miércoles, 24 de junio de 2026

e-book 210. Renovar aquel viejo contrato. Los días perfectos, Jacobo Bergareche


Libros del Asteroide, 2022

I.

                Surgió como propuesta grupal tras una exitosa puesta teatral basada en este texto hacia fines del año pasado en el ámbito local. Quienes no contamos con la fortuna de haber asistido a la misma, dimos nuestra anuencia a la lectura compartida, con la esperanza de que en un futuro no lejano pudiéramos disfrutar de ella cuando volviera a estar en cartel, lo que no ha ocurrido aun.

II.

               Esta breve novela está basada en un ejercicio epistolar que Luis realizara en Austin, Texas, en junio de 2019, con motivo del fracaso en su reencuentro con Camila, una estadounidense, en el entorno universitario de esa ciudad, con quien ha vivido un tórrido romance de cuatro días en los dos años anteriores, cuando coincidieron en ese centro debido a sus respectivas actividades laborales. En esta ocasión, Camila avisa que asistirá con su marido, abandonando cualquier plan entre ambos, quedando todo en un hermoso recuerdo. Lo que se dice, un final rotundo, brutal.

III.

                El elemento disparador de estas misivas es que Luis ha entrado en contacto con las cartas que William Faulkner, durante el siglo pasado, intercambió con su amante Meta a lo largo de toda una relación de años donde, asimismo, el desgaste del vínculo entre los amantes que se evidencia en ellas, es también la realidad que vive Luis, tras diecisiete años de matrimonio. Así, expone la necesidad de vivir días perfectos: aquellos que, aun no teniendo nada de asombroso o memorable, se disfrutan enormemente porque ha sido fruto de una construcción de los dos. Sin la existencia de esos días, toda relación parece decaer hacia el tedio y el aburrimiento.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

               Destaco las reflexiones que realiza el protagonista, que sirven de punto de partida para que el lector realice lo propio sobre cómo sostener aquel entusiasmo primigenio, convirtiendo en algo especial aquello que no deja de ser corriente: un paseo por la playa o cocinar juntos, etc., de manera de renovar aquel viejo contrato y mantener encendido el fuego del amor. Además, este hombre en la mediana edad, que intenta vivir una segunda juventud en una aventura extramatrimonial, en un gesto inmaduro e inseguro, pretende dejar en manos de su esposa la decisión final de seguir adelante juntos, o no, a través de una carta donde, en tono autoindulgente, se sincera. ¿Habrá tenido el coraje de enviar sendas cartas a sus destinatarias?

V.

               De estilo ameno y coloquial, con cierta dosis de humor e ingenuidad, como quien necesita renovar el aire para afrontar el hastío al que conduce la rutina con su cúmulo de obligaciones, Bergareche construye una novela ágil y entretenida, siempre desde la mirada masculina. Para leer en un viaje o llevar de vacaciones.


 

viernes, 19 de junio de 2026

Alrededor de un legado. Beatus Ille, Antonio Muñoz Molina


RBA, 1994
 

I.

                En esta ocasión, no me formulé la clásica pregunta de por qué he hecho esperar tanto a esta obra, que adquirí al tiempo de su publicación, sino la reversa: por qué leerla justamente ahora. Vino a mi un puñado de explicaciones entre las que resaltaba mi decisión a inicios de año, de empezar a deshacerme de ejemplares en papel que constituyen el enorme tótem en espera; no efectuar relecturas, a no ser que diversas razones lo ameriten y no comprar ya más libros, salvo aquellos que sean parte de una lectura conjunta. Al concluirla, hallé una respuesta más rotunda: este año se cumplen los cuarenta años de su aparición. Seguro que mi inconsciente deseaba homenajear al egregio autor ubetense: qué mejor que leyendo su obra prima.

II.

               El joven Minaya no tuvo fortuna. Vivió en Mágina –alter ego de Úbeda- hasta que las deudas contraídas por su padre liquidaron el inmueble familiar y obligaron la marcha hacia Madrid cuando era niño. Tras su paso por la universidad, desea realizar una tesis para su graduación sobre la figura de un poeta, Jacinto Solana quien, enrolado en las filas de la República, fuese muerto por la Guardia Civil en 1947. Para ello, vuelve al solar familiar: el primo de su padre, Manuel Crivelli, que vive aún en Mágina, ha sido íntimo amigo de Solana. Ambientada hacia 1969, Minaya desea saber el paradero del manuscrito que el poeta decía que habría de escribir, como legado final antes de morir. El trabajo se titularía Beatus Ille (Dichoso aquél).

III.

                En la veintena, Minaya se instala en casa de su tío Manuel, hombre maduro de corazón débil quien en 1937 se casara con Mariana Ríos. El matrimonio duró una noche: la fatalidad cobró la vida de la novia a la mañana siguiente merced a una bala perdida durante un tiroteo. Al poco, comenzará a develarse una trama donde los silencios, las mentiras y el pasado conviven con la militancia republicana, un crimen no aclarado y la intimidad amorosa.

IV.

               Destaco la prosa del autor, rayana en el mejor lirismo, con descripciones de geografías y sentires que vuelven exquisita la lectura. Luego, la construcción narrativa que no solo responde al típico género policial sino que además deja entrever el control que el franquismo mantiene sobre la población. Por último, con ayuda de unos pocos personajes secundarios –la vieja madre de Manuel, su médico personal, un artista plástico, las criadas de servicio y un narrador omnisciente que se revela recién al final-, el autor elabora una trama sólida en medio de lealtades y traiciones.

V.

               De estilo coloquial, no siempre ameno y fluido pero sí preciosista en el uso del vocabulario, Muñoz Molina elabora una novela colosal que merece ser leída por todo buen lector. Para disfrutar a lo grande.

domingo, 14 de junio de 2026

Vivir en la cuerda floja. Que el vasto mundo siga girando, Colum McCann

RBA, 2010
 I.

                Las letras irlandesas parecen vivir un tiempo de apogeo. Son muchos los autores de ese origen que están siendo traducidos al español, en virtud del éxito que cosechan alrededor del mundo, en especial en Europa y América. Galardonados y reconocidos, han inundado las bateas de libros con sus títulos. Éste surgió en medio de un intercambio de opiniones con una mujer de origen inglés que me recordó tenerlo en larga espera, razón por la que decidí encararlo.

II.

               En agosto de 1974, en plena Nueva York, la ciudad amanece con una atracción singular: un funambulista ha colgado un cable de acero de 2 cm de espesor entre las azoteas de ambas Torres Gemelas –una de ellas, a medio terminar- y por espacio de casi una hora, ante la mirada atónita de la ciudadanía, intentará desplazarse en uno y otro sentido varias veces, sin red de contención; sólo acompañado de una pértiga que le permite el balanceo para mantener el equilibrio. Tras el prodigio, será apresado por la policía y llevado a juicio.

III.

                McCann se vale de este hecho real para ambientar una serie de historias que se han de anudar alrededor de dos hermanos irlandeses –los Corrigan-, cuando el menor de ellos sea llamado por una férrea vocación sacerdotal, aun a costa de su propia salud e integridad física. Así, la precaria ayuda que le brinda a las prostitutas del Bronx dispara historias cuyos personajes sobrellevan algún dolor, fracaso, ausencia o remordimiento de conciencia.

IV.

               Allí están las madres que han perdido alguno o varios hijos en la guerra con Vietnam, que se reúnen para evocarlos; la prostituta que ve a su hija no solo seguir su camino sino también el de la adicción a la heroína; el juez que tendrá en sus manos la condena del funambulista; una mujer que se siente culpable de haber desencadenado una tragedia, todo en medio de la preparación de semejante proeza acrobática y el éxito reportado al ocasional fotógrafo que pudo registrar con su cámara los hechos.

V.

               De estilo ameno y coloquial, con una presentación narrativa que recuerda la construcción de Quentin Tarantino para Pulp Fiction, McCann nos allega un retrato de la ciudad de Nueva York de mediados de los pasados años ’70 con cinco o seis relatos de gente que ha perdido el rumbo e intenta salir adelante, en un claro mensaje que, de alguna manera, todos vivimos en la cuerda floja: nunca sabemos cuándo la adversidad nos golpeará. En ese sentido, la novela es un llamado a estar siempre atentos y solidarizarnos con quienes atraviesan malos momentos. Una obra emotiva que, no por nada, se alzara con el National Book Award en 2009. Más que recomendable. 



martes, 9 de junio de 2026

e-book 209. Historias del Litoral. Una casa sola, Selva Almada

Random House, 2026

I.

                Empujados por el reciente lanzamiento, lectores afines a las letras de Almada se alegraron al saber que la votación de lectura conjunta recayera en este título. En rigor de verdad, no es el primer escrito donde un inmueble cuenta su historia; Manuel Mujica Láinez narró los avatares de una casa ubicada en el casco urbano de Buenos Aires, cuyos ocupantes pertenecían a la clase dirigente argentina. En cambio, Almada se inclina por una casa de aldea, situada en el Litoral.

II.

               La historia se retrotrae al pasado entrerriano, evocando la figura mítica de Justo J. de Urquiza quien habiendo derrotado a las fuerzas de Juan M. de Rosas –y también a las de Mitre-, decidió recluirse en su estancia de San José, donde fuera asesinado en 1870 por una partida de mercenarios. Desde allí y hasta el presente, una casa comienza a narrar su propia vida, describiendo con detalles los sucesos más significativos y, de paso, las costumbres sociales. Así, exhibe el rol de sumisión y sometimiento de las mujeres respecto de sus hombres; el de éstos respecto del patrón que les arrienda la tierra, y las dificultades en la supervivencia.

III.

               Pero, además de estos tópicos, se desarrolla una trama que bordea la intriga policial. Los últimos habitantes de la casa fueron los Lucero quienes, un buen día, sin mediar comunicación ninguna, abandonaron todo lo que poseían y sin más, se esfumaron sin dejar rastros. Tanto el dueño del terreno como la policía han tomado cartas en el asunto, pero sin arribar a ninguna conclusión razonable. Existen rumores –como en toda aldea- que dicen que el patrón se enamoró de la mujer de su inquilino y decidió matarlos; otros, que se cansaron de esa vida, etc. Lo cierto es que nadie parece saber demasiado.

La versión digital, gentileza de una colega lectora

IV.

               La novela presenta altibajos. Entre sus aciertos está el estilo narrativo de Almada, reconocible en ésta como en sus obras anteriores, y el uso de expresiones locales que han fortalecido el conjunto de trama y descripciones costumbristas. Por el otro, la autora parece haber querido abarcar distintos aspectos de la vida en el lugar, iniciando algunos temas importantes, sin darles un adecuado cierre. Hasta la historia de los Lucero se desvanece en un final abierto, sugerido pero no explicitado, dejando la sensación de un trabajo incompleto.

V.

               De estilo coloquial y ameno, la novela fluye rápidamente hacia un final algo previsible y no muy concreto. Hay detalles poco felices que opacan el trabajo –v.g., la casa no puede relatar aquello que no ocurrió dentro de sus propias paredes o en sus inmediaciones-. Sin estar mal, no es un trabajo a la altura de los anteriores. Recomendable para fanáticos de la autora.

jueves, 4 de junio de 2026

El nacedor de las letras argentinas. Echeverría, Martín Caparrós

Anagrama, 2016
 

I.

                Cuando las casualidades devienen causalidades, no existe soslayo alguno. Primero fue hallar una alentadora reseña periodística del título de marras, aparecida junto al lanzamiento editorial que, curiosamente, era firmada por un ex – alumno de quien suscribe, razón de su incorporación. Luego, fue la propuesta de un taller de lectura sobre letras locales, que incluía una obra del escritor, propiciado por la biblioteca que –además- lleva su nombre. Así, estaba casi obligado a encarar esta ficción, como puesta en contexto previa a la lectura sugerida.

II.

               Para quienes no tengan noticia, Esteban Echeverría (1805-1851) es considerado históricamente el primer escritor argentino. Nacido poco antes de la Revolución de Mayo (1810) tuvo acceso a una beca auspiciada por el gobierno del presidente Bernardino Rivadavia, pudiendo estudiar en la Sorbona de París durante cinco años, gracias a ello. A su regreso en 1830 encuentra a esta tierra gobernada por Juan Manuel de Rosas, gran hacendado de la provincia de Buenos Aires, líder del Partido Federal, que no titubea en someter al pueblo bajo el terror de su fuerza de choque, la Mazorca, sobre todo a aquellos que se oponen a su tiranía: los Unitarios.

III.

                Es en ese ámbito de confrontación violenta donde Echeverría intenta erigirse primero en un poeta reconocido y, después de lograrlo, en el adalid del desarrollo de un plan tendiente a crear una literatura argentina. Intentando mantenerse al margen de la contienda se refugia en la heredad familiar alejada de la ciudad pero, más temprano que tarde, es conminado a tomar posición y luego de hacerlo, ante el fracaso de su facción, deberá exiliarse más de diez años en la ciudad de Montevideo, sitiada por las fuerzas federales, donde enfermará y hallará la muerte.

IV.

               Caparrós rescata la figura del escritor romántico que piensa en un país que, tras haberse sacudido el yugo español, es gobernado ahora por un tirano quien, gracias a la manipulación de las clases más postergadas, impone su despotismo. Echeverría no está solo; lo siguen un puñado de adherentes a sus ideas de libertad e igualdad, que seguirán el mismo camino: el exilio. Pero se atreve a hacerlo bajo la mirada de hombre, tan preclaro en sus conceptos como dubitativo en el plano de la praxis. Es la humanidad que destila el protagonista la que domina todo el texto.

V.

               Esta novela no se restringe al campo histórico sino que sirve a Caparrós como parte de un ensayo donde se cuestiona acerca del rol de los intelectuales ante el Poder; cómo liderar un proyecto de Nación donde la Nación aun estaba ausente. Y, como autor, se permite participar con sus propias opiniones. Fluido y coloquial, de estilo directo, el libro se lee fácilmente. Muy recomendable, en especial para lectores locales.

sábado, 30 de mayo de 2026

Mujeres perturbadoras. Las griegas, Sergio Olguín

Odelia, 2017

I.

                Fue un contrapunto durante un programa de TV basado en un juego literario el que ameritó su adquisición. En esa ocasión, los títulos propuestos abordaban desde distintos ángulos el tema de la belleza. Pasó mucho tiempo hasta que tomé contacto con una entrevista al autor donde comentaba lo curioso del caso: no hay ninguna referencia –ni ningún personaje en su interior- que justifiquen su título. Su explicación rondó sobre su intento de recrear la mitología griega, donde las diosas juegan roles destacados, casi siempre provocando cambios irreversibles.

II.

                Esta colección de nueve relatos se divide en tres partes, que incluyen igual número en cada una de ellas. La primera, Maldita moda, aborda ese mundillo tan deletéreo como despiadado que componen mujeres de belleza escultural –a veces, inteligentes; la mayoría, anodinas- junto a fotógrafos reconocidos que intentan captar algo del charmé y del allure que aquellas puedan entregar a la cámara, tanto en interiores como en exteriores –y los riesgos de exponerse a semejante belleza-.

III.

                Luego, cambia el registro y nos internamos en Revolución, donde el nervio conductor son mujeres que despiertan la sexualidad y su carga erótica, ya sea de un puñado de alumnos; de una pareja mal avenida o de un líder de masas que parece no poder contenerse. Finalmente, en Hombres equivocados flamea una única bandera: la de aquello que no tiene futuro, o solo un futuro incierto: lo que quedó en el pasado junto a la imposibilidad de evaluar lo que se nos avecina.

IV.

               Es de destacar que este eclético –cuanto menos- conjunto de cuentos tiene como protagonistas un puñado de mujeres bellas que, al hacer aparición, ponen en duda la solidez de aquello que las rodea. Los hombres titubean, se fastidian, acrecientan su deseo o simplemente lo experimentan; la perturbación que provocan son la sustancia que sostiene cada uno de los relatos. Mención especial es la ficción que Olguín nos entrega sobre un triángulo amoroso compuesto por Robi Santucho, líder del PRT – ERP, su mujer –Sayo- y su amante –Clarissa-. Puede o no ser del gusto lector pero, cuanto menos, bordea la sana irreverencia.

V.

               De estilo coloquial, fluido todo el tiempo y con escenas y descripciones siempre fidedignas, Olguín construye una obra que rescata el espíritu de las diosas griegas, capaces de modificar el entorno con un abrir y cerrar de ojos o, simplemente, despojarse de sus vestiduras. En suma, un conjunto bien balanceado que habrá de ganar adeptos lectores.

lunes, 25 de mayo de 2026

e-book 208. Ante el saqueo colonizador. Huaco retrato, Gabriela Wiener


 Random House, 2022

I.

                De todas las novedades editoriales, solo un puñado de obras sobrevive a la fanfarria de su lanzamiento. Por ello dejo correr el tiempo, artífice natural que separa lo significativo de lo intrascendente. Una colega lectora, amante de las letras americanas, lo propuso sin éxito cuando su presentación. Tuvo que esperar a que un taller de lectura lo rescatara del olvido para que resonara en mí el título y su autora, a quien ya había visitado en un trabajo posterior.

II.

               Como se explica en su inicio, un huaco retrato es ‘una pieza de cerámica prehispánica que buscaba representar los rostros indígenas con la mayor precisión posible. Se dice que capturaba el alma de las personas.’ Un antepasado de la autora, más aventurero que arqueólogo, no tuvo empacho en trasladar en 1878 una multitud de estas figuras halladas en su viaje al Perú, con destino a la Exposición Universal de París, logrando así adquirir renombre y posición social.

III.

                Siglo y medio después, su virtual descendiente con igual apellido –la autora- utiliza este hecho, que ronda la anécdota circunscripta a la esfera familiar, para elaborar una obra de no ficción, ahora que ha podido interactuar con el legado de aquel expolio tras una vitrina de un museo europeo, no menor en magnitud a tantos otros saqueos culturales perpetrados por el Viejo Continente, con el valetudinario pretexto de allegarlos al Gran Mundo.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

               El texto se divide en tres grandes planos. Por un lado, está el testimonio de un atraco cultural de envergadura a manos de inescrupulosos asaltantes foráneos, que reviste el grado de denuncia literaria sobre el colonialismo usurpador, efectuado por los distintos Imperios europeos hacia fines del siglo XIX en todo el Globo. Por otro, está el colonialismo intelectual del que aun no nos despojamos quienes heredamos la lengua, en desmedro de los pueblos originarios que, bajo el nombre de civilización, han sido casi exterminados. Al fin, en una órbita más íntima, la narradora se cuestiona sobre los beneficios de una relación de poliamor ejercida entre ella y su pareja masculina y otra femenina, en un triaje no del todo bien avenido, donde reconoce no haber respetado las reglas que ella misma dispuso al resto, cayendo en la infidelidad.

V.

               De estilo fluido y ameno, con recurrentes reflexiones acerca del vasallaje y la colonización cultural, el expolio y la dependencia económica, Wiener construye un relato cuyo epicentro se encuentra en un hecho histórico, pero cuyas consecuencias se arrastran hasta la actualidad. En conjunto, una gran obra que bucea en la búsqueda de identidad y, a la vez, promueve la descolonización intelectual como ejercicio de resistencia. Para no dejar pasar.

miércoles, 20 de mayo de 2026

Sobre la necesidad de ser incluidos. Ellen Foster, Kaye Gibbons

las afueras, 2018

I.

                Fue una sentida reseña la que disparó su búsqueda, hace ya muchos años. Debí esperar largo tiempo hasta su arribo a estas costas, y tras eso, el ejemplar debió esperar también lo suyo hasta que me inclinara por él. De hecho, lo había seleccionado junto a otros títulos para proponer a un ínfimo grupo de lectores, sabiendo que habría de agradar. La inesperada disolución del mismo me privó la experiencia de compartirlo, pero no revocó mi decisión de encararlo.

II.

                El título de marras lleva el nombre de su protagonista, una niña de once años que vive en el Big Sur norteamericano. Afortunadamente, ha podido dejar atrás una infancia trágica: el suicidio de su madre, un padre alcohólico y maltratador y parientes que solo la refugian por días, cuando no le dan la lisa espalda. El hallazgo de una nueva mamá que la cobije y le permita crecer en un entorno más adecuado se conoce desde el principio de la novela. Entonces, ésta narra las peripecias de todo lo acontecido previamente hasta llegar a ese final feliz.

III.

                El texto cuenta con varios aciertos, comenzando por la construcción de la protagonista. Por un lado, Ellen es una niña bastante despierta, muy curiosa e inteligente, capaz de enfrentar el desarraigo y las desigualdades sociales con éxito y salir fortalecida después de lidiar bajo circunstancias adversas. Por otro, si bien hay cierto juicio de valor sobre la moral, la frescura con que Gibbons ha dotado a Ellen en sus maneras de expresarse compensan largamente cualquier sesgo aleccionador. En su voz, tan infantil como nítida, resuenan otros personajes de novelas de iniciación.

IV.

               Además, la narración aborda el estado de marginación, las diferencias de clase y la segregación racial con cierta altura. No es menor que su mejor amiga sea una niña negra, por quien sus propios padres se desviven, mientras que en su derredor blanco –supuestamente superior- campean la hipocresía y la disfuncionalidad.

V.

               De estilo ameno y coloquial, con diálogos bien provocados y escenas que contrastan –algunas duras, otras tiernas, pero siempre sin golpes bajos ni de efecto-, y acompañada por un puñado de personajes secundarios que refuerzan la solidez del relato, Gibbons ofrece una obra sobre la resiliencia y la irrenunciable necesidad que todos tenemos –más un niño- de sentirnos incluidos, de pertenecer a un núcleo humano, familiar o no. Una lectura entretenida, tan emotiva como luminosa.

viernes, 15 de mayo de 2026

Sublimes amantes devenidos en aislada pareja. Bella del Señor, Albert Cohen

Anagrama, 1992

I.

                Dos reseñas aparecidas más de una década atrás me impulsaron a buscarlo. La única edición disponible en la batea de usados era la de marras, tan acomodada al bolsillo como incómoda de leer, con esos caracteres minúsculos que obligan al lector a forzar su visión. No obstante, su voluminosa extensión desafió cualquier entusiasmo inicial. Un reciente comentario me recordó su existencia y decidí incluirlo entre mis lecturas.

II.

                Esta novela, ambientada en Suiza hacia 1936, tiene como main course una historia de amor sui generis entre el apuesto Solal, judío y alto funcionario de la Sociedad de las Naciones, y Ariane d’Auble, una voluptuosa aristócrata aria, casada con un subordinado de aquél con quien, una vez realizada la conquista, están dispuestos a dar rienda suelta a su pasión carnal y vivir al socaire de sus relativos e ilimitados recursos, dando la espalda a una alta sociedad que si antes los protegiera, ahora los condena al ostracismo.

III.

                En una marche au supplice, ambos protagonistas recorren todas las etapas del amor, desde el primer encuentro hasta la larga agonía de autodestrucción que conlleva el deterioro al que lo somete la rutina, aun recurriendo a ciertos ardides –humillaciones de toda laya, los celos retrospectivos y un puñado de ejercicios eróticos y sexuales-, para deshacerse de la saciedad amorosa y mantener viva la llama de un amor absoluto, que degenera con el tiempo volviéndose aburrido y anodino. En resumen, la suerte de sublimes amantes devenidos en aislada pareja.

IV.

               Pero el texto no se restringe solo a la pasión arrebatadora de un amor idílico, sino que también bucea en otros entornos. Está la creciente animosidad europea contra los judíos, tal que Solal es partícipe de los miedos de ser descubierta su condición visitando París. Luego está la burla corrosiva sobre la inoperante y abusiva burocracia europea, incapaz de frenar el arrollador militarismo alemán, con toda su carga antisemita, y los primos de Solal –con el prodigioso, desternillante y descacharrante Comeclavos a la cabeza, dueño de una prosa engolada que arranca la carcajada del lector, y el tío Saltiel que los modera- quienes aportan una bocanada de humor fresco a toda una atmosfera ominosa.

V.

               En estilo coloquial, con meditaciones interesantes acerca de lo efímero del amor absoluto y de la pasión que es su clímax, una carga erótica más que importante y cierto pesimismo en las relaciones humanas, Cohen ofrece una obra con mucho de experimental y socarrón cuyo desenlace se va volviendo previsible con el correr de las páginas. Una lectura de largo aliento; por momentos algo densa y no siempre fluida, pero que hará las delicias de todo buen lector, si logra hacerse de cierto grado de paciencia. Seguramente, estará dentro de mis mejores lecturas del año.

domingo, 10 de mayo de 2026

e-book 207. Días de niebla. La revolución es un sueño eterno, Andrés Rivera

Seix Barral, 2012

II.

                Esta novela histórica apareció en 1987, año de grandes vaivenes en el ámbito local. El levantamiento carapintada que tuvo en jaque al gobierno radical durante los días de Semana Santa, junto al esperanzado Plan Primavera económico –que concluyera con un estrepitoso fracaso pocos meses después- y el resurgimiento del peronismo renovador, que se alzara con el triunfo en el primer estado argentino, no parecen ajenos al clima de época que Rivera revela en la figura de quien fuera considerado el orador de la Revolución de Mayo cuando, en la memorable sesión del 22 de Mayo del Cabildo Abierto abogara por la destitución del Virrey de un Fernando VII encarcelado y la emancipación local del yugo español: Juan José Castelli.

III.

               Así, Rivera repasa los últimos días de un abogado que tuvo que revestirse de militar, liderando las fuerzas de un bisoño ejército de la Revolución con el fin de concitar la adhesión de los pueblos del interior del Virreinato del Río de la Plata –para lograr cohesión territorial y así descartar cualquier atisbo de secesión-, enfrentar a un ejército español mejor preparado y aniquilar la oposición, que pugnaba por reponer a la realeza española al mando del gobierno.

IV.

                En esos últimos días en los que un cáncer de lengua condujera hacia la tumba al egregio tribuno, Rivera expone en primera persona no solo al convencido jacobino de la necesidad de liberarnos de la tutela española –junto a su primo, Manuel Belgrano, y a Mariano Moreno-, sino que intenta mostrarnos la dimensión humana del personaje, que se cuestiona todo el tiempo lo atinado o no de sus decisiones, tanto en el plano político como en el personal. Sometido a juicio por el gobierno central, tras la derrota en los campos de Huaqui, un desilusionado Castelli se pregunta si todo el esfuerzo que se estaba realizando, habría de coronarse con aquel sueño que siempre albergó: la igualdad entre hermanos, sin importar ser español, mestizo o indio, sin esclavitudes ni sometimientos.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

V.

               De estilo coloquial, alternando primera y tercera persona –a veces, en un mismo párrafo-, Rivera nos acerca las posibles inquietudes, dudas y cierto grado de escepticismo en el futuro –pero nunca remordimiento ni sentimiento de culpa de aquello que debió enfrentar- que una figura de importancia capital en la incipiente República Argentina se permite hacia el fin de su vida, mientras la Revolución de Mayo transita días de niebla.

I.

               Agradezco a la Biblioteca Esteban Echeverría de la Legislatura local, la inclusión de esta novela en su Taller de Lectura ‘Letras porteñas’, para acompañar la historia de esta ciudad.


martes, 5 de mayo de 2026

Jugar a ser Dios. Frankenstein o El moderno Prometeo, Mary W. Shelley

Cátedra, 2024
 

I.

                Era una lectura más que esperada por mi. De hecho, anduve comparando ediciones antes de decidirme y me incliné por la de marras en virtud de su puesta en contexto, vida de la autora y análisis de la obra, que suelen acompañar estas ediciones. El numeroso grupo que compartió la lectura ahondó sobre algunos temas que tanto la escritura como el contenido dispararon en su momento, de lo que haré un sucinto resumen.

II.

                La historia es conocida: el joven Victor Frankenstein, curioso e imaginativo desde niño, ha destinado sus estudios y afanes a las ciencias naturales; en especial, intenta lograr dar vida a una criatura amalgamando fragmentos de cadáveres. Cuando alcanza su objetivo utilizando supuestos principios e instrumentos de la química, su repulsión es tal que lo abandona inmediatamente. La historia, entonces, cobra tintes trágicos, porque ese ser, dado su aspecto, es rechazado por el resto de la sociedad, confinándolo a un estado de aislamiento del que solo podrá salir acudiendo a su creador. Y si éste se negara a ayudarlo, entonces…

III.

                Existen varios planos para debatir. El primero y no menor es la autoría del texto. Son tantas las sugerencias que Percy Shelley ha anotado en el original –e incluso, incorporando párrafos propios- que muchos dudaban que fuera Mary su autora. Pero existen claros indicios que denotan una sensibilidad femenina en el escrito, de la que Percy parece carecer. Otro plano es la identidad monstruosa: ¿qué entendemos por monstruo?, ¿siempre lo hemos de considerar desde nuestra propia perspectiva, como si fuera otro?, ¿o existe también una parte monstruosa que habita en nosotros mismos y que, bajo ciertas circunstancias, se pone en evidencia?

IV.

               Es curioso cómo el común de los mortales –que sabe de la novela- asocia a Frankenstein con el ser contrahecho y desproporcionado que ha creado el doctor, cuando esa criatura en toda la novela no lleva nombre; hasta de eso su creador lo ha privado. Así, ¿quién es el verdadero monstruo?, ¿la creación espantosa abandonada a su suerte desde el inicio, o aquel que, aun habiendo sido educado e instruido le dio origen e intentó desentenderse de él? Quizás el vulgo no se halle equivocado y, en una suerte de transmutación, el monstruo sea Frankenstein… el doctor.

V.

               De estilo coloquial y directo, con una prosa fluida, esta novela que consta de tres volúmenes, escrita entre 1816 y 1818 y reeditada con ciertos cambios en 1831, ha interpelado a generaciones de lectores acerca de lo que puede ocurrir cuando el ser humano intenta jugar a ser Dios: las consecuencias de nuestros actos pueden no ser las esperadas, aunque debemos responder por ellas. Una obra para leer y releer. Más que recomendable.

jueves, 30 de abril de 2026

Soledad en el Paraíso. Sueños de trenes, Denis Johnson


Random House, 2016
 

I.

                Un colega lector lo rescató del olvido proponiéndolo como lectura a compartir –cosa que no logró- en virtud del estreno de una realización para TV basada en el texto, que aun hoy puede hallarse en alguna plataforma. Recordé haberlo adquirido hacía tiempo y me pregunté por qué dejé pasar una década para encararlo, si tenía el atractivo de no llegar a las ciento cincuenta páginas. Repasando las recomendaciones de quienes lo leyeran cuando apareció, las opiniones estaban divididas. Buena ocasión para salir de dudas.

II.

                En la historia de Robert Grainier puede resumirse gran parte de la de los E.E.U.U. desde fines del siglo XIX hasta los pasados años ’60 en el ámbito rural de esa nación. En su vida se halla la de la mayoría de ciudadanos cuya existencia pasó sin ton ni son; a ellos solo les tocó vivir. Grainier fue un jornalero del Oeste que trabajaba construyendo puentes para el ferrocarril, aserrando árboles o cargándolos. Parco en palabras, prudente en sus modos y sin grandes luces intelectuales, ha sabido conformar una familia, con esposa, hija y una porción de terreno.

III.

                Pero la desgracia, que siempre acecha al común de los mortales, lo ha dejado en medio de una soledad cuyo silencio clama por amor y compañía. Así, ante la adversidad que le acompaña, Grainier solo intenta sobrevivir en medio de lo que él supone su espacio; al que vuelve una y otra vez, por más que las inclemencias atmosféricas o las inundaciones se lleven sus pocas pertenencias. Al cabo de varios años logrará establecerse como transportista.

IV.

               En un somero análisis, la novela presenta altibajos. Por un lado, está el acontecer del protagonista, sometido a los embates de la diosa Fortuna, junto a un puñado de personajes secundarios que refuerzan la construcción psicológica de Grainier. Pero muchas de las historias paralelas que se derivan de la principal quedan truncas, sin alcanzar la continuidad necesaria y el conjunto parece navegar a la deriva. Rescato lo acertado del estilo elegido por el autor para narrar su historia: expresiones rudas, de frases cortas, muy propias del ambiente tosco y rústico en que se desarrolla la acción.

V.

               Directa y frontal, con desplazamientos temporales hacia adelante y hacia atrás, Johnson ofrece una obra compuesta por episodios –que bien podrían leerse como relatos independientes- acerca de quien ha tenido que vivir gran parte de sus días en la soledad del Paraíso, sin mayor expectativa que llegar al día de mañana. Una novela interesante, que bien podría haberse extendido y ganarse el rótulo de joya literaria. Aun así, una buena lectura que se acaba en horas.

sábado, 25 de abril de 2026

e-book 206. Memoria del primer duelo. El jardinero y la muerte, Gueorgui Gospodínov

Impedimenta, 2025

I.

                Apareció hacia fines de octubre pasado, cuando el más grande buscador de libros digitales aun estaba activo. Nunca hubiera imaginado lo que sucedería: el libro voló –literalmente- de las librerías. Tal fue su éxito, que hasta en las ciudades del interior del país se ha agotado. Lo propuse como lectura grupal, y al conjunto de participantes le pareció maravilloso. Ganador del premio Booker Internacional con su obra anterior, el autor búlgaro comienza a ser reconocido.

II.

               ¿Quién no ha perdido un ser querido -un pariente, un amigo, o hasta una mascota-? Pero el dolor de la pérdida de un progenitor es un hecho único, pues con él también se pierde un testigo ocular de nuestra infancia; alguien que ha conservado esa etapa de nuestras vidas en su memoria. El padre del autor fallece pocos días antes de la Navidad de 2023, tras una larga agonía; algunos meses después su hijo rescata su figura y el recuerdo de anécdotas y momentos compartidos cuestionando –con dolor y congoja, pero sin refugiarse en la nostalgia o en la melancolía- cómo sobrellevar la propia existencia ahora que nos quedamos sin protector. Sin héroe.

III.

                La breve novela, de neto corte autobiográfico, reúne dos elementos significativos. Mientras repasa la vida de aquel hombre nacido hacia fines de la guerra, que concluye sus días como un eximio jardinero, cuya respuesta omnipresente –para quien atravesó el hambre, la pobreza, el comunismo, entre otros- es No hay nada que temer, Gospodínov elabora una serie de reflexiones que interpelan al lector, no desde el sentimiento de culpa por las ausencias y lo que no se pudo compartir sino desde el rol de hijo, ahora que la pérdida nos expone a la sensación de desvalimiento, de soledad.

La versión digital, gentileza de Anna's Archive

IV.

               Destaco la sutileza con que el autor aborda un tema tan escabroso como es asistir al final de los días de un padre, trasegando a su lado el deterioro que conlleva, la pérdida sucesiva de facultades físicas e intelectuales, sin hacer de ello motivo de vanagloria ni negando el dolor, que fluye libremente a través de sus páginas; incluso, con escenas o comentarios que convocan el humor y la sonrisa de quien lee. Pero el peso lo llevan las preguntas que dispara el fin de una vida. Un ejemplo: ¿seguimos existiendo si se va la última persona que nos recordaba como niños?

V.

               De estilo directo y coloquial, con una prosa que alcanza cierto lirismo, Gospodínov ofrece una manera distinta de enfrentar los primeros meses de un duelo, haciendo buen uso de la memoria. Un libro emotivo, sin golpes bajos pero no apto para lectores con pérdidas recientes. Asimismo, muy recomendable.

lunes, 20 de abril de 2026

Días en la Arcadia. El rumor del oleaje, Yukio Mishima

Alianza, 2015

I.

                Me estaba siendo necesaria una lectura breve y llevadera en medio de una serie de farragosas obras y recordé que ésta se hallaba esperando hacía más de una década. Las letras de Mishima, en general, combinan fluidez con lirismo, pero ese tempo tan propio de la narrativa nipona, moroso y minuciosamente descriptivo, sospecho que es el principal motivo por lo que no suelen ser propuestas que aparezcan en talleres de lectura; por ello decidí encararlo en soledad.

II.

                La acción transcurre a principios de los pasados años ’50 en la tan idílica como ficticia isla de Utajima, la que sus pobladores rara vez abandonan, por lo que se encuentran en un estado de aislamiento del resto del mundo. Tal es así, que la única vez que se presenta esa ocasión se debe a un viaje de finalización de estudios –lo que aquí llamaríamos viaje de egresados- para mostrarles a los jóvenes otras realidades, además de la insular.

III.

                Bajo esa atmósfera prístina, que recuerda a la Arcadia, se desarrolla la historia de Shinji, un joven trabajador de origen pobre y de Hatsue, la guapa hija de Terukichi Miyata -hombre de alcurnia y recursos- que ha regresado a su pedido, tras haberla dado en adopción cuando niña. Pero esta clásica aunque conflictiva historia de amor no podría tener lugar sin la existencia de Yasuo, hijo de una familia rica que también la pretende y los viajes de Chiyoko, la hija del farero, que regresa desde Tokio durante los veranos y alberga esperanzas de enamorar a Shinji.

IV.

               Son de destacar dos elementos de esta breve novela. Primero, las descripciones tanto de la atmósfera que rodea a los personajes principales como de sus cuidadas expresiones a través de diálogos y situaciones, hacen parecer que la verdadera protagonista sea la Madre Naturaleza, que utiliza sus bondades en aras de alcanzar el final feliz. Luego, está la poética narrativa de Mishima, capaz de hacer creíble hasta las escenas que resultan completamente inverosímiles. Es ese ambiente de ensoñación, donde todo está permitido que ocurra –mientras la carga erótica del texto se resuelve en una ingenua sensualidad- el que domina en la trama. El resto de personajes secundarios son funcionales a ella.

V.

               De estilo directo y coloquial, por momentos lírico, donde no faltan ni los impedimentos sociales ni las escenas de heroísmo, Mishima ofrece una novela de iniciación basada en el modelo de la Grecia clásica. Llena de brillo y fulgor, es una lectura más que apropiada para cobrar fuerzas durante aquellos momentos donde todo se nos presenta sombrío o desesperanzador. Para tomar en cuenta.