Mostrando entradas con la etiqueta Jón Kalman Stefánsson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jón Kalman Stefánsson. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de marzo de 2016

La razón existencial de vivir. Entre cielo y tierra, Jón Kalman Stefánsson


Salamandra, 2011

           Después de la encomiable recomendación que Agnieszka formuló en su espacio hace poco tiempo, no me quedó más que salir en su busca. Máxime, tomando en consideración las auspiciosas lecturas de origen nórdico que había efectuado en el transcurso del año que acabó. La brevedad de su extensión hizo el resto.

            Estamos ante una comunidad pesquera en algún puerto de la costa de Islandia, llena de fiordos. Los medios de supervivencia se encuentran en el mar, persiguiendo la ruta del bacalao. Es la única manera de hacer frente a las necesidades en tierra; de poder proyectar un futuro con cierto grado de éxito, aún ante las inclemencias climáticas y ese gélido mar que, cada poco, cobra su salario en víctimas. A eso llegan dos jóvenes, Bárður y el chico –no conoceremos su nombre-. Bárður siente pasión por la lectura; de hecho, ha tenido que hacerse amigo de un capitán ciego, que cuenta con una enorme biblioteca, para poder acceder a sus libros en préstamo. Esa necesidad de viajar a través de la literatura, tan amorosa como romántica, le hace olvidar su chaquetón de piel, único medio de defensa contra los vientos que dominan el Océano Ártico. Lo que sigue, es su conclusión lógica.

         El libro se divide en tres partes. En la primera se narran los acontecimientos de esta pequeña comunidad y su salida de pesca, con los quehaceres propios de la actividad y sus alternativas meteorológicas. La segunda cuenta la realidad de ese chico, al que la experiencia afectará de tal manera su vida que ya nada le parecerá igual. Ambas están separadas por una suerte de interregno en el que la voz de los muertos se vuelve protagonista.

        ¿Qué separa la vida de la muerte?, ¿se corresponde la necesidad de sobrevivir con la impotencia que sentimos frente a la pérdida de nuestros seres queridos, o son dos caras de una misma moneda?, ¿tiene sentido seguir viviendo cuando nuestra pérdida se vuelve irreparable? Estas son algunas cuestiones que el autor nos transmite a lo largo de la trama.

            Con personajes cotidianos, llenos de anhelos y una humanidad sinfín, cada cual con su realidad a cuestas, Stefánsson compone un relato sobre la razón existencial de vivir. El contraste entre la rigurosidad impuesta por el clima y la desolación de los parajes geográficos, con las ganas de vivir de sus protagonistas, hacen del libro un claro ejemplo de lucha contra la adversidad.

             Fluido, breve y provisto de escenas fuertes bien descritas, Stefánsson indaga en nuestras necesidades básicas, las que nos permiten seguir siendo quiénes somos y cómo somos.