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sábado, 1 de marzo de 2025

Un espejo de la Alemania nazi. La mansión, Hans Joachim Schädlich

Edhasa, 2022

I.

               Mucho se ha escrito sobre la Alemania nazi, pero pocas novelas abordan cómo vivieron las familias que, aun siendo fervientes partidarias del régimen, no entraban casi en contacto con la infernal maquinaria de exterminio. La presente intenta brindarnos una mirada en ese sentido. Hay un elemento común con otras obras, también explotado por Faulkner y Mujica Láinez, entre otros: cómo un inmueble se constituye en el objeto identitario de una familia de cierto estrato social y, por extensión, de un momento histórico. Junto a su brevedad, fue la razón de encararlo.

II.

                Es la historia de la familia Kramer, constituida por Hans y Elizabeth y cuatro hijos, desde el momento de su casamiento en 1923 hasta la demolición de la casa. La novela tiene un Prólogo, donde se describe minuciosamente la construcción, y un Epílogo, en el que se habla de la última visita de los sobrevivientes y los motivos de su anunciado final. En medio, sin numeración ni rótulo alguno, existe una serie de capítulos muy breves, donde se narra la historia familiar, sobre todo hasta la caída del nazismo y su primera posguerra.

III.

               Es un narrador omnisciente el que se encarga del relato, salvo en los que participa Elizabeth, quien lo hace en primera persona, como si fuera una entrevista o un testimonio. A lo largo del texto se intercalan fechas históricas como las del Acuerdo de Múnich, la anexión de Austria, la invasión de los Sudetes checoslovacos, el comienzo de la guerra, etc. Mientras tanto, los lectores asistimos a los diferentes hechos sucedidos dentro de la familia Kramer: el inicio de la escuela de sus hijos, el cambio de casa y ciudad; el ascenso de Hans en la sociedad y el traslado a la mansión de marras.

IV.

                Destaco la forma en que el autor nos allega los pormenores: frases cortas, diálogos escuetos entre sus protagonistas, como si todo lo que va sucediendo con el correr del tiempo fuera narrado en forma de crónica, sin compromisos con el poder –que los había, sin duda- y sin emoción alguna. Sin embargo, los pequeños detalles delatan la opulencia en que los Kramer vivían en el momento de máximo apogeo, y cómo esa situación se fue deteriorando a medida que los resultados pasaban a ser adversos.

V.

               Hacia el final, la toma de conciencia de la existencia de los campos de concentración, la avanzada del Ejército Rojo, la derrota final y la lucha por sobrevivir acompañan a la pérdida de las ilusiones juveniles, el surgimiento de los remordimientos de conciencia y el silencio cómplice de toda una generación que fue condicionada por tiempos violentos, así como evidencia cómo la negación de la población facilitó el ejercicio –y la justificación- de esa misma violencia. Un libro que ayuda a la memoria. Para no dejar pasar.