viernes, 6 de marzo de 2026

Pasajera en trance. Cruza, Camila Vázquez

Concreto, 2025

I.

               Fui el responsable de la lectura conjunta, al ser propuesto entre otros títulos por la Arquitecta. Habitualmente, nos allega libros que, de por sí, no elegiría; por eso espero con ansias sus opciones, para incursionar en letras que no son de mi agrado, generalmente novedades. Lo que llamó mi atención en esta ocasión fue que había sido obsequio de su hermana mayor. Me pregunté qué imagen de una persona debe tener quien regala un libro a otra –que no siempre coincide con la de un tercero, aun siendo el mismo destinatario-.

II.

               Esta breve novela, premio Estímulo a la Escritura en Narrativa Breve 2022, editada bajo el sello de una tan novel como ignota editorial, tiene una narradora, quien parece explicarle a la autora –porque se dirige a una tal Camila-, la vida de las mujeres de su familia, que le dieron origen e identidad. Así, mientras repasa las características más sobresalientes de su bisabuela Julia, su voluptuosa y rubia abuela Lucía, su ausente madre Silvia –fallecida cuando Camila era niña- y su sustituta, Adriana, la autora va tejiendo una historia que la tiene como protagonista.

III.

                Es una voz en sueños la que impulsa su escritura. Descendiente de indias, criollas y gringas, Camila parece ser producto de múltiples cruces: en ella convergen razas, geografías, anhelos de liberación y una defensa activa de los derechos de las mujeres, aun bajo el rol de docente del área de Letras. Porque enseñar también es una militancia: es hacer patria.

IV.

               El título, entonces, alude a distintas acepciones. Por un lado, están las ciudades (Rosario, Merlo -San Luis-, las sierras de Córdoba) que la protagonista recuerda ir cruzando en un plateado Ford Falcon Deluxe 1968. Luego está la necesidad de abandonar lo conocido y –metafóricamente- cruzar una frontera a través de la escritura para adentrarse en la búsqueda de una identidad, buceando en el pasado familiar. Finalmente, al encarnar el cruzamiento de generaciones, razas y deseos Camila se vuelve una pasajera en tránsito: en trance perpetuo hacia la pertenencia.

V.

               Con una prosa que muchas veces se acerca a lo poético, poblada de imágenes naturales –amapolas, girasoles, caballos, mulas, ríos, etc.- que representan sendos símbolos narrativos y dotada de un nervio conductor –la savia, que se vuelve sangre, y la sangre que se vuelve tinta-, Vázquez ofrece una obra que podría enmarcarse en la autoficción, o ficción del yo, pero lo realiza de manera original, versátil y fluida. En suma, una bocanada de aire renovado sobre un tema tan trillado como es el intento de explicarnos quiénes somos. Auspicioso debut de la autora.

 

domingo, 1 de marzo de 2026

e-book 201. Detrás de las ruinas. La caja negra, Amos Oz

Siruela, 2019

I.

               Fue un título que surgió entre varios amigos lectores, pero nadie se animó a proponerlo para compartir. Lo tenía pendiente hacía años y no tuve prurito en avisar que habría de encararlo. Afortunadamente, una pareja de amigos de origen judío decidió acompañarme en la quimera y fueron quienes a la hora de reunirnos me pusieron en contexto en que fuera escrita la novela –por si yo no estuviera al tanto de la historia reciente de Israel- y a qué segmento social pertenece cada personaje. Vaya hacia ellos, entonces, mi más sincera gratitud y reconocimiento.

II.

               Esta novela epistolar refiere a un clásico triángulo amoroso, donde Alec, un investigador sobre el fanatismo y la violencia, ha puesto fin hace siete años a su matrimonio con Ilana –una infiel serial-, la ha despojado de todos los bienes materiales posibles y, de paso, se ha deshecho de la carga que supone un crío de pocos años. Tras ese lapso de tiempo, ella ha vuelto a escribirle pidiéndole ayuda pues le resulta poco menos que imposible lograr que el hijo de ambos se avenga a comportarse dentro de la ley y teme que en breve se vea envuelto en cuestiones policiales.

III.

                Así, se entabla un intercambio de cartas y notas, no solo entre ellos sino también con Michel, el nuevo marido de Ilana, un judío ortodoxo de origen africano que milita activamente en favor de la defensa de los territorios ocupados –en suma, uno de esos fanáticos que estudia Alec-, además del administrador de los bienes de Alec quien, sito en Jerusalén, es el mediador en la entrega de las cuantiosas sumas que Michel, primero, y luego su propio hijo le reclaman. Hacia el final, una situación equívoca dará lugar a un desenlace inesperado.

La versión digital, gentileza de EpubLibre.

IV.

               La novela se desarrolla entre febrero y octubre de 1976, entre E.E.U.U., Inglaterra e Israel. Desde el inicio la tensión narrativa atrapa al lector, que asiste a un contrapunto sin igual. Alec encarna a los judíos tradicionales, que estando en la diáspora vieron fundar el Estado de Israel; Michel es el modelo de migrante africano, cuyos estudios los realiza en Francia y se enrola en el sionismo fanático. Boaz, el hijo de Alec, es el típico joven de una generación a la que las luchas y la historia no le afectan; sólo desea hacer su vida. De esta manera, la novela no se circunscribe a la reconstrucción de un matrimonio en ruinas.

V.

               De estilo directo y frontal, con jugosos diálogos –la mayoría, alrededor de cuestiones de dinero y ciertos pases de facturas-, la sensualidad sinuosa de la dama y los comentarios picantes no exentos de humor del albacea, hacen de ésta una novela memorable, que no es óbice para que Oz exponga distintas miradas acerca de una misma realidad. Para disfrutar de buena literatura.


martes, 24 de febrero de 2026

Verdes valles, colinas rojas. 3. Las cenizas del hierro, Ramiro Pinilla

 

Tusquets, 2005

I.

               En este tercer y último volumen, la epopeya vasca comienza en 1937 con la caída de Bilbao y el bombardeo de Gernika, hasta la desaparición de los últimos protagonistas, hacia fines de los años ’60. Es de destacar que, para los vascos, la posguerra se inicia mucho antes que para el resto de España, siendo los primeros conquistados por las tropas de Franco. Por otra parte, Pinilla enlaza los decesos de sus personajes principales con el primer atentado cometido por una agrupación que reivindica la independencia vasca: la ETA.

II.

                Al igual que en los volúmenes anteriores, la novela es poliédrica. En principio, registra el exilio de quienes, habiendo luchado contra Franco, han tenido que refugiarse varios años en el exterior, particularmente en el sur de Francia, esperando la ocasión para regresar sin ser asesinados ni encarcelados. Mientras tanto, expone el estado de sumisión y miseria en que vive el pueblo, después que los industriales del hierro traicionaran a la República y se pasaran sin hesitar al bando falangista.

III.

                También exhibe la violencia ejercida por el clero sobre aquellos que no comulgan con sus ideales y el revanchismo de quienes ahora detentan el poder en nombre de los vencedores: tanto las violaciones de Fabiola y su hija Flora –debido a sus habituales desnudos-, como la brutal pederastia soportada por su hijo Kresa durante su permanencia obligatoria en el Seminario, son parte del clima de época, junto a una lenta reactivación de la militancia opositora liderada por Asier Altube y sus amigos. Como siempre, los acontecimientos son narrados como una suerte de memorias entre Asier, el maestro Don Manuel y Moisés Baskardo, cuyo estado de enajenación lo ha convertido en su hermano muerto, Jaso.

IV.

               Respecto de la historia familiar, el lector asiste a la muerte simultánea del zar del hierro, Camilo Baskardo y su cónyuge, Cristina Oiaindia, en 1942, cuyos bienes redundan en el nieto bastardo. La patética escena de los funerales, cuando Ella se apersona para ejecutar el testamento, dejando a ambos féretros en el piso y llevándose el resto de los objetos que ahora le pertenecen, no tienen parangón en la literatura. A partir de allí, comienza el lento declive de la producción férrica, y con él la de toda una generación llamada a desaparecer.

V.

               De estilo directo y coloquial, la extensa novela se vuelve poco fluida y requiere la concentración lectora. No obstante, mantiene la tensión hasta el final, no solo con la génesis del nacimiento de ETA sino también con un giro narrativo, al develarse los motivos que llevaron a Ella a tomar semejante revancha. El conjunto, una obra monumental, de muy largo aliento, épica en su construcción polifónica. Un retazo de historia vasca rescatada por las letras.

Testimonio de la obra completa

jueves, 19 de febrero de 2026

e-book 200. Las largas sombras en el camino hacia la luz. Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río, László Krasznahorkai

Acantilado, 2017

I.

                Impulsados por la ubicua aparición de un par de títulos de breve extensión bajo un sello local poco antes de que el autor se alzara con el Nobel 2025, no hubo club de lectura que no incluyera alguno de ellos, merced también a lo accesible de su costo. La curiosidad por leer a poco menos que un desconocido arrolló a las voces de quienes advertimos que ninguno de ambos estaba entre lo más granado de su obra. Lo cierto es que muchos miembros desistían a medida que leían. No faltó quien dijera que era ‘denso, lento y aburrido’.

II.

                En esta suerte de alegoría sobre el Japón ancestral, el autor nos sitúa en una búsqueda. El nieto del príncipe Genji abandona la ciudad de Kioto en tren, rumbo al sudeste. Desciende en la primera estación, donde todo parece distinto. Emprende la marcha por callejuelas laberínticas sin encontrar a su paso a nadie que lo oriente hacia su objetivo: hallar el jardín más hermoso del mundo dentro de un monasterio. De pronto, siguiendo una pared, se da cuenta de que ya ha ingresado al mismo, pero lo recibe un pórtico doble. En los patios sucesivos tampoco hay nadie.

III.

               Habituado a ser atendido y sintiéndose desfallecer, el protagonista intenta dar con ese jardín, mientras su séquito de protectores, al notar su ausencia, sale en su busca, con más ánimo de juerga y distención que de dar con su paradero. Al fin del día, no habiéndolo encontrado, dan por concluido su trabajo. Seguramente, al regresar lo habrán de ver o, de todas formas, él volverá pronto -se justifican entre sí-.

IV.

                En este libro –que no por breve requiere la atención lectora y, como en otros textos suyos, una relectura de párrafos, dado su estilo rebuscado-, Krasznahorkai rinde un pequeño homenaje a la cultura japonesa, donde la búsqueda interior de la propia existencia y el sentido de la vida es un camino personal –de allí que el protagonista no tenga contacto con otros seres-, lleno de idas y vueltas, en el que a veces nuestros pasos orillan el ansiado objetivo, pero no somos capaces de advertirlo, o requiere adentrarnos en un lugar que desestimamos por sombrío. Tal vez la luz más enceguecedora puede verse envuelta en medio de las sombras.

V.

               Con un texto coloquial, que por momentos alcanza cierto lirismo poético, y descripciones minuciosas que crean una atmósfera de irrealidad y ensoñación, Krasznahorkai nos brinda una obra cargada de símbolos que refleja cuan largas son las sombras en nuestro camino hacia la luz. Más que adecuada para iniciarse en el universo literario del húngaro.

sábado, 14 de febrero de 2026

Pelibro 43. Dorayaki

 

Fueron muchas las señales que me impulsaron a realizar este Pelibro. Primero, fue un boom editorial tras su lanzamiento en español a principios de 2024; tal fue así, que la primera edición se agotó rápidamente –también su reimpresión-. Tuve que esperar hasta fines de ese año para obtener un ejemplar. Luego, una cinéfila rescató del olvido el film basado en esta novela. El febrero pasado, al visitar una casa de té japonés, me sentí tentado de probar este famoso pastelillo y, por fin, durante mis últimas vacaciones la conserje del hotel me la recomendó encarecidamente.

Libro

Durian Sukegawa (Chai, 2024)

               Esta breve novela que tan buena repercusión ha tenido, toma como punto de partida una pastelería en la periferia de Tokio, que se especializa en ofrecer esos magníficos bocados, llamados dorayaki. El encargado de llevar adelante el negocio es Sentaro, un hombre de mediana edad y probada lealtad, a quien el dueño de la tienda ha ofrecido conducirla para saldar con él una deuda contraída de la que el propietario se ha hecho cargo.

               Aun habiendo aprendido a elaborarlos, Sentaro solo desea saldar su deuda y dejar su puesto. Después de haber pasado dos años en prisión, piensa en dedicarse a escribir, mientras ofrece al público unos pastelillos, cuando menos, mediocres. El secreto de ellos radica en su pasta interior, de la que se abastece comercialmente. Una mañana es sorprendido por una anciana, que se acerca para intentar ocupar un puesto de auxiliar. Ante la negativa inicial, le allega al poco la pasta elaborada por ella. A partir de allí se entablará una relación de aprendizaje entre ambos personajes que llevará a la tienda a su apogeo.

               Pero la anciana Tokue tiene los dedos deformados y despierta la sospecha de padecer la enfermedad de Hansen (lepra). El rumor no se hace esperar y el éxito inicial se desbarata lánguidamente. La viuda del dueño apremiará a Sentaro para que la despida, pues la tienda –y ella misma- corren riesgo de supervivencia. Para colmo, una jovencita clienta, Wanaka, quien está por concluir estudios primarios, le pide a Sentaro que se haga cargo de su mascota -un canario que casi no puede volar- porque se han quejado de su canto los vecinos del edificio donde vive. Ha sido Tokue quien lo ha sugerido, ahora que ella se ha retirado.

               Así, esta obra está basada en tres personajes que responden a generaciones e historias distintas: aquella que, en la primera posguerra fue encerrada y aislada según la legislación vigente; el hombre que tras haber sido privado de la libertad intenta recomponer su vida y una jovenzuela que se debate entre proseguir estudios o dedicarse a trabajar para ayudar a la economía familiar. Todos ellos albergan sueños de liberación y cambio.

               Con una prosa concisa y precisa, Sukegawa ofrece una mirada de aquellos que, por diferentes razones, son marginados, pero que aún conservan la esperanza de una vida mejor y más plena, sin importar la edad a la que respondan. Siempre se estará dispuesto a hacer los esfuerzos necesarios para alcanzar los sueños; ése es el mensaje que guarda el texto. Fluido y ameno, de estilo directo y alternando buenos diálogos con silencios elocuentes, el libro se vuelve entrañable. Recomendado para lectores sensibles, que podrán disfrutar de él de un sentón.


Film

UNA PASTELERÍA EN TOKIO

Naomi Kawase (Nagoya Broadcasting Network, 2015)

               En primer lugar, la realización de la cineasta nipona responde en esencia al espíritu en que fue inspirada la novela. Si bien ambos finales distan de ser parecidos –el del film está un poco abreviado-, lo cierto es que comparten la emotividad.

               Desde el punto de vista técnico, rescato la fotografía en primer lugar. Los distintos encuadres, el juego de contrapunto entre claroscuros y esa imagen de los cerezos en flor –los clásicos sakura-, símbolo de lo efímero de nuestra vida según la vivencia japonesa, deleitan al espectador, ofreciendo una atmósfera tanto de intimidad como de marginalidad. Luego, está la más que acertada banda sonora del film, siempre al servicio de las escenas. Y también el montaje, que le otorga una fluida continuidad a la trama.

               Respecto del elenco, en su gran mayoría ilustres desconocidos para el público occidental, desarrollan con acierto sus roles, de manera que transmiten en sus expresiones el sentir de cada personaje en todo momento. Quien encarna a la anciana Tokue es la responsable de la ilación con el resto de protagonistas, que hacen que el conjunto de figuras se vuelva querible.

               En suma, una película de casi dos horas de duración que prácticamente no se notan, tan bueno es el guion y su realización. Como última aclaración, es un film que llega a tocar la sensibilidad del espectador, sin caer en ningún tipo de sensiblería barata; de alguna manera intenta exponer la realidad de un grupo de enfermos que, aun habiéndose curado y erradicado la enfermedad, siguen siendo víctimas de la aprehensión humana. Para disfrutar y conmoverse.

Testimonio del Pelibro 43

lunes, 9 de febrero de 2026

e-book 199. Vivir por las palabras. Hasta que empieza a brillar, Andrés Neuman

Alfaguara, 2025

 I.

                Había una doble propuesta y decidí adherir. El grupo lector de una librería lo iba a encarar para el pasado octubre –y yo ya tenía el ejemplar digital-. Pero el plato fuerte era que su líder había comprometido al autor para una reunión virtual transatlántica cuando concluyéramos su lectura. Siendo Neuman quien me definió como lector nómade en la dedicatoria de uno de sus libros, no quería perderme la ocasión de charlar con él, una persona por demás accesible.

II.

                La novela podría inscribirse en el rubro de biografía no autorizada si no fuera que el lector, al poco de andar, se diera cuenta de la ficción. Si bien el propio autor reconociera todo el trabajo previo -que le llevó mucho tiempo: documentarse, entrevistar a personas allegadas y familiares, acceder a varias ediciones del trabajo de su biografiada, entre otras actividades-, lo cierto es que meterse en la cabeza de María Moliner –de quien trata esta novela-, solo puede lograrlo exitosamente aquél que se hubiera empapado de su quehacer; de su vida cotidiana.

III.

               Porque de María Moliner hablamos. La mujer que se dio cuenta de que el uso de las palabras expresadas diariamente, muchas veces no obedecía a las acepciones que la magna institución que es su depositaria –la Real Academia Española- registraba en sus conceptos y definiciones. Para colmo, algunos giros y modismos locales –centro y sudamericanos- que enriquecían el idioma original, no eran contemplados por aquélla, aunque eran comunes en el habla de millones de hispanoparlantes. Si a ello le añadimos la incorporación de vocablos que la incipiente tecnología empezaba a dar muestras, estamos ante un proyecto mayúsculo.

La versión digital, gentileza de una amiga lectora

IV.

                El trabajo de Neuman, por otra parte, no se circunscribe al área profesional de Moliner sino que abarca toda una historia, desde pequeña, donde sus intereses filológicos comienzan a percibirse, mezclado con hechos de su vida: su educación; su noviazgo y posterior matrimonio; el nacimiento de su prole, sin descartar sus inquietudes y resquemores. Párrafo aparte merece el contrapunto con motivo de ser candidata al acceso a ser miembro de la Real Academia, y las razones que le esgrimen quienes, responsables del otorgamiento, le niegan ese reconocimiento.

V.

               De estilo coloquial y ameno, con un puñado grande de reflexiones sobre cómo nos expresamos quienes compartimos nuestra riquísima lengua y un detalle minucioso acerca de su investigación sobre el idioma –nadie pierda de vista que se trata de una mujer, en pleno franquismo-, Neuman nos ofrece una mirada única sobre quien vivió por y para las palabras. Una obra emotiva, que hará las delicias del lector sensible.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Desmenuzando la vida. Los cuentos de Linnet Muir, Mavis Gallant

Eterna Cadencia, 2019

I.

               Me cautivó un comentario de Alice Munro, quien reconocía en Gallant -ilustre desconocida para mi- una influencia constante en su obra. Me hice de un ejemplar a fines de 2020 por la brevedad en su extensión y porque Inés Garland –a cargo de la traducción, selección y prólogo- definía esta antología como la obra más autobiográfica de la autora. Antes de encarar la voluminosa colección de sus cuentos, me incliné por su sencillez para ver qué ofrecía.

II.

               El libro reúne seis relatos donde la protagonista Linnet Muir –alter ego de Gallant- escribe y describe en primera persona su infancia y parte de su primera juventud, hasta alcanzar la mayoría de edad y el inicio de su posterior matrimonio. Abarca un período histórico desde mediados - fines de los años ’20 hasta la mitad del conflicto bélico contra Hitler. En ese lapso, repasa la vida con sus padres en Montreal, los problemas de relación entre francófonos e ingleses –y entre católicos y protestantes-, las relaciones con familiares y allegados, su emancipación tras su preparación en Nueva York y el enfrentarse a la supervivencia diaria, ganando su propio peculio en tiempos de guerra.

III.

               Impacta desde el inicio la forma tan descarnada como emotiva que adopta la narradora y protagonista para allegarnos sus apreciaciones de los entornos en los que se mueve, sin importar si es en el interior de su casa, en la oficina del gobierno federal o dentro de la redacción de un periódico. Nada escapa a su mirada, que parece desmenuzar no solo sentires sino las razones que subyacen detrás de cada suceso, incluso confesando sus propias incertidumbres.

IV.

               En sus páginas aparecen –no sin cierto resentimiento- su juicio sobre algunas conductas de sus padres –que le enviaron a varios colegios como pupila, para librarse de tener que educarla-; las medias palabras y lo que no se dice pero se sobreentiende; los problemas que acarrea ser mujer –y, para colmo, de inclinación bolchevique- entre grupos de hombres, en un tiempo donde Canadá parecía ser una provincia rural de E.E.U.U. Mención especial lleva el último trabajo –que fuera incorporado a la serie, sin pertenecer- donde analiza a los hombres remesa: aquellos que fueron expulsados de Inglaterra por sus padres debido a comportamientos o elecciones no felices, a los que se asigna una pensión de por vida con tal de que nunca regresen –y que jamás dejan de ser niños-. El ensayo no tiene desperdicio y paga el volumen al completo.

V.

               De prosa directa y coloquial -aunque por momentos pierda fluidez-, Gallant ofrece una serie de circunstancias sobre las que vuelve una y otra vez, sin perder el objetivo ni ser reiterativa. Un umbral obligado para quienes deseen abordar el universo literario de la autora.