Anagrama, 2022
I.
Algún miembro de un grupo de
lectores lo ofreció en versión digital ni bien apareció, intentando con ello
promover su lectura: nadie respondió a la propuesta y quedó el material en stand by. Pasaron cuatro años hasta que un
club de lectura lo incluyó entre las suyas. Como se trataba de una novela con
cierta crítica a las sociedades hegemónicas o al establishment que las lidera, consideré una buena oportunidad para
realizar un cambio de registro entre mis lecturas.
II.
En un mundo cada vez más
globalizado, millones de migrantes intentan hacer pie en sociedades que ofrecen
mayores perspectivas de alcanzar una vida digna, que en sus lugares de origen
les están vedadas, o simplemente no existen. Así, se ven doblemente presionados
por sus hospedadores, pues primero deben adaptarse a un estilo de vida que no
es el propio, y luego aceptar un conjunto de reglas y normas específicas en
cada ámbito de actividad, que bien pueden no ser de su agrado. Estos tópicos
son el nervio central de esta breve novela.
III.
La protagonista –alter ego de la autora- narra en primera persona los dilemas éticos
y sociales que se le plantean a una mujer joven quien, en base a sus esfuerzos
y logros, acaba de ascender en una empresa financiera de la City en Londres. De
origen afrobritánico y de piel oscura, sabe que su nombramiento se debe más a
una suerte de inclusión corporativa –que
se asume como políticamente correcta-
que sólo a sus méritos laborales. Por otra parte, su salud se resquebraja a la
vez que su novio le invita a una celebración familiar que se realizará en casa
de sus padres, lo que representará la oficialización de la relación entre
ambos.
La versión digital, gentileza de un colega lector
IV.
El texto se desarrolla en tres
planos. El primero es el plano social, donde se hace necesario exhibir todos
los signos de pertenencia a cierto
status –en los que la propia narradora no cree; sobre todo en el discurso que
lega a otras jóvenes-. Luego está el plano personal, donde la crisis se ubica
entre la pertenencia étnica a una Jamaica que jamás se conoció, pero cuyas raíces
sociales se hacen sentir y cuestionan éticamente la misma y, finalmente, la
confrontación con la familia conservadora y tradicional a la que pertenece su
novio, que intenta integrarla como
gesto amable, pero en el fondo preferirían alguien más británico para su hijo.
V.
De estilo fluido, con frases
cortas y filosas, no siempre ameno pero frontal, Brown construye una novela que
posee mucho de denuncia sobre la mascarada del exitismo profesional, el doblez
de lo que se considera socialmente aceptable y los costos de adaptarse a una
sociedad cuyos valores no siempre coinciden con los propios. Lectura más que
recomendable.










