Impedimenta, 2013
I.
Resulta difícil encontrar a un autor
japonés que se haga cargo del universo femenino en la sociedad tradicional
nipona de mediados de siglo pasado y exprese, en catorce relatos narrados en
primera persona, el sentir de muchas de las mujeres de su tiempo, que se debatían
entre aceptar los mandatos familiares de sumisión al hombre y su destino a los
hijos y la casa, y las reales aspiraciones de emancipación y realización individuales.
Dazai lo logró en este libro.
II.
Las protagonistas de estos
relatos son mujeres. Algunas nos participan de sus pensamientos, ilusiones,
fantasías. Otras, nos confiesan sus fallas y temores. Todas se permiten
expresar sus sentimientos –algo no bien visto en la sociedad de aquellos
tiempos-, dando muestras de la necesidad de disfrutar de la vida, más allá de
desencantos y fracasos personales. En este aspecto, Dazai construye una
colección de escenas en las que la intimidad femenina japonesa se manifiesta en
toda su dimensión social.
III.
Con una prosa exquisita, sensible y
por momentos lírica, Dazai cuestiona la dominación masculina contraponiendo mujeres
jóvenes, dotadas de una mirada crítica acerca del mundo en torno a ellas, que
se avienen a jugar los roles que la vida les ofrece, a veces con alegría mas siempre
con abnegación, sin renunciar a estar mejor o alcanzar otros objetivos, muchos
de ellos vedados a su género. Los pocos hombres que aparecen en sus páginas
nunca quedan muy bien parados; más bien todo lo contrario –y varios de ellos
son escritores o artistas-.
IV.
Un libro distinto, que no solo está
destinado al público femenino en general sino también a los hombres que puedan
permitirse evaluar en qué medida con nuestras decisiones, comodidades y
egoísmos condicionamos las respuestas del género opuesto. Una propuesta más que
interesante.
