miércoles, 14 de noviembre de 2018

Fábula sobre la dominación. Sumisión, Michel Houellebecq


Anagrama, 2015

I.

            Dejé correr el tiempo para que se consumieran los fuegos de artificio que acompañaron la aparición de la obra, junto al mediatismo del propio autor, que aprovechó el atentado contra Charlie Hebdo para cortar su promoción –una manera original de promoverla sin tener que hacerlo-. Ya sin fragores decidí volver a las polémicas letras de Houellebecq y explicar(me) la razón de tanto ruido.

II.

            La historia es simple. François es un catedrático de la Sorbona, especialista en Joris-Karl Huysmans -aquel libertino que terminó convirtiéndose al catolicismo-; es soltero, promedia la cuarentena y mantiene cierta relación amorosa con Myriam, una ex – alumna de origen judío con la mitad de su edad. Es el año 2022 y Francia se ve convulsionada con las elecciones presidenciales, donde el Frente Nacional de Marine LePen –de extrema derecha- dirime los votos con la Hermandad Musulmana, cuyo líder carismático, Mohammed Ben Abbes, es aliado de los socialistas. El acceso al poder de éste último plantea cambios en la vida de los franceses, a poco de asumir, y de François en particular, quien es despedido de su trabajo –mediante una jubilación anticipada, con el ciento por ciento de su salario-, por no haberse convertido al Islam.

III.

            Esta fábula o ficción política es poliédrica y, por ello, puede leerse en diversos planos. Si nos atenemos a lo narrativo, es la vida de un hombre de mediana edad que se queda sin mujer, sin trabajo y sin pertenencia social, sometido a la disyuntiva de convertirse al islamismo y así recobrar parte del entorno que solía frecuentar. Por otra parte, esa acción se vería favorecida por una de las novedades sociales: la poligamia.

IV.

            En otro plano, el ascenso del Islam al poder apareja cambios importantes para las mujeres: dejan de usar faldas y vestidos, sólo pantalones –en aras del recato-; abandonan sus puestos de trabajo y estudios, circunscribiéndose a la esfera doméstica y familiar. Además, el trasfondo sociopolítico deja entrever que la supuesta dominación musulmana –basada en una especulación demográfica- solo se circunscribe al aspecto educativo; eso sí, en ello son irreductibles. Por supuesto, todas las transformaciones sociales se acompañan de una suculenta inyección de dinero proveniente de Arabia.

V.

            Por una vez, el autor no solo no se identifica con su personaje principal sino que varias veces lo critica. François encarna a un intelectual cínico, machista y sibarita, cuyo derrotero se superpone con el de Huysmans; el islamismo ha alejado su único amor, que se ha ido a Israel como casi todos los franceses de origen judío, y se pregunta sobre la conveniencia o no de apostatar de sus principios –políticos y religiosos- dados los beneficios que apareja esa decisión.

VI.

            Con la misma prosa fluida y exquisita de siempre, claridad a la hora de exponer los sucesos y con escenas que no carecen de humor y guiños al lector, Houellebecq nos cuestiona sobre la obsolescencia de los partidos políticos que se alternan en el poder, el rol de la educación y las cuestiones de género en Occidente. Yendo más profundamente, dispara la pregunta sobre si esa sumisión a un probable y atávico poder musulmán no sería una manera encubierta de asumir nuestros más rancios principios conservadores. Un muy buen libro, de lectura valiosa.

viernes, 9 de noviembre de 2018

Anécdotas rurales. Tres hermanos, Esther Cross


Tusquets, 2016

I.

            Llegué a él a través de un suelto –primero- sobre su contenido y luego, algo más tarde, por una reseña aparecida en un matutino local. A este hijo de la urbe, narraciones ambientadas en el campo le resuenan como algo atávico, propio de otras épocas. Mas esta serie de relatos que intentan hilvanar una suerte de ‘novela no escrita’ in stricto sensu, lejos está de ser costumbrista o de ámbito puramente local.

II.

            El título hace alusión a los principales protagonistas, en la voz de una narradora, hermana de edad en medio de dos varones. Todo lo que ocurre tiene que ver con una explotación agrícola-ganadera, propiedad del padre de los chicos. Su madre y ellos, establecidos en la ciudad, acuden a la finca durante las vacaciones escolares de verano. Ella es pródiga en aventuras, juegos y secretos compartidos.

III.

            Destaco de este breve libro la estructura. Cada uno de los dieciocho capítulos que componen el volumen tienen independencia unos de otros, pero mucho de lo narrado se aclara o amplía en alguno subsiguiente, de manera de tener una ilación común y desarrollar un conjunto de historias enlazadas entre sí.

IV.

            La escopeta y la caza de palomas, el misterioso accidente de un chico vecino, el sacrificio de un perro por haber mordido a un niño, la fuga de un conocido delincuente de la zona, los comentarios de los ‘mensuales’ –peones golondrina, que trabajan por mes en el campo-, el recuerdo de una inundación, son anécdotas que se van uniendo para formar un cúmulo de observaciones sobre la vida rural, la realidad de los pueblos y las sociedades que los constituyen. Siempre acompañadas por el monte, ese lugar mágico para los niños, en donde todo puede suceder.

V.

            Con una prosa fluida y directa, Cross nos lleva de paseo por el ámbito rural de los años ’60, desde la mirada de una mujer adulta que recuerda los hechos de su niñez. El contacto con la naturaleza, los animales y la gente; las palabras y los silencios, quedan registrados por los ojos de esta pequeña observadora, tan sagaz como circunspecta. Un libro ameno, fiel reflejo de la vida en nuestra vasta llanura.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Vidas de emigrantes. El síndrome de Ulises, Santiago Gamboa


Seix Barral, 2005

I.

            Había apuntado la edición española. Cuando fui por una edición local –que no existía- a la Red, quedé de una pieza. La portada era la de marras, mucho más sugerente y atractiva que aquélla. Dicen que una imagen vale más que mil palabras; mantuve a la vista este volumen hasta que lo encaré. Una manera silente de afirmar mi devoción por la estética femenina. La presente, es una primera edición colombiana –hallada de casualidad, como se supone que debía ser-.

II.

            La novela está narrada en primera persona en casi su totalidad, aunque del protagonista no tengamos nombre. Él es un joven escritor colombiano establecido en París, en busca de mejores oportunidades. (Sobre)Vive en un cuarto minúsculo, sin baño propio, que apenas puede pagarse dando clases particulares de español a deshoras y lavando platos en los sótanos de un restaurante oriental durante la madrugada. Pero no lo pasa nada mal; vive en una bohemia diaria junto a un puñado de personajes tan marginales como él mismo.

III.

            Su París no es el de los turistas, con lugares reconocibles y nombres propios; es el París de los suburbios sórdidos, de las noches acechantes. Comparte días -y noches- con una fauna variopinta: una amiga colombiana acomodada viviendo el sexo extremo; su compañero coreano con una historia densa; un húngaro narcotraficante, una rumana y una africana -ambas prostitutas-, un escritor marroquí, todos ellos exiliados de sus países por motivos diferentes, excepto el propio protagonista, que podría regresar cuando quisiera, pero su orgullo le impide hacerlo sin éxito alguno.

IV.

            Gamboa describe de manera formidable y en un estilo coloquial y ameno los pormenores de la vida de emigrantes –la mayoría, forzados- en una ciudad sin savoir faire. Todos viven al día, muchos de prestado, pero no se privan de las copas, el sexo, las drogas a la hora de deambular por esas calles. Hasta se da el gusto de incluir una historia de sesgo policial entre homosexuales. Con una pluma ágil, el autor nos sumerge en el submundo de los parias, aquellos que han tenido que abandonar su tierra sin opción, sin el manejo apropiado de la lengua de destino y al que los une un tácito sentido de pertenencia a la desdicha y la nostalgia.

V.

            Con escenas que oscilan entre el drama y la carcajada, Gamboa sorprende al lector con una soberbia construcción psicológica de los personajes y una estructura que mantiene la tensión narrativa hasta el final. Una lectura más que recomendable. Todo un descubrimiento.

domingo, 28 de octubre de 2018

e-book 33. Espectros vascos. El eco de los disparos, Edurne Portela


Galaxia Gutenberg, 2013

I.

            Había apuntado su trabajo posterior –una novela- cuando otros lectores hacían referencia al título de marras, como si aquélla pudiera explicarse mejor o completar la mirada de la autora acerca de la sociedad vasca tras la renuncia a las armas por parte de ETA, hace ya algunos años, con la lectura previa de ésta. Fiel a mi estilo, decidí comenzar por el principio, no fuera que, si encaraba la novela, me perdiera algo importante. Además, tenía conexiones con lo vivido en estas tierras durante algo más de una década –y sus huellas pueden palparse aún hoy-.

II.

            El presente es un ensayo que tiene poco de académico y mucho de sentimiento personal, sin por ello eludir las categorías sociológicas de autores como Steiner y otros. La importancia del texto radica, básicamente, en que Portela se toma la molestia no sólo de narrar el aislamiento de los militantes etarras, la clandestinidad encubierta por sus seguidores, el dolor de las víctimas que sobrevivieron a los atentados y de los familiares de aquellos que no tuvieron tanta suerte, el silencio de la sociedad indiferente y cómplice, sino también hurga en las manifestaciones culturales que fueron apareciendo en los años posteriores que, de alguna manera, hacían plena alusión al conflicto independentista y a sus protagonistas, bien desde el lado de las víctimas, bien desde la militancia.

El libro de Portela, gentileza de Epublibre

III.

            Para Portela, toda sociedad se derrumba cuando pierde la imaginación del semejante, por medio de la cual nos reconocemos iguales con los que nos rodean y se teje nuestra vida social en un lugar determinado, una suerte de sentido de pertenencia con carácter identitario. Por ello, el subtítulo que lo acompaña –Cultura y memoria de la violencia- resume de manera precisa su trabajo de investigación, haciendo análisis de libros de relatos, documentales testimoniales, films y toda manifestación artística que tenga al conflicto como núcleo central.

IV.

            En estilo coloquial y directo, la autora nos exhibe la crudeza de la violencia que no sólo se ejerce mediante atentados o ajusticiamientos personales, sino también a través del silencio cómplice y de la indiferencia, medios de defensa de una sociedad interiormente desgarrada. Los muertos de las partes en pugna, sus espectros, aún cuando las pasiones parecen dominarse y aquietarse, impiden la tan buscada reconciliación por parte del gobierno español. Un perdón rechazado por la autora, pues sólo descargaría la conciencia de los victimarios, sin contrapartida en el entorno de las víctimas. Un excelente trabajo que obliga a elaborar alternativas para la convivencia pacífica.

lunes, 22 de octubre de 2018

Parodia polaca. Trans-Atlántico, Witold Gombrowicz


El Cuenco de Plata, 2015

I.

            No había leído nada sobre él hasta el momento. Me pareció oportuno hacerlo, puesto que mucha de su obra había transcurrido en esta ciudad, y son tantos los que se inclinan hacia sus letras como quienes lo denostan. Lo cierto es que Gombrowicz caminó estas calles –mis calles- durante una veintena de años, antes de volver al Viejo Continente y morir en paz. ¿Por qué no saber su opinión personal, de primera mano?

II.
            A poco de entrar en materia, el lector se da cuenta que lo que enfrenta es un despropósito; un material que tiene que ver más con la desmesura y lo grotesco, la parodia, que una novela en regla. No hay nada en este libro que pueda signarse de comedido. El alter ego del escritor, una suerte de polaco apóstata de su país –aunque con su propio nombre y apellido- diatriba y se toma en solfa el orgullo polaco, justamente cuando estalla el conflicto de la Segunda Guerra Mundial. Gombrowicz, que había venido en una comitiva polaca, decide quedarse en la Argentina de 1939 para no tener que ser destinado al frente contra el invasor alemán –sobre el que no tenía la más mínima posibilidad de éxito-.

III.

            El texto entero oscila en medio de personajes funambulescos y trashumantes, en un derroche imaginativo de Gombrowicz sobre su relación con Gonzalo, un portugués homosexual adinerado que se consume por un mancebo polaco llamado Ignacy, a quien propio su padre protege de mancillar el honor de su apellido. Un duelo fallido y una reconciliación final ponen a todo en su medida justa.

IV.

            El libro es una burla a las autoridades polacas, más dispuestas a mostrar un orgullo inútil basado en un pasado obsoleto que de aceptar la derrota. Por otra parte, Gombrowicz defiende la necesidad de que los jóvenes abandonen la tradición y se rebelen contra una forma de vida patriarcal. Por eso aboga por la Filiatría, una suerte de gobierno de los hijos liberados de los mandatos familiares.

V.

            Entre ampuloso y mesiánico, siempre desmedido, con mucho uso del absurdo y escenas grotescas cuando no oníricas, Gombrowicz construye una sátira rebelde, con un costado socarrón y ácido, que maltrata tanto la visión normal de las relaciones entre países como de los personajes que, aunque se dan aires, no dejan de ser una caricatura de sí mismos. De estilo algo abstruso –pero que, leído entre líneas, no deja de ser gracioso-, el texto fluye medianamente, dejando en boca una sonrisa irónica. Algo distinto e interesante.

martes, 16 de octubre de 2018

China hoy. Muchacho de oro, muchacha esmeralda, Yiyun Li


Galaxia Gutenberg, 2013

I.

            Lo apunté de la blogosfera y pasó algún tiempo hasta que di con él. A simple vista sonaba interesante; un libro que habla sobre la vida en China, tan distante en la geografía como en su actualidad para quien escribe. Nunca creí que una autora de ese origen pudiera despertar tanta curiosidad en un texto relativamente acotado, con una serie de historias bien narradas. Éste ha sido el caso.

II.

            El libro contiene nueve relatos de naturaleza heterogénea, ambientados en este siglo. Una mujer en los cuarenta que recuerda su paso por la milicia; un maestro sesentón que empatiza con un hombre denostado por su hija; una mujer que se apiada de las congéneres que visitan a sus maridos en prisión; un anciano que cree ver en una muchacha que pasa a su mujer cuando joven; un par de solteros a los que se quiere unir para que se acompañen, entre otros, en principio, no parecen tener cosas en común. Pero si se mira algo más allá, la soledad, la sororidad, los mandatos familiares, las limitaciones que impone una sociedad reglada, la presión silente que ejerce la tradición en un mundo que se moderniza, la dominación masculina y otros tópicos afloran por los rincones de las narraciones.

III.

            En un estilo coloquial, con descripciones precisas y mucho material para reflexionar, Li nos allega un puñado de ficciones que abrevan en una mirada crítica sobre la regulación de la natalidad, la sociedad patriarcal dominante; las restricciones del comunismo, el rol marginal de la mujer, la necesidad de escapar al aburrimiento, la adaptabilidad a la sociedad de consumo y la abnegada aceptación de lo que nos depara el destino. En todas se halla presente el paso del tiempo, con una dosis de nostalgia y tristeza, algo de conformismo y acaso un resguardo de esperanza.

IV.

            Li ha escogido una forma descarnada y directa de presentar sus escenas, con algunas expresiones que dejan pensando al lector. Los matrimonios longevos colisionan con la realidad del individualismo y la cultura del yo; la necesidad de emancipación femenina se enfrenta a la sumisión machista. Así, todo el texto exhibe la realidad de la China de hoy, debatiéndose entre una modernidad capitalista que aísla al individuo y un lastre ancestral que por más que brinde amparo social no deja de resultar obsoleto. Destaco sobremanera el estilo sobrio y conciso unido a la precisión de las descripciones. No es un libro más. Recomendable para ávidos lectores.

miércoles, 10 de octubre de 2018

Amor y odio. Hoy, Júpiter, Luis Landero


Tusquets, 2007

I.

            Lo apunté años después de su aparición, merced a un buen comentario en la blogosfera, aunque no pude hallarlo. En la siguiente Feria del Libro local una vendedora de otro stand me avisó que Tusquets había sido vendida y que aprovechara a ver su oferta, pues muchos de sus libros quedarían descatalogados en breve. Entre los títulos disponibles se hallaba éste. Tras larga espera decidí iniciarme con él, dejando para más adelante las obras más reconocidas del autor.

II.

            La historia se centra en dos protagonistas. Dámaso Méndez es un niño de cinco años, con una hermana mayor, una madre sumisa y un padre… imposible. Ya desde esa edad abruma a Dámaso con que debe aprovechar el escaso tiempo que brinda la vida para labrar un porvenir e identificar cuáles son las virtudes personales que debe fomentar y desarrollar. Hombre inconstante y voluble, dueño de una heredad que le brinda sustento y siendo él mismo un fracasado en todo aquello que ha emprendido, carga al pequeño con todas las expectativas de las que él no ha cumplido una sola. Bernardo Pérez, un joven apuesto y virtuoso de la música que aparece en plena adolescencia de Dámaso, obtiene el beneplácito familiar y despoja a éste de toda consideración. Dámaso pasará más de treinta años alimentando un odio feroz y sed de venganza por quien le arrebatara su lugar en su familia.

III.

            Del otro lado, Tomás Montejo es un joven profesor apasionado por los libros, quien sueña con alcanzar la graduación que lo habilite para la docencia universitaria y convertirse en escritor. Pero el amor aparece cuando menos lo desea y sucumbe a sus encantos, con lo que todos sus sueños de trascendencia y fama se transforman en una realidad abúlica y rutinaria. Hasta que un día, por motivos totalmente diferentes, las vidas de Dámaso y Tomás se entrecruzan para compartir el final de un ciclo.

IV.

            El arte de Landero es singular en esta novela, estructurada en cuatro partes. A su estilo narrativo coloquial, poético y preciso lo acompaña con una disposición donde el protagonismo de Dámaso y de Tomás se alternan en cada capítulo, de manera que el lector va llegando al final del libro con una aproximación de ambos personajes en paralelo, donde no solo el encuentro sino hasta el desenlace parece natural.

V.

            ¿Puede desbaratarse el odio más visceral alguna vez?, ¿qué sentires se harían presentes entonces? Además, ¿podemos renunciar a nuestros sueños al sabernos enamorados?, ¿cuánto futuro tiene el amor cuando se destina a la persona equivocada? Estas son algunas cuestiones que surgen de este recomendable trabajo de Landero, que combina dos sentimientos contrapuestos.