domingo, 5 de abril de 2026

e-book 204. Vida estudiantil. Adiós, señor Chips, James Hilton

Trotalibros, 2015

I.

               Había decidido no participar en esta propuesta en beneficio de otras lecturas, pero el alma de quien ha ejercido la docencia por casi cuatro décadas y se halla retirado pujaba porque le hiciera lugar. Los incondicionales de siempre encumbraron esta edición en cartoné que, para mejor, incluye ilustraciones alusivas a las escenas más conspicuas. Me pregunté quién no guarda un maestro señero en su vida y le di curso. Lo breve del texto facilitó su lectura.

II.

               El señor Chipping arriba al colegio Brookfield en 1870, cuando contaba con poco más de veinte años, escasa experiencia docente –aunque aspiraba a una mejora- y peor manejo de la disciplina áulica. Por espacio de más de medio siglo fue maestro de latín y griego de generaciones familiares que se sucedían en la institución. Dueño de un carácter afable y algo errático, con el paso del tiempo pudo convertirse en el centro de atención de todos esos jóvenes varones que asistían a sus clases, y a quien solían visitar fuera de ella.

III.

                Así, hacia el fin de sus días Chips –como solía llamarlo el alumnado-  rememora aquellos en que la vida estudiantil de esos chicos y la suya se entrelazaban, generando comentarios graciosos, con salidas ocurrentes y un sinnúmero de anécdotas e hitos personales que desgrana su mente prodigiosa. Su llegada a los claustros, la relación con sus superiores y colegas, su casamiento y posterior viudez y los años de soledad a cuestas, que le valieron el reconocimiento de todos quienes le conocieron, es en sí mismo el núcleo central de esta entrañable novela.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

               Rescato la composición psicológica del protagonista -basado en la figura de su propio padre y de uno de sus profesores- que Hilton ofrece a sus lectores: un hombre algo excéntrico y dubitativo, estudioso y entregado a su quehacer, a quien el matrimonio logró flexibilizar y acortar la distancia académica que lo separaba de su clase, logrando el respeto de toda la comunidad. Además, el autor enmarca sabiamente las escenas en medio de hechos históricos sobresalientes: la guerra franco – prusiana; la muerte de la reina Victoria, primero, y de Eduardo VII, luego; la Primera Guerra Mundial y la proclama de egresados caídos en ella, etc.

V.

               De estilo coloquial y muy ameno, es una novela que puede leerse de un sentón. Hay quienes confiesan haber perdido alguna lágrima en el camino. Lo cierto es que los mayores no olvidamos la maravillosa interpretación de Peter O’Toole en la realización cinematográfica homónima de 1969, dirigida por Herbert Ross. Valga como homenaje, entonces, para todos aquellos docentes que dejaron huella en cada uno de nosotros.

 

martes, 31 de marzo de 2026

La felicidad es un sueño eterno. Anna Karénina, Lev Tolstói

Cátedra, 1994

I.

               Cumplo en saldar una deuda conmigo mismo. Aproveché la creación de un club de lectura de clásicos, que proponía este título, para efectuar su relectura. Los numerosos participantes aportaron opiniones sobre aspectos en los que quizás no hube de reparar cuando la encarara, hace más de un cuarto de siglo, volviéndola mucho más enriquecedora con el intercambio, a lo largo de un par de meses. Siendo una obra cumbre de la literatura universal y conocida por la inmensa mayoría de lectores, sólo habré de restringirme a exponer algunas reflexiones.

II.

               La historia es conocida. Anna Oblonsky está casada con Alexei Karenin, un hombre fuerte del Estado en la Rusia zarista, a través de un matrimonio concertado, sin amor. Ambientada hacia fines de 1860, ella guarda hacia su pequeño hijo el amor que le es esquivo con su marido, siempre frío y distante. Cultiva las reuniones de la alta sociedad rusa, repartida entre Moscú y San Petersburgo. Dotada de una belleza sin par y dueña de un gran poder de seducción, toda su firmeza comienza a desmoronarse cuando un joven aristócrata militar, Vronski, comienza a cortejarla, logrando su amor y el posterior abandono del hogar conyugal.

III.

               Paralelamente se desarrolla la historia de Konstantin Lievin, un terrateniente treintón al frente de un latifundio rural, enamorado de la pequeña cuñada de Anna, quien además de hacerse cargo de las tareas de producción propia, comienza a preguntarse por la razón de su existencia. Acompañan estas tramas un puñado de personajes importantes, como Stepán, el hermano simpático y adúltero de Anna, su observadora esposa, Dolly, y un coro de personajes circunstanciales, que responden al clima de época.

IV.

               Dividida en ocho partes, la novela es poliédrica. No sólo está la trama narrativa de dos familias que pueden compararse –una, en entorno rural y la otra, urbana- sino que además Tolstói añade a ella sus propias ideas acerca de la educación del campesinado, las dudas en las creencias religiosas, el rol de la burocracia política en el ascenso social y la búsqueda de las razones de nuestra existencia, en una atmósfera de acendrada hipocresía, donde la condena al vacío y aislamiento consiguiente no se hace esperar para quienes no cumplan con el decoro que ella misma exige. Así, alcanzar la efímera felicidad parece parte de un sueño eterno.

V.

               De estilo fluido y coloquial, este extenso texto incluye un mayúsculo trabajo de elaboración psicológica de los personajes, donde cada uno obedece a un estereotipo diferente, logrando una mirada de conjunto abarcadora de la totalidad de la sociedad de su tiempo. En suma, una obra colosal que hará las delicias de todo buen lector. Para leer y releer, con tiempo.

 

jueves, 26 de marzo de 2026

e-book 203. Cotilleos alrededor del Rey Sol. El jardinero del Rey, Frédéric Richaud

Duomo, 2015

 I.

               Era llamativa la portada, no solo por su cuidada imagen sino porque se promocionaba como una novela de culto para las próximas generaciones de ecologistas, aparecida en un semanario europeo. Fue uno de los primeros libros en versión digital que obtuve, pero no encontré a lo largo de una década la ocasión para encararlo. Ahora, decidí alternar con él entre otras lecturas más demandantes.

II.

               Richaud rescata del olvido un personaje que, si bien puede resultar menor, también podría haber cobrado trascendencia debido al desempeño de un oficio que, no por poco atractivo entrañaba menores riesgos: ser nada menos que el jardinero del palacio de Versalles durante el reinado de Luis XIV, el Rey Sol. Para colmo, en momentos donde el monarca no sólo dio órdenes de ampliar las instalaciones edilicias sino hacer de ella su lugar de residencia junto a la corte que le acompañaba, alrededor de un centenar de personas.

III.

                Así, es la figura de Jean-Baptiste de La Quintinie la verdadera protagonista de esta novela, que comienza en 1674 y por espacio de varios años será el responsable de los jardines y también de desarrollar huertos para abastecer la ingesta real y de su corte, de manera cotidiana y oportuna. Alejado de los frentes de batalla de las sucesivas guerras que el rey mismo dirigía con un par de comandantes leales, su tarea no era menor, la cual requería de un personal numeroso en cada una de las áreas de aprovisionamiento, sin inmiscuirse en las intrigas palaciegas, las falsas delaciones de traición o los envenenamientos oficiosos que pululaban en su derredor.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

               La Quintinie no se encuentra solo; lo acompañan un par de conocidos suyos, confiables, y un amigo con quien se cartea frecuentemente, Philippe de Neuville, quien fuera compañero de estudios en Derecho. Neuville, en tiempos tan tempestuosos, no se arredra para escribir libelos (sic) en contra de la realeza, en aquellos temas que considera se deben mejorar. El intercambio epistolar es un buen recurso para dejarle saber al lector el clima de época, los avances tecnológicos, la vida de la población iletrada, etc. Es el real condimento del texto.

V.

               De estilo ameno y coloquial, con buenos diálogos y descripciones del entorno palaciego, el texto resulta fluido, sin declinar la tensión hasta el desenlace. No habré aprendido mucho sobre jardinería y horticultura, pero al concluirlo me queda un buen sabor de boca, como el de un vino añejo y cuidado. Los ecologistas, de parabienes.

sábado, 21 de marzo de 2026

Policial feérico. La portadora del cielo, Riikka Pelo

Fiordo, 2015


 I.

               Una recomendación aparecida hace ya muchos años en un magazine literario de origen transatlántico despertó mi curiosidad debido al origen finlandés de su autora –letras que jamás había visitado anteriormente- y la sorpresa de que fuera publicado por una novel y pujante editorial local, cuya existencia desconocía hasta allí. Tras abordar obras de autores de Europa del Este, decidí encarar ésta, después de largos y pacientes años de espera en el tótem de pendientes.

II.

               Vendla es una chiquilla que no sobrepasa los seis años. Vive con su abuela Mirjani en una aldea finlandesa, a quien ayuda en la aventura de sobrevivir diariamente realizando tareas de pesca y ordeñe de su única vaca, Uuna. El cuñado de Mirjani es el Predicador de ese lugar, infestado de un irracional fanatismo religioso que él mismo encarna con su investidura. Se allega junto a su mujer para indicar que es hora que esa niña casi salvaje comience a educarse, proponiendo apartarla de su misérrima choza y llevarla con ellos, para que se críe junto a su numerosa prole.

III.

               La niña ha crecido con su abuela después que ésta y el resto de la comunidad expulsara a su madre, Pieta, por haber tenido alguno –o varios- encuentros carnales sin pasar por la sacristía, de la que Vendla es el fruto. Así, con una madre puta, la niña es la hija del Demonio. Pero ella se encuentra muy a gusto con su vida al natural, en contacto con pájaros, flores y su vaca mascota. Sucia, desaliñada siempre y desdeñosa del resto de los niños, solo acude a la oración común. La desaparición de tres niños junto a ella durante esa oración, disparará el sesgo policial del relato cuando toda la aldea salga en su busca.

IV.

               Lo maravilloso en esta novela puede resumirse en dos aspectos: la atmósfera feérica que envuelve todo el texto, partiendo desde los niños, con sus juegos y canciones –que incluye la famosa Sobre el puente de Aviñón, junto a retazos de salmos religiosos y cantos infantiles fineses tradicionales-, en medio del entorno opresivo del fanatismo religioso, que en todo actuar social señala la presencia del Maligno; y la manera en que la autora va revelando pequeños detalles relacionados con la historia previa, usando con maestría el recurso del dropping de información.

V.

               De estilo coloquial y ameno, la breve novela concita la atención lectora, perdiendo algo de fluidez. Con un puñado de personajes secundarios, cuyas voces resultan relevantes, Pelo construye una obra polifónica donde los silencios se vuelven tan importantes como sus diálogos. Un trabajo auspicioso, recomendable ciento por ciento, que incluyo dentro de lo mejor que he leído durante este año.

lunes, 16 de marzo de 2026

e-book 202. Catarsis de una farsa. Nada es verdad, Veronica Raimo

Libros del Asteroide, 2023


 I.

               Quedó en situación expectante tras una votación de títulos en un grupo lector. Para no repetir la situación comicial, se decidió leer en orden de mérito. Quienes lo propusieron adujeron que iba a ser un libro entretenido y divertido. Si bien el texto goza de cierto grado de humor y fina ironía, no es una lectura ligera; guarda en medio algunas reflexiones incisivas.

II.

               En principio, el título propicia un juego de intenciones. En el original, Niente di Vero puede significar ‘nada de verdad’, así como ‘nada de Veronica’ que es el nombre de la protagonista, alter ego de la autora, quien brinda una mirada crítica sobre su familia y, por extensión, de aquellas de clase media acomodada ubicada en uno de los barrios de Roma.

III.

                En sí misma, Vero intenta llevar a cabo una catarsis de la farsa en que vive. Un padre severo, cuyo pasatiempo es levantar paredes internas; una madre entrometida y dependiente del cariño de sus hijos a quienes atosiga y un hermano talentoso son parte de una historia que incluye amigas, amores, viajes, sexo y otros matices en donde nada de lo que se vive es tal.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

               A pesar de la agilidad y fluidez de la novela, rescato dos cosas. Primero, el hecho de alzarse con el premio Strega Giovani –votado por los jóvenes italianos-, que seguramente se habrán sentido identificados en más de un aspecto: los problemas de emancipación, el integrarse al mundo de los adultos y las sombrías perspectivas de tener que migrar a otras geografías en busca de una ocupación que les permita ganarse la vida. Luego, hay ciertas perlitas que pagan el ejemplar, como la siguiente,

‘Hace algún tiempo vi una obra de teatro en Berlín que trataba sobre los cuerpos perdidos. […] La importancia de tener un cuerpo al que volver a abrazar o, en el peor de los casos, al que enterrar. Un cuerpo por el que llorar. Un cuerpo al que regresar. Los rostros destruidos, aniquilados, de esas madres que llevan años buscando un cuerpo y tienen que conformarse únicamente con su ausencia. La muerte es atroz, pero la imposibilidad del duelo es inhumana.’

V.

               De estilo directo, ameno y coloquial, Raimo repasa en gran medida su propia vida y la de su generación con una dosis de sarcasmo y humor que incluyen anécdotas graciosas, en un sinceramiento suicida donde todo parece impostura. Con un dejo agridulce final, es una obra más que apropiada para llevar de vacaciones o leer durante un viaje de horas.

miércoles, 11 de marzo de 2026

Hurgando en la Revolución. Quemar el cielo, Mariana Dimópulos

Adriana Hidalgo, 2019

I.

               Apenas lanzado al ruedo, lo apunté por dos razones: la buena experiencia previa con otra obra de la autora y el anuncio de que la trama recorría nada menos que la convulsa historia de nuestro pasado reciente. Habiendo dedicado más tiempo al estudio de la historia contemporánea argentina que a la literatura, me preguntaba cómo encararía Dimópulos una ficción sin caer en el amarillismo panfletario ni en la mirada escatológica de esa sociedad. La irrupción del encierro sanitario del año 2020 la postergaron hasta la fecha.

II.

               La novela cuenta con dos protagonistas de exclusión. La narradora, una mujer en la medianía, con un hijo que vive en el exterior y con otro con el que no se trata, ambos adultos, sale en busca del paradero final de Lila, una prima algo mayor, que hacia mediados de los pasados años ’70 decidió enrolarse en la militancia activa para hacer la Revolución Socialista como miembro del Partido Revolucionario de los Trabajadores y su brazo armado, el Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP).

III.

                Su curiosidad se ve espoleada ante el silencio familiar de quienes conocían a Lila, como si todos se hubieran puesto de acuerdo en realizar un forzoso olvido, desterrando de sus mentes a aquella loca quien, como tantos jóvenes de su tiempo, fueron combatiendo, primero, el origen de las desigualdades –las empresas capitalistas- y las instituciones represoras al servicio de éstas, después, ejerciendo la lucha armada. Algunos dicen que está muerta; otros sostienen que se halla en el exterior, exiliada. Para la narradora, solo se puede salir de dudas consultando documentos de la época y haciendo contacto con otros supervivientes que la conocieron o trataron.

IV.

               Destaco la estructura en que se presenta la historia en el texto. A medida que el lector se adentra en la investigación de la narradora, Dimópulos alterna sabiamente el acontecer de Lila y su deriva militante, de manera que la tensión narrativa se reparte entre los sucesos de aquellos años y los que tienen lugar en tiempo presente, tras los testimonios que su protagonista recoge. Así, hurgando en los albores de una Revolución que no fue, ambas historias se solapan hacia el final, cuyo desenlace sorprende al desprevenido.

V.

               De estilo directo y coloquial, trepidante y siempre amena, la novela cierra con un profuso listado de material bibliográfico utilizado por la autora en su construcción. A escasos días de cumplirse el medio siglo del golpe militar que acabara con la vida de miles de personas, sirva esta lectura como un ejercicio de memoria sobre quienes, persiguiendo un ideal, ofrendaron su vida en aras de una sociedad más justa. Recordar el horror hace más difícil que se repita. 

viernes, 6 de marzo de 2026

Pasajera en trance. Cruza, Camila Vázquez

Concreto, 2025

I.

               Fui el responsable de la lectura conjunta, al ser propuesto entre otros títulos por la Arquitecta. Habitualmente, nos allega libros que, de por sí, no elegiría; por eso espero con ansias sus opciones, para incursionar en letras que no son de mi agrado, generalmente novedades. Lo que llamó mi atención en esta ocasión fue que había sido obsequio de su hermana mayor. Me pregunté qué imagen de una persona debe tener quien regala un libro a otra –que no siempre coincide con la de un tercero, aun siendo el mismo destinatario-.

II.

               Esta breve novela, premio Estímulo a la Escritura en Narrativa Breve 2022, editada bajo el sello de una tan novel como ignota editorial, tiene una narradora, quien parece explicarle a la autora –porque se dirige a una tal Camila-, la vida de las mujeres de su familia, que le dieron origen e identidad. Así, mientras repasa las características más sobresalientes de su bisabuela Julia, su voluptuosa y rubia abuela Lucía, su ausente madre Silvia –fallecida cuando Camila era niña- y su sustituta, Adriana, la autora va tejiendo una historia que la tiene como protagonista.

III.

                Es una voz en sueños la que impulsa su escritura. Descendiente de indias, criollas y gringas, Camila parece ser producto de múltiples cruces: en ella convergen razas, geografías, anhelos de liberación y una defensa activa de los derechos de las mujeres, aun bajo el rol de docente del área de Letras. Porque enseñar también es una militancia: es hacer patria.

IV.

               El título, entonces, alude a distintas acepciones. Por un lado, están las ciudades (Rosario, Merlo -San Luis-, las sierras de Córdoba) que la protagonista recuerda ir cruzando en un plateado Ford Falcon Deluxe 1968. Luego está la necesidad de abandonar lo conocido y –metafóricamente- cruzar una frontera a través de la escritura para adentrarse en la búsqueda de una identidad, buceando en el pasado familiar. Finalmente, al encarnar el cruzamiento de generaciones, razas y deseos Camila se vuelve una pasajera en tránsito: en trance perpetuo hacia la pertenencia.

V.

               Con una prosa que muchas veces se acerca a lo poético, poblada de imágenes naturales –amapolas, girasoles, caballos, mulas, ríos, etc.- que representan sendos símbolos narrativos y dotada de un nervio conductor –la savia, que se vuelve sangre, y la sangre que se vuelve tinta-, Vázquez ofrece una obra que podría enmarcarse en la autoficción, o ficción del yo, pero lo realiza de manera original, versátil y fluida. En suma, una bocanada de aire renovado sobre un tema tan trillado como es el intento de explicarnos quiénes somos. Auspicioso debut de la autora.