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domingo, 5 de julio de 2015

La suerte del picaflor. Las muchachas de Sanfrediano, Vasco Pratolini


Impedimenta, 2013

        Al no poder encontrar del mismo autor su novela más reconocida –que luego de andar y andar conseguí en una vieja edición, en buen estado-, me dispuse a hojear ésta en medio de una Feria del Libro local. Un comentario en la blogosfera acerca del contenido, la brevedad de la obra, la buena presentación que siempre exhibe esta casa editora con cuidadas ediciones y mi necesidad de alternar con otras lecturas que requerían mayor concentración, le dieron su oportunidad.

          Aldo Sernesi, a quien todo el mundo llama Bob -por su parecido con el actor Robert Taylor, muy de moda en los años ’50-, es un donjuán cuyo mayor entretenimiento es conquistar chicas de los alrededores de Sanfrediano, un barrio popular de Florencia, sin decidirse por ninguna. Y si bien mantiene relaciones sexuales clandestinas con una de ellas, lo cierto es que el muchacho es poco proclive a elegir una y mucho menos lograr una relación estable con miras al matrimonio.

           Bob es lo que se suele decir un picaflor. Todo el tiempo intenta seducir a sus enamoradas valiéndose de los más versátiles recursos. Así, la que es su novia hoy podrá ser su querida la semana próxima, sin abandonar por ello a ninguna de las que han pasado por sus besos y caricias. Y no le va nada mal, hasta que un día, todas aquellas que albergan esperanzas, cansadas de su juego y su indefinición, deciden propinarle un flor de escarmiento uniéndose en su contra y desarrollando –y ejecutando- un plan.

            Fresca, divertida y bulliciosa, la novela no sólo transita juegos y escarceos amorosos de sus jóvenes protagonistas, sino que también brinda una mirada de soslayo a la sociedad italiana de esos años de posguerra, retratando los suburbios de las grandes ciudades y su acontecer.

             Fluido, de estilo directo y coloquial, el libro se lee bien, con escenas de humor y típicos giros de esta comedia de enredos, que posee el donaire y la alegría de la Italia de aquellos tiempos, que tanto hemos visto en las pantallas, encarnado en Gina Lollobrigida y Sofía Loren. Un producto netamente italiano.