I.
Fueron tantas las voces
coincidentes en sugerir esta lectura que ni bien pude accedí a la versión
digital –el ejemplar en papel no había arribado aún-. Una vez concluida, la comenté
con una amiga lectora que ya la había leído y, ante mi asombro, expresó que la
realidad que exhibe la novela es más frecuente de lo que imaginaba; sobre todo entre
parejas que van de los treinta a cuarenta y cinco años, en las clases sociales
con mayores recursos.
II.
Paul y Myriam Massé son padres de dos
criaturas de pocos años. Tras ambos partos, Myriam ha relegado su profesión de
abogada en aras de hacerse cargo de los niños y las tareas que conllevan. Pero un
viejo colega le propone recuperar aquella, uniéndola a su bufete. Es una ocasión
única que la pareja evalúa tanto en el plano económico como de realización
personal. Al fin y al cabo, con el incremento de ingresos podrán costear una
persona de confianza que se haga cargo de la atención de los niños. Para ello,
contratan a Louise, una mujer experimentada.
III.
A medida que corren los días,
Louise se convierte en el verdadero eje de la casa. No solo se presenta
diariamente de manera atildada y pulcra, sino que además colabora con tareas
que no le competen, volviéndoles más fácil la vida a los Massé, que ahora
pueden no solo invitar a amigos a su casa sino también llevar a Louise junto a
ellos, de vacaciones a una isla griega. Pero, las rarezas de Louise no son
interpretadas debidamente y las alarmas que debieran haberse disparado se han
desestimado. La tragedia queda, entonces, a la vuelta de la esquina.
IV.
Una tragedia que no sorprende, pues Slimani la
describe en el párrafo inicial, quitándole suspenso a este thriller con ribetes
psicológicos. Pero no por ello el conjunto pierde fuerza narrativa; por el
contrario, la fluidez y linealidad del texto, con descripciones y escenas que
logran una naturalidad única –el mayor
de los aciertos literarios-, remata con un broche final.
V.
La breve novela aporta una mirada
actual sobre parejas de jóvenes profesionales que, tras agrandar la familia, se
ven obligadas a hacer frente a nuevas necesidades. Por comenzar, está la asimetría de las tareas domésticas y la
crianza, que recaen más sobre la mujer que en el hombre. Luego, está la
comodidad que ofrece tener cierto servicio, que anestesia cualquier llamada de
atención. Si se añaden las diferencias de clase, la culpa por el abandono, la
soledad que se vive en las urbes, la inmigración y otros tópicos, estos
elementos conjugados a la trama hacen de ésta una obra más que recomendable.
Para no dejar pasar.

