sábado, 30 de mayo de 2026

Mujeres perturbadoras. Las griegas, Sergio Olguín

Odelia, 2017

I.

                Fue un contrapunto durante un programa de TV basado en un juego literario el que ameritó su adquisición. En esa ocasión, los títulos propuestos abordaban desde distintos ángulos el tema de la belleza. Pasó mucho tiempo hasta que tomé contacto con una entrevista al autor donde comentaba lo curioso del caso: no hay ninguna referencia –ni ningún personaje en su interior- que justifiquen su título. Su explicación rondó sobre su intento de recrear la mitología griega, donde las diosas juegan roles destacados, casi siempre provocando cambios irreversibles.

II.

                Esta colección de nueve relatos se divide en tres partes, que incluyen igual número en cada una de ellas. La primera, Maldita moda, aborda ese mundillo tan deletéreo como despiadado que componen mujeres de belleza escultural –a veces, inteligentes; la mayoría, anodinas- junto a fotógrafos reconocidos que intentan captar algo del charmé y del allure que aquellas puedan entregar a la cámara, tanto en interiores como en exteriores –y los riesgos de exponerse a semejante belleza-.

III.

                Luego, cambia el registro y nos internamos en Revolución, donde el nervio conductor son mujeres que despiertan la sexualidad y su carga erótica, ya sea de un puñado de alumnos; de una pareja mal avenida o de un líder de masas que parece no poder contenerse. Finalmente, en Hombres equivocados flamea una única bandera: la de aquello que no tiene futuro, o solo un futuro incierto: lo que quedó en el pasado junto a la imposibilidad de evaluar lo que se nos avecina.

IV.

               Es de destacar que este eclético –cuanto menos- conjunto de cuentos tiene como protagonistas un puñado de mujeres bellas que, al hacer aparición, ponen en duda la solidez de aquello que las rodea. Los hombres titubean, se fastidian, acrecientan su deseo o simplemente lo experimentan; la perturbación que provocan son la sustancia que sostiene cada uno de los relatos. Mención especial es la ficción que Olguín nos entrega sobre un triángulo amoroso compuesto por Robi Santucho, líder del PRT – ERP, su mujer –Sayo- y su amante –Clarissa-. Puede o no ser del gusto lector pero, cuanto menos, bordea la sana irreverencia.

V.

               De estilo coloquial, fluido todo el tiempo y con escenas y descripciones siempre fidedignas, Olguín construye una obra que rescata el espíritu de las diosas griegas, capaces de modificar el entorno con un abrir y cerrar de ojos o, simplemente, despojarse de sus vestiduras. En suma, un conjunto bien balanceado que habrá de ganar adeptos lectores.

lunes, 25 de mayo de 2026

e-book 208. Ante el saqueo colonizador. Huaco retrato, Gabriela Wiener


 Random House, 2022

I.

                De todas las novedades editoriales, solo un puñado de obras sobrevive a la fanfarria de su lanzamiento. Por ello dejo correr el tiempo, artífice natural que separa lo significativo de lo intrascendente. Una colega lectora, amante de las letras americanas, lo propuso sin éxito cuando su presentación. Tuvo que esperar a que un taller de lectura lo rescatara del olvido para que resonara en mí el título y su autora, a quien ya había visitado en un trabajo posterior.

II.

               Como se explica en su inicio, un huaco retrato es ‘una pieza de cerámica prehispánica que buscaba representar los rostros indígenas con la mayor precisión posible. Se dice que capturaba el alma de las personas.’ Un antepasado de la autora, más aventurero que arqueólogo, no tuvo empacho en trasladar en 1878 una multitud de estas figuras halladas en su viaje al Perú, con destino a la Exposición Universal de París, logrando así adquirir renombre y posición social.

III.

                Siglo y medio después, su virtual descendiente con igual apellido –la autora- utiliza este hecho, que ronda la anécdota circunscripta a la esfera familiar, para elaborar una obra de no ficción, ahora que ha podido interactuar con el legado de aquel expolio tras una vitrina de un museo europeo, no menor en magnitud a tantos otros saqueos culturales perpetrados por el Viejo Continente, con el valetudinario pretexto de allegarlos al Gran Mundo.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

               El texto se divide en tres grandes planos. Por un lado, está el testimonio de un atraco cultural de envergadura a manos de inescrupulosos asaltantes foráneos, que reviste el grado de denuncia literaria sobre el colonialismo usurpador, efectuado por los distintos Imperios europeos hacia fines del siglo XIX en todo el Globo. Por otro, está el colonialismo intelectual del que aun no nos despojamos quienes heredamos la lengua, en desmedro de los pueblos originarios que, bajo el nombre de civilización, han sido casi exterminados. Al fin, en una órbita más íntima, la narradora se cuestiona sobre los beneficios de una relación de poliamor ejercida entre ella y su pareja masculina y otra femenina, en un triaje no del todo bien avenido, donde reconoce no haber respetado las reglas que ella misma dispuso al resto, cayendo en la infidelidad.

V.

               De estilo fluido y ameno, con recurrentes reflexiones acerca del vasallaje y la colonización cultural, el expolio y la dependencia económica, Wiener construye un relato cuyo epicentro se encuentra en un hecho histórico, pero cuyas consecuencias se arrastran hasta la actualidad. En conjunto, una gran obra que bucea en la búsqueda de identidad y, a la vez, promueve la descolonización intelectual como ejercicio de resistencia. Para no dejar pasar.

miércoles, 20 de mayo de 2026

Sobre la necesidad de ser incluidos. Ellen Foster, Kaye Gibbons

las afueras, 2018

I.

                Fue una sentida reseña la que disparó su búsqueda, hace ya muchos años. Debí esperar largo tiempo hasta su arribo a estas costas, y tras eso, el ejemplar debió esperar también lo suyo hasta que me inclinara por él. De hecho, lo había seleccionado junto a otros títulos para proponer a un ínfimo grupo de lectores, sabiendo que habría de agradar. La inesperada disolución del mismo me privó la experiencia de compartirlo, pero no revocó mi decisión de encararlo.

II.

                El título de marras lleva el nombre de su protagonista, una niña de once años que vive en el Big Sur norteamericano. Afortunadamente, ha podido dejar atrás una infancia trágica: el suicidio de su madre, un padre alcohólico y maltratador y parientes que solo la refugian por días, cuando no le dan la lisa espalda. El hallazgo de una nueva mamá que la cobije y le permita crecer en un entorno más adecuado se conoce desde el principio de la novela. Entonces, ésta narra las peripecias de todo lo acontecido previamente hasta llegar a ese final feliz.

III.

                El texto cuenta con varios aciertos, comenzando por la construcción de la protagonista. Por un lado, Ellen es una niña bastante despierta, muy curiosa e inteligente, capaz de enfrentar el desarraigo y las desigualdades sociales con éxito y salir fortalecida después de lidiar bajo circunstancias adversas. Por otro, si bien hay cierto juicio de valor sobre la moral, la frescura con que Gibbons ha dotado a Ellen en sus maneras de expresarse compensan largamente cualquier sesgo aleccionador. En su voz, tan infantil como nítida, resuenan otros personajes de novelas de iniciación.

IV.

               Además, la narración aborda el estado de marginación, las diferencias de clase y la segregación racial con cierta altura. No es menor que su mejor amiga sea una niña negra, por quien sus propios padres se desviven, mientras que en su derredor blanco –supuestamente superior- campean la hipocresía y la disfuncionalidad.

V.

               De estilo ameno y coloquial, con diálogos bien provocados y escenas que contrastan –algunas duras, otras tiernas, pero siempre sin golpes bajos ni de efecto-, y acompañada por un puñado de personajes secundarios que refuerzan la solidez del relato, Gibbons ofrece una obra sobre la resiliencia y la irrenunciable necesidad que todos tenemos –más un niño- de sentirnos incluidos, de pertenecer a un núcleo humano, familiar o no. Una lectura entretenida, tan emotiva como luminosa.

viernes, 15 de mayo de 2026

Sublimes amantes devenidos en aislada pareja. Bella del Señor, Albert Cohen

Anagrama, 1992

I.

                Dos reseñas aparecidas más de una década atrás me impulsaron a buscarlo. La única edición disponible en la batea de usados era la de marras, tan acomodada al bolsillo como incómoda de leer, con esos caracteres minúsculos que obligan al lector a forzar su visión. No obstante, su voluminosa extensión desafió cualquier entusiasmo inicial. Un reciente comentario me recordó su existencia y decidí incluirlo entre mis lecturas.

II.

                Esta novela, ambientada en Suiza hacia 1936, tiene como main course una historia de amor sui generis entre el apuesto Solal, judío y alto funcionario de la Sociedad de las Naciones, y Ariane d’Auble, una voluptuosa aristócrata aria, casada con un subordinado de aquél con quien, una vez realizada la conquista, están dispuestos a dar rienda suelta a su pasión carnal y vivir al socaire de sus relativos e ilimitados recursos, dando la espalda a una alta sociedad que si antes los protegiera, ahora los condena al ostracismo.

III.

                En una marche au supplice, ambos protagonistas recorren todas las etapas del amor, desde el primer encuentro hasta la larga agonía de autodestrucción que conlleva el deterioro al que lo somete la rutina, aun recurriendo a ciertos ardides –humillaciones de toda laya, los celos retrospectivos y un puñado de ejercicios eróticos y sexuales-, para deshacerse de la saciedad amorosa y mantener viva la llama de un amor absoluto, que degenera con el tiempo volviéndose aburrido y anodino. En resumen, la suerte de sublimes amantes devenidos en aislada pareja.

IV.

               Pero el texto no se restringe solo a la pasión arrebatadora de un amor idílico, sino que también bucea en otros entornos. Está la creciente animosidad europea contra los judíos, tal que Solal es partícipe de los miedos de ser descubierta su condición visitando París. Luego está la burla corrosiva sobre la inoperante y abusiva burocracia europea, incapaz de frenar el arrollador militarismo alemán, con toda su carga antisemita, y los primos de Solal –con el prodigioso, desternillante y descacharrante Comeclavos a la cabeza, dueño de una prosa engolada que arranca la carcajada del lector, y el tío Saltiel que los modera- quienes aportan una bocanada de humor fresco a toda una atmosfera ominosa.

V.

               En estilo coloquial, con meditaciones interesantes acerca de lo efímero del amor absoluto y de la pasión que es su clímax, una carga erótica más que importante y cierto pesimismo en las relaciones humanas, Cohen ofrece una obra con mucho de experimental y socarrón cuyo desenlace se va volviendo previsible con el correr de las páginas. Una lectura de largo aliento; por momentos algo densa y no siempre fluida, pero que hará las delicias de todo buen lector, si logra hacerse de cierto grado de paciencia. Seguramente, estará dentro de mis mejores lecturas del año.

domingo, 10 de mayo de 2026

e-book 207. Días de niebla. La revolución es un sueño eterno, Andrés Rivera

Seix Barral, 2012

II.

                Esta novela histórica apareció en 1987, año de grandes vaivenes en el ámbito local. El levantamiento carapintada que tuvo en jaque al gobierno radical durante los días de Semana Santa, junto al esperanzado Plan Primavera económico –que concluyera con un estrepitoso fracaso pocos meses después- y el resurgimiento del peronismo renovador, que se alzara con el triunfo en el primer estado argentino, no parecen ajenos al clima de época que Rivera revela en la figura de quien fuera considerado el orador de la Revolución de Mayo cuando, en la memorable sesión del 22 de Mayo del Cabildo Abierto abogara por la destitución del Virrey de un Fernando VII encarcelado y la emancipación local del yugo español: Juan José Castelli.

III.

               Así, Rivera repasa los últimos días de un abogado que tuvo que revestirse de militar, liderando las fuerzas de un bisoño ejército de la Revolución con el fin de concitar la adhesión de los pueblos del interior del Virreinato del Río de la Plata –para lograr cohesión territorial y así descartar cualquier atisbo de secesión-, enfrentar a un ejército español mejor preparado y aniquilar la oposición, que pugnaba por reponer a la realeza española al mando del gobierno.

IV.

                En esos últimos días en los que un cáncer de lengua condujera hacia la tumba al egregio tribuno, Rivera expone en primera persona no solo al convencido jacobino de la necesidad de liberarnos de la tutela española –junto a su primo, Manuel Belgrano, y a Mariano Moreno-, sino que intenta mostrarnos la dimensión humana del personaje, que se cuestiona todo el tiempo lo atinado o no de sus decisiones, tanto en el plano político como en el personal. Sometido a juicio por el gobierno central, tras la derrota en los campos de Huaqui, un desilusionado Castelli se pregunta si todo el esfuerzo que se estaba realizando, habría de coronarse con aquel sueño que siempre albergó: la igualdad entre hermanos, sin importar ser español, mestizo o indio, sin esclavitudes ni sometimientos.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

V.

               De estilo coloquial, alternando primera y tercera persona –a veces, en un mismo párrafo-, Rivera nos acerca las posibles inquietudes, dudas y cierto grado de escepticismo en el futuro –pero nunca remordimiento ni sentimiento de culpa de aquello que debió enfrentar- que una figura de importancia capital en la incipiente República Argentina se permite hacia el fin de su vida, mientras la Revolución de Mayo transita días de niebla.

I.

               Agradezco a la Biblioteca Esteban Echeverría de la Legislatura local, la inclusión de esta novela en su Taller de Lectura ‘Letras porteñas’, para acompañar la historia de esta ciudad.


martes, 5 de mayo de 2026

Jugar a ser Dios. Frankenstein o El moderno Prometeo, Mary W. Shelley

Cátedra, 2024
 

I.

                Era una lectura más que esperada por mi. De hecho, anduve comparando ediciones antes de decidirme y me incliné por la de marras en virtud de su puesta en contexto, vida de la autora y análisis de la obra, que suelen acompañar estas ediciones. El numeroso grupo que compartió la lectura ahondó sobre algunos temas que tanto la escritura como el contenido dispararon en su momento, de lo que haré un sucinto resumen.

II.

                La historia es conocida: el joven Victor Frankenstein, curioso e imaginativo desde niño, ha destinado sus estudios y afanes a las ciencias naturales; en especial, intenta lograr dar vida a una criatura amalgamando fragmentos de cadáveres. Cuando alcanza su objetivo utilizando supuestos principios e instrumentos de la química, su repulsión es tal que lo abandona inmediatamente. La historia, entonces, cobra tintes trágicos, porque ese ser, dado su aspecto, es rechazado por el resto de la sociedad, confinándolo a un estado de aislamiento del que solo podrá salir acudiendo a su creador. Y si éste se negara a ayudarlo, entonces…

III.

                Existen varios planos para debatir. El primero y no menor es la autoría del texto. Son tantas las sugerencias que Percy Shelley ha anotado en el original –e incluso, incorporando párrafos propios- que muchos dudaban que fuera Mary su autora. Pero existen claros indicios que denotan una sensibilidad femenina en el escrito, de la que Percy parece carecer. Otro plano es la identidad monstruosa: ¿qué entendemos por monstruo?, ¿siempre lo hemos de considerar desde nuestra propia perspectiva, como si fuera otro?, ¿o existe también una parte monstruosa que habita en nosotros mismos y que, bajo ciertas circunstancias, se pone en evidencia?

IV.

               Es curioso cómo el común de los mortales –que sabe de la novela- asocia a Frankenstein con el ser contrahecho y desproporcionado que ha creado el doctor, cuando esa criatura en toda la novela no lleva nombre; hasta de eso su creador lo ha privado. Así, ¿quién es el verdadero monstruo?, ¿la creación espantosa abandonada a su suerte desde el inicio, o aquel que, aun habiendo sido educado e instruido le dio origen e intentó desentenderse de él? Quizás el vulgo no se halle equivocado y, en una suerte de transmutación, el monstruo sea Frankenstein… el doctor.

V.

               De estilo coloquial y directo, con una prosa fluida, esta novela que consta de tres volúmenes, escrita entre 1816 y 1818 y reeditada con ciertos cambios en 1831, ha interpelado a generaciones de lectores acerca de lo que puede ocurrir cuando el ser humano intenta jugar a ser Dios: las consecuencias de nuestros actos pueden no ser las esperadas, aunque debemos responder por ellas. Una obra para leer y releer. Más que recomendable.

jueves, 30 de abril de 2026

Soledad en el Paraíso. Sueños de trenes, Denis Johnson


Random House, 2016
 

I.

                Un colega lector lo rescató del olvido proponiéndolo como lectura a compartir –cosa que no logró- en virtud del estreno de una realización para TV basada en el texto, que aun hoy puede hallarse en alguna plataforma. Recordé haberlo adquirido hacía tiempo y me pregunté por qué dejé pasar una década para encararlo, si tenía el atractivo de no llegar a las ciento cincuenta páginas. Repasando las recomendaciones de quienes lo leyeran cuando apareció, las opiniones estaban divididas. Buena ocasión para salir de dudas.

II.

                En la historia de Robert Grainier puede resumirse gran parte de la de los E.E.U.U. desde fines del siglo XIX hasta los pasados años ’60 en el ámbito rural de esa nación. En su vida se halla la de la mayoría de ciudadanos cuya existencia pasó sin ton ni son; a ellos solo les tocó vivir. Grainier fue un jornalero del Oeste que trabajaba construyendo puentes para el ferrocarril, aserrando árboles o cargándolos. Parco en palabras, prudente en sus modos y sin grandes luces intelectuales, ha sabido conformar una familia, con esposa, hija y una porción de terreno.

III.

                Pero la desgracia, que siempre acecha al común de los mortales, lo ha dejado en medio de una soledad cuyo silencio clama por amor y compañía. Así, ante la adversidad que le acompaña, Grainier solo intenta sobrevivir en medio de lo que él supone su espacio; al que vuelve una y otra vez, por más que las inclemencias atmosféricas o las inundaciones se lleven sus pocas pertenencias. Al cabo de varios años logrará establecerse como transportista.

IV.

               En un somero análisis, la novela presenta altibajos. Por un lado, está el acontecer del protagonista, sometido a los embates de la diosa Fortuna, junto a un puñado de personajes secundarios que refuerzan la construcción psicológica de Grainier. Pero muchas de las historias paralelas que se derivan de la principal quedan truncas, sin alcanzar la continuidad necesaria y el conjunto parece navegar a la deriva. Rescato lo acertado del estilo elegido por el autor para narrar su historia: expresiones rudas, de frases cortas, muy propias del ambiente tosco y rústico en que se desarrolla la acción.

V.

               Directa y frontal, con desplazamientos temporales hacia adelante y hacia atrás, Johnson ofrece una obra compuesta por episodios –que bien podrían leerse como relatos independientes- acerca de quien ha tenido que vivir gran parte de sus días en la soledad del Paraíso, sin mayor expectativa que llegar al día de mañana. Una novela interesante, que bien podría haberse extendido y ganarse el rótulo de joya literaria. Aun así, una buena lectura que se acaba en horas.