Eterna Cadencia, 2019
I.
Me cautivó un comentario de Alice
Munro, quien reconocía en Gallant -ilustre desconocida para mi- una influencia
constante en su obra. Me hice de un ejemplar a fines de 2020 por la brevedad en
su extensión y porque Inés Garland –a cargo de la traducción, selección y
prólogo- definía esta antología como la obra más autobiográfica de la autora.
Antes de encarar la voluminosa colección de sus cuentos, me incliné por su
sencillez para ver qué ofrecía.
II.
El libro reúne seis relatos donde
la protagonista Linnet Muir –alter ego
de Gallant- escribe y describe en primera persona su infancia y parte de su
primera juventud, hasta alcanzar la mayoría de edad y el inicio de su posterior
matrimonio. Abarca un período histórico desde mediados - fines de los años ’20 hasta
la mitad del conflicto bélico contra Hitler. En ese lapso, repasa la vida con
sus padres en Montreal, los problemas de relación entre francófonos e ingleses –y
entre católicos y protestantes-, las relaciones con familiares y allegados, su
emancipación tras su preparación en Nueva York y el enfrentarse a la
supervivencia diaria, ganando su propio peculio en tiempos de guerra.
III.
Impacta desde el inicio la forma tan
descarnada como emotiva que adopta la narradora y protagonista para allegarnos sus apreciaciones de los entornos en los que se mueve, sin importar si es en
el interior de su casa, en la oficina del gobierno federal o dentro de la
redacción de un periódico. Nada escapa a su mirada, que parece desmenuzar no
solo sentires sino las razones que subyacen detrás de cada suceso, incluso
confesando sus propias incertidumbres.
IV.
En sus páginas aparecen –no sin
cierto resentimiento- su juicio sobre algunas conductas de sus padres –que le
enviaron a varios colegios como pupila, para librarse de tener que educarla-;
las medias palabras y lo que no se dice pero se sobreentiende; los problemas
que acarrea ser mujer –y, para colmo, de inclinación bolchevique- entre grupos
de hombres, en un tiempo donde Canadá parecía ser una provincia rural de
E.E.U.U. Mención especial lleva el último trabajo –que fuera incorporado a la
serie, sin pertenecer- donde analiza a los hombres
remesa: aquellos que fueron expulsados de Inglaterra por sus padres debido
a comportamientos o elecciones no felices, a los que se asigna una pensión de
por vida con tal de que nunca regresen –y que jamás dejan de ser niños-. El
ensayo no tiene desperdicio y paga el volumen al completo.
V.
De prosa directa y coloquial -aunque
por momentos pierda fluidez-, Gallant ofrece una serie de circunstancias sobre
las que vuelve una y otra vez, sin perder el objetivo ni ser reiterativa. Un umbral
obligado para quienes deseen abordar el universo literario de la autora.