I.
Es poco menos que incurrir en un
delito de lesa humanidad encarar el último trabajo de un escritor sin haber
visitado los anteriores. Y un justificado motivo para declarar hereje a quien confiesa
no leer novedades. Con el ineludible agravante de abandonar el sórdido recelo
que despiertan las obras premiadas, como es el presente caso. Como descargo,
éste réprobo solo puede referir una entrevista realizada al autor hace pocos
días –aparecida en un medio local-, que despertó su curiosidad sobre el Mal que
sobreviene de repente, sin buscarlo ni intuirlo.
II.
¿Qué
maldad puede asomar cuando dos ciclistas equivocan el camino de regreso, o al
llegar una emergencia a una veterinaria a la hora de cierre de un sábado?,
¿acaso no puede ser atraído un joven por una bonita rubia al visitar un pueblo?
Estas son algunas de las historias de las que Luján se vale para abordar esta
serie de cinco cuentos cuyo denominador común es la emersión del misterio, la
tragedia, la oscuridad, la muerte.
III.
Existe un sexto relato incluido en esta
colección que no pertenece al material galardonado –es algo anterior- pero que,
al igual que el resto, arroja luz sobre la fatalidad que se puede hacer
presente en situaciones tan cotidianas como las mencionadas, a las que, a falta
de una explicación racional solemos englobarlas bajo el epíteto de malas decisiones cuando, en realidad, no
son producto de la imprevisión sino de la naturaleza del Mal que convive con y
en nosotros.
IV.
Acciones
crueles y violentas infligidas sin justificación, totalmente repentinas, en
circunstancias que no ameritan sospechas; o cambios de personalidad que se
disparan en entornos ordinarios –una fiesta de inauguración, la asistencia a un
recital, la separación de los padres- son algunas de las escenas que Luján
utiliza para alertar al lector de que no todo puede ser como se espera, que la
desgracia acecha en cualquier rincón y puede surgir en cualquier momento.
V.
Con
una prosa sucinta y directa, de frases cortas y diálogos breves, a diferencia
de otros autores con quien podría compartir el género literario de lo inquietante –Giaconi, Enríquez,
Schweblin, por citar los más conocidos-, Luján avisa al lector que la historia
no se desarrollará como espera. Esa pérdida de sorpresa –de punch narrativo- se compensa con el
aumento de la tensión que genera hasta su desenlace. Un interesante libro de
relatos, apropiado para descubrir el universo de las letras de su autor.
