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miércoles, 21 de agosto de 2019

Trilogía Hermanas. e-book 47. 1. Las hermanas Grimes, Richard Yates


Alfaguara, 2009

               Al poseer varios títulos que aludían al vínculo de marras esperando su ocasión, se me ocurrió la idea de congregarlos bajo una única etiqueta, de manera de exponer diversas miradas sobre él. Factores que se conjugaron para ello han sido el entusiasmo de libreros sobre los libros incluidos, reseñas de otros buenos lectores y el acceso a los mismos en soporte electrónico.

I.

            La rotundez de la apertura –‘Ninguna de las hermanas Grimes estaba destinada a ser feliz’- no sólo pone sobre aviso al lector sobre su contenido –y su final-, sino que establece el enfoque que el autor habrá de darle al texto en ciernes. Si bien no se reduce a un folleto explicativo de aquélla, lo cierto es que la novela evoluciona intentando justificar la afirmación inicial.

II.

            La historia se estructura a través de una mujer, Pookie, y sus dos hijas, a partir del divorcio. Sarah –cuatro años mayor- y Emily, serán las protagonistas. Poniendo el acento narrativo en ésta, Yates organiza este triángulo, donde una madre superficial y soñadora contrasta con una hija mayor, bonita y con donaire, y una menor sin tanto atractivo pero sagaz e inteligente. Así, la progenitora nunca alcanza el encanto que supone ser feliz; Sarah encarna a la mujer tradicional, esposa y madre –resignada a un matrimonio abúlico y rural-, y Emily al extendido modelo de mujer moderna urbana, con muchos hombres en su vida pero sola al final.
La versión digital, enorme gentileza de Epublibre para un libro inhallable

III.

             Ambientada en los alrededores de Nueva York, la novela atraviesa las décadas de los años ’30 a los ’70 del siglo pasado, con las secuelas del baby boom de la posguerra, la incipiente lucha por la emancipación femenina y elementos de la intelectualidad neoyorquina. Con unos personajes perfectamente logrados en su desarrollo psicológico, Yates da cuenta del abandono del sueño americano, los estragos que causa el exceso de alcohol, la violencia de género asumida en familia y las escasas oportunidades que la vida nos ofrece para ser realmente felices.

IV.

         Con una prosa fluida y coloquial, donde los diálogos y circunstancias disparan reflexiones profundas sobre la fugacidad de los buenos momentos y cómo los sueños e ilusiones juveniles se van deshilachando con el lento transcurrir de la vida, dejando un resabio amargo, Yates nos brinda una visión algo pesimista y melancólica de nuestra real capacidad de hallar la felicidad. Curioso es el título original –The Easter Parade o El desfile de Pascua- que resulta la única escena donde parece haberse alcanzado efímeramente. Leed a Yates; otro libro suyo, de visita obligada para buenos lectores.

viernes, 23 de marzo de 2018

e-book 27. El final de la hipocresía. Vía Revolucionaria, Richard Yates


Alfaguara, 2008

I.

            Ante la aparición de una nueva edición de uno de los títulos del autor, recordé que el de marras me había sido recomendado hace algunos años por una buena lectora. Esto, unido a un motivo banal extraliterario, dispuso el momento de ser leído.

II.

            April y Frank Wheeler son una pareja, llegando a la treintena, que pertenecen a la próspera clase media estadounidense de mediados de los ’50 del siglo pasado. Llevan una vida relativamente acomodada junto a sus dos hijas pequeñas en los suburbios de Connecticut. Frank trabaja –sin mayores compromisos- en la misma corporación para la que su propio padre trabajó durante su vida activa. April, algo aburrida con su rol de madre y de ama de casa, ha puesto su energía en desempeñar el rol protagónico en una obra de un grupo vocacional de teatro y recuperar así parte de su carrera. El fracaso de la obra desnuda serios problemas conyugales entre ambos.

III.

             Para sobrellevar las dificultades de la relación, April intenta convencer a Frank de abandonar el lugar e irse a París donde, debido al Plan Marshall y la reconstrucción de Europa, cree tener buenas oportunidades de trabajo, mientras que Frank no sólo podría ayudar con los niños sino descubrir a qué actividad destinar su talento. Cuando casi lo logra, la confirmación de su nuevo embarazo echa por tierra la propuesta. Para peor, coincide con la valoración de que es objeto Frank por parte de sus superiores, quienes ven potencial en su carrera de oficinista.

La versión digital, gentileza de Epublibre

IV.

            El planteo de Yates refleja el sentir de dos jóvenes que han sido padres casi sin quererlo y se sienten asfixiados por los compromisos de índole social –el rol de padres, las reuniones con la familia, los amigos y vecinos-, a los que tienen que poner su mejor cara, por más que en lo profundo ninguno de los dos se sientan satisfechos con sus vidas. Ambos personajes viven en una suerte de hipocresía socialmente aceptada, mientras se cuestionan sobre el sentido de una vida mediocre, sin esperanzas de cambio a futuro.

V.

            Con una prosa directa, algunas escenas memorables y un final no por previsible menos dramático, Yates pone de manifiesto hacia dónde puede conducir esa aparente armonía conyugal –por otro lado, todo un retrato de clase de época-, basada en falsedades y lugares comunes. Un libro más que interesante, que fluye pero deja sedimentos que recoger. Hay film de Sam Mendes, con Leo Di Caprio y Kate Winslet basado en esta novela.

Testimonio del motivo banal

jueves, 26 de mayo de 2016

Desencanto americano. Cold Spring Harbor, Richard Yates


RBA, 2009

          Llegué a él por casualidad. Pocos días antes de encontrarlo, habíamos sostenido con Offuscatio un intercambio acerca del mismo y de Yates. Tenía que retirar otro título en un barrio algo lejano y el vendedor se disculpó porque no sabía qué había pasado… pero no lo hallaba por ningún lugar. Convinimos en que me lo alcanzara a mi domicilio cuando apareciera -lo que ocurrió al día siguiente-. Me estaba yendo con las manos vacías rumbo a la parada de bus y, al pasar por una librería de usados que estaba en mi trayectoria, tuvo la bondad de mostrarse.

            Evan Shepard es un apuesto jovenzuelo gamberro, con delitos de poca monta en su haber y actitudes de matón con los débiles, hasta que esa vida ociosa y sin objetivos se transforma al descubrir su pasión por los automóviles. Con su padre Charles, un capitán del ejército retirado del servicio, y su madre Grace, una mujer enferma de los nervios, la familia decide volver al hogar familiar en Long Island y se establece en las cercanías de Cold Spring Harbor.

            Ambientada en ese paraje hacia 1935, el autor desarrolla con sutileza una trama que tiene a Evan por protagonista. Sus tempranos días con Mary Donovan, el embarazo y nacimiento de su hijo y su divorcio posterior, parecen haber quedado bastante atrás cuando un desperfecto mecánico en viaje a una cita de Charles en una clínica oftalmológica les presenta a Gloria Drake y sus hijos, siendo Rachel la mayor, de quien Evan queda prendado e intenta rehacer su vida junto a ella.

       Yates nos muestra una familia de clase media muy lejos del tan promocionado american way of life, con una serie de fracasos a cuestas. Un padre que nunca pudo hacer carrera en la milicia porque no destacaba; una esposa cansada de cambiar de destino y de vivir encerrada en barrios de oficiales y un hijo tarambana, voluble y superficial componen un triángulo al que se asocian una mujer separada, de la que no se sabe cómo obtiene ingresos –y que intenta sustituir a Grace en su rol de pareja de Charles-, un pequeño que estudia en un instituto secundario privado –ausente la mayoría del año- y una teen ager a la que el matrimonio le otorga una vía de escape del medio que la rodea -a la vez que una licencia para tener sexo legalmente-.

         Lo verdaderamente destacable de la novela es la sensación de frustración que sobrevuela sus páginas. Cada personaje no vive como quiere sino como puede –en plena contradicción con el exitismo norteamericano de posguerra-. Todos los intentos por cambiar y tomar el timón de sus propias vidas acaban en la nada. Es ese desencanto, la imposibilidad de modificar el camino elegido tras una serie de malas decisiones, lo que captura Yates en esta obra. Es que el éxito no es para todos.

            En lenguaje coloquial y ameno, el texto resulta fluido y se lee rápidamente, dejando cierto sabor amargo hacia el final, donde pequeñas revelaciones provocan un golpe de efecto. Un libro para acercarse al universo del autor.