Mostrando entradas con la etiqueta Taiye Selasi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Taiye Selasi. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de octubre de 2021

Familia inconclusa. Lejos de Ghana, Taiye Selasi

Salamandra, 2014
 

I.

            Al aparecer, el título causó tal furor en el mundillo lector que parecía un tsunami que arrollaba todo a su paso. Yo mismo fui sacudido por tan auspiciosos comentarios que, proferidos en masa, llegaban allende el Atlántico, que inmediatamente fui en su busca. Mas, fiel a mi decisión de esperar que cedieran los primeros fragores, tardó casi siete años en tener su oportunidad. Ahora, el frío editorial que lo circunda resulta propicio para brindar una visión más objetiva.

II.

            La familia Sai está constituida por Kweko, un eminente cirujano ghanés formado en E.E.U.U., y su esposa Fola, una belleza nigeriana. Tienen cuatro hijos, dos de ellos gemelos, y viven acomodados en Boston, Massachusetts. Un pleito por mala praxis lo exonera del cargo que ocupa; en vez de notificar a su familia la mala nueva, decide abandonarlos y volver a comenzar en Ghana. Esta síntesis del núcleo narrativo se dispara a partir de la muerte de Kweko, a los cincuenta y siete años, de un ataque al corazón.

III.

            Selasi estructura la novela en tres partes. La primera, que comienza con la muerte de aquél, narra la historia familiar y presenta a los personajes, a la vez que construye sus perfiles psicológicos. En la segunda, desarrolla cómo cada miembro intentará reunirse con los demás con el fin de asistir al entierro del padre y esposo, a partir de la diáspora en donde cada cual se halla, dieciséis años después de aquella huida inicial. Por último, y en tierra africana, encara la reunión con motivos fúnebres y cómo se desatan las pasiones y se liberan viejos rencores acumulados, en pos de una catarsis que tiene mucho de redención.

IV.

            La originalidad de este libro estriba en que, a diferencia del típico planteo de otros autores afroamericanos, que exhiben las dificultades que acarrean el desarraigo de las antiguas tradiciones junto a las que supone la adaptación a una cultura totalmente nueva, Selasi brinda su punto de vista focalizado en los afropolitas, un término que ha acuñado para referirse a toda una generación de descendientes –radicados en centros urbanos- de aquellos africanos que tuvieron que migrar debido a las guerras. En esa mirada delinea la familia inconclusa: la artificialidad de una vida que se ha propuesto ocultar la incomunicación generacional y la carencia del sentido de hogar común, bajo la fachada del éxito profesional y la belleza exótica de sus miembros.

V.

            Por lo demás, una novela amena, coloquial, con riqueza de diálogos y sentires, que fluye hacia un final algo previsible -aunque no menos emotivo- guardando un mensaje: los que migramos aprendimos a querer; que sean los descendientes los que aprendan a quedarse. Propuesta de lectura más que interesante.