I.
Apuntado tras un comentario, el
título se hallaba agotado. Sin embargo, un viajero
profesional decidió poner a la venta libros -que traía en sus viajes
frecuentes a la Madre Patria- a través de la Red. Dio la casualidad que entre
ellos estaba éste. Incluso, en la versión Panorama y no de Compactos. Esperó casi
ocho años para que lo encarara debido a su extensión de 700 páginas: había que
encontrar el momento adecuado.
II.
Irina McGovern, hija de una rusa, vive en pareja
con Lawrence Trainer en Londres desde hace nueve años. Ambos transitando la cuarentena
y nacidos en E.E.U.U. son, respectivamente, ilustradora e investigador en
relaciones internacionales. Desde hace cinco años, los 6 de julio se reúnen con
Ramsey Acton, algo mayor y celebridad inglesa en el juego del snooker, para festejar su cumpleaños. Pero este año Lawrence no
estará presente, dejando a Irina a solas con Ramsey. La celebración concluirá
en la casa de éste –porro y alcohol incluido- e Irina, seducida por el apuesto
jugador, sentirá enormes deseos de besarlo…
III.
A partir de allí, Shriver propone
una suerte de universos paralelos. En
una estructura de capítulos dobles y por espacio de diez capítulos, por una
parte desarrolla qué ocurrió entre Ramsey e Irina al haber consumado ese beso
fatal que todo lo habrá de cambiar entre los tres. Por el otro, permite a Irina
la contención y la prosecución de su historia de pareja con Lawrence, hasta que
hacia el final aúna magistralmente ambas historias.
IV.
El texto incursiona en el tema trillado de la
infidelidad. Irina se encuentra en la disyuntiva de mantener una relación estable
con un hombre previsible, costumbrista (y aburrido) aunque buen compañero, o
dejarse llevar por la aventura y el desenfreno que propone un hombre rico y
reconocido mediáticamente. De esta manera, Shriver no solo exhibe las facetas
más acentuadas de cada uno sino también sus lados oscuros y sus debilidades.
Así, la composición psicológica de los personajes es todo un acierto.
V.
En estilo ameno y coloquial, con diálogos jugosos y frases que llaman a la reflexión, Shriver compone un triángulo amoroso original, dejando que sea el lector el que opte por la historia de amor que le viene mejor. En definitiva, cuando de elección de pareja se trata, la autora parece señalar que esa elección habla mucho más de quién la efectúa que de aquél sobre quien recae. Una novela magnífica, donde la tensión se mantiene hasta el desenlace, llena de claroscuros. Casi, como la vida misma. Recomendable ciento por ciento.
