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martes, 15 de abril de 2025

La gran familia americana. Las correcciones, Jonathan Franzen

Salamandra, 2012

I.

               Venía recomendado por diversas fuentes y parecía un boom editorial tras alzarse con el National Book Award en 2001; por eso lo adquirí apenas se lanzó en español. Pero el ejemplar, voluminoso, siempre quedaba relegado. Para colmo, el paso del tiempo acumuló otros títulos del autor –aun pendientes-. Entonces, tras una docena de años, decidí poner fin a tamaña espera.

II.

                Los Lambert componen una típica familia de clase media americana. Oriundos del Medio Oeste, solo Alfred y Enid, los progenitores, se han quedado en St. Jude; sus tres hijos han migrado hacia el Este y las escasas visitas que se prodigan solo ocurren por el movimiento de los padres. Alfred –un ingeniero ferroviario jubilado- comienza a lidiar seriamente con un Parkinson avanzado, mientras Enid se ha propuesto firmemente que en las próximas Navidades se reúnan en su casa, esperando ansiosamente la llegada de hijos y nietos.

III.

               Mientras, sus hijos –entre la treintena y cuarentena- afrontan otros problemas. Gary, el mayor, es vicepresidente de un banco y, acaso, el más exitoso de los tres, pero debe lidiar con un cuadro depresivo crónico y la presión que ejercen sobre él su esposa y sus tres vástagos. Chip, profesor universitario, se ha quedado sin empleo tras una denuncia de abuso y ahora se ve enredado en un proyecto turbio que lo lleva a Lituania. Y Denise, afamada chef, padece cierta inestabilidad emocional que la conduce a amoríos bisexuales e indefiniciones. Así, están dadas las condiciones para que todos los jóvenes opongan reparos para concretar el sueño de su madre.

IV.

                Existen varios puntos sobresalientes en esta novela. Primero, la composición de los personajes, cada cual con su propio carácter y manera de ser. Luego, la mirada del autor sobre la sociedad norteamericana que, a medida que se súper tecnologiza más se vacía de afectos. Los protagonistas intentan realizar las correcciones necesarias para que las obligaciones y el grado de frustración no los sometan definitivamente y puedan mantener una fachada si no de felicidad, al menos de equilibrio. Al fin, todos los tópicos que la sociedad actual debate están presentes: la falta de atención hacia los mayores, el uso extendido de fármacos, la abulia de los más chicos, la indefinición sexual, la tentación del dinero fácil y una necesidad imperiosa de exhibir, ante propios y extraños, una imagen de éxito. En definitiva, un resumen de la gran familia americana.

V.

               Fluido y ameno, con profusos datos locales que anclan temporalmente el texto, muchas escenas conmovedoras y otras tantas graciosas, que vuelven ágil a toda la obra, Franzen nos entrega un libro para reflexionar, con algo de sorna e ironía, pero siempre entretenido. Sin la solidez de la novela de Philip Roth, me hizo recordar a Pastoral americana. Ambos, grandes títulos para disfrutar y no dejar pasar.

 

miércoles, 12 de febrero de 2020

e-book 54. Panorama de la posmodernidad. El fin del fin de la Tierra, Jonathan Franzen


Salamandra, 2019

I.

            Era una posibilidad única. Había conseguido la versión digital de un libro que aún no ha alcanzado estas costas. Tenía la contra de no ser el lanzamiento de una nueva novela del autor, sino una compilación de artículos periodísticos y ensayos aparecidos en diversos medios, pero contaba con un beneficio: la distribución local del sello editorial había cambiado de manos y las galeradas de cortesía –que suelen entregarse a quienes han de reseñar una novedad- se estaban desechando. A eso se debe la premura en leerlo.

II.

            Franzen abre el fuego con su perplejidad ante el resultado de los comicios en su país, donde un ganador Donald Trump ha dado por tierra con todas las previsiones, con la singular toma de posición respecto de él y de su política y una crítica mordaz a la pérdida de presencia del ensayo como género literario. Luego, repasa su vivencia del Manhattan de 1981, en contacto con el mundo de los ricos. También incluye una semblanza de su amigo William Vollmann, una opinión personal sobre una fotógrafa de Filadelfia y un redescubrimiento del arte de Edith Wharton al hallar la afinidad entre personajes y lectores.

III.

            No podía faltar su percepción del atentado a las Torres Gemelas y el nacimiento de la era del miedo, como tampoco un decálogo de normas para quien se decida a escribir y una fina observación sobre el impacto de la pérdida de la conversación en el núcleo familiar debido a la tecnología. Pero quien ocupa más de la mitad del libro es su pasión por el avistamiento de aves, su defensa de la ecología y el medio ambiente, su preocupación por el calentamiento global y las pérdidas de aves en general por la caza furtiva, la pesca despreocupada, la desprotección legal en algunos países y la contaminación de origen antropogénico.
La única versión disponible en estas tierras, gentileza de Epublibre

IV.

            Cierra el libro con un artículo que lleva el nombre de marras, donde narra las peripecias de su viaje a la Antártida. Partiendo desde el sur de mi tierra, visita Malvinas y Georgia del Sur (isla de San Pedro) para arribar al continente blanco. Se sorprende de cuán pocos son los viajeros interesados en la flora y fauna; la mayoría lo vive como un trofeo: algo exclusivo para quienes pueden darse el gusto por contar con los recursos económicos. Toda una mirada sobre él.

V.

            De estilo directo y sin ambages, resulta crítico con la herencia posmoderna de las huellas de carbono, el auge de las telecomunicaciones y la necesidad de una legislación que no solo descanse en buenas intenciones sino que persiga –y ejecute- cursos de acción adecuados para mitigar los efectos de ello sobre el medio ambiente. Una selección interesante.

viernes, 2 de agosto de 2013

Reflexiones sobre la posmodernidad. Cómo estar solo, Jonathan Franzen


Seix Barral, 2003

            De Franzen se habla literariamente mucho, demasiado. Parece ser que, una vez ‘descubierto’ como novelista a través de ‘Las correciones’ su fama no ha cesado de crecer. Pero lo que menos se conoce de él es su mirada crítica acerca de la sociedad en la que vivimos.
            Este libro reúne una serie de artículos periodísticos aparecido en matutinos y semanarios neoyorquinos en el que abarca una variedad de temas relacionados con la sociedad y la preservación de la intimidad en medio de una sociedad de masas que sólo aporta ruido y distracción.
            Así, comienza repasando la historia de su padre –enfermo de Alzheimer- y su entorno familiar, con sumo grado de detalle. Continúa con la exposición a las miradas de los demás; el artículo del Harper’s sobre libros y literatura –que no tiene desperdicio alguno-; la falta de control en el correo de Chicago; el atropello sobre los consumidores; los tejes y manejes en la industria del cigarrillo; el auge de la tecnología y la deshumanización; el motivo por el que se elige una ciudad para vivir; la rápida obsolescencia de la tecnología; el aislamiento dentro de una cárcel de máxima seguridad; el incremento de la literatura erótica en tiempos donde la práctica de sexo disminuye; la experiencia personal de su paso por el popular programa de Oprah Winfrey, concluyendo con su asistencia a una marcha en contra de la asunción de George Bush.
            El minucioso poder de observación unido a su gran capacidad de síntesis, describiendo en pocas palabras una circunstancia, analizada desde distintos enfoques es, sin duda, el mayor talento de Franzen, amén del estilo literario, frontal y rotundo, sin ánimo de sensibilidades, truculencias o golpes de efecto.
            Es una compilación de ensayos tan ecléctica como literaria. Por sus páginas desfilan autores como Don DeLillo, Toni Morrison, Philip Roth, William Faulkner, Rilke y muchos otros. En este sentido, es un magnífico ejercicio de incluir comentarios de libros de los mismos que apoyan o contradicen las afirmaciones de su autor.
            Aun no ha leído novelas de Franzen, pero este texto ha despertado mi curiosidad de saber cómo se desenvuelve como autor. Un muy buen libro por dónde comenzar a conocerlo.

Marcelo Z