domingo, 17 de octubre de 2021

e-book 90. De huérfanos y soledades. Kitchen, Banana Yoshimoto

 

Tusquets, 1994

I.

            Surgió como propuesta de un taller de lectura y, si bien me inscribí en el grupo compartido, al final no concreté mi participación. Llevaba la ventaja de ser un libro breve, de autora asiática y publicado durante su primera juventud. Lo incluí entre mi selección como una alternativa novedosa a la literatura consagrada de ese mismo origen. Por otra parte, aparecía en varios catálogos como buena recomendación.

II.

            Este libro sucinto y algo melancólico está constituido por tres relatos. Los dos primeros mantienen personajes y un hilo común, mientras que el último es un relato con el que se dio a conocer la autora y, al parecer, fuera premiado en un concurso. Todos ellos están atravesados por una atmósfera típicamente japonesa: la tragedia que engalana cada una de las historias, personajes que se debaten entre la solidaridad, la nostalgia y las ganas de vivir, y la presencia de entes misteriosos, que abrevan en la rica tradición oral nipona, de mitos y leyendas.

III.

             Mikage Sakurai es una jovenzuela que vive con su abuela hasta que ésta muere. A partir de allí decide refugiarse en la cocina, su lugar favorito. Pero los recursos se van agotando y debe abandonar la morada que alquila. Al rescate viene el joven Yuichi, un conocido de su abuela que le propone trasladarse para vivir junto a él y a su madre, Eriko. Solo que su madre no es su madre, sino su padre transexual, que regentea un bar nocturno. Ahí descubrirá la naturaleza del vínculo que la une a Yuichi, sobre todo a partir de la violenta muerte de Eriko.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

            En el relato ‘Moonlight shadow’ –inspirado en la letra de la canción homónima de Mike Oldfield, según la propia autora reconoce-, Yoshimoto desgrana la historia de Satsuki, otra joven (parecida a Mikage) quien en un accidente de tránsito ha perdido tanto a su novio, Hitoshi, como a la novia de su hermano menor, Shu. Satsuki y Shu vuelven a encontrarse tiempo después y evocan sendas figuras a través de una mujer capaz de relacionarse con los muertos.

V.

            De estilo ameno y fluido, el conjunto resulta fresco y juvenil, una bocanada de aire nuevo en medio de historias tanto o más trágicas. Adolece de cierta falta de desarrollo en sus personajes y no alcanza profundidad en temas relacionados con la pérdida y el dolor, pero se le disculpa por ser una primera obra bien lograda y cuyas repercusiones le han valido traducciones a lo ancho del mundo. Un libro ágil y llevadero, por más que siga hablando de huérfanos y soledades, tan habituales en la literatura japonesa.

domingo, 10 de octubre de 2021

Familia inconclusa. Lejos de Ghana, Taiye Selasi

Salamandra, 2014
 

I.

            Al aparecer, el título causó tal furor en el mundillo lector que parecía un tsunami que arrollaba todo a su paso. Yo mismo fui sacudido por tan auspiciosos comentarios que, proferidos en masa, llegaban allende el Atlántico, que inmediatamente fui en su busca. Mas, fiel a mi decisión de esperar que cedieran los primeros fragores, tardó casi siete años en tener su oportunidad. Ahora, el frío editorial que lo circunda resulta propicio para brindar una visión más objetiva.

II.

            La familia Sai está constituida por Kweko, un eminente cirujano ghanés formado en E.E.U.U., y su esposa Fola, una belleza nigeriana. Tienen cuatro hijos, dos de ellos gemelos, y viven acomodados en Boston, Massachusetts. Un pleito por mala praxis lo exonera del cargo que ocupa; en vez de notificar a su familia la mala nueva, decide abandonarlos y volver a comenzar en Ghana. Esta síntesis del núcleo narrativo se dispara a partir de la muerte de Kweko, a los cincuenta y siete años, de un ataque al corazón.

III.

            Selasi estructura la novela en tres partes. La primera, que comienza con la muerte de aquél, narra la historia familiar y presenta a los personajes, a la vez que construye sus perfiles psicológicos. En la segunda, desarrolla cómo cada miembro intentará reunirse con los demás con el fin de asistir al entierro del padre y esposo, a partir de la diáspora en donde cada cual se halla, dieciséis años después de aquella huida inicial. Por último, y en tierra africana, encara la reunión con motivos fúnebres y cómo se desatan las pasiones y se liberan viejos rencores acumulados, en pos de una catarsis que tiene mucho de redención.

IV.

            La originalidad de este libro estriba en que, a diferencia del típico planteo de otros autores afroamericanos, que exhiben las dificultades que acarrean el desarraigo de las antiguas tradiciones junto a las que supone la adaptación a una cultura totalmente nueva, Selasi brinda su punto de vista focalizado en los afropolitas, un término que ha acuñado para referirse a toda una generación de descendientes –radicados en centros urbanos- de aquellos africanos que tuvieron que migrar debido a las guerras. En esa mirada delinea la familia inconclusa: la artificialidad de una vida que se ha propuesto ocultar la incomunicación generacional y la carencia del sentido de hogar común, bajo la fachada del éxito profesional y la belleza exótica de sus miembros.

V.

            Por lo demás, una novela amena, coloquial, con riqueza de diálogos y sentires, que fluye hacia un final algo previsible -aunque no menos emotivo- guardando un mensaje: los que migramos aprendimos a querer; que sean los descendientes los que aprendan a quedarse. Propuesta de lectura más que interesante.

domingo, 3 de octubre de 2021

Civilización y cultura. La mano izquierda de la oscuridad, Ursula K. Le Guin

Minotauro, 2018
 

I.

             Coincidió mi lista anual de lectura con la propuesta de un taller literario a distancia, que se frustró porque la mayoría de inscriptos se fue bajando a medida que pasaban los días –y las páginas-. Es uno de los clásicos libros de ciencia – ficción, razón suficiente por la que decidí incluirlo al no participar in extenso del género. Venía precedido como lo más granado de la autora y acepté el reto de encarar su lectura.

II.

             Genly Ai es el Enviado -de un conglomerado de planetas con seres humanos, que recibe el nombre de Ecumen- al planeta Gueden, también conocido como Invierno debido a las bajísimas temperaturas que se registran en gran parte de su año y geografía. Tiene por propósito lograr que los habitantes locales se sumen a Ecumen para realizar intercambios mercantiles y tecnológicos, sin menoscabo de su independencia y estructura sociopolítica. Viaja solo y desarmado, porque la comunidad a la que pertenece no quiere ser considerada una invasora. Dos son los países que deberá visitar: Karhide –donde desciende su nave espacial-, gobernado por el rey Argaven, y Orgoreyn, a cargo de un grupo de comensales, una suerte de aristocracia opulenta.

III.                

            El primer obstáculo que el protagonista encuentra en su misión es despertar la sospecha de ser espía de otros mundos o –peor- del país vecino, con quien aún se mantienen disputas territoriales. Pero lo más difícil para él, un ser masculino, es hallarse en medio de una población hermafrodita, cuyo período mensual de acentuación sexual con fines reproductivos –el kémmer- puede hacer que sus ocasionales compañeros de ruta tiendan a volverse más femeninos. En su periplo no está solo: el Consejero del Rey de Karhide, Estraven, lo acompañará en gran parte de la aventura; primero, como funcionario real, luego como proscripto y traidor.

IV.

            La novela plantea varias miradas simultáneas. Genly Ai encarna al visitante en un entorno desconocido. En ese aspecto, es su visión la que describe la vida de la gente en Gueden: la visión propia de un ser sexuado en medio de una sociedad que gran parte del tiempo no lo es y en la cual los padres de hoy pueden convertirse en madres del mañana. Por otra parte, es el observador de las relaciones entre los habitantes y los países vecinos, sus comportamientos –entre los que destaca el shifgredor, una combinación entre orgullo personal y prestigio social- y sus mezquindades y fortalezas. Finalmente, resulta el destinatario del dolor: aquel que, al encontrarse solo e indefenso es inculpado como la causa de todos los males; transformándose en un chivo expiatorio propicio para traiciones y bajezas. En cambio, Estraven es el prototipo de humano local, dueño de una probidad absoluta, a quien afectan los mismos avatares sexuales que al resto de sus congéneres pero, convencido de la importancia de la Misión del Enviado, está atento a las asechanzas y peligros a los que éste, por inocencia o desconocimiento del medio, se encuentra sometido. No siempre podrá prever los acontecimientos, pero pondrá al servicio de la misión su integridad personal, y su vida.

V.

            De estilo coloquial y ameno, con descripciones acertadas y una construcción psicológica sin igual de los personajes, Le Guin elabora un texto que interpela acerca de cuánto influye la sexualidad –inherente a nos desde el nacimiento- en nuestra percepción del mundo que nos rodea; si existe realmente la posibilidad de apropiarnos de una sexualidad diferente y vivir acorde a ello en todo momento; si somos capaces de supeditar nuestros propios apetitos a objetivos que implican un bienestar comunitario -por más que dañen nuestros intereses inmediatos- y cuán preparados estamos para insertarnos en un mundo que no comprendemos.

Coda.

            Andando la lectura, empecé a darme cuenta por qué otros lectores abandonaban. A cada paso, aparecen reflexiones en las que, si se repara en ellas, entrecortan la fluidez de la historia. Pero algunas no son menores. Así, ¿cómo se puede vivir en un mundo en el que los profetas, encargados de dar respuestas, aprenden a no preguntar, convencidos de que no sirve de nada tener una respuesta cuando la pregunta está equivocada? Maravillas como la presente adornan las páginas. Un libro para leer varias veces, con enseñanzas y cuestionamientos ontológicos de primera magnitud, donde la ciencia – ficción es sólo el vehículo que Le Guin ha hallado para legarnos una serie de preguntas sobre nuestra civilización y cultura. Seguramente estará en el podio de los mejores libros abordados en este año.


domingo, 26 de septiembre de 2021

e-book 89. La desaparición. Casas vacías, Brenda Navarro

Kaja Negra, 2018

I.

            Rara combinación entre propuesta vernácula y recomendación foránea, me inclinó la brevedad del contenido. Más de un lector abandonó al poco; algunos por la crudeza de la narración, otros por indisposición empática. Lo cierto es que no me incomoda abordar ninguna trama, por más dura y realista que sea, si sus argumentos resultan convincentes. Como existían reparos y alguna que otra nota discordante, decidí hacer experiencia.

II.

            Daniel, un bonito niño de poco más de tres años, juega en la plaza junto a su prima Nagore –algo mayor-, bajo el control de su madre. Mientras ésta discute con su amante por teléfono móvil, el descuido es capitalizado por otra mujer, quien secuestra a Daniel y se lo lleva consigo. La madre biológica, desesperada al no hallarlo, deberá realizar la denuncia –y soportar la humillación de la solapada recriminación de la policía-, para volver a casa y contarle a su marido lo ocurrido. Lo que sigue, es una descripción doble de cómo se vive esa desaparición.

III.

             La breve novela está estructurada en tres partes, divididas en dos. En la primera, es la madre biológica quien narra la historia y lo que a ella y a su entorno familiar les suceden a partir de la ausencia de Daniel. En la segunda, es la madre sustituta la que ofrece al lector su acontecer, comenzando por la primera sorpresa: Daniel (ahora llamado Leonel) es autista. Para colmo, tanto su madre como su pareja coinciden en que el rapto ha sido una locura.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

            El mayor acierto de Navarro ha sido hallar las voces narrativas. Ambientada en la ciudad de México, la madre biológica es esposa de un catalán acomodado y, como tal, narra en un español correcto lo que han ido viviendo desde que formaron pareja. La madre adoptiva pertenece a la clase baja mexicana y sus descripciones están teñidas de modismos propios de clase, exhibiendo los problemas que se les plantean a las mujeres en la sociedad local. El inconveniente que percibo es que se intenta abordar demasiados temas complejos –el autismo, la violencia de género, el femicidio, el maltrato hacia el menor desprotegido, el desarraigo, el sentimiento de culpa, etc.-, con carácter más expositivo que profundo, quedando todo en una medianía que podría haber dado mucho más de sí.

V.

            De estilo directo y sin ambages, con escenas violentas y ciertos golpes de efecto hacia el final, la novela se debate entre la denuncia de género sobre el sometimiento al que se ven impelidas las mujeres de escasos recursos –aunque puedan alcanzar la independencia económica a través de su trabajo cotidiano-, la necesidad o repulsa acerca de la maternidad y el estado de abandono y desapego en que deben desarrollar sus vidas. En suma, un libro descarnado y doloroso, que no elude ciertas reflexiones sobre la vida de la mujer en Latinoamérica.
 

domingo, 19 de septiembre de 2021

Trilogía del fiscal Szacki. 1. El caso Telak, Zygmunt Miłoszewski

Alfaguara, 2015
 

I.

            Un título que me fuera sugerido entusiastamente apenas vio la luz por otra lectora, de origen polaco (¿sería la misma a quien el traductor agradece su colaboración?), y al que hice aguardar hasta el momento, al sentir la necesidad de intercalar una novela policial en el concierto de ensayos que me he propuesto encarar durante el año en curso. Investigando en la Red, tomé nota que éste es el primero de los trabajos que componen una trilogía con el mismo protagonista. Como, sin saberlo, ya tenía en mi haber el que continúa, esperaré con ansias la llegada del último.

II.

            En la Varsovia actual, el buen mozo y atildado fiscal Teodor Szacki, que promedia la treintena, reparte su trabajo entre casos sin una resolución firme y el abundante papeleo atrasado que debe elevar a su superior, una mujer a quien respeta pero sin incurrir en abuso de confianza. Casado con una jurista del Ayuntamiento y con una hija de siete años, transcurre su mañana de domingo de manera normal hasta que un llamado del comisario lo saca de su descanso: un nuevo crimen ha tenido lugar y debe hacerse presente.

III.

            La víctima es un hombre mayor, empresario, quien participaba en ese fin de semana de un taller de constelaciones familiares junto a otros tres integrantes y el terapeuta responsable del mismo. Al parecer, ninguno de ellos posee un móvil que justifique el asesinato, por lo que el fiscal, desorientado, supone en principio que alguien externo a la experiencia que se llevaba a cabo, pudo ingresar de forma nocturna y, en un intento de robo, causar el asesinato.

IV.

            El policial no solo está bien narrado sino que se vuelve adictivo, manteniendo la tensión a cada paso hasta un desenlace poco previsible pero contundente. El autor alterna con maestría el curso de la investigación de su personaje principal, con las disputas propias de su actividad –con policías, superiores, etc.- y con su vida familiar, a la que una atractiva y joven periodista de crímenes viene a sacudir con su llegada.

V.

            De estilo ameno y coloquial, con giros idiomáticos propios de la jerga del género, Miłoszewski construye una sólida novela negra, en la que se dan cita historias previas, viejos rencores, contactos con la mafia polaca y cierta dosis de erotismo que vuelven ágil al texto y despierta la curiosidad en los trabajos posteriores. En síntesis, una muy buena opción para los amantes del thriller y el suspense.

domingo, 12 de septiembre de 2021

Miradas de mujer. 9. La revolución de las flâneuses, Anna M. Iglesia

 

WunderKammer, 2019

I.

            Es uno de los libros más citados, junto al de Elkin, por la mayoría de autoras que han aparecido bajo esta etiqueta. Un libro más bien breve pero con un enfoque tan original como interesante: utilizar el análisis de obras de arte o la vida de artistas para historiar cómo ha ido cambiando el rol social de la mujer a medida que pudo apropiarse del espacio urbano.

II.

            A través de seis trabajos Iglesia desgrana la evolución del lugar ocupado por la mujer, desde mediados de siglo XIX hasta casi nuestros días. Comienza con la mujer ubicada en el centro del cuadro Jeune homme à sa fenêtre, de Gustave Caillebotte (1875), quien se encuentra cruzando de vereda, algo totalmente imposible para ese tiempo, donde la mujer respetable sólo podía estar del brazo con un hombre, so pena de ser tildada de prostituta, único rol permitido para una mujer sola en público.

III.

            Luego, toma el cuadro En el palco, de Mary Cassatt (1878), donde una mujer sola que observa el escenario es a su vez observada por un hombre, en clara denuncia de ser considerada un objeto sexualmente disponible. Así, cada uno de los capítulos desarrolla una reivindicación de los derechos de las mujeres, a saber: a ocupar las calles (en igualdad con los hombres), a mirar sin ser vistas (ser espectadoras activas), a no consumir ni ser consumidas, a existir solas, a una identidad propia (la autoría) y a caminar sin atenerse a códigos, como forma de insubordinación.

IV.

             Con jugosos comentarios sobre George Sand -y su atuendo de hombre, con el que accedía a lugares vedados a mujeres-, o sobre el derecho a la soledad –omnipresente en los cuadros de Edward Hopper-, la autora devela formas de dominación masculina y las luchas de las mujeres por emanciparse de ellas. Es llamativa su mirada sobre la aparición de centros comerciales,

‘El centro comercial no es en ningún caso una vía de escape ni un lugar de exilio, sino un destino perfectamente programado […]: es distracción, es ilusoria compensación y, sobre todo es alienación. […] El centro comercial se presentaba –y se presenta- como el espacio donde todo era posible –vestirse, comer, dedicarse al ocio-, como el espacio que ofrecía todo aquello que la mujer podía y debía desear. […] La mujer burguesa se recluía en ese nuevo recinto que la sociedad de consumo había creado para ella, […] del que, sin embargo, no era ajena la clase trabajadora, […] que se reflejaba en esas compradoras, convertidas en modelo a imitar. Ambas […] están atrapadas en una misma lógica: […] son dos piezas de un engranaje que no controlan.’

V.

            Merced a una pluma ágil y el profuso apoyo de citas tomadas de Barthes, Pardo Bazán, Virginia Woolf, Edith Wharton y muchos otros, Iglesia construye un magnífico ensayo sobre la necesidad de igualdad por la que las mujeres vienen abriéndose camino y claman desde mucho tiempo atrás. Un trabajo imperdible.

domingo, 5 de septiembre de 2021

e-book 88. Secuelas. Patria, Fernando Aramburu

 

Tusquets, 2016

I.

            Muchas fueron las voces que se expresaron sobre este título ni bien apareció en las calles. Varias hicieron encendidos comentarios convirtiéndolo en un libro, cuanto menos, polémico. No había manera de dilucidar acerca de los argumentos esgrimidos –a favor y en contra- sin hacer la experiencia de leerlo. Fiel a mi estilo, dejé acallar los fuegos primigenios y sus probables influencias dejando pasar cinco años, un tiempo que supuse prudente para intentar ser algo más objetivo.

II.

            La lucha armada que sostuvo ETA en el País Vasco, con sus ansias de independencia del resto de España, ha desgarrado el entramado social de sus gentes. A partir del abandono de la misma, la sociedad vasca se ha visto en la enorme tarea de reconstruir vínculos que supieron conocer mejores días. Los atentados contra aquellos que no comulgaban con el independentismo a ultranza, o bien que no colaboraban económicamente con la causa han dividido a la comunidad en víctimas y victimarios. El origen del planteo de Aramburu, entonces, resulta claro: ¿cómo se sale de la antinomia y de sus secuelas?

III.

             La historia, por lo demás, es simple. Dos amigas íntimas, que viven en un pueblo en las cercanías de San Sebastián, forman sendas familias y mantienen amistad hasta que el marido de una de ellas es denunciado como traidor –primero- y asesinado luego por ETA, por negarse al aporte ‘revolucionario’ –una exacción de dinero destinado a proveer a las arcas de la organización militar-. Para colmo, la otrora familia amiga cuenta con uno de sus hijos dentro de ésta y su madre decide tomar posición a favor de él, sobreviniendo la ruptura.

La versión digital, gentileza de Epublibre

IV.

            El tiempo ha pasado. Ahora que la organización ha abandonado las armas, la viuda ha decidido volver al pueblo, aun a costa de que sus miembros sostengan el mismo vacío que le habían propinado a partir de la aparición de la primera pintada. Enferma, sólo desea saber si el hijo de su amiga participó en el asesinato de su marido. Aquél, capturado hace ya tiempo y encerrado en una cárcel, se niega a cualquier disculpa. Pero la acción de sus hermanos, la prolongada estadía en el encierro y la renuncia de ETA corroen su interior.

V.

            En algo más de una centena de capítulos que se distribuyen a lo largo de seiscientas páginas, Aramburu no sólo elabora una ficción sólida sino que cuestiona cómo dejar atrás lo ocurrido sin poner en pie de igualdad a víctimas y victimarios. La situación es asimétrica: éstos pueden pedir perdón, pero aun así no les devolverán a la vida a los seres queridos de los primeros. Destaco la construcción psicológica de los personajes, las veraces descripciones de la vida cotidiana y la manera de alternar la trama. Hacia el final, parece haber un intento de explicación del porqué del libro: que nadie se apropie de un relato político que tienda a simplificar lo ocurrido, ni que facilite el olvido y la desmemoria. Como ficción, impecable y recomendable.

domingo, 29 de agosto de 2021

Despertar durante el derrumbe. Misiones nocturnas, Jáchym Topol

Lengua de Trapo, 2007

I.

             El motivo disparador de esta lectura han sido las imágenes provenientes de Afganistán, que llevaron a cuestionarme cómo se verán los conflictos políticos, sociales y militares desde los ojos de un niño. Por eso recordé que algo de ello se planteaba en otro título del autor, y me sorprendí al hallar éste, al que tenía totalmente olvidado.

II.

             Ondra es un jovencito en los inicios de la pubertad, quien recibe de su padre –opositor al régimen comunista- una orden mientras ambos escapan del bombardeo de los tanques de las fuerzas del Pacto de Varsovia, durante la llamada Primavera de Praga del ’68: debe cuidar a Chiqui, su hermano menor. La única salida que ese padre encuentra es que ambos hijos vuelvan solos a su viejo pueblo de origen. Con la ausencia de una madre -entregada a la bebida- y un abuelo paterno que acaba de morir, Ondra y su hermano son poco menos que huérfanos a la deriva.

III.                

            La novela es atravesada por diferentes planos. Topol construye una novela de iniciación en medio de una invasión militar, con elementos que combinan el despertar sexual del protagonista, su difícil y áspera interacción con la pandilla de niños del pueblo, mientras la policía secreta anda tras sus pasos -y los de su padre-, y el resto del mundo de los adultos se pregunta qué sobrevendrá en el futuro, ahora que los comunistas dominan sus calles.

IV.

            Las peripecias del personaje principal, que se debate entre la protección a su hermano y los primeros contactos con el sexo opuesto, no son óbice para que Topol deje entrever cómo se derrumban las renacidas esperanzas generadas gracias a las libertades aparecidas con el gobierno de Dubček, bajo el despliegue de las fuerzas de ocupación.

V.

            Con un estilo directo, cierta dosis de mirada infantil y haciendo uso de leyendas populares, las clásicas disputas entre vecinos -que todo pueblo posee- y un puñado de personajes secundarios que lindan lo funambulesco, la novela se lee rápidamente, aunque por momentos la existencia de algunos saltos en la historia no permitan mantener del todo la ilación y el lector se sienta como Ondra, quien nota que ocurren cosas a su alrededor sin poder interpretarlas del todo. Sin duda, una interesante propuesta.

 

domingo, 22 de agosto de 2021

Visiones de la paternidad. Geografía de la oscuridad, Katya Adaui

 

Páginas de Espuma, 2021

I.

             La lectura surgió de una propuesta colectiva para abordar literatura latinoamericana contemporánea. La autora, de origen peruano pero con residencia en Buenos Aires, venía precedida de encomiosos comentarios pues su prosa evocaba la de Julio Ramón Ribeyro, entre otros compatriotas suyos. Habiendo despertado la curiosidad, sólo restaba encarar un texto de su autoría.

II.

             La impresión primera al tomar el ejemplar es que la lectura será breve. Un puñado de dieciséis relatos que apenas superan la centena de páginas netas, supone solo un sentón de un par de horas, ¿verdad? Nada más lejos. El estilo escogido por Adaui para narrar, de frases cortas y tajantes, muchas veces con solo la mitad de la oración –dejando al lector la responsabilidad de completarla-, dificulta entrar en tema. Para colmo el contenido, que tiene como nervio conductor el vínculo entre padres e hijos desde una mirada feroz de estos últimos, logra que el lector se sienta poco menos que incómodo.

III.

            No obstante, el conjunto se sobrelleva porque la novedad radica en que tanto las escenas como los diálogos son crudos, descarnados, configurando un collage de expresiones y situaciones que nadie querría entablar ni enfrentar. En ese aspecto, Adaui pone en boca de sus personajes frases que más de una vez se piensan, pero se silencian para mantener la corrección social, o el debido respeto a los progenitores, entre otras normas de cortesía.

IV.

            Una madre que le dice a su hija que seguramente va a morir mientras la acompaña al quirófano; alguien que ante la muerte de un hijo de un vecino le sugiere que tenga otro; una hija que reprocha al padre el no haber querido tenerla; un sobrino que interpela al tío por no avisarle de la muerte de su padre, conforman parte de los textos que abundan en sordidez, mentiras, caprichos y bajezas varias, brindando visiones opacas de una paternidad en las que abunda la soledad y el desamparo de los hijos, que deberán superar esa crianza brutal.

V.

            En suma, un libro nada ameno, que obliga más de una vez a releer alguno de los cuentos y en los que se tarda en hallar la voz narradora. Pero una vez que se captura el objetivo, tiende a ser interesante. Algo nuevo, con cierto carácter experimental; sólo recomendable para lectores valientes.


domingo, 15 de agosto de 2021

e-book 87. Aventuras de un bailarín mundano. El tango de la Guardia Vieja, Arturo Pérez - Reverte

 

Alfaguara, 2012

I.

            Encarar su lectura era saldar una doble deuda. Primero ante el propio autor, de quien poseo varios títulos y nunca antes había visitado. Habrá sido porque su figura me resultaba familiar: durante un tiempo tuvo una columna en una revista dominical que acompaña a un periódico local. Luego, de una amiga lectora que me lo había sugerido hace años y, dedicado a otras lecturas, había postergado éste ad infinitum. Valgan entonces estas líneas para dar cuenta de ambas.

II.

            La historia de Max Costa transcurre en tres momentos de su vida: mediando la veintena, cuando en 1928 se sube a un transatlántico para ser bailarín mundano –el que ofrece la empresa a mujeres que viajan solas o cuyas parejas no suelen bailar-, donde conoce a un compositor y su bella y joven esposa, con quienes mantendrá una aventura nocturna por las noches y los suburbios de Buenos Aires, en busca de inspiración para el marido, quien desea componer un tango inolvidable. Ya en 1937, los destinos de la esposa y el protagonista se vuelven a cruzar en Niza, de cuyo fugaz encuentro se disparan consecuencias inimaginables, y finalmente, casi treinta años después –envejecidos ambos- se reencuentran en la costa de Sorrento, ante una partida de ajedrez con cierto tinte de suspense, entre el campeón defensor ruso y su joven retador chileno, hijo de aquella mujer.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

III.

             Pérez-Reverte hace gala de un manejo proverbial de la intriga y la historia, en la que alterna momentos tensos y crudos, con diálogos jugosos, escenas de sexo y acertadas descripciones de lugares y momentos. En este aspecto, el autor parece bastante documentado al componer su relato, donde la liviandad de la Belle Époque, la Guerra Civil española, el ascenso de los totalitarismos y los avatares de la Guerra Fría desfilan por sus páginas con claro protagonismo. Estructurada en trece capítulos donde se intercalan los hechos de las tres fechas, la novela posee todos los condimentos para mantener la tensión hasta el desenlace: espionaje, violencia, seducción, crímenes, traición.

IV.

            Con una pluma ágil, Pérez-Reverte construye una peculiar historia de amor, donde la pareja protagónica se reviste de una dosis de nostalgia y melancolía hacia el final, por aquella juventud que les brindó atisbos de felicidad y que las peripecias personales apartaron en su concreción. Si bien podría haber ahorrado un tercio de páginas acerca de atuendos y rasgos personales que se iteran, el autor ha sabido ofrecer una novela muy amena, que se disfruta dejando buen sabor. Apropiada lectura para descansar de otras más densas. Agradezco a Norah su sugerencia de entonces. Sus apreciaciones personales sobre el mismo texto podéis leerlas aquí.


domingo, 8 de agosto de 2021

Miradas de mujer. 8. Una guía sobre el arte de perderse, Rebecca Solnit

Fiordo, 2020

I.

            Las nuevas condiciones de vida a las que nos ha sometido la actual situación sanitaria me han disparado sendas inquietudes. Coincidiendo con la reapertura de ciertas restricciones en el ámbito público, me pareció oportuno encarar esta lectura al aire libre. No habla de aquellos que se encuentran física o geográficamente desorientados, sino del abandono como arte de adentrarse en lo desconocido, expectantes sobre aquello que pudiera generar nuevas sensaciones al bucear en nuestro interior en una suerte de camino de (auto)descubrimiento.

II.

            Solnit reúne en este trabajo nueve ensayos donde alterna anécdotas personales e interesantes reflexiones acerca del arte, el surgimiento del punk, la revaloración de la música country, la curiosa vida del conquistador Cabeza de Vaca, entre otros temas. En todos ellos, sus apreciaciones apelan a su propia experiencia y conocimientos, de manera que responden a un enfoque basado en su mirada de mujer, razón por la que incluí el conjunto bajo este dominio.

III.

            La acción de perderse puede ser abordada, según Solnit, desde diversos planos. Así, el surgimiento de un movimiento contestario o contracultural; el simple hecho de apartarnos de nuestra zona de confort y asumir riesgos impensados; el adaptarse a la nueva realidad sin intentar regresar a lo que ya no puede ser… hasta los cambios que se suscitan en los barrios de una metrópoli pueden ser tomados como diferentes formas de la pérdida. Una pérdida que, en todos los casos, provoca una transformación en el sujeto que la vive.

IV.

             De estilo fluido y coloquial, profuso en maduras meditaciones -sin orillar lo sesudo o denso-, con evocaciones hacia su pasado familiar y con el desfile de personajes de la historia, la pintura y el arte en general, Solnit elabora una obra más que apropiada para los tiempos que corren, donde la incertidumbre genera angustias varias, pero también pueden ser una buena ocasión para despertar a algo nuevo y necesario: re-hacernos a nosotros mismos. Una excelente propuesta de lectura. Existe edición española bajo el sello de Capitán Swing.

V.

            Guardo para el final un regalo personal que la autora me brinda,

‘Una vez amé a un hombre que era muy parecido al desierto, y antes de eso amé el desierto. No era por cosas concretas, sino por el espacio entre ellas, por esa abundancia de ausencia, esa es la atracción que ejerce el desierto. […] Lo que da vida al desierto son las fuerzas primarias de la piedra, el clima, el viento, la luz y el tiempo, […] Lo que yo amaba del desierto era la inmensidad, así como una sobriedad que también era voluptuosa.’

            No hubiera sido capaz de exponer mejor mi propio sentir al respecto.

 

domingo, 1 de agosto de 2021

Versiones de la tragedia. Interestatal, Stephen Dixon

Eterna Cadencia, 2016

I.

            Merced a la buena experiencia con sus libros de relatos decidí encarar esta novela de Dixon, algo voluminosa y más sustanciosa que aquellos. En virtud de ello, supuse que el estilo directo y seco de sus letras me mantendría en tensión hasta el final, así como lo han hecho las de Carver o Laura Berlin, por citar ciertas semejanzas. No ha sido el caso; me llevó mucho más tiempo entrar en materia.

II.

             Nathan Frey debe volver a casa en auto con sus hijas de seis y nueve años desde Nueva York hasta su residencia, distante unas pocas horas de viaje. Su esposa Lee ha decidido quedarse en la casa de sus padres, a quienes visitaran, por un par de días más. Nat se hará cargo de las pequeñas en ese lapso de ausencia, asistiéndolas en su regreso a la vida diaria. Yendo por la carretera interestatal se desata una tragedia impensada.

III.

            La novela se estructura en ocho capítulos. En el primero de ellos -que ocupa una centena-, se narra no sólo los hechos que desencadenaron esa tragedia, sino la evolución de cada personaje a lo largo de los años, de manera que el lector ha de saber lo ocurrido con la totalidad de la familia hasta la muerte de Nathan. El resto es casi un ejercicio de estilo, en el que Dixon nos brinda versiones distintas que completan, mejoran, precisan los detalles de ese hecho y profundizan acerca de las relaciones que se han establecido entre los protagonistas.

IV.

            Estas versiones no solo se ocupan de lo inmediatamente anterior o posterior del drama una vez desencadenado, sino también de los días previos en que Nathan acudió con sus niñas a un centro comercial –o a museos-; sus elucubraciones posteriores al pasar el tiempo; la evocación de los hechos violentos de su juventud; los devaneos sobre cómo dar la mala nueva a su esposa y, en un alarde de imaginación final, desarrollar el posible devenir natural como si nada hubiera ocurrido. Los diálogos sostenidos entre hijas y padre configuran de manera acertada los rasgos psicológicos de cada personaje.

V.

            En suma, un hecho trágico, imprevisto y doloroso es narrado desde diversos ángulos, aportando nuevas luces y sombras en los vínculos familiares de sus personajes. Pero hay una clara crítica de Dixon acerca de cómo ha crecido la violencia en los E.E.U.U., y cómo se la ejerce sobre ciudadanos indefensos en situaciones cotidianas. Confieso que me ha costado abordar la totalidad de su medio millar de páginas debido a la densidad del estilo escogido tanto como a las reiteraciones, pero sus capítulos finales están llenos de reflexiones sobre aquella. La descripción del flujo de consciencia de Nathan –que abarca una treintena de páginas- sobre cómo notificar a su esposa es una joya en sí misma. Para leer con suficiente tiempo.


domingo, 25 de julio de 2021

Grandes novelas argentinas. e-book 86. 1. Boquitas pintadas, Manuel Puig

 

Seix Barral, 1998

I.

            Me he propuesto rescatar grandes obras de la literatura argentina, algunas de ellas no tan promocionadas o visitadas en la actualidad. Por eso decidí habilitar esta nueva etiqueta que intentará reunirlas. Para comenzar, me incliné por el título de marras porque considero que Manuel Puig, si bien bastante conocido, no ha alcanzado todo el renombre que su obra amerita, aunque periódicamente alguna casa editorial se hace cargo de una nueva reedición.

II.

             En un pueblo de la provincia de Buenos Aires, promediando 1947, un periódico vecinal avisa el fallecimiento de Juan Carlos Etchepare, un joven cercano a la treintena, tras sufrir una larga dolencia. Esa simple noticia, dispara un intercambio epistolar entre Nené Fernández –ahora casada, con dos hijos y viviendo en la ciudad- y doña Leonor, madre del difunto, que remiten a hechos sucedidos diez años antes, cuando Nené se enamoró de su hijo -un seductor mujeriego, poco afecto al trabajo pero sí a la juerga-, a pesar de competir con Mabel Sáenz -de familia de recursos- y con la viuda Di Carlo, a quien aquél solía visitar bajo el amparo que brinda la noche.

III.

            La novela está escrita en forma de folletín, en dieciséis entregas, donde cada una de las cuales abre con un epígrafe alusivo al contenido, tomado de las letras ya sea de un tango o de algún bolero de la época. Se divide en dos partes y, a medida que transcurren las páginas, el lector se va enterando el porqué del alejamiento de Nené tanto del pueblo como de Juan Carlos. Acompañan a estos protagonistas Celina, la hermana soltera de éste, y un puñado de personajes secundarios con historias paralelas, que mantienen la tensión narrativa hasta el final.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

             Lo maravilloso de este texto es la manera en que Puig nos va allegando la trama: se vale de cartas, álbumes de fotografías, agendas, diarios personales, informes policiales y comentarios médicos, entre otros, acudiendo al contenido de los mismos, sin presencia casi de un narrador. Por otra parte, la adecuada construcción psicológica de cada personaje le permite describir con maestría los sentimientos que anidan en los mismos, que no eluden malos entendidos, infidelidades, celos, asesinato, venganza y otras bajezas. Si a esto se le suma el uso de los medios de comunicación masiva como referencia témporo–espacial, estamos ante una novela brillante.

V.

            Puig desarrolla un friso de época, con un final más que apropiado. El sexo y el deseo como núcleos conductores sirven a los fines de una finísima crítica sobre las limitaciones que imponen la condición social y los códigos de comportamiento, en la vida de un ser humano. Una obra necesaria para adentrarse en su universo literario. Imprescindible para todo buen lector.

domingo, 18 de julio de 2021

Miradas de mujer. 7. La Ciudad de las Damas, Cristina de Pizán

 

Siruela, 2013

I.

            ¿Qué legado y/o vigencia puede tener un texto, escrito a principios de siglo XV, cuyo tema principal es la defensa de la mujer ante la misoginia reinante, tanto en las letras como en el arte en general –adonde el patriarcado dominante la ha conminado a ser poco menos que un elemento decorativo de la sociedad-? Cuando tuve noticias de él hace ya varios años, los gérmenes de la militancia feminista no habían cobrado aún el relieve que hoy despliegan en todos los ámbitos de la vida social. Me pareció oportuno, entonces, incluirlo bajo este espacio que intenta reunir las miradas de mujer.

II.

            El libro parte de una situación incómoda: la autora se pregunta cuánto habrá de cierto en los libelos que circulan en su derredor, donde se pone de manifiesto la naturaleza pecaminosa de la mujer y sus funestas consecuencias si se les permite participar en son de igualdad frente a la clara racionalidad masculina. Y decide hacer algo novedoso: tomar su defensa y ponerla por escrito.

III.

            La autora es asistida por tres damas que la acompañarán a construir la Ciudad de las Damas. Éstas ordenan el libro en tres partes. Con la Razón construirá los cimientos de la ciudad; con la Rectitud, compartirá las edificaciones y erigirá esa urbe y finalmente, con ayuda de la Justicia poblará dicha Ciudad. Para ello, se ha de valer de historia de mujeres presentes en la Biblia, en los mitos y algunas contemporáneas suyas, que saldrán al ruedo para atestiguar contra aquello de lo que se las acusa.

IV.

             Desde Dido y Pentesilea, pasando por las Amazonas, Safo, Medea, Circe y varias más, De Pizán asumirá la defensa más acendrada del rol femenino, desbaratando una y otra vez los infundios propalados por los hombres que, al fin y al cabo, no son otra cosa que la expresión del miedo a ceder su dominio y los consiguientes beneficios. Tampoco están ausentes las profetisas ni las santas a la hora de declarar la falsedad de los prejuicios masculinos.

V.

            De estilo directo, formulando preguntas a las Damas -que serán adecuadamente respondidas en cada circunstancia-, el libro –destinado al género femenino- ofrece a sus lectoras un universo en el cual mirarse. Una suerte de espejo en el que reconocerse y, a partir de allí, obrar en aras de la virtud y el bien, sin cejar en los derechos que les corresponden. El texto se acompaña de un prólogo a cargo de Victoria Cirlot y una nota de su editora. Obra más que interesante.

domingo, 11 de julio de 2021

El costo de ser mediático. La intimidad pública, Beatriz Sarlo

Seix Barral, 2018

I.

            Es la primera vez que destino mi lectura a un ensayo de esta reconocida intelectual local, en el ámbito literario. Su profusa obra abarca investigaciones de carácter histórico – político y social, ahondando en la cultura urbana y popular. Sucesivas visitas a las miradas de mujer han despertado mi curiosidad sobre sus letras; particularmente, sobre su observación de quienes viven apareciendo en los medios de comunicación masiva, ya sean gráficos o audiovisuales.

II.

             Para comenzar, resulta poco menos que llamativo que la autora confiese su inclinación a leer revistas de chismes, cuya duración ‘de tapa a contratapa’ (sic) le insume cuarenta minutos. No parece serio para quien ostenta no sólo preparación académica sino quien fuera, además, catedrática en la universidad. Pero esta afirmación no deja de exponer el carácter efímero del tema que ha de tratar. Por eso inicia su texto con un dato no menor: cómo se fue perdiendo la concentración en la lectura y la atención en lo que se expresa oralmente, siendo Twitter –con sus ciento cuarenta caracteres de extensión- el modelo emergente de comunicación actual.

III.

            Sarlo analiza la cultura mediática a través de los móviles de los que se valen sus figuras en aras de alcanzar mayor repercusión y así mantenerse en la pantalla o en la portada de las revistas. Según ella, existen dos fenómenos bien establecidos: el escándalo y la maternidad. El primero permite exhibir públicamente pleitos judiciales, infidelidades varias y toda una serie de reclamos entre partes -muchas veces con motivos insustanciales- que sostienen la tensión del espectador – consumidor. Es decir, el antiguo chisme de la farándula se explota ahora globalmente. La segunda, otorga un aura de satisfacción y éxtasis, que es vehículo para brindar una descarada sensualidad en situaciones no tan justificables. Ambos, son parte del costo de ser mediático.

IV.

            La autora no elude la distinción entre ‘famosos’ y ‘estrellas’, estas últimas consagradas por su trayectoria en los medios -de la que carecen los primeros-, y focaliza en el uso de la hipérbole como forma de agudizar la escalada del escándalo –y la consiguiente tensión efectista-. Tampoco deja de asumir la defensa de bebés y niños que sus padres exponen diariamente frente a las cámaras, para los que ninguno de ellos fueron consultados, conculcando un derecho inalienable que nadie parece tomar en cuenta.

V.

            Con una pluma ágil y estilo directo, Sarlo desmenuza los variados mecanismos que subyacen en el manejo de los medios y, de paso, cómo la cultura de lo efímero obedece a una necesidad de distracción, tanto de renuevo como de olvido inmediato. Un libro breve, para intercalar con otras lecturas.