martes, 12 de enero de 2021

Miradas de mujer. 1. Solterona, Kate Bolick

 

Malpaso, 2016

             Comienzo el año lector lanzando una nueva propuesta. Bajo el título de marras pretendo cobijar varios libros que, a lo largo de los últimos años, fueron apareciendo en otros espacios y que la curiosidad o la mera recomendación han hecho que se acumularan tanto en papel como en soporte digital. Esta serie de ensayos tienen por nervio conductor la mirada de distintas mujeres acerca de la realidad social femenina, tanto en el pasado como en el presente. Con la dimensión masiva que ha alcanzado en nuestras sociedades el avance del feminismo y de la lucha por la igualdad de género, me ha parecido oportuno darle curso al material en espera, que se hará presente con cierta frecuencia por este lugar. Es mi deseo poder capturar la esencia de los textos que han de componer la selección, sin desmedro de otros que no sean incluidos, ni considerar que el tema se agota en los mismos.


I.

            El término elegido por Bolick como título de su trabajo refiere a aquellas mujeres que, por escasa fortuna, malas opciones o decisión personal, no han sido parte de matrimonio alguno, y cuya edad les priva de hallar pretendiente para constituir una familia con hijos. La autora nos ha de mostrar a lo largo del texto, cómo ha cambiado la mirada social sobre las mujeres solas, desde las pioneras hacia fines del siglo XIX y el impacto en la sociedad moderna, donde cada vez son más las mujeres que no eligen la institución matrimonial como modelo de realización personal.

II.

            Para ello, Bolick ha estructurado el ensayo en una serie de diez capítulos en los que entremezcla su propia historia –qué la condujo a preguntarse sobre su negación al matrimonio (ya con más de treinta años)- con la de otras cinco mujeres –sus despertadoras-, sobre las que realizó una investigación con el fin de hallar indicios de explicación. Tras visitar las biografías y escritos de Edna St. Vincent Millay, Neith Boyce, Edith Wharton, Charlotte Perkins Gilman y Maeve Brennan, el afán de independencia respecto de los hombres, unida a la necesidad de escribir –una decisión compartida no solo por las citadas sino también por la autora-, han sido los elementos disparadores para la elección de quedarse solas –por más que un par de ellas estuvieron casadas, y alguna con hijos-.

III.

            Bolick desgrana a lo largo de más de trescientas páginas la importancia que ha cobrado la realización de un proyecto personal, capaz de relegar al rol de pareja y a la maternidad sine die, en aras de alcanzar el tan codiciado éxito, sea en el plano laboral, económico, etc. De un pasado victoriano, donde la mujer era poco menos que esclava del matrimonio –la más de las veces, una transacción comercial- y quedaba circunscripta al área doméstica con su ingente prole, los cambios sociales fueron despertando a muchas que ya no aceptaban el dominio de los hombres y clamaban por libertad e independencia.

IV.

             Si bien la soltería de estas escritoras ha servido de modelo a Bolick, queda claro que en sus longevas vidas se han permitido tener parejas, practicar el sexo con cierta frecuencia y alternar con otras actividades sociales que incluyen –o no- a sus ocasionales compañías. En todos los casos, se ha tratado de la construcción de una vida propia, tal como la autora lo propone en el subtítulo que acompaña. Estas mujeres han sido capaces de despojarse de convencionalismos, estereotipos y abrirse camino por sí mismas, apoyándose en amistades y vínculos que, ante la falta de una familia, les han otorgado sentido de pertenencia y contención afectiva.

V.

            En estilo ameno y fluido, intercalando la historia personal con la de sus prototipos, Bolick desarrolla una mirada optimista sobre el rol de la mujer actual, señalando -no ingenuamente- la importancia que los solteros de cualquier género han tenido en el desarrollo social y comercial de bares, tiendas, restaurantes y spas abiertos día y noche, con el objeto de no sentirse solos. Habría que indagar si esta necesidad de contacto humano, tan multitudinario como superficial, no ha sido creada ad hoc para ocultar el dolor de la soledad cuando ésta sobreviene, algo que Bolick deja entrever pero no asume para sí. En suma, un libro muy interesante.


sábado, 2 de enero de 2021

e-book 76. Sátira vanguardista. Odile, Raymond Queneau

Marbot, 2009
 

I.

            Fue apuntado por uno de mis amigos una gélida noche de invierno de 2008 al verlo en el escaparate de una conspicua librería ya desaparecida, cuando buscábamos un transporte que nos devolviera a cada hogar. El lanzamiento de una nueva edición bajo sello local despertó aquel recuerdo; la curiosidad hizo el resto para que encarase su lectura. Guardaba cariño a las letras del autor, a partir de un par de experiencias anteriores.

II.

            Roland Travy es el protagonista y narrador de esta breve novela quien, según sus palabras, nació con veintiún años, luego de pasar una temporada en el Rif marroquí junto a las invasoras fuerzas francesas. De los años anteriores, prácticamente ha borrado su memoria, y ahora se encuentra en París, sin oficio ni empleo, viviendo de las erogaciones de un tío condescendiente. La necesidad de encontrarse a sí mismo lo lleva a refugiarse en las matemáticas complejas, como si ellas pudieran ofrecerle un sentido a su vida. Por ello, se acerca a una secta, liderada por Anglarés, cuyo objeto es investigar fenómenos infrapsíquicos capaces de establecer una conexión con el comunismo en boga, y otras rarezas. Allí conoce a Odile Clarión, una joven prostituta, cuya desorientación no es menor que la confusión de Travy.

III.

       Así, Queneau desarrolla una suerte de novela de iniciación -una deconstrucción, en realidad-, en la que un joven que rechaza caer en la vulgaridad de la vida común, visita pequeños grupúsculos que se asocian, disocian, combaten y alían según los cambios en el ego de sus amos, conformando la vanguardia que liderará la próxima revolución.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

            Todo el texto resulta una sátira a estos cenáculos de iluminados, dotados de jerga propia, en los que palabras, tan rimbombantes como funambulescas, resuenan retóricas y vacías de contenido. En este aspecto, el autor contrapone la palabra oral a la palabra escrita. Además, se da el gusto de burlarse con altura del movimiento surrealista al que perteneció antes de ser removido por André Bretón –el Anglarés de la historia-.

V.

             De estilo ameno y fluido, con el uso de abundantes neologismos –creados ad hoc-, una serie de escenas desopilantes y diálogos que no guardan la debida conexión unos con otros, Queneau ofrece su mirada cáustica y socarrona sobre aquellos a quienes impulsa el afán de la figuración social a cualquier precio, sin aportar más que cháchara hueca. Una divertida y graciosa novela, en la que el amor termina siendo el único elemento valioso para sus jóvenes protagonistas. Para leer y disfrutar.


lunes, 28 de diciembre de 2020

Mi lucha. 6. Fin, Karl Ove Knausgård

 

Anagrama, 2019

I.

            Final a toda orquesta del último volumen de esta saga, que se extiende más allá del millar de páginas. Está constituido por la Octava y la Novena Parte de la obra y, entre ambas, el autor decidió intercalar una suerte de ensayo, bajo el título de El nombre y el número. El libro comienza con las dificultades que se suscitan ante la aparición del primer volumen, cuando el hermano menor de su padre –a más de tildarlo de mentiroso, falaz y engreído- amenaza con llevarlo a juicio si prosigue la exposición familiar. Continúa con la tan ansiada adquisición de renombre –mientras escribe los últimos dos libros- y finaliza con la carga –y cierto sentimiento de culpa- que supuso enfrentar los trastornos de personalidad que llevaron a su esposa a estar internada un período en una institución psiquiátrica.

II.

            Me detengo a exponer las razones de por qué considero a éste el mejor de los libros. En la Octava Parte, Knausgård analiza el vínculo entre padres e hijos a partir de un libro de P. Handke y, de paso, denuncia el rol nocivo de la TV y los medios de comunicación en la abulia de los niños. También expone una interesante reflexión acerca de la naturaleza del trabajo y de cómo aquel viejo motivo de esclavitud capitalista se ha convertido en señal de autorrealización personal. Además, sostiene que la identidad tiende a uniformizarnos y, junto a la necesidad de pertenencia, nos subordina a un poder que, en aras de ser igualitarios con los inmigrantes, elimina símbolos patrios y de cultos, mientras subsiste la hipocresía de la clase media que opta por escuelas donde aquellos no tengan cabida. Finalmente, desmenuza literariamente la comedia y la tragedia, a través de El Quijote, Madame Bovary y El idiota.

III.

            El nombre y el número es un ensayo con ribetes literarios, filosóficos y psicológicos que resume el pensamiento del autor. Comienza con un análisis del Ulises, de Joyce, y repasa una discusión filosófica entre Heidegger y Husserl. Luego, se extiende sobre la obra de Hamsun, para detenerse en una exégesis del texto de Paul Celan, Stretta, un poema basado en el Holocausto judío y la importancia del nombre como identidad, que dispara reflexiones sobre la naturaleza del yo y del nosotros desde el punto de vista social, concluyendo que aquello que no tiene nombre puede ser convertido en eso, y de allí, en nada.

IV.

             Pero el plato fuerte de este ensayo lo constituye el análisis del libro que le da origen al título de su saga. Me refiero a Mi Lucha, de Adolf Hitler, aparecido en 1925, mucho antes de su ascenso al poder. En su interpretación personal, Knausgård demuestra haber investigado acerca de la biografía de quien fuera el líder del nacionalsocialismo alemán, abrevando profusamente en fuentes diversas –que cita en el final de su libro- y aporta rasgos ocultos de quien, con escasa preparación académica y sin brillar, hizo de la manipulación de las masas a través de su oratoria sin par y su carisma, su camino de llegada a un poder tan absoluto que logró desbordar los diques racionales de la sociedad, para transformarse en el genocida más horroroso de la Historia.

V.

            Con una prosa fluida aunque extensa, Knausgård combina magistralmente sus avatares como padre y marido, la porfía en la escritura, la inestabilidad emocional propia y ajena, con sus logros literarios, sus pensamientos e interpretaciones y, en sí mismo, el valor de la palabra. En este aspecto, el conjunto de esta ambiciosa y rara mezcla de novela biográfica y ensayo, tiene a la palabra como protagonista principal, acompañada –como no podía ser de otra forma- de una honestidad ciega y brutal –que le ha deparado no pocos sinsabores-. Para autor y lector, ha sido un esfuerzo importante, que cierra de la mejor manera.

Testimonio del conjunto de la obra


miércoles, 23 de diciembre de 2020

Prudente distancia. Las lunas de Júpiter, Alice Munro

Lumen, 2013

I.

             Varias veces me fue citado algún material contenido en este libro, casi siempre de un mismo origen. Habiendo destinado un considerable tiempo anual a la lectura de relatos, uno más despertaba cierto prurito para quien mantiene algún recelo acerca del subgénero. En aras de sostener lecturas más densas, me incliné por él debido a la fluidez que hallaba en sus líneas.

II.

             Está constituido por once relatos en los que Munro desgrana una vez más su proverbial oficio; en esta ocasión, enfocado en miradas sobre lo que nos ha ocurrido en un pasado tal vez remoto, o en un presente que dispara meditaciones acerca de nuestra historia personal, con algo de resquemor por no haber sabido valorarlas apropiadamente. Es esa prudente distancia temporal la que nos permite establecer una perspectiva diferente en plena madurez.

III.

             Un par de vecinas del pueblo –que se conocen desde la infancia y ahora comparten sus tiempos finales en un mismo geriátrico-; una mujer recién separada que rememora las diferencias con su pareja; alguien que evoca sus días adolescentes destripando pavos para Navidad; un par de mujeres que comparten con sus hijos una cena del Día del Trabajo; una pareja de amantes a la que un accidente ha forzado a tomar decisiones impensadas son algunas de las historias que la autora nos ofrece para evaluar con ojos de hoy aquello que sospechamos podría haber tenido otro desenlace.

IV.

            Amores inconclusos, promesas fallidas, misterios no develados, delicados equilibrios y dolorosas despedidas son parte del caudal de emociones y afectos que se reúnen alrededor de la guerra, el hospital, unos días de descanso en una isla o una temporada en el extranjero. El nervio motor está puesto en cómo modifica nuestra visión el paso del tiempo.

V.

            De estilo ameno y coloquial, fluidos en grado sumo, los relatos se suceden dejando un poso agridulce. ¿Podrían nuestra decisiones haber sido distintas, o fueron acertadas?, ¿cómo repercute en nuestro futuro la respuesta a esta cuestión?, ¿aún estamos a tiempo de cambiar, o nos debemos resignar a las consecuencias? Interesante propuesta de una maestra en formular preguntas.

 

viernes, 18 de diciembre de 2020

Vida gitana. El boxeador polaco, Eduardo Halfon

 

Libros del Asteroide, 2019

I.

             Título y autor me fueron sugeridos hace años, cuando ya resultaba imposible hallarlo bajo otro sello pues estaba completamente agotado. Pasado el tiempo, alguien me refrescó su ausencia. Finalmente, una lectora vasca brindó la noticia de su nueva edición, ahora bajo este formato, que incluye un prólogo presentador a cargo del autor, además de acompañarse del contenido de otro título suyo –La pirueta-, que fuera publicado por separado, aunque compone una suerte de continuación del presente.

II.

            Es difícil establecer si se trata sólo de un libro de relatos, puesto que muchos de ellos se hallan encadenados, aunque la disposición de los mismos no siga una cronología ordenada y quizás existan algunos que eludan el vínculo –mas no la mirada burlona y desenfadada de Halfon-. En todo caso, podrían leerse independientemente unos de otros, pero se perdería la magia literaria de la que hacen gala.

III.

             Porque si algo abunda en estas historias, que pertenecen a la autoficción o ficción del yo –el protagonista es el propio autor-personaje- es la fantasía, que combina historias sencillas y creíbles, con una pluma ágil y directa. No importa que se trate del hallazgo de un joven poeta en un curso escolar abúlico, el ligue entre copas con una joven israelí, un abuelo polaco que lleva tatuado el número de teléfono en su brazo, un eximio pianista que no deseaba serlo o el humor de un viejo especialista en Mark Twain; todas rebozan frescura.

IV.

            Condimentados con cierta pizca de erotismo, sexo, música de jazz y postales de viajes, Halfon se vale de la realidad guatemalteca, su origen judío y su visita a diversos parajes, para elaborar una retahíla de cuentos que, en gran medida, no solo recogen el deambular de sus personajes aún en situaciones extrañas, a manera de una vida tan nómada y libre como la que le asigna a los gitanos, sino que en ello también se incluye su propio derrotero de escritor.

V.

            En suma, un libro fluido, con escenas divertidas y memorables, que atrapa desde el principio y puede leerse de un sentón. Para quien no se inclina a la lectura de relatos como quien esto escribe, tanto autor como título han sido una sorprendente y grata revelación. Una lectura más que recomendable para buenos lectores. Entre lo mejor del año.

domingo, 13 de diciembre de 2020

e-book 75. Remordimientos. Persecución, Joyce Carol Oates

Gatopardo, 2020

I.

            El título me fue propuesto por un grupo de lectura en el que participo. Lo hubiera descartado de plano porque no suelo visitar novela negra o policial en general. Pero un par de amigas lectoras allende el Atlántico lo sugirieron con énfasis y, nobleza obliga, no quería dejar pasar la ocasión de cumplir con ellas.

II.

            Abby Hayman –un diminutivo de Gabriella, que ella misma crea; su nombre real es Miriam Frances- se casa con Willem Zengler –miembro de la Iglesia Metodista-, ambos en la veintena. Pero Abby guarda un secreto: un sueño recurrente de esqueletos, y el peso de una mentira. La mañana siguiente a la boda, sube a un autobús, baja repentinamente y es arrollada por él. Su marido se pregunta qué ha pasado, mientras cuida a su flamante esposa. Decide averiguarlo.

III.

             El pasado de Abby parece no darle respiro. Se le aparecen fantasmas que tienen que ver con sus padres, la relación entre ambos y un trágico final. Criada por su tía Traci -hermana de su padre-, ante la desaparición de sus progenitores, apenas concluye sus estudios secundarios la abandona buscando un futuro mejor y se instala en Hammond, donde pasado el tiempo, intentará vivir con su novel esposo. Pero la sangre derramada clama por ella.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

            Esta novela breve, ambientada en los confines rurales del estado de Nueva York,  se centra en el pasado de Miirmi –cariñosa apelación de un padre amoroso- y también en su propia historia con Willem. Tras el accidente, presionada por éste, decide confesarle el motivo de su aflicción: su sentimiento de culpa y responsabilidad por la tragedia que se desencadenó sobre su familia. Machismo, violencia, sumisión y una perspectiva acaso sombría para su protagonista son parte de la construcción de Oates.

V.

            Con un estilo frontal, donde cada personaje aporta lo suyo en la construcción final -una suerte de puzzle que el lector va armando con el correr de las páginas-, la autora compone una mirada crítica sobre los vínculos familiares, sin eludir la violencia de género ni el peso de los remordimientos acerca del propio pasado. Este thriller fuerte, con intercambio de voces y personas narradoras, resulta apropiado para incursionar en el universo de las letras de Oates. Las opiniones de mis inspiradoras, Marian y Rosa, podéis hallarlas haciendo click en sus nombres. 
 

martes, 8 de diciembre de 2020

Desafíos. El pasado sabe esperar, Gabriela Mayer

Alción, 2018

I.

             Son escasas las ocasiones que escritores locales despiertan mi atención. Quizá porque me privan de la distancia necesaria para sopesar el material que aparece –so pena de ser injusto en su valoración-, o bien por el remanido proverbio que indica que nadie es profeta en su tierra. No obstante, a pesar de mi habitual recelo, me incliné por la presente obra, debido a que son pocas las casas editoras, asentadas en el interior de este país, capaces de llegar al gran público. Por lo demás, venía precedido de encomiosos comentarios literarios.

II.

            Mayer nos presenta una colección de relatos –algunos de los cuales ha recibido premio o mención- en la que sus personajes, empujados por la necesidad, la soledad o el desamparo se enfrentan al desafío de modificar su situación, aún a riesgo de perder lo poco que les queda. Estructurada en tres partes -que contienen cuatro relatos cada una-, la serie alterna añoranzas, orfandades, codicias, abusos y fantasías en medio de atmósferas suburbanas, un apropiado vehículo para que cada protagonista encuentre una posibilidad de cambio.

III.

             Un documento de identidad cuyas letras se desvanecen, una púber en viaje de vacaciones con la familia de una compañera, las peripecias del traslado de un sillón, una niña haciendo de lazarillo de un hombre ciego o el recuerdo de una madre o abuela que ya no están, son algunos de los elementos que la autora utiliza para construir un presente carente de perspectivas futuras, donde sobresalen las ausencias y la voluntad de abandonar la mísera realidad cotidiana.

IV.

            Con una prosa fluida, amena y coloquial; diálogos y descripciones acertadas tanto del entorno como del sentir de sus personajes, en medio de escenas perfectamente montadas, Mayer nos cuestiona sobre el sentimiento de pérdida, la vida en la marginalidad, la adaptación a nuevas circunstancias; en síntesis, la lucha diaria por sobrevivir a la adversidad. Un libro breve, más que interesante para iniciarse en sus letras y participar de su mirada.