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domingo, 6 de enero de 2013

Cuestiones de género. El amor no es como nos contaron… ni como lo inventamos, de Clara Coria


Paidós, 2008


    Una amiga fue la que me recomendó este libro hace algunos años; en ese momento, andaba en la búsqueda de leer todo sobre la cuestión de género. Fue así que llegó a mis manos. Es uno de esos que marcan fuerte. Todo lo que leemos nos deja algo, no somos los mismos después de cada lectura. Algo dentro de nosotros cambia. Y con este libro uno puede pararse diferente ante la vida.
     En “El amor no es como nos contaron… Clara Coria –psicóloga clínica, escritora y especialista en estudios de géneroplantea que “el amor de pareja está profundamente condicionado desde lo cultural, y que dichos condicionamientos imponen moldes que dan forma a los comportamientos amorosos en la pareja.”. El libro se compone de siete capítulos: El “cajoneo” amoroso; Equivocaciones fatales; La aritmética del amor… o el mito de la media naranja; Maldades femeninas; Un acto de amor… o la armonía a cualquier precio; Si no me ama, me muero; La dimensión perversa del aguante.
    
Tiene como eje principal derribar los mandatos sociales que nos inculcaron a las mujeres desde niñas: que tenemos que postergar todos nuestros proyectos por el amor a la pareja y a los hijos; que tenemos que aguantar todo por el amor al prójimo; que para estar completas y plenas hay que encontrar a nuestra “media naranja”; que al casarnos seríamos las mujeres más felices y comeríamos perdices, entre tantas otras. Clara Coria realizó un taller con un grupo de mujeres para estudiar el tema –el libro fue producto del trabajo de campo.
     En algunos capítulos, por un lado, explica los comportamientos y las acciones que tienen las mujeres cuando responden al mandato social y explica cómo lo naturalizan como si fuese algo normal: “la autopostergación, el servilismo y un sinfín de otras subordinaciones.”. Muchas de ellas aguantan el maltrato de sus compañeros “por amor”, las descalificaciones y prepotencias de sus hijos “por amor” y la postergación de sus propios desarrollos personales “por amor”.”. Todo es cajonear, guardar, ocultar, callar, postergar. Coria explica que “son comportamientos que poco tienen que ver con el amor y mucho con el temor.”.
     Y por otro lado, aborda un tema que es muy recurrente en las charlas de mujeres: la pérdida del amor; esa pérdida la sufren como un fracaso en sus vidas. En el capítulo Si no me ama, me muero cita el poema de Pablo Neruda, Si tú me olvidas, para ejemplificar su teoría: “… si poco a poco dejas de quererme/ dejaré de quererte poco a poco. /  Si de pronto/ me olvidas/ no me busques/ que ya te habré olvidado.”, ella explica que el poema es “…una experiencia de libertad que ni siquiera en los dolorosos momentos del desencuentro logra encarcelarlo en la melancolía del amor perdido. Como si hubiera querido dejar muy en claro que el amor no se pierde cuando el otro se va, porque el amor está dentro de cada uno y, en todo caso, lo que se termina es una experiencia de amor compartido pero no la capacidad para amar.”. Y agrega: “Al igual que las pacientes heroínas de los cuentos infantiles, algunas mujeres que siguen esperando –tendidas en las redes del ensueño- que el amor vaya hacia ellas corporizado en un varón que las despierte y les dé sentido a su vida. Transformado en el príncipe de sus ensueños, dicho varón queda convertido en depositario exclusivo del amor femenino y como tal, responsable de tan caro sentimiento. Si llega a suceder que las encrucijadas de la vida conducen a un desencuentro amoroso, la pérdida del depositario suele ser vivida como la pérdida del amor. Varón y amor se superponen y pasan a estar identificados como si fueran una sola cosa, de la misma manera que en aquellos cuentos el despertar venía de la mano del príncipe. No son pocas las mujeres de cualquier edad que suelen vivir los desencuentros amorosos como una tragedia, en lugar de vivirlos solamente como lo que son: una frustración dolorosa.”.
     Los capítulos están acompañados por los ejemplos que brindaron las mujeres que integraron el taller.
     Es un libro muy completo y recomendable. Se lee de manera ágil y amena. 
Claudia Perez  

sábado, 17 de noviembre de 2012

“Ponerle el cuerpo al verso…”

     A Susy Shock la conocí en el Ciclo Carne Argentina; un ciclo de lecturas en vivo que organizan los escritores Alejandra Zina, Selva Almada y Julián López. Ella se encargó de cerrar una noche lindísima con sus poemas y su música. Recuerdo que nos vistió de felicidad, dejándonos implantada una sonrisa gigante, difícil de borrar. Emocionada como estaba me dirigí a ella, compré sus libros y le pedí que me los firmara; como si ese requisito fuese necesario y obligatorio para registrar que estuve allí: escuchándola. Precisaba una marca, un guiño. Y con los libros bajo el brazo, su firma y mi sonrisa enorme, volví bailando a mi morada.

              Ediciones Nuevos Tiempos 2011

“...Yo, monstruo de mi deseo,
carne de cada una de mis pinceladas,
lienzo azul de mi cuerpo,
pintora de mi andar.
No quiero más títulos que cargar.
No quiero más cargos ni casilleros a donde encajar
ni el nombre justo que me reserve ninguna ciencia.

Yo, mariposa ajena a la modernidad,

a la posmodernidad,
a la normalidad.
Oblicua,
vizca,
silvestre,
artesanal.

Poeta de la barbarie

con el humus de mi cantar,
con el arco iris de mi cantar,
con mi aleteo:

Reivindico mi derecho a ser un monstruo

¡Que otros sean lo Normal!
El Vaticano normal.
El Credo en dios y la virgísima Normal.
Los pastores y los rebaños de lo Normal.
El Honorable Congreso de las leyes de lo Normal.
el viejo Larousse de lo Normal.

Yo solo llevo la prendas de mis cerillas,

el rostro de mi mirar,
el tacto de lo escuchado y el gesto avispa del besar.
Y tendré una teta obscena de la luna mas perra en mi cintura
y el pene erecto de las guarritas alondras.
Y 7 lunares,
77 lunares,
qué digo, 777 lunares de mi endiablada señal de crear

mi bella monstruosidad,

mi ejercicio de inventora,
de ramera de las torcazas.
Mi ser yo, entre tanto parecido,
entre tanto domesticado,
entre tanto metido de los pelos en algo.
Otro nuevo título que cargar:
¿Baño de Damas? ¿o de Caballeros?
o nuevos rincones para inventar.

Yo, trans…pirada,

Mojada, nauseabunda, germen de la aurora encantada,
la que no pide más permiso
y está rabiosa de luces mayas,
luces épicas,
luces parias,
Menstruales, Marlenes, Sacayanes, bizarras.
Sin Biblias,
sin tablas,
sin geografías,
sin nada.
Sólo mi derecho vital a ser un monstruo
o como me llame
o como me salga,
como me pueda el deseo y las fuckin ganas.
…”


     E
ste poema pertenece a Poemario Trans pirado. Es un libro precioso acompañado con ilustraciones de Enrique Gurpegui. Los poemas llevan en la sangre una musicalidad que hace deleitarnos y perdernos en ellos. La obra se divide en dos partes: Mariposas y Alforjas. Son como dos momentos, dos estados. La primera es un movimiento, un transe, un proceso, un paso a…. En cambio, la segunda parte, se compone de versos más profundos; da cuenta de una experiencia forjada, creada.

     Y en Relatos en Canecalón es un conjunto de historias, conversaciones y poemas. Narra lo vivido a flor de piel, cual huellas de tinta y aguja. Describe su primer amor, sus primeros tacos, sus primeros pasos.
 
        “… Vértigo recíproco transformado en cercanía, inmediatez del taco aguja para el trote paralelo de la Resistencia Trola, blandiendo su lapicera como daga siempre oculta bajo la liga del suave, febril pero por sobre todo blindado camaleón canecalón, ya no tan carne de cañón, ni fácil presa de binario insípido león rugiendo en los dantescos tiempos precedidos, ahora un poco domado, aunque eterno traidor, siempre capaz de saltar sobre sus presas en cualquier seccional.”. Así comienza el prólogo de Fernando Noy para Relatos en Canecalón. Un libro de historias “…de un vibrante memorial que logra fusionar sabrosísimos jadeos con la ironía veraz, veloz, feroz del swing ladeando los breteles para que vibre más toda nota fuera de catálogo.”.
     Susy Shock es música, es verso puro, es un dejarse llevar. Es “...ponerle el cuerpo al verso” como ella misma dice. “¡Que otros sean lo Normal!”, como reivindica en su poema.


BESO
Besarse en los rincones oscuros

besarse frente al rostro del guarda
besarse en la puerta de la Santa Catedral de todas las Canalladas
besarse en la plaza de todas las Repúblicas
(o elegir especialmente aquellas donde todavía te matan por un sodomo y gomorro beso)
besarse delante de la foto del niño que también fuí
(y sentir que me hace un guiño para que siga, que no pare, que no interrumpa, porque le gusta ese beso…)
besarse sabiendo que nuestras salivas arrastran besos denegados/ opacados/ apagados/ cercenados/ mutilados/ hambrientos/ que no son solo los nuestros
que tu labios y los míos mientras rajan la tierra la construyen
y hay una historia de besos que el espanto no ha dejado ser
y que por eso te beso
lxs beso
me besás
besaremos
por eso el beso
beso

Pueden visitarla en: http://susyshock.blogspot.com.ar/
 
                                                                                                       Claudia Perez