jueves, 14 de noviembre de 2019

Pecado de juventud. La única historia, Julian Barnes


Anagrama, 2019

I.

            ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? fue el título con el que Gordon Lish lanzó al estrellato a un desconocido Raymond Carver. Hoy son millones los lectores de esa obra, tanto en aquella versión como en la que el propio autor nos dio a conocer: Principiantes. Un maduro Julian Barnes nos ofrece hoy sus propias creencias sobre ello. En gran medida, un acendrado colofón al tema principal de su historia y dedicación literaria.

II.

            Paul es un joven de diecinueve años que, tenis mediante, descubre lo que llegaría a ser el amor de su vida: Susan Macleod. Pero no tiene nada a favor. Ella está casada con Gordon, tiene dos hijas mayores en edad que él… y cuenta con cuarenta y ocho años. Entre ambos vivirán un amor sin par a lo largo de los siguientes diez años, hasta que la situación se vuelva intolerable y entonces la asimetría solo deje posibilidades de supervivencia para uno de ellos.

III.

            Estructurado en tres partes, con un narrador en primera persona al inicio, que da paso a una segunda persona en el intermedio y alterna entre primera y tercera al final, Barnes nos habla de un pecado de juventud, una historia de amor única, narrada medio siglo después de ocurrida. Pero no se restringe a los hechos amorosos sino que deja paso a su contracara, el aislamiento y la pérdida de toda referencia social, junto a la necesidad de rescatar lo poco que va quedando a medida que el deterioro de Susan se hace más notorio.

IV.

          El protagonista ha hecho lo indecible por sostener su historia de amor, independientemente de los cánones sociales, la crítica familiar y el rol de aventura que le endilgan los amigos más cercanos. Deja en claro que estaba profundamente enamorado en una relación sin futuro. Ha luchado contra la adversidad y ha fracasado. Pero ahora, tras cinco décadas, intenta encontrar el significado, la explicación de aquella experiencia crucial que no solo evoca para dejar que no muera en el olvido sino que le permita comprender –o justificar- por qué sus relaciones posteriores han sido de la manera que fueron.

V.

            Con una pluma ágil, escenas ambientadas a fines de los ’60 del siglo pasado, una mirada crítica sobre la clase media de entonces y una denuncia en sordina a la violencia de género, Barnes construye un relato profundo, que indaga sobre la naturaleza del amor, su persistencia en nuestro interior y cómo la memoria recrea los gratos recuerdos que, de alguna manera, nos permitan seguir creyendo en aquél. En mi humilde opinión, más meritorio del Man Booker que El sentido de un final.

sábado, 9 de noviembre de 2019

e-book 50. Pertenecer. La dependienta, Sayaka Murata


Duomo, 2019

I.

            Un libro breve. Me atrapó su portada ni bien la vi y, al entrar en materia, me pareció necesario brindarle un lugar en las lecturas del año. Sobre todo, viniendo desde el Japón, como una bocanada de aire fresco, renovador. Cuando un trabajo conciso –como el presente- resulta contundente, los lectores estamos de parabienes.

II.

            Keiko Furukura es una niña que no encaja con el resto de sus compañeros de escuela. Toma sus propias decisiones –algunas de ellas no están de acuerdo con los cánones sociales- y, por eso, necesita ser curada. Pasó el tiempo y Keiko sólo pudo convertirse en alguien normal el día que se mudó a Tokio, tras abandonar el solar familiar, empleándose en una konbini, un estanco o kiosco abierto las 24 hs. en el que trabaja por horas. Allí, frente a un manual de instrucciones y una férrea capacitación, halló su lugar en el mundo. El problema es que, después de dieciocho años de asistencia y con treinta y seis años de edad, todo su entorno familiar y de amistades cuestiona por qué no ha cambiado a un trabajo más importante o, en su defecto, por qué no se ha casado ni tenido hijos.

III.

            El planteo de la autora se presenta desde el inicio. Su protagonista es una border, que no adhiere a los mandatos sociales ni está interesada en formar una familia. Virgen aún, se pregunta si engendrar vida garantiza la aceptación social. Andando el tiempo, consigue que un ex compañero –sin dinero ni ganas de trabajar- comparta su modesta habitación, con el fin de decirles a los demás que tiene pareja y convive con él. El beneplácito y el asombro no se hacen esperar, con lo que Keiko se siente parte de la sociedad. Pero el costo de semejante decisión se vuelve cada vez más engorroso y la aparta de aquello que la hace feliz.
La versión digital, gentileza de Epublibre
IV.

             De pluma ágil, escueta en su extensión y escenas bien descriptas, Murata señala los roles asignados por un código social con los que su protagonista deberá convivir y, en la medida de lo posible, satisfacer, so pena de quedar excluida como un outsider. Con ella, su partenaire tampoco alberga intención alguna de ser parte de una sociedad estereotipada, caduca, donde los distintos son señalados como tal, presionados continuamente por los otros miembros, casi sin opciones de ser integrados.

V.

             ¿Cuál es el costo de pertenecer, de ser uno más? ¿Qué posibilidades reales de inclusión tienen aquellos que no se sienten llamados a cumplir con convencionalismos? Una novela bien llevada hasta el final, que plantea interrogantes a los lectores. Más que interesante.

lunes, 4 de noviembre de 2019

Remover el pasado. La mujer de mi vida, Carla Guelfenbein


Alfaguara, 2005

         ‘Debió ser un proceso invisible, que se fue gestando en el tiempo. Supongo que los abandonos son así. Primero, deja de importarte lo que el otro piensa, sus discursos y argumentos te empiezan a sonar rancios; luego, te desinteresas de lo que hace, de lo que siente, y sin darte cuenta, paf, partes. No importa que sigas ahí, compartiendo el café por la mañana. Ya has partido y lo que queda de ti es apenas una cáscara.’

I.

            El grato recuerdo del primer trabajo de la autora junto a la aparición de un nuevo título me inclinaron a proseguir –en orden cronológico- con la lectura de su obra. El conflicto social planteado al presidente Piñera en Chile hace unos pocos días sólo reforzó la decisión de encarar el presente volumen.

II.

            Theo, un reportero de guerra inglés cerca de la cuarentena, es invitado por Antonio Sierra, un viejo amigo, a pasar las Fiestas de Año Nuevo en su casa en Puerto Montt, tras quince años de ausencias recíprocas. Será la primera vez que no las comparta con su hija Sophie, de ocho años. Lo que Theo desconoce es que también estará Clara esperándole. Parece que ha llegado la hora de remover el pasado y saldar cuentas.

III.

            La novela se abre con un hecho trágico. Ambientada en 2001, Theo nos va narrando los recelos propios y las ironías de Antonio, haciendo mención a un pasado común con matices tormentosos. Tanto ellos como Clara se conocieron en un verano de 1986, cuando Antonio y ella, un poco menor, estaban viviendo exiliados en Inglaterra. Entre Theo y Antonio forjaron una férrea amistad, sólo empañada por la competencia en el amor de Clara. Un suceso puntual aunque no menor, desencadenó el alejamiento de los protagonistas.

IV.

            Guelfenbein ensambla la clásica historia del triángulo de amor con la vida en el extranjero, la resistencia a la dictadura de Pinochet, los ideales de juventud y la historia familiar, de manera de construir una mirada desde el exilio basada en la amistad que desarrollan dos muchachos universitarios que comparten estudios. Clara es el puente de unión entre opuestos y, a la vez, el origen de la separación de los personajes masculinos. Estructurada en tres partes, la autora narra los sucesos en tiempo presente, para volver al inicio de aquel verano y concluir en un final sugerente.

V.

            En estilo coloquial y fluido, con diálogos acertados y lograda composición psicológica de los personajes, el libro no elude reflexiones sobre el amor –y el desamor-, la pareja, los hijos, por más que algunas escenas parezcan forzadas. En suma, una lectura interesante.

miércoles, 30 de octubre de 2019

Cuenta regresiva. Cuando el peligro es pequeño somos felices, Victoria Schcolnik


Mardulce, 2019

I.

            Otro título surgido de la propuesta de un taller de lectura. Cuando pregunté por qué había sido incluido dentro del mismo, se me explicó que han surgido muchas voces femeninas jóvenes en el ámbito literario local y ésta era una ocasión propicia para entrar en contacto con sus temas. Como el libro apenas sobrepasa el centenar de páginas y su costo es exiguo, no opuse reparos sustanciales.

II.

            Anna y Lobo son una pareja en crisis. Cada cual ha llegado hasta el borde del abismo a su manera, con un pasado de fracasos, pérdidas y frustraciones familiares a cuestas. Lobo necesita de la presencia de Anna para conciliar el sueño; ella es su cable a tierra. A su vez, Anna se apoya en la firmeza de su marido, pero la creciente demanda de alcohol de éste la arrastra hacia una vida con ribetes violentos. Por eso, una mañana abandona el lecho conyugal y sale a la calle, mas no sabe qué hacer ni adónde dirigirse. Sólo se sienta en la vereda de enfrente, a tomar distancia.

III.

            La estructura que eligió Schcolnik para ésta, su primera novela –sus trabajos anteriores han sido poemas-, es fragmentaria. Alterna pequeños textos de una y otro protagonistas. Así, el lector se va enterando de cómo ambos llegaron a la situación terminal en que se encuentran, a través de párrafos breves que pueden considerarse una unidad en sí mismos, de manera que, desde su inicio, es una cuenta regresiva hacia el final. No incluye más que los hechos sobresalientes ni tampoco mantiene una línea temporal.

IV.

            La separación de los padres; la muerte del abuelo protector; el incendio de la vivienda familiar y la consiguiente emergencia de vivir de prestado son algunos de los elementos que han hecho de las vidas de Anna y de Lobo dos existencias rotas, que sólo pueden sobrellevarse cuando no existe peligro o amenaza en derredor. He ahí el porqué del título.

V.

            Con una prosa escueta y directa, escenas fuertes sin golpes bajos ni morbo alguno, por momentos poética o reflexiva, Schcolnik nos brinda una mirada expectante sobre la fragilidad del matrimonio, los mandatos familiares, la influencia del pasado en nuestras vidas. Un libro que aborda sucintamente posibles motivos por los cuales nos vinculamos.

viernes, 25 de octubre de 2019

Parodia contra la guerra. Matadero Cinco, Kurt Vonnegut


Anagrama, 2009

I.

            Fue un regalo de cumpleaños que tardó casi diez años en ser leído. No es que no me fiara del autor pues ya había encarado otro título tan interesante como éste; sólo quería disponerme adecuadamente para su lectura. En medio del maremágnum, sentí que el momento era propicio.

II.

            Ésta es la historia de Billy Pilgrim, nacido en Ilium -al inicio de los años ’20 del siglo pasado-, en la que destaca su Escuela de Óptica, de la que egresa con calificaciones brillantes; se promete y se casa con la hija del dueño de la misma –el anti Eros personificado- y tiene dos hijos: Barbara se ocupará de él a la muerte de su madre y Robert –un díscolo estudiante- se convierte en el modelo de soldado de Vietnam. Todo estaría muy bien si no fuera que Billy comienza a dar signos de cierta esquizofrenia. Habla de su captura por alienígenas del planeta Tralfamadore quienes lo secuestran una noche y lo llevan junto a una joven estrella de Hollywood para ser objeto de mirada y diversión de sus pobladores en un zoo local. Pero lo central es que Billy es uno de los escasos supervivientes al bombardeo –por parte de la aviación aliada- de la ciudad de Dresde durante la noche del 13 de febrero de 1945. Capturado por los alemanes y habiendo sido destinado a realizar ciertas tareas allí, sobrevive gracias a haberse refugiado en una suerte de galpón amplio y vacío que un matadero local poseía subterráneamente.

III.

            Esta sátira a la sociedad norteamericana, aparecida en 1968 en pleno triunfalismo de la guerra de Vietnam, tiene mucho de antibelicismo, toques de ciencia ficción y dosis equilibradas de humor negro, lo que la vuelve única en su género. Billy –un alter ego del autor- narra con detalles el acontecer de su vida, desde que es reclutado como soldado hasta el final de sus días, pero lo hace en forma de crónica, sin emoción ni reflexión. Los hitos importantes se presentan como algo que tenía que ocurrir, sin juicio crítico. Y todo lo que le sucede a Billy resulta gracioso y trágico a la vez.

IV.

            La inclusión del supuesto viaje a Tralfamadore, con sus pobladores que viven en cuatro dimensiones y se comunican telepáticamente, tiene que ver con una mirada existencialista para dar respuestas alternativas a la religión y al rol del ser humano en el Universo. Con algo de sorna e ironía y escenas surrealistas de naturaleza onírica, Vonnegut aborda el aspecto esencial: no somos más que un grano de arena en una inmensa playa que, para peor, nos resulta desconocida.

V.

            En un estilo directo y ameno, con frases cortas y párrafos breves, Vonnegut nos permite ir conociendo la vida de su protagonista utilizando flashes temporales intercalados como algo normal en lo que se narra que, si bien fragmentan el texto, lo vuelven extremadamente divertido y fluido. El libro se acompaña de un prólogo que el propio autor ha escrito, contando cómo ha sido la génesis del mismo y explica el porqué de su segundo título: ‘La cruzada de los niños’, en el que alude no sólo a que muchos de los soldados de uno y otro bando no eran más que unos mozalbetes sino que algunos de ellos fueron vendidos, como en otras guerras anteriores. En suma, una obra que nos cuestiona si gran parte de nuestra vida en el siglo XX no ha sido verdadera ciencia-ficción. Un libro desopilante, colosal e imperdible.

domingo, 20 de octubre de 2019

Novelas de Stefan Zweig. 10. Confusión de sentimientos, Stefan Zweig


Acantilado, 2012

I.

            Otra novela breve de Zweig, que indaga en la naturaleza humana. El narrador, un reconocido consejero privado, acaba de cumplir sesenta años y sus colegas de Facultad le rinden homenaje a través de un documento biográfico que compila todos sus trabajos a lo largo de su trayectoria. Pero el propio agasajado sostiene que, si bien se siente agradecido por el gesto, no halla en aquél huellas de su vida; habla sobre su persona sin exponerlo. Por eso aprovecha la ocasión para retrotraerse a su juventud y develar a su numen inspirador.

II.

            Roland, a la sazón él mismo, un joven de diecinueve años, hijo del director de un instituto del norte de Alemania expresa su rebeldía contra los gustos paternos al concluir el bachillerato. Durante su estancia en Berlín elige una vida despreocupada, frecuentando mujeres y la noche antes que los estudios. Humillado por la visita imprevista de su padre, se instala en el centro del país en una pequeña universidad donde descubre al profesor que no sólo lo iniciará en su vocación sino que marcará toda su carrera posterior. El acceso a una habitación cercana a su maestro y su esposa, su acentuado cambio de humor para con el protagonista y el trato frío dispensado a su cónyuge –bastante menor que él pero mucho mayor que su aprendiz- despiertan la curiosidad de éste, quien sospecha la existencia de un enigma oculto.

III.

             Con la prodigiosa pluma con que se le reconoce, Zweig construye en un ciento de páginas un misterio y una revelación para el aún inocente Roland, quien solo puede atisbar reproches ante la angustia que su maestro –a quien admira- le genera en cada desplante o ironía. La tensión se incrementa paso a paso hasta el paroxismo final donde todo encuentra una explicación adecuada.

IV.

            Destaco la composición psicológica de los personajes, cada cual en su rol, y cómo el autor va llevando la trama hasta su desenlace. La descripción de sentires y de reflexiones acerca de los acontecimientos es lo más granado de la novela. Es posible que el lector perspicaz intuya hacia dónde se inclinará la historia con el paso de las páginas, pero eso no limita su lectura; por el contrario, enriquece la mirada sobre los detalles narrativos y los elementos utilizados en su composición y ensamble. Una pequeña joya, de visita más que obligada para quien desee dedicarse a las letras.

martes, 15 de octubre de 2019

Trilogía Hermanas. e-book 49. 3. Las Inviernas, Cristina Sánchez-Andrade


Anagrama, 2014

I.

            Concluyo la Trilogía Hermanas con este ejemplar. Si bien el título no hace referencia al vínculo, de hermanas se trata. Tres fueron los comentarios que me llevaron a él. El primero y más antiguo, era lapidario. El segundo, un par de años posterior al primero, entusiasta. El último, hace relativamente poco, entre aguas. No había manera de dilucidar sin hacer experiencia.

II.

            Han pasado treinta años. Saladina y Dolores vuelven a la Tierra de Chá, aquella aldea que las vio nacer y crecer junto a su abuelo Reinaldo. Exiliadas durante la Guerra Civil y refugiadas en Inglaterra, ambas han adquirido un par de máquinas de coser Singer -y el oficio de costureras-, el dominio del idioma inglés y el amor por el cine. Pero el pueblo gallego donde se ambienta la historia a mediados de los años ’60 de siglo anterior, apenas las ve llegar comienza a inquietarse. Es que la sola presencia de ese regreso remueve un pasado que hubiera sido mejor olvidar.

III.

             Todos guardan secretos que se irán develando a medida que nos adentramos en sus páginas: las hermanas, el abuelo difunto y la gente del pueblo. Y lo que comenzó como una vuelta a la sencillez de una vida rural aislada y monótona se irá transformando según las necesidades de pertenencia, los reclamos de los vecinos y la competencia entre hermanas, en una pérdida del delicado equilibrio que brindaba el pacto de silencio inicial.
La versión digital de un libro que nunca llegó a esta tierra, gentileza de Agnieszka

IV.

            El mayor acierto de Sánchez-Andrade estriba en que toda la historia está condimentada con leyendas y supersticiones pueblerinas, una minuciosa descripción de actividades y sentires de sus personajes –porque todos tienen algo que ocultar-, una pizca de realismo mágico y gran dosis de frustración de vivir una vida sin horizontes ni aspiraciones. Así, la narración cobra relieve y los pormenores sostienen los hechos más significativos de la trama.

V.

           Con una pluma ligera, personajes bien delineados, enigmas y misterios que se aclaran paulatinamente, escenas típicas y mucho contrapunto entre la Fea y la Guapa, el libro resulta una bocanada de aire fresco, sin mayores aspiraciones. Apropiado para un viaje corto o para un fin de semana de descanso.