Libros del Asteroide, 2024
I.
Quien lo propuso para compartir, lo hizo en
base a las buenas repercusiones de los últimos trabajos de la autora,
suponiendo que era uno nuevo sin saber, como es el caso, que se trata de una
publicación aparecida hace años, traducida recientemente. Pillada en su buena
fe, se disculpó al poco pues la mayoría de lectores fue abandonando su lectura.
Es que el negocio editorial tiene estas cosas: rescatar algún trabajo anterior
de quien alcanzara cierto éxito, intentando que el mismo dispare las ventas, lo
que a veces logra a cambio de un chasco al lector.
II.
O’Farrell reúne en esta novela
dos historias distantes y disímiles. Por un lado, está Jake, un adolescente que
se encuentra en Hong Kong trabajando como empleado en una productora
audiovisual. Fruto de un amor circunstancial de su madre, que vive en Gran
Bretaña, sale junto a su chica y una amiga el día de la aglomeración del barrio
de Kowloon en enero de 1993 -antes de ser demolido- y sufre las consecuencias.
Por el otro, está Stella, una jovenzuela que se desempeña como productora de
radio. Hija de padres italianos radicados en Escocia, tiene una hermana mayor
que se preocupa por ella. Tan apegadas la una a la otra, son segregadas por sus
compañeros de escuela y hasta sufren bullying.
III.
Un hecho fortuito, lleva a Jake a Inglaterra –junto
a su chica- y él aprovecha la ocasión para indagar sobre la identidad de su
padre, del que solo tiene un supuesto apellido y sabe que estuvo radicado en
una comunidad hippie en cierto lugar de Irlanda. Por otra parte, Stella
encuentra asfixiante la vida que lleva y decide desaparecer, sin avisar a la
familia, para recomenzar una nueva vida en otro entorno geográfico.
La versión digital, gentileza de una colega lectora
IV.
Habría que resaltar la intención
de la autora de estructurar una novela de amor con dos personajes que tienen
algo en común: no encajan en el lugar donde viven y sufren problemas desde la
infancia que no pueden resolver. Pero la forma que elige es poco apropiada:
párrafos cortos que se alternan no solo entre Jake y Stella, sino también con
sus madres, abuelas, amigos, etc., volviendo tan fragmentario el aporte de
datos, que resulta necesario tomar apuntes para saber quién habla. Así, el uso
continuo de elipsis termina aburriendo. Además, la manera en que conduce al
encuentro a sus protagonistas resulta tan trivial y previsible, más propio de
una novela rosa que de algo serio.
V.
De estilo coloquial, con
múltiples idas y vueltas en el tiempo, O’Farrell ofrece un intento fallido de
novela romántica con dos borders en un
amor en ciernes. Para dejar pasar.










