hasta allí. Tras abordar obras de autores de Europa del Este, decidí encarar ésta, después de largos y pacientes años de espera en el tótem de pendientes.

II.

               Vendla es una chiquilla que no sobrepasa los seis años. Vive con su abuela Mirjani en una aldea finlandesa, a quien ayuda en la aventura de sobrevivir diariamente realizando tareas de pesca y ordeñe de su única vaca, Uuna. El cuñado de Mirjani es el Predicador de ese lugar, infestado de un irracional fanatismo religioso que él mismo encarna con su investidura. Se allega junto a su mujer para indicar que es hora que esa niña casi salvaje comience a educarse, proponiendo apartarla de su misérrima choza y llevarla con ellos, para que se críe junto a su numerosa prole.

III.

               La niña ha crecido con su abuela después que ésta y el resto de la comunidad expulsara a su madre, Pieta, por haber tenido alguno –o varios- encuentros carnales sin pasar por la sacristía, de la que Vendla es el fruto. Así, con una madre puta, la niña es la hija del Demonio. Pero ella se encuentra muy a gusto con su vida al natural, en contacto con pájaros, flores y su vaca mascota. Sucia, desaliñada siempre y desdeñosa del resto de los niños, solo acude a la oración común. La desaparición de tres niños junto a ella durante esa oración, disparará el sesgo policial del relato cuando toda la aldea salga en su busca.

IV.

               Lo maravilloso en esta novela puede resumirse en dos aspectos: la atmósfera feérica que envuelve todo el texto, partiendo desde los niños, con sus juegos y canciones –que incluye la famosa Sobre el puente de Aviñón, junto a retazos de salmos religiosos y cantos infantiles fineses tradicionales-, en medio del entorno opresivo del fanatismo religioso, que en todo actuar social señala la presencia del Maligno; y la manera en que la autora va revelando pequeños detalles relacionados con la historia previa, usando con maestría el recurso del dropping de información.

V.

               De estilo coloquial y ameno, la breve novela concita la atención lectora, perdiendo algo de fluidez. Con un puñado de personajes secundarios, cuyas voces resultan relevantes, Pelo construye una obra polifónica donde los silencios se vuelven tan importantes como sus diálogos. Un trabajo auspicioso, recomendable ciento por ciento, que incluyo dentro de lo mejor que he leído durante este año.

lunes, 16 de marzo de 2026

e-book 202. Catarsis de una farsa. Nada es verdad, Veronica Raimo

Libros del Asteroide, 2023


 I.

               Quedó en situación expectante tras una votación de títulos en un grupo lector. Para no repetir la situación comicial, se decidió leer en orden de mérito. Quienes lo propusieron adujeron que iba a ser un libro entretenido y divertido. Si bien el texto goza de cierto grado de humor y fina ironía, no es una lectura ligera; guarda en medio algunas reflexiones incisivas.

II.

               En principio, el título propicia un juego de intenciones. En el original, Niente di Vero puede significar ‘nada de verdad’, así como ‘nada de Veronica’ que es el nombre de la protagonista, alter ego de la autora, quien brinda una mirada crítica sobre su familia y, por extensión, de aquellas de clase media acomodada ubicada en uno de los barrios de Roma.

III.

                En sí misma, Vero intenta llevar a cabo una catarsis de la farsa en que vive. Un padre severo, cuyo pasatiempo es levantar paredes internas; una madre entrometida y dependiente del cariño de sus hijos a quienes atosiga y un hermano talentoso son parte de una historia que incluye amigas, amores, viajes, sexo y otros matices en donde nada de lo que se vive es tal.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

               A pesar de la agilidad y fluidez de la novela, rescato dos cosas. Primero, el hecho de alzarse con el premio Strega Giovani –votado por los jóvenes italianos-, que seguramente se habrán sentido identificados en más de un aspecto: los problemas de emancipación, el integrarse al mundo de los adultos y las sombrías perspectivas de tener que migrar a otras geografías en busca de una ocupación que les permita ganarse la vida. Luego, hay ciertas perlitas que pagan el ejemplar, como la siguiente,

‘Hace algún tiempo vi una obra de teatro en Berlín que trataba sobre los cuerpos perdidos. […] La importancia de tener un cuerpo al que volver a abrazar o, en el peor de los casos, al que enterrar. Un cuerpo por el que llorar. Un cuerpo al que regresar. Los rostros destruidos, aniquilados, de esas madres que llevan años buscando un cuerpo y tienen que conformarse únicamente con su ausencia. La muerte es atroz, pero la imposibilidad del duelo es inhumana.’

V.

               De estilo directo, ameno y coloquial, Raimo repasa en gran medida su propia vida y la de su generación con una dosis de sarcasmo y humor que incluyen anécdotas graciosas, en un sinceramiento suicida donde todo parece impostura. Con un dejo agridulce final, es una obra más que apropiada para llevar de vacaciones o leer durante un viaje de horas.

miércoles, 11 de marzo de 2026

Hurgando en la Revolución. Quemar el cielo, Mariana Dimópulos

Adriana Hidalgo, 2019

I.

               Apenas lanzado al ruedo, lo apunté por dos razones: la buena experiencia previa con otra obra de la autora y el anuncio de que la trama recorría nada menos que la convulsa historia de nuestro pasado reciente. Habiendo dedicado más tiempo al estudio de la historia contemporánea argentina que a la literatura, me preguntaba cómo encararía Dimópulos una ficción sin caer en el amarillismo panfletario ni en la mirada escatológica de esa sociedad. La irrupción del encierro sanitario del año 2020 la postergaron hasta la fecha.

II.

               La novela cuenta con dos protagonistas de exclusión. La narradora, una mujer en la medianía, con un hijo que vive en el exterior y con otro con el que no se trata, ambos adultos, sale en busca del paradero final de Lila, una prima algo mayor, que hacia mediados de los pasados años ’70 decidió enrolarse en la militancia activa para hacer la Revolución Socialista como miembro del Partido Revolucionario de los Trabajadores y su brazo armado, el Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP).

III.

                Su curiosidad se ve espoleada ante el silencio familiar de quienes conocían a Lila, como si todos se hubieran puesto de acuerdo en realizar un forzoso olvido, desterrando de sus mentes a aquella loca quien, como tantos jóvenes de su tiempo, fueron combatiendo, primero, el origen de las desigualdades –las empresas capitalistas- y las instituciones represoras al servicio de éstas, después, ejerciendo la lucha armada. Algunos dicen que está muerta; otros sostienen que se halla en el exterior, exiliada. Para la narradora, solo se puede salir de dudas consultando documentos de la época y haciendo contacto con otros supervivientes que la conocieron o trataron.

IV.

               Destaco la estructura en que se presenta la historia en el texto. A medida que el lector se adentra en la investigación de la narradora, Dimópulos alterna sabiamente el acontecer de Lila y su deriva militante, de manera que la tensión narrativa se reparte entre los sucesos de aquellos años y los que tienen lugar en tiempo presente, tras los testimonios que su protagonista recoge. Así, hurgando en los albores de una Revolución que no fue, ambas historias se solapan hacia el final, cuyo desenlace sorprende al desprevenido.

V.

               De estilo directo y coloquial, trepidante y siempre amena, la novela cierra con un profuso listado de material bibliográfico utilizado por la autora en su construcción. A escasos días de cumplirse el medio siglo del golpe militar que acabara con la vida de miles de personas, sirva esta lectura como un ejercicio de memoria sobre quienes, persiguiendo un ideal, ofrendaron su vida en aras de una sociedad más justa. Recordar el horror hace más difícil que se repita. 

viernes, 6 de marzo de 2026

Pasajera en trance. Cruza, Camila Vázquez

Concreto, 2025

I.

               Fui el responsable de la lectura conjunta, al ser propuesto entre otros títulos por la Arquitecta. Habitualmente, nos allega libros que, de por sí, no elegiría; por eso espero con ansias sus opciones, para incursionar en letras que no son de mi agrado, generalmente novedades. Lo que llamó mi atención en esta ocasión fue que había sido obsequio de su hermana mayor. Me pregunté qué imagen de una persona debe tener quien regala un libro a otra –que no siempre coincide con la de un tercero, aun siendo el mismo destinatario-.

II.

               Esta breve novela, premio Estímulo a la Escritura en Narrativa Breve 2022, editada bajo el sello de una tan novel como ignota editorial, tiene una narradora, quien parece explicarle a la autora –porque se dirige a una tal Camila-, la vida de las mujeres de su familia, que le dieron origen e identidad. Así, mientras repasa las características más sobresalientes de su bisabuela Julia, su voluptuosa y rubia abuela Lucía, su ausente madre Silvia –fallecida cuando Camila era niña- y su sustituta, Adriana, la autora va tejiendo una historia que la tiene como protagonista.

III.

                Es una voz en sueños la que impulsa su escritura. Descendiente de indias, criollas y gringas, Camila parece ser producto de múltiples cruces: en ella convergen razas, geografías, anhelos de liberación y una defensa activa de los derechos de las mujeres, aun bajo el rol de docente del área de Letras. Porque enseñar también es una militancia: es hacer patria.

IV.

               El título, entonces, alude a distintas acepciones. Por un lado, están las ciudades (Rosario, Merlo -San Luis-, las sierras de Córdoba) que la protagonista recuerda ir cruzando en un plateado Ford Falcon Deluxe 1968. Luego está la necesidad de abandonar lo conocido y –metafóricamente- cruzar una frontera a través de la escritura para adentrarse en la búsqueda de una identidad, buceando en el pasado familiar. Finalmente, al encarnar el cruzamiento de generaciones, razas y deseos Camila se vuelve una pasajera en tránsito: en trance perpetuo hacia la pertenencia.

V.

               Con una prosa que muchas veces se acerca a lo poético, poblada de imágenes naturales –amapolas, girasoles, caballos, mulas, ríos, etc.- que representan sendos símbolos narrativos y dotada de un nervio conductor –la savia, que se vuelve sangre, y la sangre que se vuelve tinta-, Vázquez ofrece una obra que podría enmarcarse en la autoficción, o ficción del yo, pero lo realiza de manera original, versátil y fluida. En suma, una bocanada de aire renovado sobre un tema tan trillado como es el intento de explicarnos quiénes somos. Auspicioso debut de la autora.

 

domingo, 1 de marzo de 2026

e-book 201. Detrás de las ruinas. La caja negra, Amos Oz

Siruela, 2019

I.

               Fue un título que surgió entre varios amigos lectores, pero nadie se animó a proponerlo para compartir. Lo tenía pendiente hacía años y no tuve prurito en avisar que habría de encararlo. Afortunadamente, una pareja de amigos de origen judío decidió acompañarme en la quimera y fueron quienes a la hora de reunirnos me pusieron en contexto en que fuera escrita la novela –por si yo no estuviera al tanto de la historia reciente de Israel- y a qué segmento social pertenece cada personaje. Vaya hacia ellos, entonces, mi más sincera gratitud y reconocimiento.

II.

               Esta novela epistolar refiere a un clásico triángulo amoroso, donde Alec, un investigador sobre el fanatismo y la violencia, ha puesto fin hace siete años a su matrimonio con Ilana –una infiel serial-, la ha despojado de todos los bienes materiales posibles y, de paso, se ha deshecho de la carga que supone un crío de pocos años. Tras ese lapso de tiempo, ella ha vuelto a escribirle pidiéndole ayuda pues le resulta poco menos que imposible lograr que el hijo de ambos se avenga a comportarse dentro de la ley y teme que en breve se vea envuelto en cuestiones policiales.

III.

                Así, se entabla un intercambio de cartas y notas, no solo entre ellos sino también con Michel, el nuevo marido de Ilana, un judío ortodoxo de origen africano que milita activamente en favor de la defensa de los territorios ocupados –en suma, uno de esos fanáticos que estudia Alec-, además del administrador de los bienes de Alec quien, sito en Jerusalén, es el mediador en la entrega de las cuantiosas sumas que Michel, primero, y luego su propio hijo le reclaman. Hacia el final, una situación equívoca dará lugar a un desenlace inesperado.

La versión digital, gentileza de EpubLibre.

IV.

               La novela se desarrolla entre febrero y octubre de 1976, entre E.E.U.U., Inglaterra e Israel. Desde el inicio la tensión narrativa atrapa al lector, que asiste a un contrapunto sin igual. Alec encarna a los judíos tradicionales, que estando en la diáspora vieron fundar el Estado de Israel; Michel es el modelo de migrante africano, cuyos estudios los realiza en Francia y se enrola en el sionismo fanático. Boaz, el hijo de Alec, es el típico joven de una generación a la que las luchas y la historia no le afectan; sólo desea hacer su vida. De esta manera, la novela no se circunscribe a la reconstrucción de un matrimonio en ruinas.

V.

               De estilo directo y frontal, con jugosos diálogos –la mayoría, alrededor de cuestiones de dinero y ciertos pases de facturas-, la sensualidad sinuosa de la dama y los comentarios picantes no exentos de humor del albacea, hacen de ésta una novela memorable, que no es óbice para que Oz exponga distintas miradas acerca de una misma realidad. Para disfrutar de buena literatura.