Éste fue un proyecto trunco que mantuvimos con una amiga hace varios
años atrás. Ella, una entendida en cinematografía, participaba desde su opinión
de conocedora de ese arte; yo, acercaba mi opinión de lector desde el libro
base. Decidí reflotar en parte esta idea, con la certeza de que muchos lectores
compartimos el interés por las realizaciones que se han intentado adaptar a la
pantalla, con mayor o menor suerte. Para comenzar, elegí una obra con marcada
índole musical.
Libro
Roddy Doyle (Norma,
1999)
Había llegado a él a través de un
párrafo incluido en un juego literario hace poco más de cinco años. Lo busqué y
encontré en invierno de ese año, en medio de saldos. Decidí que iba a leerlo
cuando consiguiera el film de Alan Parker, lo que ocurrió días atrás.
Es la historia de una banda de soul irlandesa, liderada por su manager
Jimmy Rabbitte y que destaca a Joey ‘Labios’ Fagan, un trompetista veterano que
ha tocado con los más grandes de ese género, como líder musical. Bajo el lema
‘los de Dublín del norte, son los negros de Dublín’, Rabbitte estructura un
grupo musical cuyos temas resultan covers
de James Brown, Otis Redding, Eddie Floyd y otros.
Ambientada en el Dublín de fines de
los ochenta, Doyle relata los detalles desde antes que se constituyeran como
grupo, hasta su disolución final poco tiempo después. Así, repasa cómo se fue
gestando, desde la búsqueda del cantante, la decisión de incluir un coro
femenino, la necesidad de encontrar quién se hiciera cargo de los vientos. Pero
no es solo eso, sino también los vínculos entre sus componentes; miedos,
intereses, envidias y necesidad de trascender.
Además, deja entrever la relación de
las bandas con las discográficas, cómo se articulan para ser parte del negocio
musical. En este sentido, el libro tiene
mucho de construcción acerca del fenómeno artístico y toma de él buena parte de
la génesis que permite llegar al estrellato sólo a algunos y no a la mayoría.
Fluido, con nutrido grupo de
canciones –cuya advertencia inicial del traductor no justifica del todo que resulten
densas en su descripción de entonaciones y posturas-, el texto se lee bastante
bien y rápido. Si quieren conocer algo del submundo del negocio de la música y
del interior de sus componentes, este libro puede ser un buen comienzo.
Film
Alan Parker, (20th
Century Fox, 1991)
La puesta en escena de Parker
respeta en gran medida el texto original –no podría ser de otra manera;
contrató como co-guionista al autor-. Es una comedia musical sin caer en el
simple musical. Contiene más escenas actuadas que cantadas y si bien, por
opción artística no mantienen Night Train
como el hit de la banda en sus presentaciones –como figura en el libro-, el
desempeño del cantante y el coro resultan sólidos.
En cuanto a la historia, el
contrapunto entre el manager, quien intenta sobreponer el equilibrio interno aun
cuando las rencillas entre los miembros están a la orden del día, y su veterano
músico estrella, que combina una suerte de mística del soul con su figura seductora y sus modales amenos –con los que
conquista una a una a las chicas del coro-, hace que el film resulte
entretenido y fluido.
Sin grandes nombres en los
protagónicos, la película adquiere mayor mérito en el desempeño del conjunto de
actores y cantantes que sostienen el guión, que se apega bien a la historia
literaria y alcanza una lograda coherencia.
Testimonio de la primera entrega de Pelibro