domingo, 22 de mayo de 2022

¿Qué hay en un nombre? Somos luces abismales, Carolina Sanín

Blatt & Ríos, 2020
 

I.

            Los comentarios sobre el libro ya eran auspiciosos cuando fueron auxiliados por una controversia sostenida por la autora, que le valió la expulsión de un centro de altos estudios donde enseñaba debido a su opinión sobre cuestiones de género. Por lo demás, fue su participación en un debate –en que compartió mesa con Alejandra Costamagna y otras celebridades- sobre Relaciones afectivas y modernidad -al que tuve la suerte de asistir-, durante la última Feria del Libro de Buenos Aires, la que me decidió a encarar su lectura.

 II.

            En este volumen se reúnen ocho trabajos, el último en forma de poemario, que cabalgan entre el relato y el ensayo. Así, los elementos disparadores pueden ser una perra, un potro, una expedición a una laguna en los Andes, el deceso de una amiga, objetos o hechos que sirven como mera excusa para entretejerlos con reflexiones acerca de la muerte, la búsqueda del lugar propio, el valor de una lengua común –igual y a la vez distinta de aquella que le dio origen-, por citar ejemplos.

III.

            ¿Qué hay en un nombre?, preguntaba el Bardo inglés. Justamente, indagar en los nombres pareciera ser el nervio conductor que enlaza esta original propuesta, como si a partir de allí pudiéramos asomarnos a las palabras adecuadas en el intento de describir una experiencia. Es por eso que una y otra vez la autora vuelve a preguntarse sobre ellas, no solo para adquirir precisión en el ejercicio literario sino también para alcanzar identidad y sentido.

IV.

            Con una prosa prodigiosa que orilla lo poético en ciertos pasajes, valiéndose de citas de autores como Whitman, Petrarca, Thoreau y profusas alusiones a distintos libros que componen la Biblia de Jerusalén, Sanín construye una serie de relatos – ensayos, con mucho de autobiográfico y personal. Un libro con cierta fluidez, que entusiasma por su novedad. Rescato el siguiente párrafo como ejemplo de su estilo literario,

‘Yo estaba tranquila, buscando semejanzas, sin saber que llevaba adentro la tristeza que ahora me empuja y me detiene. No es una tristeza provocada por haber tomado este camino, sino por sospechar que sólo se puede ir hacia adelante por un camino insuficiente, único, sin que uno sepa si es la vida o la orilla de la vida’.

Adenda

            Escribo esto movido por temas netamente personales. Cuando Carolina Sanín comentaba la muerte de su amiga, el hecho de no ser madre o que algunas de sus tías fueran monjas, no pude menos que sentirme identificado. Compartí esas realidades. Como siempre sostengo, muchos de nosotros –autores, lectores… ¡personas!- transitamos sin saberlo experiencias en paralelo. ¡Qué enriquecedor resulta, entonces, encontrarse con otros que pasaron por lo mismo! ¡Celebremos!

domingo, 15 de mayo de 2022

e-book 100. Visiones de la maternidad. La hija oscura, Elena Ferrante

Lumen, 2018

I.

            Actualmente, la maternidad es tema de debate. A la visión tradicional e idílica de la gestación y posterior crianza de los vástagos, hoy se ha acoplado una mirada mucho más difundida por la cual aquélla es un elemento no desdeñable en la postergación de la realización personal de quienes son madres; algunas de ellas, hasta se atreven asociarlo a una forma de esclavitud. No es menor que muchas mujeres fecundas decidan no ser madres o, en su defecto, llegar a serlo mucho más tardíamente que antaño. Algo de esto aborda la autora.

II.

            Leda es una mujer en la cuarentena, madre de dos hijas jóvenes, quien decide pasar unas vacaciones en la costa italiana para intentar escribir una ponencia. Sin embargo, a poco de llegar, se encuentra en la playa con una bulliciosa familia napolitana que acapara su atención; especialmente Nina, la atractiva joven madre de Elena, una pequeña que lleva consigo una muñeca como única compañía. Acompaña también la cuñada de Nina, en estado de preñez.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

III.

            El tema central de la novela comienza una tarde. Elena parece haber desaparecido con la consiguiente desesperación de su madre y el resto de su familia. Leda sale también en su busca y halla a la niña, con el agradecimiento de todos. Pero en un acto de arrebato irracional, Leda roba la muñeca y la oculta. Al poco, se entabla una conversación entre las mujeres, en la que Leda confiesa haber abandonado a sus hijas y su marido durante tres años, cuando eran niñas.

IV.

            Escrito en primera persona, Leda es a la vez narradora y personaje, pues la observación que hace de Nina y Elena, dispara en ella no solo el recuerdo del desapego por sus hijas –la madre antinatural que ha sido-, sino también los problemas de relación sufridos con su propia madre. ¿Cómo influyen en nuestros roles de padres las vivencias que hemos tenido como hijos? ¿Puede el amor entre una madre y su hija despertar nuestros celos y envidia más acérrimos? ¿Cómo sanar un vínculo filial después de un acto de desamor? Son algunas preguntas que surgen del texto.

V.

En un estilo directo y ameno, diálogos bien provocados, elaborados perfiles psicológicos de sus personajes y reflexiones interesantes, Ferrante construye un universo en donde se exponen visiones distintas sobre la maternidad y lo socialmente aceptado. Una interesante novela que interpela al lector y deja lugar para el debate. Existe realización cinematográfica de 2021, a cargo de Maggie Gyllenhaal.

domingo, 8 de mayo de 2022

Paseo por el Barrio de las Letras. La biblioteca de agua, Clara Obligado

Páginas de Espuma, 2019
 

II.

            Apenas lo vi, me pregunté qué podrían tener en común los elementos que componen su portada: un molinillo de café, una regadera, un zapato rojo, La Maja de Goya o El matrimonio Arnolfini, de Van Eyck, entre otros. Los dieciocho relatos que componen el volumen llevan como nervio conductor un único elemento: el agua. Ése que ha hecho de Madrid (“madre de las aguas”) y, particularmente, del Barrio de las Letras, el hábitat fecundo y emotivo de Clara Obligado.

III.

            Cada relato se abre con un título relacionado con el agua y donde las historias, a medida que el lector se adentra en la propuesta, se van entrelazando unas a otras. Lo que comienza en la buhardilla de una casa con una investigación sobre la figura de la hija bastarda de Lope de Vega, se continúa con un par de hermanas durante la Guerra Civil, pasando por una charla entre fantasmas o con parte de la biografía del portero del edificio y con una relación sexual en el Congreso mientras Tejero lo invade con sus esbirros, todo ello sin solución de continuidad.

IV.

            Así, Obligado teje relatos que tienen como epicentro el Madrid de varias épocas, yendo desde el actual hacia atrás en el tiempo. Por eso el conjunto bien podría leerse en ambas direcciones, sin menoscabo de su contenido, tan bien se hallan dispuestas las historias como sus conexiones externas. En ese orden, el libro resulta original, brindando una fluidez no habitual en un compilado de cuentos que pueden leerse independientemente –aunque perderían algo de su eficacia-.

V.

            Con una prosa amena, directa y muy coloquial, Obligado construye un grupo de narraciones que, al cabo, termina siendo una única historia, la de Madrid y su Barrio de las Letras. Para el deleite de los madrileños, que han de ver en él un fiel reflejo de su ciudad, no es óbice para que el profano pueda prodigarse buenos momentos con un libro inteligente y llamativo.

I.

            Fue una lectora allende los mares quien me entusiasmó con su reseña, tan frugal como certera; por ella adquirí el ejemplar. Pero no han sido gratas las circunstancias que rodean este libro. Estuve físicamente en su presentación en esta ciudad, en una librería del barrio de Palermo que contaba con un espacio cultural para no más de cincuenta personas… y éramos más de cien. Hacinados y casi sin movilidad, no fue lo que esperaba. Para colmo, la mitad de los asistentes eran amigos y conocidos de Obligado, a quienes destinó la mayor parte de los comentarios, sin tener en cuenta a los que concurrimos para escuchar algo acerca del libro, al que hizo meras alusiones de compromiso. Tal fue mi desazón que me fui sin siquiera ir por un autógrafo. Dejo estas líneas para el final, para no salpicar con él mi experiencia de lectura.

domingo, 1 de mayo de 2022

e-book 99. Alrededor del Bardo. Hamnet, Maggie O'Farrell

Libros del Asteroide, 2016
 

I.

            El título llegó hasta mi precedido por un sinnúmero de comentarios auspiciosos que, como es habitual, despertaron mis suspicacias y recelos. Al poco, empezó a sonar fuerte en mi entorno lector; fuentes de diverso origen querían hacer experiencia en breve, aunque nadie se decidía. Fue la solicitud de una amiga lectora quien lo propuso a su círculo áulico más íntimo, merced a la necesidad de encararlo con motivo del desarrollo de un taller a su cargo sobre Sir William.

II.

            La novela, ambientada en el Stratford del siglo XVI, narra la vida cotidiana de Agnes –verdadera protagonista- quien está casada con el hijo de un fabricante de guantes que, en la necesidad de expandir el negocio paterno, es enviado a Londres para hacer prosperar una actividad que decae. Tiene una hija mayor, y dos gemelos simbióticos; Hamnet es uno de ellos. La peste, que ronda la comarca, cobrará su vida a la edad de once años. Éste es el núcleo de partida.

III.

            La novela se divide en dos partes. En la primera, el lector asiste a la historia previa de la pareja: cómo vivían ambos, cómo llegaron a conocerse y formaron una familia. Agnes, con dones de curandera y algo de videncia, es bastante mayor que su marido, primogénito de una familia numerosa, sin grandes talentos para el comercio y quizás algo soñador, de quien ni siquiera sabremos su nombre. La segunda –de mayor densidad y carácter-, se ocupa del descubrimiento por parte de Agnes de la verdadera actividad de su cónyuge en Londres y, al ver el nombre de su difunto hijo en una promoción teatral, decide ir en busca de aquél.


La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

            Hay varios puntos fuertes a destacar. Primero, el estilo literario que eligió O’Farrell para describir escenas y sentires, rayano en lo lírico en varios pasajes. Luego, el arduo trabajo de ambientación geográfica tanto como de recreación de la vida cotidiana, desde donde ha decidido construir el perfil psicológico de los personajes, de manera que el lector arribe a la historia familiar de Shakespeare desde un enfoque doméstico. Finalmente, ante la ausencia del marido, sólo puede exhibir en detalle la perspectiva femenina de esa vida, que engloba la enfermedad, el dolor de la pérdida y el duelo consiguiente.

V.

            Con abundancia algo excesiva del recurso de analepsis –que entrecorta la fluidez de la lectura al inicio- y algunas escenas con golpes de efecto, la amena lectura se vuelve lentamente adictiva, con un final memorable que corona un magnífico trabajo literario. La traducción a cargo de Concha Cardeñoso está a la altura de la obra. En resumen, una muy buena novela que hará las delicias del gran público lector.

domingo, 24 de abril de 2022

Viñetas de la Irlanda rural. Cuentos completos, John McGahern

Adriana Hidalgo, 2009
 

I.

            Primero fue una recomendación de un librero amigo, quien al hacer su experiencia lectora me lo señaló ni bien apareció. Luego fue la reseña de una escritora que se expresaba en el mismo sentido. Finalmente, habiendo esperado más de una década, la llegada de una compilación de relatos de otro autor de origen irlandés, inclinó mi mirada hacia él y, a pesar de mi nula devoción por la narrativa breve, decidí encararlo.

II.

            Este volumen consta de un total de treinta relatos ambientados casi por completo en la Irlanda rural. Eximio observador de ese entorno y de sus habitantes, McGahern utiliza los arquetipos más variados para contraponer las aldeas a las ciudades, señalando los efectos de la emigración y el desarraigo en los jóvenes que buscan nuevas oportunidades; la enajenación que provoca el dinamismo urbano contra el estatismo y aburrimiento de la producción tradicional; las diferencias generacionales entre padres e hijos acerca de las perspectivas de futuro, entre otros tópicos.

III.

            Un profesor de agronomía enfermo del corazón que caza junto a un maestro de escuela, un ex - seminarista que descubre el sexo con una joven sin compromisos, un hijo que niega al padre lugar junto a él en la ciudad, una pareja que se jubila y se muda a una urbe, todo es válido para que el autor desarrolle conflictos entre los personajes a través de conversaciones a medias, encuentros nocturnos y al aire libre, escenas de violencia contenida y diálogos inconclusos.

IV.

          Lo más encomiable es que varios personajes –v. g., pescadores, campesinos, sacerdotes, policías, etc.- aparecen en distintos cuentos y en circunstancias diversas. Así, el maestro de escuela no sólo caza junto al agrónomo, sino también es el portador en la aldea de la noticia del deceso de un hijo a sus padres. De esta manera, McGahern construye una serie de historias que se entretejen con los mismos personajes, logrando conferir solidez al conjunto de relatos.

V.

            La mayoría del material se inicia in media res, es decir, la narración comienza con la historia ya empezada y el lector no solo asiste a una parte de la misma sino que debe completar lo que el autor no explicita. Con un estilo de frases cortas y directas, diálogos crudos y escasez de palabras, McGahern compone una serie de viñetas de la Irlanda rural, donde la abulia y la melancolía complementan historias opacas, a veces ambiguas y con algunos finales abiertos. En suma, algo distinto en el mundillo literario; una perla entre tanta hojarasca. Para no dejar pasar.

domingo, 17 de abril de 2022

e-book 98. Aquellos tiempos. Léxico familiar, Natalia Ginzburg

Lumen, 2016


 I.

            El título surgió de un encuentro entre lectores en el pasado noviembre y fue elegido por mayoría simple de voluntades como lectura para el mes de marzo. A poco de andar nos dimos cuenta que se hallaba agotado en papel y solo podríamos acudir a la versión digital para saciar nuestra inquietud colectiva. Citado como lo más granado de la autora, la limitación no fue óbice para que porfiáramos en compartirlo.

II.

            Cada grupo humano que se reúne de manera frecuente y cotidiana desarrolla una jerga, un vocabulario propio, con palabras y frases que, bastan que sean dichas en un entorno ajeno para que cada miembro las recuerde y se reconozca como parte de él. Así, grupos de toda clase –amigos, parejas, oficinistas- pueden evocar un pasado común, un sentido de pertenencia que les es propio al escucharlas, que resulta indiferente o trivial para el profano. Pero donde mejor se expresan es en el seno del núcleo familiar.

III.

            En base a esto, Ginzburg toma esa construcción social como elemento disparador, para recorrer junto a ella la historia de su familia, desde su infancia hasta la separación de caminos. La imponente figura paterna, tan autoritaria como condescendiente, es acompañada por una madre melancólica y despreocupada, unos hermanos que se reparten entre el estudio y las peleas y una hermana muy compinche de la madre. En todas las descripciones, la autora asume un rol testimonial: no centra el relato en sí misma, sino como testigo de lo que ocurre en derredor.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

            Pero no sólo nos narra las alternancias de la vida en familia sino que, además, describe el entorno social que los ha rodeado, de sesgo netamente antifascista –y los problemas acarreados por ello- y nos acerca las figuras literarias de aquel tiempo: su matrimonio con Leone Ginzburg –apresado y muerto en la cárcel-, su vínculo con Giulio Einaudi –con quien Leone y ella hicieran crecer una novel casa editora- y Cesare Pavese, delineado magníficamente en su faz literaria tanto como personal.

V.

            En suma, una pintura de época, que recorre la historia de Italia de los años ’20 a los ’50 del pasado siglo -con los avatares políticos del período-, mientras se asiste al abandono de la infancia y el ingreso a la adultez, todo narrado en el estilo informal y coloquial que brinda lo cotidiano. Una obra mayúscula, que todo buen lector disfrutará con deleite.

domingo, 10 de abril de 2022

El peso de la historia previa. Segundo matrimonio, Yasunari Kawabata

Emecé, 2021
 

I.

            Parafraseando a Terencio, nada de lo escrito por Kawabata me es ajeno. Fue una grata sorpresa que la casa editora que reúne sus títulos haya decidido encarar la primera traducción de esta obra breve desde el original japonés. Máxime, porque su nuevo lanzamiento viene a cubrir un vacío padecido por la misma que, en 1948, apareciera por entregas. Así, por la curiosidad que despierta la novedad y por su corta extensión, decidí incluirla rápidamente entre mis lecturas del año.

II.

            El narrador se casó con Tokiko cuando él contaba con treinta y cinco años de edad y ella veintiocho. Para él era su primer matrimonio, no así para su esposa, viuda del profesor Ikegami, maestro de aquél, de quien había engendrado dos hijos, Fusako y Kiyoshi. A la muerte del profesor, mucho mayor que la joven, Tokiko se niega a casarse con el hermano del difunto –como correspondería a la tradición- y abandona la casa familiar, dejando a los pequeños al cuidado de quien fuera su cuñado.

III.

            El elemento disparador de esta novela es la inminencia de la boda de Fusako, quien poco antes de desposarse desea aclarar algunos puntos oscuros en el matrimonio de sus progenitores, a partir del hallazgo de ciertos escritos que a modo de diario ha dejado su padre en los que señala un frustrado amor por una joven que lo abandonó, meses antes de haberse casado con su madre. Entonces, ¿se casó por despecho, o quiso perpetuar aquel amor fulgurante en la nueva esposa?

IV.

            Las sutilezas de Kawabata no se agotan en la necesidad de la joven casadera sino que el regreso a la historia de sus padres también repercute en el narrador, quien se cuestiona cómo habrá sido la relación de su esposa (¿una adúltera legal?) con su viejo profesor, lo que dispara no solo inquietudes morales sino también un abanico de sentires entre los cuales los celos no son menores. Por otra parte, ¿cómo influirá el abandono de la madre en la boda de su hija? A la vista, queda planteado un puñado de interrogantes que requieren sendas respuestas.

V.

            Con el estilo moroso y coloquial de su escritura, respetando tempos y cadencias, Kawabata entreteje una ficción donde la historia previa cobra importancia y peso propio, tanto en los hechos del presente como en los acontecimientos del futuro. Un libro que apenas supera la centena de páginas pero que deleita al lector y deja mucha materia sobre la cual reflexionar. Lectura más que recomendable.

domingo, 3 de abril de 2022

e-book 97. Enfermiza obsesión. Informe bajo llave, Marta Lynch

Sudamericana, 1983
 

I.

            Acerca del título que me ocupa no puedo decir menos que es una rareza. 1983, el año de su publicación, ha quedado en la historia nacional argentina como el año del regreso a la democracia, tras decenios de dictaduras militares -y un interregno peronista cuyo recuerdo hoy resulta molesto-. El libro aventura una circunstancia que, poco tiempo después, se hará carne en cada uno de los ciudadanos, prestos a preguntarnos ¿por qué no lo vimos? –o mejor, ¿por qué nos negamos a verlo?-. Es el primer escrito literario enmarcado en el terrorismo de Estado.

II.

            La autora comienza diciendo que se encontró festejando el fin de año de 1978 en Brasil y, entre otros, se hallaba el doctor Ackerman –su antiguo terapeuta- junto a una de sus pacientes, cuya mirada era tan brillante como desquiciada; su nombre era Adela. Más tarde, Lynch descubrió una serie de cartas que Adela debía escribir -para su terapia- y, picada en su curiosidad, le pidió a aquél que le brindara acceso; con ello conformó el material que nos ofrece.

III.

            Adela G., una joven y bonita escritora, debe narrarle a Ackerman los pormenores de su relación con Vargas, un hombre maduro, casado, quien fuera parte del gobierno de la dictadura militar. La historia comienza el viernes 7 de noviembre de 1977, cuando personal de Vargas le solicita a Adela G. que le envíe a él un ejemplar con dedicatoria. A partir de allí, se desencadena una historia tormentosa de encuentros y desencuentros entre ambos, que concluye con la desaparición de su protagonista el 7 de agosto de 1980.

La versión digital, gentileza de Biblioteca Secreta

IV.

            Lo llamativo del texto es que narra en forma de diario epistolar las alternativas en que un encuentro, por lo demás casual e intrascendente, deriva en una enfermiza obsesión de su protagonista, incapaz de deshacerse del lábil vínculo que se ha generado entre ellos, aún a sabiendas de los riesgos que implica estar en contacto con el ejercicio del poder omnímodo. Y más importante aún es que el libro apareciera mucho antes de que la ciudadanía tuviera libre acceso a los horrores perpetrados por el aparato estatal. Un anticipo de lo que habría de saberse un par de años después.

V.

            Muchos han querido ver en esta novela una autoficción basada en un supuesto amorío entre Lynch y el comandante de la armada, Emilio Massera, en aquellos años. La construcción del personaje, que va descendiendo a su propio infierno en una escalada sin límites, es lo más logrado. De estilo coloquial y ameno, este poco difundido thriller psicológico es un libro interesante y en gran medida testimonial.

domingo, 27 de marzo de 2022

Doble juego. Basada en hechos reales, Delphine de Vigan

Anagrama, 2016
 

I.

            Surgió como propuesta de un taller de lectura a la que decidí plegarme y encararla porque contaba con un ejemplar. Este título no había alcanzado las repercusiones de su novela anterior y la curiosidad, unida a una buena cuota de placer en su prosa, hizo el resto.

II.

            ¿Dónde comienza a desdibujarse la línea que separa realidad y fantasía en las letras? En el campo de la autoficción –tan extendido hoy-, ¿hasta dónde se puede tensar la cuerda y ofrecer un texto con elementos autobiográficos, que no se lea como una biografía? ¿Cómo condiciona al lector saber que lo que se le ofrece está basado en hechos reales –un cliché que, por cierto, ha hecho las delicias del negocio editorial-, aún a sabiendas de que TODO puede ser obra de una imaginación férrea? ¿Qué legitimidad le ofrecemos a un narrador no confiable? ¿En qué medida nos permitimos ser permeables a los finales abiertos a la interpretación personal? De eso trata esta novela.

III.

            La protagonista –Delphine, alter ego de la autora- padece un bloqueo literario y en medio de una reunión social conoce a L., una mujer seductora que se desempeña como ghost writer, un eufemismo sobre aquellos que escriben para terceros pero nunca aparece su firma. A medida que Delphine cae un pozo depresivo cada vez más profundo, L. tiene la ocasión de hacerse cargo de ella, de responder como si lo fuera y, en definitiva, de suplantarla. Con alusión directa en sus epígrafes a sendas obras de Stephen King –o inspirada en ellas-, De Vigan cuestiona el viejo doble juego de ser y no ser a la vez; la existencia o no de un doble.

IV.

            La novela interpela al lector sobre cuán importante resulta la Verdad en aquello que se le narra. ¿Somos ávidos de los detalles, o nos alcanza con su verosimilitud? La autora se burla en gran medida –y con mucha sorna- del pacto entre autor y lector; de aquello que dejamos correr por más que no nos convenza demasiado. Así, L., ¿encarna un personaje independiente, cuya existencia es real? ¿O es el otro yo de la propia autora –un espejo en el cual mirarse-? ¿O quizás represente al lector, quien parece demandar el uso de parte de su vida como material literario?

V.

            Estructurada en tres partes, De Vigan construye un thriller psicológico en el que habla de sí misma -en cuanto escritora-, del desdoblamiento necesario para componer una obra que contenga algo de su historia personal -pero más de creación intelectual- y de las expectativas que se generan en los lectores cuando se les aclara que parte de lo que leen es real –aunque no saben en qué medida-. Con la prosa ágil y directa que ya es su estilo, esta inquietante novela recorre el camino inverso a la afamada anterior, creando una ficción revestida de relato verídico. Una propuesta más que interesante.

domingo, 20 de marzo de 2022

Vida en el extranjero. El mar interior, Matías Capelli

Sigilo, 2021

I.

          Me dejé llevar por una propuesta y por una sensación. La primera obedecía a un grupo de lectores que compartiría este libro durante el pasado mes de febrero. Quien inclinó a su favor la adquisición y su lectura ha sido una reseña aparecida a principios de ese mes en un periódico local, donde se hablaba de Ámsterdam y de un cuadro sobre los hermanos De Witt. Tras la lectura de otra novela que se ambientaba allí y que, asimismo, trataba de una pintura, decidí darle curso.

II.

            Milton viaja de Buenos Aires a Ámsterdam porque Rut, su pareja, ha conseguido una beca en el conservatorio de allí. Él no tiene demasiadas opciones: debe aprender el idioma, su trabajo como periodista free lance está en declive –con cuestionamientos de todo tipo-, y aún le cuesta adaptarse a las leyes del lugar donde vive: un país en serio, donde las normas de convivencia se respetan a rajatabla, so pena de incurrir en delito –aunque sólo sea por no echar la basura debidamente-.

III.

            Esta novela que, imagino, recoge las experiencias del autor -que ha vivido en aquella ciudad durante cierto tiempo-, está narrada en primera persona y las peripecias de la vida cotidiana en un lugar que desconoce, del que es ajeno y al que se tiene que adaptar, son parte del contenido. El otro, son las andanzas del propio Milton tratando de minimizar los gastos y entablar relaciones con el entorno.

IV.

            Párrafo aparte merece el cuadro de Jan de Baen sobre los hermanos De Witt. Otrora campeones en la defensa del bienestar neerlandés, caen en desgracia merced a una guerra anglo francesa que les quita beneficios y el renombre; el propio pueblo –simpatizante de su oponente, la Casa de Orange- decide lincharlos y cometer horrores con sus cuerpos. No queda clara la alusión entre la pintura y la situación de Milton –quien narra los detalles de la historia-, si es que el vínculo existe, pero la obra de Baen resulta por demás tan macabra como elocuente.

V.

            Con una prosa bien llevada, Capelli describe con cierta agilidad los problemas que conlleva el radicarse en una tierra extraña, con otra idiosincrasia –respetuosa de las leyes y de los derechos ajenos, como no existe en esta tierra- y sin manejar el idioma, una falencia que debe ser subsanada en breve, so pena no solo de restringir las oportunidades laborales sino, además, de caer en la sospechas de todo vecino que ve en cualquier extranjero un foco de problemas. De estilo fluido y coloquial, la novela se lee fácilmente.

domingo, 13 de marzo de 2022

e-book 96. Marionetas. El mar, el mar, Iris Murdoch

Lumen, 2011
 

I.

            Fue al poco de comenzar a buscar en la Red títulos literarios reconocidos por otros lectores, que apareció éste entre lo más granado. Su búsqueda solo arrojó una terrible certeza: no había ejemplar disponible en derredor desde hacía tiempo. Apenas recibí como regalo mi primer soporte digital, fue la generosidad de un lector allende el Atlántico quien me envió por correo electrónico la versión de marras, la que permitió su lectura. Eternamente agradecido.

II.

            Esta extensa novela, a mitad de camino entre un diario y una autobiografía, narra las peripecias de Charles Arrowby, un reconocido actor inglés de teatro, amante de las obras de Shakespeare, quien habiendo alcanzado la sesentena decide retirarse de la actividad y del bullicio urbano para afincarse en una vieja casona de la costa británica, en un promontorio desde el que puede zambullirse en el mar y practicar la natación.

III.

            Habiéndose propuesto una vejez en calma, alejada de las pasiones amorosas que supo desatar en varias compañeras a lo largo de su trayectoria artística, son algunas de ellas, sin embargo, las que tienden a visitarlo y privarlo de la paz anhelada. También desfilan, empero, aquellos viejos camaradas a quienes Charles aún tiene en baja estima, y su primo James –un militar-, con quien nunca mantuvo buena relación. Así, la casualidad le allega el reencuentro con su más viejo y prístino amor de juventud, ahora casada y envejecida, con quien se propone revivir lo que el tiempo les ha negado.

La versión digital, gentileza de Yossi Barzilai

IV.

            Siempre escrito en primera persona, el lector asiste a una suerte de confesión de un viejo solterón y egoísta, que supo manipular la vida de los colegas a piacere, sin eludir golpes arteros y traiciones varias, para gozar de los encantos femeninos en base a su poder de seducción y talento actoral. Ha sido un hábil titiritero en la vida de los demás, a quienes ha hecho mover a su antojo cual marionetas. Pero la reaparición de aquél primer amor no consumado -con una realidad conyugal que el propio Charles estima infeliz-, despierta sus últimos ardores, convirtiéndolo a él mismo en una marioneta.

V.

            De estilo coloquial, Murdoch utiliza el flujo de conciencia como recurso narrativo y ofrece una memorable construcción psicológica de cada uno de los personajes que se dan cita en la trama. Abunda en interesantes reflexiones acerca de los vínculos afectivos y cómo todo puede interpretarse según los ojos –y sentires- de quienes se hallan involucrados emocionalmente. Una obra para no dejar pasar.

domingo, 6 de marzo de 2022

Una frágil burbuja. Los pasajeros del jardín, Silvina Bullrich

RBA, 1995

I.

            Siguiendo la estela que dejara la lectura de Beatriz Guido, paso ahora al rescate de otra autora local, quien fuera muy reconocida en el ámbito literario en los años ’50 y ’60 del siglo pasado. Dueña de una profusa carrera en la narrativa de ficción, ha caído casi en el olvido en la actualidad. De hecho, resulta llamativo que, salvo propuesta esporádica de alguna novel casa editora, no tenga la presencia que supo conocer otrora, cuando sus títulos eran visita obligada para los amantes de los afamados best sellers.

II.

            Esta novela, de neto corte autobiográfico al decir de Bullrich, aparecida en 1971 –y que cuenta con una versión cinematográfica-, tiene por protagonista a una narradora en primera persona quien describe con lujo de detalles -en una prosa preciosista e íntima- su relación con Franckie, otro argentino al que conoció en un viaje a París, trece años mayor que ella, viviendo una sublime historia de amor en un pueblo del interior de la provincia de Buenos Aires.

III.

            Ubicados en las afueras de la localidad, sobreviven merced a los ingresos que proporciona un invernadero en los que su pareja cultiva plantas de diversos orígenes. Así, la protagonista –escritora de profesión, alter ego de Bullrich- evoca los años felices compartidos, incluido el abrupto desenlace de ese idilio sin par, debido a la enfermedad y posterior deceso de aquél. Aislados de familiares y amigos, con la sola compañía del personal del vivero y ocasionales encuentros con las gentes del lugar, la pareja ha vivido ajena a todo; una suerte de burbuja donde no necesitaban más que a sí mismos.

IV.

            La novela abunda en símbolos. En general, tiende a parecer un cuento de hadas, donde la presencia del vidrio, la escarcha y el color azul –elementos propios del relato feérico- aportan una atmósfera de fragilidad y de irrealidad. Ambos personajes viven fuera del tiempo –no existe cita temporal- y sus recuerdos se centran en la plenitud del amor, la amistad, la convivencia sin desencuentros; un unísono que aplana matices y diferencias.

V.

            Rescato el estilo escogido por Bullrich para darnos a conocer un amor fuera de serie. Se ha tomado las molestias de utilizar palabras adecuadas para cada ocasión, de manera de describir en forma precisa sentires y miedos. En ese aspecto, el texto se enriquece con el vocabulario de nuestra vasta lengua y su lectura resulta tan fluida como emotiva. Un buen libro, para tener en cuenta. Destinado a lectores sensibles.

domingo, 27 de febrero de 2022

Incandescencia revolucionaria. Moscú feliz, Andréi Platónov

Tusquets, 2021

I.

            Estuve poco atento cuando apareció. Habiendo destinado la mitad de mis lecturas de 2017 a autores rusos, lo dejé pasar sin más; tan sólo leí una mínima reseña en un periódico local. Sin embargo, amigos libreros empezaron a sugerírmelo y, cuando quise hacerme de él, ya había prácticamente volado de las grandes cadenas; ni decir de las librerías más conspicuas. Por azar, a alguien le quedaba un ejemplar. Ir a buscarlo y leerlo fue un todo y único movimiento.

II.

            La breve novela comienza con un prólogo tan escueto como interesante –a cargo de Juan Forn- sobre quién fue su autor y el motivo de no haber sido publicado en la U.R.S.S. durante su vida. Además, despeja cualquier malentendido: Moscú Chestova es el nombre de su protagonista, una joven soñadora quien, por amor a la libertad, decide convertirse en paracaidista, a poco del triunfo de la Revolución de Octubre. En su afán de unirse en cuerpo y alma a sus semejantes, desestima cualquier propuesta amorosa, que solo la aferraría a una vida destinada al hogar y la familia. Prefiere, en cambio, vivir a su aire, sin ataduras, junto al pueblo y sus necesidades.

III.

            Así, Moscú encarna el espíritu de igualdad que insufla el alma de la juventud rusa, al compás de los nuevos vientos que soplan desde el Kremlin. Dueña de una incandescencia revolucionaria, se hace presente en diversas actividades allí donde se la requiera. Un ingeniero y un médico jóvenes se enamoran de ella, pero ambos son incapaces de secundarla en su propósito, atareados con sus investigaciones profesionales.

IV.

            Todo el libro es una farsa sobre la supuesta renovación que los soviets de Stalin serían capaces de poner en marcha, trayendo bienestar al pueblo. Con el auge de la electricidad y la tecnología, llegaría el tan ansiado socialismo igualitario que pregonaban los representantes del Partido, ahora en el poder. Pero Platónov describe ese prístino anhelo con una sorna magistral, mezclando realismo cotidiano y elucubraciones propias de la ciencia – ficción, de manera que el resultado se debate entre el delirio científico y la fantasía mística.

V.

       De estilo coloquial y fluido, el gran acierto del libro es que, aún con argumentos descabellados y más de una escena desopilante, toda la historia no solo parece normal, sino verosímil. Cambio de identidad, tarjetas de racionamiento y toda la parafernalia soviética al desnudo, concluyen una obra por demás curiosa y original. Auspicia buenos momentos de lectura.

 

domingo, 20 de febrero de 2022

Cadena de historias. El festín del amor, Charles Baxter

 

RBA, 2007

I.

            Varias fueron las razones por las que he vuelto a las letras de Baxter en tan corto tiempo. Para empezar, fue una reseña allende el Atlántico la que me hizo apuntarlo y buscarlo en su momento. Después, el haberse reeditado –y leído- la novela anterior. Finalmente, la propuesta de un grupo de lectores en el que participo que lo eligió como lectura para el mes de enero ppdo.

II.

             Bradley W. Smith se sienta en un parque junto al autor -que padece insomnio- una madrugada en Michigan. Y le cuenta parte de su historia: su separación de Kathryn. Además, le propone escribir una serie de historias de amor que Bradley llama El festín del amor, título no sólo del libro que adopta Baxter, sino de una pintura que él mismo ha realizado y está colgada en la cafetería de su propiedad. A partir de allí, el autor parece haber seguido el hilo y, después de entrevistas varias, obtener un buen puñado de historias que reflejar.

III.

            Si bien el texto focaliza en Bradley, junto a él aparece el deslumbramiento de Kathryn por otra jugadora de volleyball –razón de su separación-; la necesidad de tener una mascota –y el costo familiar implicado-; el matrimonio con Diana –y la relación sexualmente gozosa de ella con David, un hombre casado-; el vínculo con sus vecinos Harry y Esther Ginzberg, ambos al borde de los sesenta –con un hijo que da problemas- y la verdadera historia de amor entre Chloé y Oscar, sus empleados, con la que concluye este trabajo.

IV.

            Lo que destaco de esta novela es cómo Baxter ha sabido encadenar historia tras historia, alternando una y otra, en la que él sólo cumple el rol de espectador, de cronista. Como si pudiera conseguir una confesión religiosa de cada personaje y dispusiera para el lector los condimentos necesarios para que reflexionara ante encuentros y desencuentros, lo efímero y lo trascendente, todo ello inmerso en lo cotidiano, lo que nos puede pasar a cada uno de nosotros cada día, todos los días.

V.

            Fluido y coloquial, extremadamente ameno, con un puñado de personajes secundarios que aportan otras perspectivas, el texto se lee y disfruta como una compilación de historias en las que el amor es el nervio central; crece y decrece continuamente en el interior de sus protagonistas como lo hace en la vida real. En ese aspecto, Baxter logra componer un resumen de aquello que nos suele ocurrir en el plano afectivo y amoroso. No es una gran novela, pero deleita al buen lector.

domingo, 13 de febrero de 2022

Grandes novelas argentinas. e-book 95. 2. Fin de fiesta, Beatriz Guido

 

Losada, 2008

I.

            Corría 1973 cuando –a sabiendas de su afán lector- a mi madre le acercaron una serie de títulos de autoras locales. Las aceptó; un poco por no negarse y otro poco por curiosidad. Indagué su opinión, al ver este libro en sus manos: al igual que el tango, arena que la vida se llevó fue su respuesta. Casi medio siglo después, hago homenaje a su lectura.

II.

            Adolfo Peña Braceras es un púber que espía a sus primas en el momento en que, desnudas, se bañan en el río. No le atrae Julieta; solo espera que Mariana venza su pudor y le permita conocer su cuerpo. Cuando esto ocurre, se desata entre ambos una historia de amor que sobrevivirá al férreo dominio que su abuelo, Braceras, ejerce sobre cada miembro de su familia. Huérfanos tanto él como su hermano y sus primas –las hijas de Braceras y sus maridos han muerto en un accidente naviero-, se encuentran a merced de las normas impuestas para todos dentro de una estancia, mansión que será vivienda habitual de los jóvenes, alejada de los avatares en los que el caudillo, intendente de Avellaneda, es dueño de la vida de sus gentes.

III.

            Ambientada en los años ’30 del siglo pasado en un suburbio industrial próximo a Buenos Aires, donde campean el juego clandestino, la prostitución y la violencia, el lector no solo asiste a una novela de iniciación –tanto sexual como política-, sino que a la vez Guido desnuda con crudeza los subterfugios de los que se vale el poder local –y el partido en el gobierno- para sostenerse en su ejercicio. En ese aspecto, la obra se vuelve un friso de una época atravesada por escándalos políticos, corrupción generalizada y fraude electoral sistemático, que acaba con el surgimiento del peronismo. Adolfo encarna al adolescente que, deslumbrado en principio por la acción de Guastavino -el matón de su abuelo-, se aparta de esas prácticas tras el asesinato de éste.

La versión digital, gentileza de Biblioteca Secreta

IV.

            Por otra parte, la autora no elude la mirada social, donde la participación masculina es dominante, relegando a las mujeres a ser poco menos que un elemento decorativo -al servicio de la vida doméstica y la procreación-, ni tampoco la vida disipada de la que pueden gozar los estratos con mayores recursos –cuyos turbios orígenes se sospechan-.

V.

            De estilo coloquial y fluido, con la alternancia de una voz en tercera persona que relata –y completa- lo que ocurre en el entorno, mientras que la primera persona nos allega sus emociones, Guido compone un texto que, además, orilla temas no menores como la homosexualidad y el incesto. Una novela aparecida en 1958, que merece ser rescatada del olvido.