jueves, 13 de agosto de 2026

e-book 215. Más allá de la ausencia. Miembro fantasma, Fernanda Trías

Páginas de espuma, 2025

I.

                Aproveché la propuesta original, para extenderla en un doble frente. En principio, la autora se dio cita en una reconocida librería local para hablar de este libro –de reciente aparición- y de cómo surgieron los textos y las estructuras que conforman cada uno de los relatos, algo por demás interesante que no se agota en el contenido ni en su interpretación. Por otra parte, convoqué a un grupo de lectores a compartirlo, basado en una lastimosa crítica aparecida en un periódico de un país vecino sobre este trabajo.

II.

               El ejemplar se compone de una serie de diez relatos de diversa extensión y, aunque parece ecléctico, puede hallarse un hilo conductor entre ellos. Ei título de marras condensa en gran medida lo que acontece con el grueso de su contenido. Tomado de un relato homónimo, se llama médicamente miembro fantasma a aquél que, una vez extirpado del cuerpo genera sensaciones como si aun siguiera presente –v.g., picazón o prurito, cuando el miembro ya ha sido amputado-. En cualquier caso, se refiere siempre a la sensación de carencia o ausencia.

III.

                Una zona de Bogotá que, sin serlo, resulta una frontera entre pobres y ricos; un orador que testimonia su intento de suicidio; un par de mujeres enfermas que se dan el lujo de eludir la prohibición de fumar; un grupo de asistentes a un taller de escritura que deben enfrentar el remate de un cuento; un escritor que desea narrar algo sobre otro escritor, son algunos de los motivos aparentes de los que Trías se vale para exponer una búsqueda que intenta cubrir una falta, o una evocación de tiempos mejores cuando la vida no se había llenado de ausencias: de personas, lugares, vínculos, afectos.

La versión digital, gentileza de una amiga lectora

IV.

               Destaco la variedad de registros que la autora utiliza para conformar cada uno de los relatos. El cierre de una relación a través de una epístola; la superposición alternada entre un homicidio, las cenizas de la abuela y la adopción de una mascota; el paralelismo entre la vulnerabilidad de un gorrión en una noche de tormenta y un alcohólico que lo observa; el encuentro entre dos paisanos rememorando lo ocurrido durante la dictadura en un barrio uruguayo, todo converge hacia aquello que se ha perdido.

V.

               De estilo coloquial y ameno, con diálogos bien provocados y descripciones acertadas, Trías nos ofrece un cúmulo de textos donde los personajes se debaten entre la soledad cotidiana que apareja sinsabores y la nostalgia que genera el recuerdo de momentos felices. Un libro breve, que sirve como umbral al universo narrativo de la autora. 

 

sábado, 8 de agosto de 2026

Versión Original 25. La casa de las bellas durmientes, Yasunari Kawabata


 Emecé, 2011

           Hace días atrás alguien del entorno lector lo nombró y me retrotrajo a su lectura a comienzos del 2011, cuando se reeditara tras larga ausencia en las librerías. Publicada la reseña en otro espacio en ese momento, me pareció oportuno rescatarla, aun con una introducción de la que me arrepiento en parte, pero que refleja mi escritura de entonces.


Fue a principios de este año cuando una gran lectora me allegó este título, entre otros que me sugería leer porque le habían encantado. Asimismo, me advirtió que estaba agotado hacía ya varios años. Su proverbial nobleza me lo ofreció en préstamo, con la condición de devolución una vez finalizada su lectura. Tozudo y resuelto, deambulé un sinnúmero de días tratando de obtener algún paradero de él, sin fortuna. Cuando el pasado domingo, al entrar en una librería local, choqué literalmente con la torre de ejemplares recientemente reeditados, afluyó el terror. En mi juventud, creía poder conseguir cualquier libro. Luego, al entrar en la adultez, comencé a pensar que los libros buscaban que yo los encontrase. Ahora, en mi plenitud, mucho me temo que exista un silente complot entre las editoriales con el fin de sorprenderme, reeditando aquello que vengo buscando desde hace tiempo o que ya no se encuentra disponible.

               No se cómo describírtelo. En lo que se lee, es la historia de Eguchi, un hombre de sesenta y siete años al que se le propone participar de un encuentro con una mujer joven y bonita, en una posada en la cual ella estará dormida –narcotizada- y no podrá despertarse durante toda la noche. Estará expuesta a su voluntad durante el lapso que dure su sueño, desnuda, con su respiración y los aromas que emitan su cuerpo y su aliento, sin posibilidad de otro contacto que no sea compartir una manta calefaccionada eléctricamente. Se le solicita no sólo discreción, sino integridad –sin maltratos ni actos pecaminosos-; se trata sólo de acompañar el descanso de la joven con su propio descanso.

               Pero no sólo es eso. Kawabata nos describe todas las reflexiones que se suscriben en el imaginario de aquel hombre cada vez que visita la casa. Porque ese ejercicio crea adicción y dependencia; como si uno no se pudiera sustraer a la tentación de probar –a esa edad, y sin dejar de ser hombre- cómo sabe la juventud de la vida. Para colmo, se sospecha que las participantes son elegidas vírgenes, siendo éste un condimento adicional de la trama.

               Relatado por un narrador –que parece oficiar de mero espectador-, la meditación recae sobre la historia propia, la familia y el amor, la proximidad del fin, la vitalidad como contracara… Y la muerte. Esa eterna convidada de piedra que se da cita sin avisar, tanto para la vejez como para la juventud.

               El autor construye su relato en base a estas oposiciones; mas lo hace con maestría y dinamismo. Crea una atmósfera en la descripción, de la cual ningún lector puede sentirse ajeno. Con elementos cotidianos y básicos –como una sórdida habitación contigua y escasos diálogos con los responsables de la experiencia-, Kawabata se las ingenia para hacer creíble una historia que involucra los sentires de la senilidad, junto a la fuerza avasallante de la juventud, cuando ésta se halla a total merced de aquélla.

               En síntesis, un librazo de escasas páginas, pero lleno de simbolismos, que sugiero transitar. Lo disfruté mucho, casi como todo lo que leí de este autor. Espero que vos también.

lunes, 3 de agosto de 2026

e-book 214. Un amor en ciernes. La distancia que nos separa, Maggie O'Farrell

Libros del Asteroide, 2024

I.

              Quien lo propuso para compartir, lo hizo en base a las buenas repercusiones de los últimos trabajos de la autora, suponiendo que era uno nuevo sin saber, como es el caso, que se trata de una publicación aparecida hace años, traducida recientemente. Pillada en su buena fe, se disculpó al poco pues la mayoría de lectores fue abandonando su lectura. Es que el negocio editorial tiene estas cosas: rescatar algún trabajo anterior de quien alcanzara cierto éxito, intentando que el mismo dispare las ventas, lo que a veces logra a cambio de un chasco al lector.

II.

               O’Farrell reúne en esta novela dos historias distantes y disímiles. Por un lado, está Jake, un adolescente que se encuentra en Hong Kong trabajando como empleado en una productora audiovisual. Fruto de un amor circunstancial de su madre, que vive en Gran Bretaña, sale junto a su chica y una amiga el día de la aglomeración del barrio de Kowloon en enero de 1993 -antes de ser demolido- y sufre las consecuencias. Por el otro, está Stella, una jovenzuela que se desempeña como productora de radio. Hija de padres italianos radicados en Escocia, tiene una hermana mayor que se preocupa por ella. Tan apegadas la una a la otra, son segregadas por sus compañeros de escuela y hasta sufren bullying.

III.

                Un hecho fortuito, lleva a Jake a Inglaterra –junto a su chica- y él aprovecha la ocasión para indagar sobre la identidad de su padre, del que solo tiene un supuesto apellido y sabe que estuvo radicado en una comunidad hippie en cierto lugar de Irlanda. Por otra parte, Stella encuentra asfixiante la vida que lleva y decide desaparecer, sin avisar a la familia, para recomenzar una nueva vida en otro entorno geográfico.

La versión digital, gentileza de una colega lectora

IV.

               Habría que resaltar la intención de la autora de estructurar una novela de amor con dos personajes que tienen algo en común: no encajan en el lugar donde viven y sufren problemas desde la infancia que no pueden resolver. Pero la forma que elige es poco apropiada: párrafos cortos que se alternan no solo entre Jake y Stella, sino también con sus madres, abuelas, amigos, etc., volviendo tan fragmentario el aporte de datos, que resulta necesario tomar apuntes para saber quién habla. Así, el uso continuo de elipsis termina aburriendo. Además, la manera en que conduce al encuentro a sus protagonistas resulta tan trivial y previsible, más propio de una novela rosa que de algo serio.

V.

               De estilo coloquial, con múltiples idas y vueltas en el tiempo, O’Farrell ofrece un intento fallido de novela romántica con dos borders en un amor en ciernes. Para dejar pasar.

 

miércoles, 29 de julio de 2026

Grietas de la vida. Un imperio de polvo, Francesca Manfredi

Fiordo, 2023

I.

               Venía precedido por comentarios auspiciosos y grandilocuentes; no había lector avezado en novedades que no lo recomendara. Tanto fue así que debe ser uno de los escasos libros que adquirí a días de su lanzamiento. Pero una voraz lectora amiga que lo concluyó en horas, lo tildó de aburrido, lo que sosegó mi entusiasmo inicial y lo depositó entre los libros en espera. Buscando completar mi agenda lectora mensual, apareció con su breve extensión y decidí encararlo.

II.

               Valentina tiene doce años, vive junto a su madre –una mujer joven- y su abuela añosa, en un entorno rural de Italia. Su padre, un viajante de comercio, pasa mucho tiempo en el exterior y se ha alejado en una suerte de tácita separación de su esposa e hija, aunque con ésta sigue manteniendo un vínculo fuerte y presente. Una noche de verano, la sangre se hace presente por primera vez ante quien no ha sido advertida y decide silenciar el hecho.

III.

               A la par, descubre una grieta en la pared que también lleva el color de la sangre. Cuando los adultos se dan cuenta, intentan limpiarla. Pero la grieta empieza a ampliarse, como si cobrara vida entre las tres mujeres y las fuese separando. Ante la férrea educación católica de la abuela, el Mal y el pecado son elementos de los que se vale la anciana para generar un sentimiento de culpa con el que manipular a hija y nieta quienes, aun respetándola, deciden vivir con un poco más de libertad. Pero la casa parece estar maldita; las plagas se suceden: mosquitos, ranas, langostas, insectos negros…

IV.

               Es magnífica la prosa sencilla y cristalina que adopta Manfredi, acorde a su pequeña protagonista, y cómo van cambiando sus percepciones a medida que crece y comprende mejor el mundo que la rodea. Es una novela de iniciación tanto en lo sexual como en lo emocional, que sirve a Manfredi para exponer reflexiones acerca de la maternidad, los secretos que habitan en cada persona, la represión y el odio que genera el peso de practicar una religión católica que en todo accionar señala culpa. Al igual que el polvo que se barre, los secretos y mentiras siempre regresan.

V.

               De estilo coloquial y ameno, muy fluido, con escenas emotivas y diálogos bien provocados, Manfredi construye una novela que da cuenta de las diferencias generacionales, el abandono de ciertas creencias y la adopción de nuevas miradas sobre cómo sobrellevar la propia existencia con cierto grado de esperanza, humor y confianza. En resumen, una novela que se disfruta y deja elementos para meditar. Ineludible para todo buen lector.

viernes, 24 de julio de 2026

e-book 213. El encargo. Los años de espera, Fumiko Enchi


 Alianza, 2013

I.

                Fue poco menos que una curiosidad la sutil propuesta de compartir la lectura de esta novela, aparecida en 1957. Había un motivo destacado: la autora fue contemporánea de dos monstruos de las letras niponas –Mishima y Kawabata- y, como tal, eclipsada por ellos. No obstante, Enchi ha sido reconocida y galardonada en su país, dato no menor para una mujer que se movía en una sociedad literaria constituida netamente por varones.

II.

               Ambientada hacia mediados del siglo XIX, narra la historia de Tomo, la abnegada esposa de Yukitomo Shirakawa, un funcionario importante en el Japón Imperial. En la mediana edad, madre de una hija de nueve años y diez años menor que su esposo, su falta de educación y roce social por pertenecer a un clan samurái de baja categoría fue suplido por una vida espartana y una dedicación sin igual a su marido –un reconocido mujeriego- y a la defensa del hogar y de sus bienes, de manera tal que, en su aspecto, aun no carente de belleza, parece mayor que él.

III.

                Shirakawa ha sabido medrar con la Restauración Meiji, convirtiéndose en un hombre de éxito, lo que le permite frecuentar algunos círculos –masculinos- de diversión y gozo de ciertas licencias. Apremiado por los comentarios de subalternos, decide efectuar un encargo muy particular a su esposa: ella debe hallar a una jovencita, virgen, de buena familia, para entrar a su servicio exclusivo. En otras palabras, debe conseguir una concubina que la reemplace en su rol.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

               Lo interesante del texto es que el lector asiste no solo a las peripecias de Tomo por cumplir la singular solicitud, sino que sirve a Enchi para reflejar otras realidades sociales: la dominación machista de la sociedad japonesa y el estado de indefensión de las mujeres respecto de los hombres; el estado de pobreza de muchas familias que deben ‘vender’ –literalmente- a sus hijas para que ellas puedan ayudarlas; la entrega de la belleza e inocencia de las jóvenes –siempre de manera violenta- a hombres ávidos de placer y la hipocresía reinante que encubre bajo un manto de silencio toda una serie de prácticas que no por habituales sean menos repudiables.

V.

               En estilo coloquial y ameno, con escenas dramáticas donde Tomo debe mantener un delicado equilibrio mientras espera poder liberarse de semejante situación, Enchi construye una ficción basada en la vida de su abuela, que sirve también como testimonio de época y marca el camino hacia la emancipación y la igualdad de derechos. En suma, una lectura más que recomendable.

domingo, 19 de julio de 2026

El conjuro. El cuadro de Dorian Gray, Oscar Wilde

Cátedra, 2005
 

I.

                Era uno de los títulos que esperaban una relectura. Lo había leído de muy joven y, por distintos desencuentros, no hubo propuesta hasta hace poco, en que salió como posible candidato y abogué por él. Siendo la única novela del autor, tan controvertido como valorado, quise esta vez focalizar en el material de reflexión que el propio texto va desgranando –a través de sentencias y aseveraciones- con el correr de las páginas, y su vigencia en la vida social actual.

II.

               La historia es conocida. El pintor Basil Hallward acaba el retrato de un nuevo Adonis que le tiene totalmente subyugado desde hace un tiempo: un efebo llamado Dorian Gray, que está llegando a la adultez, ingenuo y aún maleable en las manos inescrupulosas de Lord Henry Wotton, quien intenta disuadir el altruismo del joven y centrarlo en la concreción del placer mientras se halla en posesión del efímero bien de la belleza. Frente a su propia imagen, Gray exclama que daría el alma si se le permitiera mantenerse joven. El conjuro surte efecto. A partir de allí, será el retrato el que modifique su aspecto, mientras la vida de Gray se desarrolla. El cambio que va sufriendo es tal que, hacia el fin, se vuelve una obsesión para Gray, de la que solo podrá librarse si elimina el cuadro.

III.

                Así, los tres personajes masculinos componen una férrea amistad, con tintes de triángulo amoroso. De hecho, el pintor confiesa su amor por Dorian quien, por otro lado, no puede eludir las enseñanzas para una vida licenciosa a la que lo conduce Lord Henry, un cínico mayúsculo e hipócrita contumaz, quien proyecta en el joven sus propias ideas y frustraciones, mientras guarda la necesaria compostura para que el medio social no lo aísle, por más que en algunos círculos se lo tilde de malvado.

IV.

               Destaco el cúmulo de afirmaciones cínicas conque Lord Henry alecciona a su pupilo. Si se pudieran reunir en un único volumen, daría para un debate aparte de la trama de la obra, v. g.,

‘He descubierto que, en el fondo, existen dos clases de mujeres: las que se maquillan y las que no lo hacen. Las últimas son muy útiles. Si deseas granjearte una reputación de hombre respetable simplemente tienes que llevarlas a cenar. La otra clase de mujeres es realmente encantadora. Aun así, cometen un error. Se maquillan en un intento por parecer jóvenes. […] Cualquier mujer se muestra absolutamente satisfecha mientras pueda parecer diez años más joven que su propia hija. En cuanto a la conversación, solo hay en Londres diez mujeres con las que merece la pena hablar, y únicamente dos de ellas pueden ser admitidas en el seno de la sociedad decente.’

V.

               De estilo directo, fluido y coloquial, Wilde compone una obra mayúscula sobre la amistad, el desencanto, la pérdida de la juventud y de la belleza como elemento disparador de una adultez aburrida e intrascendente y la eterna persecución del placer sensual, fin último de una vida intensa, que vale la pena ser vivida. Una lectura obligada para todo buen lector.

martes, 14 de julio de 2026

e-book 212. Abrigar una esperanza. Una historia sencilla, Leila Guerriero

Anagrama, 2013

I.

                Surgió como propuesta a compartir hace unos meses, cuando un miembro del grupo lo incluyó en nuestra lista de opciones. Lo cierto es que el gesto no era inocente: él mantiene contacto con algunas de las personas que desfilan en sus páginas. La autora es una avezada periodista especializada en crónicas y testimonios, a quien yo no había visitado en sus trabajos hasta la fecha, y aproveché la ocasión para hacer experiencia.

II.

               Estimo que en todos lados deben existir fiestas regionales. Este país cultiva muchas de ellas con motivos distintos. Entre los Festivales Nacionales más destacados se encuentran el del Folklore en Cosquín, Córdoba; el de la Vendimia, en la ciudad de Mendoza y el del Ternero y la Yerra, en Ayacucho, Buenos Aires. Todas estas celebraciones cuentan con el auspicio y la promoción de los gobiernos provinciales y, de alguna manera, participan del show business mediático. Pero existe uno cuyos organizadores casi mantienen en secreto: en los primeros días de enero bajo un calor sofocante se desarrolla en la ciudad de Laborde, al sudeste de la provincia de Córdoba, el Festival Nacional del Malambo, una danza oriunda de la región pampeana que consiste en un formidable esfuerzo de zapateos varios, acompañado por una guitarra.

III.

                En el año 2011, la autora decidió develar los detalles y pormenores de tan silenciosa competencia, en las que cada año se dan cita aspirantes a campeones en las distintas categorías. Y nada mejor que seguir el derrotero de uno de ellos para exhibirlos. Así, quienes abrigan una esperanza para alcanzar el premio máximo saben que éste tiene una muerte súbita: quien una vez se proclame campeón, ya no podrá volver a competir. Entrará en la galería de campeones y sólo podrá, con semejante reconocimiento, educar y entrenar a próximos aspirantes.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

               Pero no solo se requieren condiciones físicas apropiadas y un entrenamiento exhaustivo. También el concurso impone sus reglas: entre ellas está la vestimenta obligatoria que debe exhibir el competidor y el mantener una conducta irreprochable, tanto como bailarín como ser humano. Entonces, además de disciplina y destreza en el baile debe llevar también un cierto grado de circunspección en torno a su propia vida, so pena de ser expulsado.

V.

               Con una prosa directa, propia de una crónica, y abundosa en detalles que enriquecen las descripciones, Guerriero da forma a un trabajo de investigación periodística que saca del anonimato a una actividad poco difundida, pero más que interesante. Para no dejar pasar.

 

jueves, 9 de julio de 2026

La Comedia humana. Escenas de la vida privada, Vol. 2, Honoré de Balzac

Hermida, 2017

I.

               Aquí prosigue aquella quimera iniciada el pasado año: la lectura de la obra completa de Balzac. En esta ocasión, el volumen recoge una serie de trabajos que se ocupan de la psiquis del género femenino, tal cual lo experimentara de primera mano el escritor francés. Así, el libro puede dividirse en tres grandes tercios de extensión semejante, el primero con cuatro obras y los dos restantes, por separado. Su contenido se inscribe dentro de las Escenas de la vida privada, en las que Balzac narra historias, siendo sus protagonistas mujeres.

II.

                El primer tercio comienza con La paz del hogar, donde una bella mujer a quien nadie conoce se vuelve el centro de atención de un baile de sociedad -y un anillo es el disparador-. En Un estudio de mujer, una carta de amor entregada equivocadamente expone el singular comportamiento de quien, primero la recibe y luego, de su sentir al aclarar dicho equívoco. En Otro estudio de mujer se narran dos historias: un ministro exhibe cómo una historia de amor lo convirtió en hombre político –sacudiéndose de encima una amante- y en el otro, cómo un marido castigó a su mujer infiel. Finalmente, en Una doble familia, un magistrado infelizmente casado construye un segundo hogar con una joven indigente, y lo que ello deparó en el tiempo.

III.

               El segundo tercio lo ocupa un intercambio epistolar entre dos amigas bajo el título de Memorias de dos recién casadas. Ambas se conocen desde que han compartido sus vidas en un convento, del que fueron sacadas al alcanzar la mayoría de edad y volverse casaderas, aun sin el roce social que era necesario en ese tiempo. Una de ellas pertenece a la clase aristocrática y es París el centro de su vida, con su frivolidad, bohemia y vivir solo el presente. Para ella, el amor sensual es lo importante. En cambio, su amiga, perteneciente a un entorno rural, centra su vida en el cálculo sobre el dinero de su marido y en la maternidad.

IV.

                Por fin, en La mujer de treinta años, se relatan seis historias que pueden leerse por separado, cuya protagonista es la joven Julia D’Aiglemont, quien primero se casa con un militar, subyugada por su aspecto marcial, y ante la consiguiente decepción consigue un amante –que muere al poco-. A partir de allí se desarrollan variantes de esa situación, con presencia de hijos legítimos e ilegítimos que compiten por el amor de la madre –no sin sucesos trágicos-.

V.

               En estilo fluido y coloquial, con una prosa puntillosa, Balzac delinea la realidad social de su tiempo, donde las mujeres se dividen entre las que pertenecen a la aristocracia –aquellas que son ‘como deben ser’: educadas para inmolarse entre el matrimonio y la maternidad- y las nuevas arribistas que responden a la incipiente burguesía mercantil, centradas en sus propios caprichos y egoísmos, sin respeto por los mandatos sociales. Otro tiempo de lectura bien empleado.

 

sábado, 4 de julio de 2026

Grandes novelas argentinas. e-book 211. 6. La cautiva y El matadero, Esteban Echeverría

Losada, 2000

I.

               Hace algunas semanas atrás comenté una novela histórica basada en este autor, considerado el primer escritor argentino. En esta ocasión, visito sus dos obras más reconocidas. Para hacer una interpretación adecuada, se hace necesario un par de explicaciones previas. Para quienes desconocen la historia de este país, el Estado surgió a partir de fundaciones que constituían el Virreinato del Río de la Plata, que no eran más que aldeas a las que una extensa llanura –en general- separaba unas de otras. Alrededor de estos asentamientos se ubicaba parte del pueblo, en las afueras de las fortificaciones. Cuando los aborígenes nativos reunidos en malón se acercaban, sus objetivos eran la lucha por provisiones y el rapto de mujeres, que destinaban a su servicio privado y a la procreación. Esas mujeres se denominaban cautivas.

II.

               Respecto de la organización nacional, no surgió hasta mediados del siglo XIX, cuando algunos de los pensadores pudieron viajar al exterior y hallar en la democracia, con su división de poderes, el sistema de representación política más adecuado para la conformación de un Estado nacional basado en una constitución. Antes de ello, cada aldea obedecía a un caudillo que los gobernaba localmente y representaba sus intereses. En el caso de la provincia de Buenos Aires, con una ciudad-puerto abierta al comercio internacional –que recaudaba derechos de aduana- la economía se centraba en la producción de charqui y tasajo –carnes desecadas-, en manos de hacendados con extensas pasturas y numerosos animales vacunos. El matadero era su unidad de producción y fuente de ingresos.

La versión digital, con otra portada pero la misma edición, gentileza de EpubLibre

III.

               Yendo a los textos, La cautiva es un poema escrito en rima, donde una de esas mujeres escapa junto a su pareja malherida y se oculta lo más que puede para no ser capturados y asesinados. El trabajo le valió todo el reconocimiento de la sociedad al autor. Asimismo, El matadero, es una obra póstuma; el propio Echeverría no la vio publicada en vida. En sus páginas, repasa la realidad social de esa institución, que respondía a la conducción federal de la república –sin intención de organizarse políticamente- y el terror que ejercía en sus opositores –los unitarios- con su fuerza de choque y represión, la Mazorca. Aquí sí ya hay una toma de posición política, que en su momento le costara al autor el exilio en Montevideo, donde moriría.

IV.

               Ambas piezas condensan la realidad socio-política local entre los años 1830 y 1840 cuando fueron escritas, mientras Juan M. de Rosas ejercía todo su poder; de allí su importancia histórica. Imbuidas del espíritu romántico de la época y con la esperanza puesta en un futuro mejor, son parte del canon literario argentino. Obras breves más que recomendables.

 


lunes, 29 de junio de 2026

Crimen en retrospectiva. El gesto final, Agustín De Luca

La Crujía, 2026

I.

                Fue una propuesta entusiasta para compartir. El grupo lector, hasta el momento, no había incursionado en la novela policial. Llevaba un aliciente: el autor se haría presente en la puesta en común. Tras haber agotado títulos y autores del género en mi primera juventud, debí haberme apartado porque, como bien me señalara un colega, mi vara es demasiado alta para cualquier novel autor. Así, un lector tan entrenado no puede inconscientemente dejar de comparar.

II.

               Andrés, un juez que alcanzó esa magistratura gracias a la influencia de su suegro –un hombre mayor autoritario, con quien no se lleva-, se involucra en un crimen mediático –que no le habría de corresponder, pero logra ponerlo a su cargo-: un joven conversa en una estación de subterráneo con una mujer mayor y tras una sonrisa de ésta la arroja deliberadamente a las vías cuando llega la formación. Para la policía es un caso cerrado: allí están la víctima, el culpable, los testigos y las cámaras que registran el hecho. Para el juez, no; desea conocer los motivos del crimen.

III.

                Conforme a su curiosidad Andrés va persiguiendo la pista, aunque es consciente de que, si se descubre que él ha tomado parte en la investigación sobre la que debe establecer un veredicto, el juicio sería anulado y quizás le costara el puesto. Con ayuda de su mano derecha, la secretaria del juzgado, va ahondando en la vida del criminal, a la vez que interactúa con más gente que podría reconocerlo. El peligro acecha; esa investigación retrospectiva no solo podría acabar con su carrera sino también con su matrimonio, con el que se encuentra en crisis.

IV.

               Las fortalezas del texto radican en dos planos. Primero, está la manera en que se desarrolla la trama. De Luca intercala sabiamente un capítulo de la vida cotidiana de Andrés –con su hijo adolescente, su esposa y el suegro omnipresente- con lo que va sucediendo en su afán de esclarecer el porqué del crimen, lo que permite mantener la tensión narrativa. Luego, conocedor desde adentro de los mecanismos administrativos, incluyendo la jerga y la interpretación de leyes y pruebas, expone el funcionamiento interno de la Justicia de manera soberbia. Como contracara, en varias ocasiones subestima al lector –poniendo en palabras lo que éste ya dedujo-, dejando algunos cabos sueltos y estirando el pacto ficcional hasta el borde de lo verosímil.

V.

               Con una prosa fluida de estilo directo, diálogos bien provocados y descripciones acertadas, De Luca construye una novela que requiere de golpes de efecto en su desenlace para salir airoso. En suma, una obra entretenida que se lee fácilmente. Ideal para un viaje de un par de horas, o una espera prolongada en la antesala de un consultorio.

 

miércoles, 24 de junio de 2026

e-book 210. Renovar aquel viejo contrato. Los días perfectos, Jacobo Bergareche


Libros del Asteroide, 2022

I.

                Surgió como propuesta grupal tras una exitosa puesta teatral basada en este texto hacia fines del año pasado en el ámbito local. Quienes no contamos con la fortuna de haber asistido a la misma, dimos nuestra anuencia a la lectura compartida, con la esperanza de que en un futuro no lejano pudiéramos disfrutar de ella cuando volviera a estar en cartel, lo que no ha ocurrido aun.

II.

               Esta breve novela está basada en un ejercicio epistolar que Luis realizara en Austin, Texas, en junio de 2019, con motivo del fracaso en su reencuentro con Camila, una estadounidense, en el entorno universitario de esa ciudad, con quien ha vivido un tórrido romance de cuatro días en los dos años anteriores, cuando coincidieron en ese centro debido a sus respectivas actividades laborales. En esta ocasión, Camila avisa que asistirá con su marido, abandonando cualquier plan entre ambos, quedando todo en un hermoso recuerdo. Lo que se dice, un final rotundo, brutal.

III.

                El elemento disparador de estas misivas es que Luis ha entrado en contacto con las cartas que William Faulkner, durante el siglo pasado, intercambió con su amante Meta a lo largo de toda una relación de años donde, asimismo, el desgaste del vínculo entre los amantes que se evidencia en ellas, es también la realidad que vive Luis, tras diecisiete años de matrimonio. Así, expone la necesidad de vivir días perfectos: aquellos que, aun no teniendo nada de asombroso o memorable, se disfrutan enormemente porque ha sido fruto de una construcción de los dos. Sin la existencia de esos días, toda relación parece decaer hacia el tedio y el aburrimiento.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

               Destaco las reflexiones que realiza el protagonista, que sirven de punto de partida para que el lector realice lo propio sobre cómo sostener aquel entusiasmo primigenio, convirtiendo en algo especial aquello que no deja de ser corriente: un paseo por la playa o cocinar juntos, etc., de manera de renovar aquel viejo contrato y mantener encendido el fuego del amor. Además, este hombre en la mediana edad, que intenta vivir una segunda juventud en una aventura extramatrimonial, en un gesto inmaduro e inseguro, pretende dejar en manos de su esposa la decisión final de seguir adelante juntos, o no, a través de una carta donde, en tono autoindulgente, se sincera. ¿Habrá tenido el coraje de enviar sendas cartas a sus destinatarias?

V.

               De estilo ameno y coloquial, con cierta dosis de humor e ingenuidad, como quien necesita renovar el aire para afrontar el hastío al que conduce la rutina con su cúmulo de obligaciones, Bergareche construye una novela ágil y entretenida, siempre desde la mirada masculina. Para leer en un viaje o llevar de vacaciones.


 

viernes, 19 de junio de 2026

Alrededor de un legado. Beatus Ille, Antonio Muñoz Molina


RBA, 1994
 

I.

                En esta ocasión, no me formulé la clásica pregunta de por qué he hecho esperar tanto a esta obra, que adquirí al tiempo de su publicación, sino la reversa: por qué leerla justamente ahora. Vino a mi un puñado de explicaciones entre las que resaltaba mi decisión a inicios de año, de empezar a deshacerme de ejemplares en papel que constituyen el enorme tótem en espera; no efectuar relecturas, a no ser que diversas razones lo ameriten y no comprar ya más libros, salvo aquellos que sean parte de una lectura conjunta. Al concluirla, hallé una respuesta más rotunda: este año se cumplen los cuarenta años de su aparición. Seguro que mi inconsciente deseaba homenajear al egregio autor ubetense: qué mejor que leyendo su obra prima.

II.

               El joven Minaya no tuvo fortuna. Vivió en Mágina –alter ego de Úbeda- hasta que las deudas contraídas por su padre liquidaron el inmueble familiar y obligaron la marcha hacia Madrid cuando era niño. Tras su paso por la universidad, desea realizar una tesis para su graduación sobre la figura de un poeta, Jacinto Solana quien, enrolado en las filas de la República, fuese muerto por la Guardia Civil en 1947. Para ello, vuelve al solar familiar: el primo de su padre, Manuel Crivelli, que vive aún en Mágina, ha sido íntimo amigo de Solana. Ambientada hacia 1969, Minaya desea saber el paradero del manuscrito que el poeta decía que habría de escribir, como legado final antes de morir. El trabajo se titularía Beatus Ille (Dichoso aquél).

III.

                En la veintena, Minaya se instala en casa de su tío Manuel, hombre maduro de corazón débil quien en 1937 se casara con Mariana Ríos. El matrimonio duró una noche: la fatalidad cobró la vida de la novia a la mañana siguiente merced a una bala perdida durante un tiroteo. Al poco, comenzará a develarse una trama donde los silencios, las mentiras y el pasado conviven con la militancia republicana, un crimen no aclarado y la intimidad amorosa.

IV.

               Destaco la prosa del autor, rayana en el mejor lirismo, con descripciones de geografías y sentires que vuelven exquisita la lectura. Luego, la construcción narrativa que no solo responde al típico género policial sino que además deja entrever el control que el franquismo mantiene sobre la población. Por último, con ayuda de unos pocos personajes secundarios –la vieja madre de Manuel, su médico personal, un artista plástico, las criadas de servicio y un narrador omnisciente que se revela recién al final-, el autor elabora una trama sólida en medio de lealtades y traiciones.

V.

               De estilo coloquial, no siempre ameno y fluido pero sí preciosista en el uso del vocabulario, Muñoz Molina elabora una novela colosal que merece ser leída por todo buen lector. Para disfrutar a lo grande.

domingo, 14 de junio de 2026

Vivir en la cuerda floja. Que el vasto mundo siga girando, Colum McCann

RBA, 2010
 I.

                Las letras irlandesas parecen vivir un tiempo de apogeo. Son muchos los autores de ese origen que están siendo traducidos al español, en virtud del éxito que cosechan alrededor del mundo, en especial en Europa y América. Galardonados y reconocidos, han inundado las bateas de libros con sus títulos. Éste surgió en medio de un intercambio de opiniones con una mujer de origen inglés que me recordó tenerlo en larga espera, razón por la que decidí encararlo.

II.

               En agosto de 1974, en plena Nueva York, la ciudad amanece con una atracción singular: un funambulista ha colgado un cable de acero de 2 cm de espesor entre las azoteas de ambas Torres Gemelas –una de ellas, a medio terminar- y por espacio de casi una hora, ante la mirada atónita de la ciudadanía, intentará desplazarse en uno y otro sentido varias veces, sin red de contención; sólo acompañado de una pértiga que le permite el balanceo para mantener el equilibrio. Tras el prodigio, será apresado por la policía y llevado a juicio.

III.

                McCann se vale de este hecho real para ambientar una serie de historias que se han de anudar alrededor de dos hermanos irlandeses –los Corrigan-, cuando el menor de ellos sea llamado por una férrea vocación sacerdotal, aun a costa de su propia salud e integridad física. Así, la precaria ayuda que le brinda a las prostitutas del Bronx dispara historias cuyos personajes sobrellevan algún dolor, fracaso, ausencia o remordimiento de conciencia.

IV.

               Allí están las madres que han perdido alguno o varios hijos en la guerra con Vietnam, que se reúnen para evocarlos; la prostituta que ve a su hija no solo seguir su camino sino también el de la adicción a la heroína; el juez que tendrá en sus manos la condena del funambulista; una mujer que se siente culpable de haber desencadenado una tragedia, todo en medio de la preparación de semejante proeza acrobática y el éxito reportado al ocasional fotógrafo que pudo registrar con su cámara los hechos.

V.

               De estilo ameno y coloquial, con una presentación narrativa que recuerda la construcción de Quentin Tarantino para Pulp Fiction, McCann nos allega un retrato de la ciudad de Nueva York de mediados de los pasados años ’70 con cinco o seis relatos de gente que ha perdido el rumbo e intenta salir adelante, en un claro mensaje que, de alguna manera, todos vivimos en la cuerda floja: nunca sabemos cuándo la adversidad nos golpeará. En ese sentido, la novela es un llamado a estar siempre atentos y solidarizarnos con quienes atraviesan malos momentos. Una obra emotiva que, no por nada, se alzara con el National Book Award en 2009. Más que recomendable. 



martes, 9 de junio de 2026

e-book 209. Historias del Litoral. Una casa sola, Selva Almada

Random House, 2026

I.

                Empujados por el reciente lanzamiento, lectores afines a las letras de Almada se alegraron al saber que la votación de lectura conjunta recayera en este título. En rigor de verdad, no es el primer escrito donde un inmueble cuenta su historia; Manuel Mujica Láinez narró los avatares de una casa ubicada en el casco urbano de Buenos Aires, cuyos ocupantes pertenecían a la clase dirigente argentina. En cambio, Almada se inclina por una casa de aldea, situada en el Litoral.

II.

               La historia se retrotrae al pasado entrerriano, evocando la figura mítica de Justo J. de Urquiza quien habiendo derrotado a las fuerzas de Juan M. de Rosas –y también a las de Mitre-, decidió recluirse en su estancia de San José, donde fuera asesinado en 1870 por una partida de mercenarios. Desde allí y hasta el presente, una casa comienza a narrar su propia vida, describiendo con detalles los sucesos más significativos y, de paso, las costumbres sociales. Así, exhibe el rol de sumisión y sometimiento de las mujeres respecto de sus hombres; el de éstos respecto del patrón que les arrienda la tierra, y las dificultades en la supervivencia.

III.

               Pero, además de estos tópicos, se desarrolla una trama que bordea la intriga policial. Los últimos habitantes de la casa fueron los Lucero quienes, un buen día, sin mediar comunicación ninguna, abandonaron todo lo que poseían y sin más, se esfumaron sin dejar rastros. Tanto el dueño del terreno como la policía han tomado cartas en el asunto, pero sin arribar a ninguna conclusión razonable. Existen rumores –como en toda aldea- que dicen que el patrón se enamoró de la mujer de su inquilino y decidió matarlos; otros, que se cansaron de esa vida, etc. Lo cierto es que nadie parece saber demasiado.

La versión digital, gentileza de una colega lectora

IV.

               La novela presenta altibajos. Entre sus aciertos está el estilo narrativo de Almada, reconocible en ésta como en sus obras anteriores, y el uso de expresiones locales que han fortalecido el conjunto de trama y descripciones costumbristas. Por el otro, la autora parece haber querido abarcar distintos aspectos de la vida en el lugar, iniciando algunos temas importantes, sin darles un adecuado cierre. Hasta la historia de los Lucero se desvanece en un final abierto, sugerido pero no explicitado, dejando la sensación de un trabajo incompleto.

V.

               De estilo coloquial y ameno, la novela fluye rápidamente hacia un final algo previsible y no muy concreto. Hay detalles poco felices que opacan el trabajo –v.g., la casa no puede relatar aquello que no ocurrió dentro de sus propias paredes o en sus inmediaciones-. Sin estar mal, no es un trabajo a la altura de los anteriores. Recomendable para fanáticos de la autora.

jueves, 4 de junio de 2026

El nacedor de las letras argentinas. Echeverría, Martín Caparrós

Anagrama, 2016
 

I.

                Cuando las casualidades devienen causalidades, no existe soslayo alguno. Primero fue hallar una alentadora reseña periodística del título de marras, aparecida junto al lanzamiento editorial que, curiosamente, era firmada por un ex – alumno de quien suscribe, razón de su incorporación. Luego, fue la propuesta de un taller de lectura sobre letras locales, que incluía una obra del escritor, propiciado por la biblioteca que –además- lleva su nombre. Así, estaba casi obligado a encarar esta ficción, como puesta en contexto previa a la lectura sugerida.

II.

               Para quienes no tengan noticia, Esteban Echeverría (1805-1851) es considerado históricamente el primer escritor argentino. Nacido poco antes de la Revolución de Mayo (1810) tuvo acceso a una beca auspiciada por el gobierno del presidente Bernardino Rivadavia, pudiendo estudiar en la Sorbona de París durante cinco años, gracias a ello. A su regreso en 1830 encuentra a esta tierra gobernada por Juan Manuel de Rosas, gran hacendado de la provincia de Buenos Aires, líder del Partido Federal, que no titubea en someter al pueblo bajo el terror de su fuerza de choque, la Mazorca, sobre todo a aquellos que se oponen a su tiranía: los Unitarios.

III.

                Es en ese ámbito de confrontación violenta donde Echeverría intenta erigirse primero en un poeta reconocido y, después de lograrlo, en el adalid del desarrollo de un plan tendiente a crear una literatura argentina. Intentando mantenerse al margen de la contienda se refugia en la heredad familiar alejada de la ciudad pero, más temprano que tarde, es conminado a tomar posición y luego de hacerlo, ante el fracaso de su facción, deberá exiliarse más de diez años en la ciudad de Montevideo, sitiada por las fuerzas federales, donde enfermará y hallará la muerte.

IV.

               Caparrós rescata la figura del escritor romántico que piensa en un país que, tras haberse sacudido el yugo español, es gobernado ahora por un tirano quien, gracias a la manipulación de las clases más postergadas, impone su despotismo. Echeverría no está solo; lo siguen un puñado de adherentes a sus ideas de libertad e igualdad, que seguirán el mismo camino: el exilio. Pero se atreve a hacerlo bajo la mirada de hombre, tan preclaro en sus conceptos como dubitativo en el plano de la praxis. Es la humanidad que destila el protagonista la que domina todo el texto.

V.

               Esta novela no se restringe al campo histórico sino que sirve a Caparrós como parte de un ensayo donde se cuestiona acerca del rol de los intelectuales ante el Poder; cómo liderar un proyecto de Nación donde la Nación aun estaba ausente. Y, como autor, se permite participar con sus propias opiniones. Fluido y coloquial, de estilo directo, el libro se lee fácilmente. Muy recomendable, en especial para lectores locales.