domingo, 26 de diciembre de 2021

Túneles. A este lado de la luz, Colum McCann

RBA, 2008

I.

            No quería despedir el año sin encarar las letras de uno de mis escritores más queridos. Este irlandés, quien nos visitara en agosto de 2015, dueño de una prosa singular -bastante cercana a la de autores locales-, no deja de sorprenderme. Sus historias se caracterizan por ser cotidianas, sin brillo, de las que extrae siempre una luz de esperanza aún de las circunstancias más sórdidas, como las presentes.

II.

             La novela posee dos protagonistas temporalmente separados. Treefrog es un linyera, un homeless que ha excavado una minúscula cueva en lo alto de un túnel donde pasan trenes subterráneos y sus pocas pertenencias yacen desperdigadas en el interior de la misma, a merced de las ratas o del frío glacial que se filtra por las alcantarillas de la Nueva York de 1991. El otro, Nathan Walker, es un joven negro que en 1916 cavaba ese mismo túnel por debajo del East River y al que un reventón lo catapultó a la superficie del gélido río junto a un par de compañeros.

III.

            Centrada en la vida de Walker, McCann va intercalando capítulos del acontecer de Treefrog: sus vecinos, su manera de ganar centavos para proveerse de alimento y protegerse del invierno y la historia personal que lo ha llevado a ese modo de vida. En cambio, se extiende en la biografía del primero, que toma por esposa a la hija de un compañero fallecido en aquel accidente –una blanca pelirroja de ascendencia irlandesa- y narra las vicisitudes tanto de la curiosa pareja como de su prole, ante el racismo más acérrimo.

IV.

            A medida que transcurre el tiempo, ambas historias se van enlazando hasta volverse una única hacia el final, donde se exponen las razones por las que Treefrog ha llegado a ese estado de abandono, sin familia ni otra referencia mayor que las luchas que sostiene con otro de sus vecinos, que ejerce violencia de género sobre una mujer de igual condición. La necesidad de hacer justicia con ella tanto consigo mismo lo empujan a enfrentar su turbio pasado y dejar atrás la oscuridad del túnel que le dio cobijo hasta entonces.

V.

            Destaco la estructura elegida por McCann para hacernos llegar dos tramas que se van fundiendo, la composición de sus personajes, su estilo directo y fluido, que mantiene la tensión narrativa hasta el desenlace, dejando un mensaje de redención, tan apropiado para este período de celebraciones. Si apareciera en alguna librería de viejo, no lo dejen pasar.

 

domingo, 19 de diciembre de 2021

e-book 93. Novelas de Stefan Zweig. 12. Mendel el de los libros, Stefan Zweig

Acantilado, 2009
 

I.

            Retomando la lectura de las novelas del autor, ahora en el formato unitario, sentí la necesidad de abordar el presente trabajo al anunciarse un nuevo lanzamiento bajo un sello local. En esta ocasión, acude una vez más la magia con que Zweig delinea una suerte de nouvelle -debido a la brevedad de su extensión, que sólo ocupa algunas horas de lectura-, cuyo tema principal es una vida dedicada a los libros.

II.

            Han pasado una veintena de años antes de que el narrador volviera a las instalaciones de un viejo café que solía frecuentar de joven, para guarecerse de un repentino chubasco. Tras la Gran Guerra (Primera Guerra Mundial), la asolada Viena se ha transformado en una pujante ciudad que vuelve a concitar las visitas de propios y extraños, con sus típicos cafés. La fisonomía, si bien le parece familiar, ha cambiado tanto que se demora en reconocer dónde se encuentra. Hasta que una mesa de mármol cuadrado ubicada en un rincón, dispara viejos recuerdos.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

III.

            Esa mesa era la que ocupaba Jakob Mendel, un coleccionista de libros y datos relacionados con ellos quien, ante la imposibilidad de habilitar un local propio, usaba ese escondrijo como cuartel general, al que toda clase de clientes acudía a consultar cuando deseaban localizar títulos y autores, o se hallaban en posesión de un ejemplar que consideraban importante y lo querían vender. Es decir, un viejo librero conocedor de su oficio.

IV.

            Con una prosa proverbial y descripciones más que acertadas, que no solo construyen la psicología y realidad histórico – social del protagonista sino que dejan entrever cómo la guerra acabó con un período de paz, donde las fronteras no poseían la importancia que cobraron a posteriori –con la mar de injusticias que, por ello, se cometieron con personas civiles como la presente-, Zweig logra nuevamente combinar su mirada humanista en contra del flagelo bélico con su devoción por los libros, que resisten la fugacidad de la vida humana y el olvido. Un libro para tener en cuenta.

domingo, 12 de diciembre de 2021

Fraternidad. Primera luz, Charles Baxter

Fiordo, 2021

I.

            Hace ya algún tiempo me había provisto de algunas de las novelas del autor, entre ellas la más afamada. Pero, fiel a mi principio de comenzar por el comienzo, no pude visitarlas debido a que la de marras estaba completamente agotada y saldada. Ni bien recibí la noticia de su reedición y lanzamiento, salí a buscarla y, sin hesitar, la coloqué sobre el tótem de libros pendientes, como si hubiera aguardado tanto como otros aún en espera.

II.

            Hoy en día, la idea de comenzar un texto en el momento presente y volver hacia el punto de partida no resulta original. Muchas ofertas aparecidas recientemente siguen ese modelo. Sin embargo, en 1987, cuando se lanzó ésta, seguramente debió serlo. Una historia de hermanos que, más allá de las vicisitudes y contratiempos que toda vida impone, se han mantenido muy juntos y solidarios entre sí.

III.

            Hugh Welch es el hermano mayor de Dorsey, con quien comparte un festejo patrio. Él se ha quedado en el pueblo, vendiendo autos. Inmerso en un matrimonio que ha perdido el rumbo, padre de dos hijas, intenta sobrellevar sus necesidades fuera de él. Dorsey ha viajado con su hijo Noah –un autista- para reunirse con Hugh. Astrofísica de cierto renombre, vive una crisis de pareja con Simon, de quien ha decidido tomar momentáneamente distancia. A partir de aquí, el lector asiste a un viaje regresivo que concluye con el nacimiento de Dorsey.

IV.

            Ambos componen un vínculo de suma fraternidad. Las evidentes limitaciones intelectuales de Hugh respecto de Dorsey se equilibran en aquél con un poderoso sentido de la observación y del conocimiento de las personas -su hermana, en especial-. Ella, eximia analista e investigadora, hace agua en el plano afectivo donde es incapaz de valorarse a sí misma, recurriendo a su hermano en los momentos más difíciles pues sabe que cuenta con él. Así, Baxter desnuda el entorno de infelicidad de sus protagonistas y cómo han sabido nutrir un viejo mandato familiar, que perdura aún tras la muerte de sus progenitores.

V.

            Estructurada en una treintena de capítulos divididos en cuatro partes, con un estilo ameno y coloquial, un puñado de personajes secundarios que fortalecen la construcción psicológica de los protagonistas (con atención en Simon y Carlo, parejas sucesivas de Dorsey y contrapuntos de Hugh) y dotada de un humor fino y socarrón, la novela interpela acerca de cómo llegamos a convertirnos en lo que somos, cómo subsisten los vínculos en el tiempo y cómo una consigna que se nos inculca a temprana edad puede seguir cumpliéndose a través de toda una vida. Un libro sin grandes aspiraciones, pero entrañable para todo lector sensible.

domingo, 5 de diciembre de 2021

Nervio conductor. El Danubio, Claudio Magris

Anagrama, 2014
 

I.

            Me fue sugerido hace ya muchos años por una académica de Historia allende el Atlántico, obnubilada por su contenido tanto como por la prosa de su autor. Un libro escrito durante 1986, cuya duodécima edición es la de marras, concita la curiosidad de todo buen lector, que descarta hallarse ante una obra exitosa, al menos desde el punto de vista editorial. Máxime, cuando se acompaña de un mapa regional que ya ha quedado obsoleto. Algunas lecturas previas me recordaron su paciente espera y decidí brindarle su oportunidad.

II.

            Resulta difícil su inclusión en algún género literario. No es una novela, pues la ficción –si la hubiera- no es determinante. No es un libro de narrativa breve, porque las historias mantienen cierto grado de continuidad entre sí. Tampoco es una colección de ensayos porque, si bien existen interpretaciones interesantes propias de ellos, no está ausente el elemento personal y familiar. Podríamos entonces suponer que es un libro de viaje, pero tampoco del estilo de aquellos que se han hecho conocidos a principios del siglo XX.

III.

            Magris toma al Danubio como nervio conductor de su paseo junto a un grupo de amigos y, como tal, comienza en su origen en la Selva Negra alemana, bajando junto a él en una suerte de downstream hacia su desembocadura final en el Mar Negro. Pero ese periplo lo realiza de manera singular: a medida que pasa por cada una de las ciudades a orillas del río, va evocando batallas entre pueblos, figuras de renombre histórico, escritores y filósofos –entre otros-, que se dieron cita en ellas, de manera que la travesía resulta por demás enriquecedora con datos y comentarios sobre hechos y obras.

IV.

            El objeto de este viaje es rescatar del olvido aquella región multiétnica conocida como Mitteleuropa (Europa del Centro-Este), donde el Danubio ha oficiado de médula espinal de pueblos, idiomas y religiones a lo largo de varios siglos. Una región que sobrevivió unida bajo los Habsburgo, dominada por una cultura de base germano – judía, donde los pueblos y sus lenguas convivían en cierto grado de armonía sin perder identidad y que hoy se encuentra dispersa en una multitud de países vecinos que se miran con recelo, si no con abierta animadversión.

V.

            Escrito con una prosa tan preciosa como precisa, el libro abunda en reflexiones, anécdotas y análisis de personas y personajes, que hacen de su lectura un deleite literario. Pero el texto no fluye rápidamente; es necesario tomarse el tiempo para aquilatar su contenido. En suma, una de esas obras para depositar sobre la mesa de luz de la alcoba, e ir desgranando sus páginas noche tras noche, sin prisas ni plazos. Más que interesante.

domingo, 28 de noviembre de 2021

e-book 92. Recuerdos del destierro. La analfabeta, Agota Kristof

Obelisco, 2006

I.

            Una nueva edición bajo otro sello editorial disparó la lectura de este libro, muy breve y conciso, basado en una experiencia personal. En esta oportunidad, la autora realiza un ejercicio de memoria, describiendo en su estilo descarnado y frontal hitos de su pasado en Hungría y su exilio, primero en Austria y luego en Suiza.

II.

            Ordenado en once exiguos capítulos, Kristof narra su feliz infancia de lectora voraz en una aldea húngara, su pasión por contar historias, la llegada de los rusos tras la guerra y su ingreso a un internado; el frío, el hambre y la pobreza; la lucha con la lengua invasora, su fuga clandestina junto a su beba, el trabajo en una fábrica y su decisión de convertirse en escritora.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

III.

             El tinte autobiográfico de la narración no elude, sin embargo, los aspectos políticos y sociales. Así, repasa la grisura extendida durante la dominación soviética –con su obligatoriedad de aprender la lengua rusa, que a nadie le importaba demasiado-, la buena voluntad de austríacos y suizos con los exiliados –cuyas lenguas, alemana y francesa respectivamente, desconocía-, la monotonía de una vida sin perspectivas de mejora y la añoranza de los afectos dejados en el país de origen.

IV.

            Con un estilo minimalista de frases cortas y directas, Kristof también deja lugar para testimoniar su vocación por la escritura desde niña, su férrea decisión de hacerlo en la lengua que fuese, ya sea mediante obras de teatro, guiones para emisoras radiales o simplemente recogiendo sus historias en un cuaderno –que se convertirá con el paso del tiempo en su obra más reconocida-. En suma, una colección de recuerdos de su paso por el destierro.

 

domingo, 21 de noviembre de 2021

Inframundos. Carbón animal, Ana Paula Maia

 

Jus, 2018
I.

            En una de las últimas ferias de editores y librerías de Buenos Aires hallé esta rara avis, una novela breve que ha dado origen a una saga de la misma autora, con base en ésta. Es, por decirlo de alguna manera, su planetesimal; el núcleo primario de gran parte de su obra posterior que fue acreciendo con el tiempo. Escrita en su lengua original un par de años antes de aquella primera que fuera traducida por otro sello editorial, uno de los nombres que aparecen será protagonista en su continuación.

II.

            Los personajes principales de este texto son dos hermanos, Ernesto y Ronivon Wesley, cuyas actividades que les permiten ganar su sustento no son apetecidas. El primero es un bombero habituado a cadáveres chamuscados, o escenas tan grotescas como el rescate de occisos del interior de un automóvil convertido poco menos que en chatarra tras una colisión, con ayuda de una motosierra. Para el segundo, es aún peor. Es el encargado de incinerar cadáveres en un crematorio y, con ayuda de compañeros, convertirlos en polvo moliéndolos, literalmente.

III.

            Las vidas de estos personajes transitan la marginalidad, con estancia en barracones, llenos de hollín y hedores varios, sin familia ni futuro. Maia describe magistralmente el malvivir, la existencia efímera y la desolación, mientras campean los días de cenizas, la negrura fuliginosa y la monotonía que impone la condena a morir sin esperanzas. Para colmo, uno de los más jóvenes, que extrae carbón en las profundidades de una mina, tras una explosión violenta decide abandonar su puesto en aras de algo más productivo y menos riesgoso: faenar reses…

IV.

            Con una prosa concisa, contundente y directa, sin recursos estilísticos ni floreo alguno, Maia compone una realidad abrumadora. Un padre que pierde a su hija debido a una negligencia de un hermano; un hermano que es salvajemente apuñalado en la cárcel y un puñado de personajes secundarios que solo sobreviven, con quienes la historia cobra fuerza narrativa. Es el acontecer de inframundos distintos pero conectados a través del carbón lo que tiene lugar en esta novela.

V.

            En suma, un buen trabajo, recomendable como primera aproximación al universo de la autora, antes de encarar sus títulos más reconocidos.

domingo, 14 de noviembre de 2021

Gente como uno. La belleza de aquellos años, Willa Cather

 

Mardulce, 2021

I.

            Hubo una época que la Gran Guerra iniciada en 1914 vino a concluir. Es la misma de la que hablaba Proust, de los salones de sociedad parisinos, y de una mirada del mundo que compartían los viejos victorianos ingleses, la burguesía de los Imperios Centrales y la clase media progresista americana. Con el tiempo, ese período es revisitado con nostalgia y melancolía por los sobrevivientes del cataclismo bélico y la revolución rusa. En ese sentido, Willa Cather es un modelo señero.

II.

            Esta edición local que consta de siete relatos, es una suerte de conspicua antología de todos sus libros de cuentos, puesto que de ellos toma los más representativos. Como colofón, la casa editora ha dejado la selección de los mismos -en una nueva traducción- a cargo de Maximiliano Tomás, un entendido en sus letras.

III.

            Un par de jóvenes artistas con aspiraciones al éxito, un generoso padre y su familia en el Oeste americano, un puñado de púberes que viven su última noche de vacaciones o el reencuentro de viejos conocidos en el exterior al final de sus días, son algunos de los personajes y situaciones de las que Cather se vale para mostrar cierto desencanto en el acontecer de la posguerra, que no alcanza el resplandor crepuscular dejado por su etapa antecesora.

IV.

            Lo curioso de estos relatos es que aquello que se narra es parte de la vida cotidiana de sus protagonistas, con sus sueños e ilusiones, sus prejuicios, reflexiones y recuerdos. Ellos tienen lugar tanto en un tren como en una granja; en un apartamento en Nueva York como en un hotel en Saboya o un rincón de Nebraska. Es el fiel reflejo de la vida ordinaria de cualquier ser humano, de gente como uno, a quienes el tiempo y la necesidad de sobrevivir van dando cuenta de objetivos, fantasías y anhelos de una vida mejor.

V.

            Con una prosa exquisita y amena, de estilo coloquial y fluido, Cather construye un universo literario a partir de una fina observación de su entorno social y una evocación del pasado inmediato que ya no ha de volver. Si bien la presente edición adolece de una corrección poco cuidada –fruto probable del afán por la aparición del texto-, así como de ciertas licencias en la traducción, esto no es óbice para adentrarse en el conjunto de las letras de su autora. Existe una edición completa de sus cuentos bajo el sello de Alba.


domingo, 7 de noviembre de 2021

e-book 91. Resiliencia. El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, Tatiana Ţîbuleac

 

Impedimenta, 2019

I.

            Propuesto por un taller de lectura compartida no podía eludir el compromiso, a sabiendas de las recomendaciones varias que habían hecho obligatoria mi versión digital. Confieso que me adentré en el universo narrativo de la autora con cierto recelo. Cuando muchas voces ensalzan, mis alarmas se despiertan. No obstante, al poco de andar cayeron mis defensas, así como las del protagonista. Y comencé a disfrutar de un decir nuevo.

II.

            Aleksy es un artista afamado que pasa por una suerte de bloqueo. Su terapeuta le sugiere recordar ese último verano, compartido con su madre hace años, poco antes de que un cáncer cruel acabara con la vida de ella y, en gran medida, con parte de la historia común. Por entonces, ambos se reunieron en la costa de Francia hasta el deceso de aquella. Lo que comienza como una diatriba furiosa sobre el desamor, se desliza hacia un amor prístino e irracional.

III.

             Esta relación materno-filial que la autora nos regala es sui generis. En principio, la fuerza se concentra en la voz narrativa del hijo quien, en primera persona, no deja resquicio posible a la duda sobre su odio, su ira hacia una madre que jamás ha tenido para con él un gesto de afecto. Y a quien hace responsable de la muerte de su querida hermana menor; algo así como el núcleo que sostenía ese delicado equilibrio pseudo-familiar y cuya desaparición desencadena la dispersión de sus miembros.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

            El jovenzuelo Aleksy se ve sometido al designio de una madre que ha arreglado pasar ese verano en un poblado francés cercano al mar, cuando su intención era compartir una temporada de sexo y drogas en Ámsterdam junto a sus amigos. Si ya tenía argumentos más que suficientes para odiarla, esto sólo exacerba su sentir, paliado a medias con la promesa de la compra de un automóvil y la licencia de conducir. A medida que transcurren los días, la interdependencia –cada vez mayor de su madre respecto de él- y el ambiente lacónico y quedo del entorno van mellando la esencia combativa del protagonista, dando lugar a un vínculo más natural y a una emotiva resiliencia entre ellos.

V.

            Con una prosa descarnada y frontal, tan cruel y violenta como el rencor concentrado de su personaje principal, Ţîbuleac compone una historia de una madre que no fue, un hijo despreciado rayano en la locura, una familia que se deshace tras la muerte de una menor y la necesidad de sinceramiento que nace a partir de un accidente, que impone serias limitaciones al protagonista aunque no así a sus afectos. Una novela que maravilla al lector por su contundencia tanto como por su emotividad. Ciento por ciento recomendada para lectores sensibles.

domingo, 31 de octubre de 2021

Metáforas de la incomunicación. Desierto sonoro, Valeria Luiselli

Sigilo, 2019

I.

            Acerca de éste, una voz en las tinieblas captó la efímera atención del grupúsculo de lectores que nos dábamos cita en un taller de lectura a inicios de 2020, sin sospechar el apagón global que nos sobrevendría en cuestión de días. Quedó flotando en las inmediaciones de aquel verano como un zepelín sin rumbo. Mas con el paso del tiempo, aparecerían voces discordantes en su entorno, razón por la que me hice de un ejemplar y, después de madurar largamente la conveniencia, lo incluí entre mis lecturas anuales.

II.

            Un matrimonio al que cada parte aporta un crío, se retiran de la gran ciudad para recabar información en dos proyectos distintos. Uno, focalizado en el acontecer de los últimos sobrevivientes de esa raza originaria de América llamada apache. La otra, más inmersa en una problemática del presente: el destino de los niños migrantes de Centroamérica hacia los E.E.U.U. Ambos padres con sendas carreras en documentalística, deciden correr el albur de grabar sonoramente el entorno que rodea cada realidad, teniendo que atravesar el país y alcanzar el extremo sur de él.

III.

            Una historia paralela se desarrolla al poco. Es la de los niños perdidos, un eufemismo que alude a aquellos que son enviados desde diversos pueblos centroamericanos para intentar ingresar superando la metálica frontera –el famoso Muro de Trump- e irrumpir ilegalmente en la gran república del norte, sin papeles –y, peor- ni futuro. Un drama hecho a base de miserias, esperanzas, aislación y muerte –común destino de su mayoría-.

IV.

            Resulta paradójico que, a medida que se habilitan los registros sonoros, la pareja vaya cayendo en el silencio, preámbulo de una separación definitiva. Estructurada en cuatro partes, la primera ocupa casi la mitad del texto y es, con mucho, la que mantiene vitalidad y coherencia narrativa. La segunda, al cambiar el narrador, pierde efectividad y se vuelve menos creíble –máxime, cuando la justificación de la autora no termina convenciendo al lector-. Las dos restantes, que intentan rescatar el conjunto a través de escenas sensibles tanto como empáticas, no convencen del todo y malogran gran parte de su previsible final.

V.

            De estilo fluido y coloquial, con sendas alusiones a escritos de otros autores –incluidos en el texto, pero cuyo origen sólo se conoce una vez consultada la apostilla final-, Luiselli construye un relato donde la denuncia social y la historia de los pueblos originarios parecen ser parte de una misma metáfora de la incomunicación, la que se hace presente en la pareja protagonista y en los niños que se vuelven su eco. Lectura que requiere atención y tiempo.

 

domingo, 24 de octubre de 2021

El arte de desaparecer. Doctor Pasavento, Enrique Vila-Matas

 

Anagrama, 2008

I.

            Exagero sin ninguna duda. Que un título de un autor reconocido espere algún tiempo para ser leído, hasta me resulta natural; la pirotecnia inicial deja paso a las letras para que hablen por sí mismas, sin interlocutores ni interpretadores. Mas habiéndolo adquirido desde su aparición en esta edición, este retraso es casi un acto de herejía. Las causas del mismo, sospecho, habrá que hurgarlas en que esta novela no es una, sino varias.

II.

            Andrés Pasavento es un escritor y doctor que goza de cierto renombre. En medio de un viaje surge una pregunta: ¿de dónde viene esta pasión por desaparecer? Ahí mismo, sin mediar aviso, decide abandonarlo todo y apartarse, siguiendo la propuesta de su numen inspirador, Robert Walser, que pasó más de veinte años en un manicomio en Suiza antes de morir, sin volver a escribir ni publicar, salvo ejercicios caligráficos microscópicos realizados con lápiz.

III.

            El problema de la renuncia es la constatación plena y dolorosa de que nadie parece estar interesado en saber qué ha sido de él. Por eso se hace pasar por psiquiatra y, a la vez que explora lo que le ocurre socialmente, analiza su propia necesidad de ser otro. Guarda interesantes reflexiones, como la siguiente,

‘La literatura consiste en dar a la trama de la vida una lógica que no tiene. A mí me parece que la vida no tiene trama, se la ponemos nosotros, que inventamos la literatura.’

IV.

            El derrotero de Pasavento se acompaña de un montón de citas a otros textos, que ramifican y derivan su acontecer. En sus páginas desfilan no solo Walser sino Gracq, Sebald, Blanchot, Jaeggy, Sterne, Tabucchi, entre otros, despertando la curiosidad de todo ávido lector, quien encuentra en estas letras un torrentoso caudal de futuras lecturas, a propósito de aquello que está leyendo.

V.

            Fluido y coloquial, con muchos guiños y veladas alusiones, Vila-Matas compone un texto sobre el arte de desaparecer y sus posibles consecuencias, por más que algunas de ellas arriben al plano de la fantasía y la elucubración. Pero, qué sería de la literatura si así no fuera. Una novela con mucho condimento literario, de ese que nos gusta a todos los lectores.

domingo, 17 de octubre de 2021

e-book 90. De huérfanos y soledades. Kitchen, Banana Yoshimoto

 

Tusquets, 1994

I.

            Surgió como propuesta de un taller de lectura y, si bien me inscribí en el grupo compartido, al final no concreté mi participación. Llevaba la ventaja de ser un libro breve, de autora asiática y publicado durante su primera juventud. Lo incluí entre mi selección como una alternativa novedosa a la literatura consagrada de ese mismo origen. Por otra parte, aparecía en varios catálogos como buena recomendación.

II.

            Este libro sucinto y algo melancólico está constituido por tres relatos. Los dos primeros mantienen personajes y un hilo común, mientras que el último es un relato con el que se dio a conocer la autora y, al parecer, fuera premiado en un concurso. Todos ellos están atravesados por una atmósfera típicamente japonesa: la tragedia que engalana cada una de las historias, personajes que se debaten entre la solidaridad, la nostalgia y las ganas de vivir, y la presencia de entes misteriosos, que abrevan en la rica tradición oral nipona, de mitos y leyendas.

III.

             Mikage Sakurai es una jovenzuela que vive con su abuela hasta que ésta muere. A partir de allí decide refugiarse en la cocina, su lugar favorito. Pero los recursos se van agotando y debe abandonar la morada que alquila. Al rescate viene el joven Yuichi, un conocido de su abuela que le propone trasladarse para vivir junto a él y a su madre, Eriko. Solo que su madre no es su madre, sino su padre transexual, que regentea un bar nocturno. Ahí descubrirá la naturaleza del vínculo que la une a Yuichi, sobre todo a partir de la violenta muerte de Eriko.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

            En el relato ‘Moonlight shadow’ –inspirado en la letra de la canción homónima de Mike Oldfield, según la propia autora reconoce-, Yoshimoto desgrana la historia de Satsuki, otra joven (parecida a Mikage) quien en un accidente de tránsito ha perdido tanto a su novio, Hitoshi, como a la novia de su hermano menor, Shu. Satsuki y Shu vuelven a encontrarse tiempo después y evocan sendas figuras a través de una mujer capaz de relacionarse con los muertos.

V.

            De estilo ameno y fluido, el conjunto resulta fresco y juvenil, una bocanada de aire nuevo en medio de historias tanto o más trágicas. Adolece de cierta falta de desarrollo en sus personajes y no alcanza profundidad en temas relacionados con la pérdida y el dolor, pero se le disculpa por ser una primera obra bien lograda y cuyas repercusiones le han valido traducciones a lo ancho del mundo. Un libro ágil y llevadero, por más que siga hablando de huérfanos y soledades, tan habituales en la literatura japonesa.

domingo, 10 de octubre de 2021

Familia inconclusa. Lejos de Ghana, Taiye Selasi

Salamandra, 2014
 

I.

            Al aparecer, el título causó tal furor en el mundillo lector que parecía un tsunami que arrollaba todo a su paso. Yo mismo fui sacudido por tan auspiciosos comentarios que, proferidos en masa, llegaban allende el Atlántico, que inmediatamente fui en su busca. Mas, fiel a mi decisión de esperar que cedieran los primeros fragores, tardó casi siete años en tener su oportunidad. Ahora, el frío editorial que lo circunda resulta propicio para brindar una visión más objetiva.

II.

            La familia Sai está constituida por Kweko, un eminente cirujano ghanés formado en E.E.U.U., y su esposa Fola, una belleza nigeriana. Tienen cuatro hijos, dos de ellos gemelos, y viven acomodados en Boston, Massachusetts. Un pleito por mala praxis lo exonera del cargo que ocupa; en vez de notificar a su familia la mala nueva, decide abandonarlos y volver a comenzar en Ghana. Esta síntesis del núcleo narrativo se dispara a partir de la muerte de Kweko, a los cincuenta y siete años, de un ataque al corazón.

III.

            Selasi estructura la novela en tres partes. La primera, que comienza con la muerte de aquél, narra la historia familiar y presenta a los personajes, a la vez que construye sus perfiles psicológicos. En la segunda, desarrolla cómo cada miembro intentará reunirse con los demás con el fin de asistir al entierro del padre y esposo, a partir de la diáspora en donde cada cual se halla, dieciséis años después de aquella huida inicial. Por último, y en tierra africana, encara la reunión con motivos fúnebres y cómo se desatan las pasiones y se liberan viejos rencores acumulados, en pos de una catarsis que tiene mucho de redención.

IV.

            La originalidad de este libro estriba en que, a diferencia del típico planteo de otros autores afroamericanos, que exhiben las dificultades que acarrean el desarraigo de las antiguas tradiciones junto a las que supone la adaptación a una cultura totalmente nueva, Selasi brinda su punto de vista focalizado en los afropolitas, un término que ha acuñado para referirse a toda una generación de descendientes –radicados en centros urbanos- de aquellos africanos que tuvieron que migrar debido a las guerras. En esa mirada delinea la familia inconclusa: la artificialidad de una vida que se ha propuesto ocultar la incomunicación generacional y la carencia del sentido de hogar común, bajo la fachada del éxito profesional y la belleza exótica de sus miembros.

V.

            Por lo demás, una novela amena, coloquial, con riqueza de diálogos y sentires, que fluye hacia un final algo previsible -aunque no menos emotivo- guardando un mensaje: los que migramos aprendimos a querer; que sean los descendientes los que aprendan a quedarse. Propuesta de lectura más que interesante.

domingo, 3 de octubre de 2021

Civilización y cultura. La mano izquierda de la oscuridad, Ursula K. Le Guin

Minotauro, 2018
 

I.

             Coincidió mi lista anual de lectura con la propuesta de un taller literario a distancia, que se frustró porque la mayoría de inscriptos se fue bajando a medida que pasaban los días –y las páginas-. Es uno de los clásicos libros de ciencia – ficción, razón suficiente por la que decidí incluirlo al no participar in extenso del género. Venía precedido como lo más granado de la autora y acepté el reto de encarar su lectura.

II.

             Genly Ai es el Enviado -de un conglomerado de planetas con seres humanos, que recibe el nombre de Ecumen- al planeta Gueden, también conocido como Invierno debido a las bajísimas temperaturas que se registran en gran parte de su año y geografía. Tiene por propósito lograr que los habitantes locales se sumen a Ecumen para realizar intercambios mercantiles y tecnológicos, sin menoscabo de su independencia y estructura sociopolítica. Viaja solo y desarmado, porque la comunidad a la que pertenece no quiere ser considerada una invasora. Dos son los países que deberá visitar: Karhide –donde desciende su nave espacial-, gobernado por el rey Argaven, y Orgoreyn, a cargo de un grupo de comensales, una suerte de aristocracia opulenta.

III.                

            El primer obstáculo que el protagonista encuentra en su misión es despertar la sospecha de ser espía de otros mundos o –peor- del país vecino, con quien aún se mantienen disputas territoriales. Pero lo más difícil para él, un ser masculino, es hallarse en medio de una población hermafrodita, cuyo período mensual de acentuación sexual con fines reproductivos –el kémmer- puede hacer que sus ocasionales compañeros de ruta tiendan a volverse más femeninos. En su periplo no está solo: el Consejero del Rey de Karhide, Estraven, lo acompañará en gran parte de la aventura; primero, como funcionario real, luego como proscripto y traidor.

IV.

            La novela plantea varias miradas simultáneas. Genly Ai encarna al visitante en un entorno desconocido. En ese aspecto, es su visión la que describe la vida de la gente en Gueden: la visión propia de un ser sexuado en medio de una sociedad que gran parte del tiempo no lo es y en la cual los padres de hoy pueden convertirse en madres del mañana. Por otra parte, es el observador de las relaciones entre los habitantes y los países vecinos, sus comportamientos –entre los que destaca el shifgredor, una combinación entre orgullo personal y prestigio social- y sus mezquindades y fortalezas. Finalmente, resulta el destinatario del dolor: aquel que, al encontrarse solo e indefenso es inculpado como la causa de todos los males; transformándose en un chivo expiatorio propicio para traiciones y bajezas. En cambio, Estraven es el prototipo de humano local, dueño de una probidad absoluta, a quien afectan los mismos avatares sexuales que al resto de sus congéneres pero, convencido de la importancia de la Misión del Enviado, está atento a las asechanzas y peligros a los que éste, por inocencia o desconocimiento del medio, se encuentra sometido. No siempre podrá prever los acontecimientos, pero pondrá al servicio de la misión su integridad personal, y su vida.

V.

            De estilo coloquial y ameno, con descripciones acertadas y una construcción psicológica sin igual de los personajes, Le Guin elabora un texto que interpela acerca de cuánto influye la sexualidad –inherente a nos desde el nacimiento- en nuestra percepción del mundo que nos rodea; si existe realmente la posibilidad de apropiarnos de una sexualidad diferente y vivir acorde a ello en todo momento; si somos capaces de supeditar nuestros propios apetitos a objetivos que implican un bienestar comunitario -por más que dañen nuestros intereses inmediatos- y cuán preparados estamos para insertarnos en un mundo que no comprendemos.

Coda.

            Andando la lectura, empecé a darme cuenta por qué otros lectores abandonaban. A cada paso, aparecen reflexiones en las que, si se repara en ellas, entrecortan la fluidez de la historia. Pero algunas no son menores. Así, ¿cómo se puede vivir en un mundo en el que los profetas, encargados de dar respuestas, aprenden a no preguntar, convencidos de que no sirve de nada tener una respuesta cuando la pregunta está equivocada? Maravillas como la presente adornan las páginas. Un libro para leer varias veces, con enseñanzas y cuestionamientos ontológicos de primera magnitud, donde la ciencia – ficción es sólo el vehículo que Le Guin ha hallado para legarnos una serie de preguntas sobre nuestra civilización y cultura. Seguramente estará en el podio de los mejores libros abordados en este año.


domingo, 26 de septiembre de 2021

e-book 89. La desaparición. Casas vacías, Brenda Navarro

Kaja Negra, 2018

I.

            Rara combinación entre propuesta vernácula y recomendación foránea, me inclinó la brevedad del contenido. Más de un lector abandonó al poco; algunos por la crudeza de la narración, otros por indisposición empática. Lo cierto es que no me incomoda abordar ninguna trama, por más dura y realista que sea, si sus argumentos resultan convincentes. Como existían reparos y alguna que otra nota discordante, decidí hacer experiencia.

II.

            Daniel, un bonito niño de poco más de tres años, juega en la plaza junto a su prima Nagore –algo mayor-, bajo el control de su madre. Mientras ésta discute con su amante por teléfono móvil, el descuido es capitalizado por otra mujer, quien secuestra a Daniel y se lo lleva consigo. La madre biológica, desesperada al no hallarlo, deberá realizar la denuncia –y soportar la humillación de la solapada recriminación de la policía-, para volver a casa y contarle a su marido lo ocurrido. Lo que sigue, es una descripción doble de cómo se vive esa desaparición.

III.

             La breve novela está estructurada en tres partes, divididas en dos. En la primera, es la madre biológica quien narra la historia y lo que a ella y a su entorno familiar les suceden a partir de la ausencia de Daniel. En la segunda, es la madre sustituta la que ofrece al lector su acontecer, comenzando por la primera sorpresa: Daniel (ahora llamado Leonel) es autista. Para colmo, tanto su madre como su pareja coinciden en que el rapto ha sido una locura.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

            El mayor acierto de Navarro ha sido hallar las voces narrativas. Ambientada en la ciudad de México, la madre biológica es esposa de un catalán acomodado y, como tal, narra en un español correcto lo que han ido viviendo desde que formaron pareja. La madre adoptiva pertenece a la clase baja mexicana y sus descripciones están teñidas de modismos propios de clase, exhibiendo los problemas que se les plantean a las mujeres en la sociedad local. El inconveniente que percibo es que se intenta abordar demasiados temas complejos –el autismo, la violencia de género, el femicidio, el maltrato hacia el menor desprotegido, el desarraigo, el sentimiento de culpa, etc.-, con carácter más expositivo que profundo, quedando todo en una medianía que podría haber dado mucho más de sí.

V.

            De estilo directo y sin ambages, con escenas violentas y ciertos golpes de efecto hacia el final, la novela se debate entre la denuncia de género sobre el sometimiento al que se ven impelidas las mujeres de escasos recursos –aunque puedan alcanzar la independencia económica a través de su trabajo cotidiano-, la necesidad o repulsa acerca de la maternidad y el estado de abandono y desapego en que deben desarrollar sus vidas. En suma, un libro descarnado y doloroso, que no elude ciertas reflexiones sobre la vida de la mujer en Latinoamérica.
 

domingo, 19 de septiembre de 2021

Trilogía del fiscal Szacki. 1. El caso Telak, Zygmunt Miłoszewski

Alfaguara, 2015
 

I.

            Un título que me fuera sugerido entusiastamente apenas vio la luz por otra lectora, de origen polaco (¿sería la misma a quien el traductor agradece su colaboración?), y al que hice aguardar hasta el momento, al sentir la necesidad de intercalar una novela policial en el concierto de ensayos que me he propuesto encarar durante el año en curso. Investigando en la Red, tomé nota que éste es el primero de los trabajos que componen una trilogía con el mismo protagonista. Como, sin saberlo, ya tenía en mi haber el que continúa, esperaré con ansias la llegada del último.

II.

            En la Varsovia actual, el buen mozo y atildado fiscal Teodor Szacki, que promedia la treintena, reparte su trabajo entre casos sin una resolución firme y el abundante papeleo atrasado que debe elevar a su superior, una mujer a quien respeta pero sin incurrir en abuso de confianza. Casado con una jurista del Ayuntamiento y con una hija de siete años, transcurre su mañana de domingo de manera normal hasta que un llamado del comisario lo saca de su descanso: un nuevo crimen ha tenido lugar y debe hacerse presente.

III.

            La víctima es un hombre mayor, empresario, quien participaba en ese fin de semana de un taller de constelaciones familiares junto a otros tres integrantes y el terapeuta responsable del mismo. Al parecer, ninguno de ellos posee un móvil que justifique el asesinato, por lo que el fiscal, desorientado, supone en principio que alguien externo a la experiencia que se llevaba a cabo, pudo ingresar de forma nocturna y, en un intento de robo, causar el asesinato.

IV.

            El policial no solo está bien narrado sino que se vuelve adictivo, manteniendo la tensión a cada paso hasta un desenlace poco previsible pero contundente. El autor alterna con maestría el curso de la investigación de su personaje principal, con las disputas propias de su actividad –con policías, superiores, etc.- y con su vida familiar, a la que una atractiva y joven periodista de crímenes viene a sacudir con su llegada.

V.

            De estilo ameno y coloquial, con giros idiomáticos propios de la jerga del género, Miłoszewski construye una sólida novela negra, en la que se dan cita historias previas, viejos rencores, contactos con la mafia polaca y cierta dosis de erotismo que vuelven ágil al texto y despierta la curiosidad en los trabajos posteriores. En síntesis, una muy buena opción para los amantes del thriller y el suspense.

domingo, 12 de septiembre de 2021

Miradas de mujer. 9. La revolución de las flâneuses, Anna M. Iglesia

 

WunderKammer, 2019

I.

            Es uno de los libros más citados, junto al de Elkin, por la mayoría de autoras que han aparecido bajo esta etiqueta. Un libro más bien breve pero con un enfoque tan original como interesante: utilizar el análisis de obras de arte o la vida de artistas para historiar cómo ha ido cambiando el rol social de la mujer a medida que pudo apropiarse del espacio urbano.

II.

            A través de seis trabajos Iglesia desgrana la evolución del lugar ocupado por la mujer, desde mediados de siglo XIX hasta casi nuestros días. Comienza con la mujer ubicada en el centro del cuadro Jeune homme à sa fenêtre, de Gustave Caillebotte (1875), quien se encuentra cruzando de vereda, algo totalmente imposible para ese tiempo, donde la mujer respetable sólo podía estar del brazo con un hombre, so pena de ser tildada de prostituta, único rol permitido para una mujer sola en público.

III.

            Luego, toma el cuadro En el palco, de Mary Cassatt (1878), donde una mujer sola que observa el escenario es a su vez observada por un hombre, en clara denuncia de ser considerada un objeto sexualmente disponible. Así, cada uno de los capítulos desarrolla una reivindicación de los derechos de las mujeres, a saber: a ocupar las calles (en igualdad con los hombres), a mirar sin ser vistas (ser espectadoras activas), a no consumir ni ser consumidas, a existir solas, a una identidad propia (la autoría) y a caminar sin atenerse a códigos, como forma de insubordinación.

IV.

             Con jugosos comentarios sobre George Sand -y su atuendo de hombre, con el que accedía a lugares vedados a mujeres-, o sobre el derecho a la soledad –omnipresente en los cuadros de Edward Hopper-, la autora devela formas de dominación masculina y las luchas de las mujeres por emanciparse de ellas. Es llamativa su mirada sobre la aparición de centros comerciales,

‘El centro comercial no es en ningún caso una vía de escape ni un lugar de exilio, sino un destino perfectamente programado […]: es distracción, es ilusoria compensación y, sobre todo es alienación. […] El centro comercial se presentaba –y se presenta- como el espacio donde todo era posible –vestirse, comer, dedicarse al ocio-, como el espacio que ofrecía todo aquello que la mujer podía y debía desear. […] La mujer burguesa se recluía en ese nuevo recinto que la sociedad de consumo había creado para ella, […] del que, sin embargo, no era ajena la clase trabajadora, […] que se reflejaba en esas compradoras, convertidas en modelo a imitar. Ambas […] están atrapadas en una misma lógica: […] son dos piezas de un engranaje que no controlan.’

V.

            Merced a una pluma ágil y el profuso apoyo de citas tomadas de Barthes, Pardo Bazán, Virginia Woolf, Edith Wharton y muchos otros, Iglesia construye un magnífico ensayo sobre la necesidad de igualdad por la que las mujeres vienen abriéndose camino y claman desde mucho tiempo atrás. Un trabajo imperdible.