viernes, 20 de septiembre de 2019

Estéreo Transatlántico 6. Panóptico femenino. La mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres, Siri Hustvedt


Seix Barral, 2017

I.

            Lo apunté y adquirí en base a un extenso comentario del libro, en la Red. Lo maravilloso fue verlo en una fotografía en la que Utopía, una excelente lectora, presentaba otro título. No dudé en proponerle que, cuando lo dispusiera, pudiéramos hacer una lectura conjunta del mismo, cosa que ha ocurrido estas últimas semanas. Considero que el intercambio nos ha enriquecido.

II.

            Este libro posee una Introducción, escrita por su propia autora, en la que da aviso de cómo se compone el libro, el material incluido en cada parte y advierte que el presente es una compilación de trabajos que desde el 2011 al 2015 expuso en diversas conferencias, medios, etc. En ese aspecto, el conjunto resulta algo ecléctico; cada uno de ellos bien podría ser leído separado del resto pero, al estar surcado por una mirada netamente femenina, ha convertido ello en el nervio conductor y común denominador de la obra.

III.

            Además, está estructurado en dos partes bien disímiles. La primera reúne, bajo el título de marras, una serie de ensayos acerca del rol de la mujer en el arte y su oposición con la mirada masculina. Inicia con un análisis de pinturas de Picasso, Willem De Kooning y Max Beckmann, quienes exhiben su visión de la mujer y cómo impactan en sus observadores. Prosigue con el valor mercantil del arte –haciéndose eco en la obra de Koons-; en la pintura de Louise Bourgeois se trata la relación entre artista y observador y la violencia en el arte; en la obra de Anselm Kiefer se repasa el Holocausto judío; hay contrapunto entre las fotografías de Mapplethorpe y el cine de Almodóvar; un particular enfoque de la coreógrafa Pina Bausch según Wim Wenders; la importancia del cabello en la sociedad moderna; el análisis de Sontag sobre la pornografía; la eclosión del lado femenino del varón en el relato de Knausgard; la experiencia de la autora como tallerista de escritura creativa en un centro psiquiátrico y los avatares personales como paciente de psicoanálisis.

IV.

            En la segunda, bajo el título ¿Qué somos?, se abordan temas más relacionados con el lenguaje, la psicobiología y la neurolingüística. Partiendo del uso de la primera, segunda y tercera persona en los textos, continúa con el mundo personal de las percepciones; el debate sobre el prejuicio contra las mujeres en diversas áreas y el lugar que ocupa la imaginación; las presunciones sobre la histeria; la mirada sobre el suicidio; el impacto de una obra de arte en nuestras emociones; el significado del recuerdo en el arte; las dificultades en el diagnóstico de enfermedades cerebrales y, finalmente, repasa los pseudónimos de Kierkegaard y sus propuestas.

V.

            En un estilo que alterna lo académico y técnico con las reflexiones que disparan el arte, la ciencia y la mirada femenina de ambos, Hustvedt nos brinda su propio enfoque tanto de las apreciaciones artísticas como de las enfermedades que, con base neurofisiológica y aún con diagnóstico médico, están emparentadas con el lenguaje. En suma, un libro con altibajos, cuyo contenido puede leerse de manera independiente. Agradezco a Utopía quien, con sus aportes, me ha brindado una óptica distinta. Lo que ella ha comentado de este mismo título, que ahonda sobremanera, podéis hallarlo aquí.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Novelas de Stefan Zweig. 9. Carta de una desconocida, Stefan Zweig


Acantilado, 2012

I.

            Ésta es la más breve de todas las novelas incluidas en este compendio. Enfrascado en obras más voluminosas, decidí visitar a Zweig en esta variante, sin sospechar con lo que habría de encontrarme: un texto que, no por exiguo pierde en profundidad. Al contrario, su brevedad confiere mayor trascendencia, puesto que en pocas páginas se expone –con el estilo minucioso y preciosista de su característica prosa- todo un sentir, una visión de la vida.

II.

            R., un escritor afamado, recibe en el día de su cuadragésimo primer cumpleaños un sobre con una carta cuya caligrafía no puede reconocer, sin señas particulares ni remitente. En su viejo aposento en Viena, picado en su curiosidad, se dispone a leer el contenido del mismo. Son varias páginas apretadas, escritas como urgidas por una inquietud, un desasosiego. En ella, una mujer ignota le da cuenta de su vida: acaba de morir su único hijo, fruto de algunas noches de amor con el destinatario, y confiesa su devoción desde niña, hasta el trágico desenlace.

III.

             La carta repasa no sólo la vida de la mujer, sino que detalla cómo ha sido vivir una vida, desde la adolescencia hasta la adultez, esperando un gesto, un mínimo reconocimiento de quien fuera el amor de su vida, sin lograr más que una cercanía efímera y despreocupada. Por otro lado, no le acusa de su omisión; sólo deja en claro su vida disipada y superficial. La muerte del hijo sólo dispara la necesidad de hacerle saber cómo han sido las cosas y el por qué de su deceso.

IV.

            Llama la atención cómo Zweig –un hombre, al fin y al cabo- ha podido desarrollar el protagonismo de una mujer, con tantos monólogos y autorreferencias, tan afirmada en su naturaleza femenina, volviendo tan creíble el relato. De lo mejor que he hallado en este libro. Doblemente propicio; para descubrir sus letras y abordar la naturaleza humana de sus escritos.

martes, 10 de septiembre de 2019

Secretos en familia. Los caídos, Carlos Manuel Álvarez


Sexto Piso, 2018

I.

            Dos razones confluyeron en la lectura de este libro. La primera, es que el autor es nacido en Cuba y hacía mucho tiempo que no leía nada surgido de ese origen. La segunda, es que Álvarez tiene treinta años de edad y me preguntaba cómo vería un joven la realidad de su tierra. Si a eso le añadimos que la obra es breve y sólida, no había justificativo para hacerlo esperar.

II.

            La historia se basa en el acontecer de una familia típica. Armando, el padre, ha sido nombrado por el Partido director de un importante hotel de turismo; es tan solidario con la Revolución que es incapaz de robar al Estado, por más que ello le prive de mejoras sustanciales en el nivel de vida. Su esposa, Mariana, sufre de una rara esquizofrenia que, sin previo aviso, le hace perder el sentido y caer allí donde se encuentre. María es la hija mayor, de veintitrés años, quien ha debido abandonar la universidad para atender a su madre y se desempeña como azafata en el mismo hotel donde ha sido destinado su padre. Diego, el hermano cinco años menor, con estudios universitarios, ha sido convocado al servicio militar y está a punto de concluirlo después de un año.

III.

            La novela se estructura en cinco partes, con un capítulo protagonizado por cada miembro. Así, el lector va sabiendo cómo ha sido la vida de esta familia hasta llegar a la situación actual, a la vez que toma nota de cómo piensa cada uno de sus protagonistas respecto de los demás, de la realidad de la isla y de lo que les ha tocado en suerte o en desgracia.

IV.

            Álvarez acierta metiéndose en la piel de cada cual. Allí contrapone a un padre apegado a los conceptos marxistas, ingenuo y sin malicia, con un hijo descreído que espera poder abandonar el hogar; una madre que duda acerca de lo que es real o imaginario y una hija que ha aprendido a vivir en el mundo del robo y el contrabando. La construcción psicológica es lo más granado del texto. Y todos guardan un secreto que están a punto de develar.

V.

            Con un estilo directo, coloquial y ameno, Álvarez no sólo focaliza en la trama familiar sino que amplía la mirada hacia lo que ocurre bajo el régimen –apagones, disputas por el acceso a un televisor o un teléfono, la estafa y el robo al Estado para poder sobrevivir, el hambre y la miseria, entre otros-, de manera que el texto compone un friso de época tan actual como descarnado. Un libro que atrapa desde el inicio, se lee de un sentón y deja la sensación de una brisa fresca, que renueva los aires literarios de Cuba. Recomendable ciento por ciento.

jueves, 5 de septiembre de 2019

Interiores. Los habitados, Piedad Bonnett


Visor, 2017

I.

            Una vasca en Pamplona había unido el dolor de la autora con el propio –aunque por otros motivos- y lo recomendó. Lo apunté a sabiendas que su contenido exponía en gran medida el desgarro interior que supone el suicidio de un hijo y el tener que afrontar la ausencia y la pena que conllevan semejante acto. Mas yo también he sufrido pérdidas hace poco y el texto me ofrecía convertirse en un vehículo apropiado para darle curso a las mías. Yo también estoy habitado.

II.

            El título refiere a todos aquellos en que la extrañeza de sí mismos o los fantasmas de quienes ya no están físicamente en el mundo siguen siendo parte de la vida cotidiana de esos anfitriones. En este sentido, son habitados por recuerdos, gestos, palabras, objetos que los asaltan cuando menos lo esperan.


III.

            Este libro de poemas se estructura en dos partes. La primera, recoge una serie de miradas sobre la enfermedad mental, los centros de salud y la certeza de ser otro, como si uno pudiera verse desde afuera, reconociendo que ha dejado de ser quien era. La segunda, reunida bajo el título de Noticias de casa, Bonnett se centra en su tragedia personal y familiar, con todos los aditamentos que disparan los objetos –un retrato, la almohada, una canción- que sólo acentúan la ausencia del ser amado.

IV.

            En un estilo altamente poético aunque descarnado y brutal por momentos, Bonnett expone con rudeza el interior tanto de quienes padecen trastornos mentales como de sus familias, poniendo el énfasis en la muerte como liberación, una manera de acabar con la pesadilla de no poder disfrutar de una vida plena. Os regalo el poema de cierre, Pido al dolor que persevere.

                                               Pido al dolor que persevere.
                                               Que no se rinda al tiempo, que se incruste
                                               como una larva eterna en mi costado

                                               para que de su mano cada día
                                               con tus ojos intactos resucites,
                                               con tu luz y tu pena resucites
                                               dentro de mí.

                                               Para que no te mueras doblemente
                                               pido al dolor que sea mi alimento,
                                               el aire de mi llama, de la lumbre

                                               donde vengas a diario a consolarte
                                               de los fríos paisajes de la muerte.

sábado, 31 de agosto de 2019

Novelas de Stefan Zweig. 8. Miedo, Stefan Zweig


Acantilado, 2012

I.

            Una nouvelle o novela breve de Zweig, donde pone en juego todo su arte para exponer de manera palpable y elocuente ese sentimiento que por momento nos invade y nos paraliza, nos arroja a la mentira y nos quita tranquilidad y equilibrio. No importa la raíz del motivo; se encuentra presente a cada paso, puesto que la misma incertidumbre del diario acontecer hace que nos acompañe. Cuánto más, si acometemos acciones que son pasibles de reprensión.

II.

            Irene Wagner, joven esposa burguesa –y madre de dos hijos- de un abogado encumbrado en la Viena de principios de siglo XX, mantiene amoríos con un joven pianista. Una tarde, a la salida del domicilio de aquél es enfrentada por una supuesta novia del mismo y descubierta en su adulterio. El chantaje se hará cada vez más gravoso, mientras la protagonista intenta de varias maneras soslayar tanto su falta como delatarse ante su marido.

III.

            Con el estilo literario que ya es un sello personal, Zweig nos hace partícipes del sentir de su personaje principal, quien se debate entre la franca confesión y el ocultamiento. Pero éste sólo posterga el desenlace con costos cada vez más altos –no sólo referidos a los crecientes desembolsos necesarios para acallar a la testigo- sino que, en esa escalada en espiral, también se va comprometiendo un esfuerzo físico y psíquico que la aleja del diario vivir, de aquello que ha sido su vida hasta ese momento.

IV.

            Ameno y coloquial, el breve texto nos conduce hacia un desenlace poco esperable. Destaco la descripción de los pormenores psicológicos de la protagonista, sus sentires, sus dudas y el pánico a ser descubierta, preocupaciones todas que tienen objeto en la pérdida de su condición social, además del oprobio a que sería sometida por parte de su cónyuge. Un libro que refleja el sentir de quienes se arrepienten del perjurio cometido.

lunes, 26 de agosto de 2019

Inestabilidad emocional. Viviane Élisabeth Fauville, Julia Deck


Eterna Cadencia, 2019

I.

            Venía precedido de buenos comentarios en revistas literarias locales y, ante la brevedad de su extensión, decidí hacerme de un ejemplar. Como la autora es una de las invitadas para la próxima edición de la Feria de Literatura en Buenos Aires a fines de setiembre, me pareció oportuno darle curso a su trabajo.

II.

            La protagonista lleva el nombre de marras. Apenas sobrepasa la cuarta década de vida; hace unos pocos meses ha dado a luz, su marido la ha abandonado por otra mujer más joven –aunque la que se fue con la beba ha sido ella-, ha extendido el plazo para su regreso a la agencia donde trabaja como comunicadora y todo indica que ha asesinado a su psicoanalista. El lector deberá acompañarla todo el trayecto para dilucidar si ella ha sido la culpable.

III.

            Esta novela corta, con ribetes más de thriller que policial, mantiene un estilo trepidante desde el comienzo. La protagonista no recuerda bien lo ocurrido; sólo sabe que ha visitado a su psicoanalista fuera de horario y tiene una receta para sus pastillas habituales. El resto, se irá descubriendo con el pasar de las páginas.

IV.

            Entre los aciertos del relato se encuentra el cambio de la voz narradora. Pasa de segunda a tercera persona varias veces, con lo que sumerge al lector en la propia confusión que sufre su personaje principal, participando de su inestabilidad emocional. Además, la estructura escogida, que va hacia atrás en el tiempo a la vez que narra los hechos del pasado y de cómo llegó a la situación actual, resulta muy original. Como contracara, hacia la segunda mitad la historia se vuelve algo forzada y deviene en un giro final que resulta bastante previsible.

V.

            En suma, es un libro breve, que puede leerse de un sentón, con una narración prolija, estilo ameno y entretenido, cuya tensión va declinando hacia el final. Apropiado para unas horas de vuelo o un viaje relativamente corto.

miércoles, 21 de agosto de 2019

Trilogía Hermanas. e-book 47. 1. Las hermanas Grimes, Richard Yates


Alfaguara, 2009

               Al poseer varios títulos que aludían al vínculo de marras esperando su ocasión, se me ocurrió la idea de congregarlos bajo una única etiqueta, de manera de exponer diversas miradas sobre él. Factores que se conjugaron para ello han sido el entusiasmo de libreros sobre los libros incluidos, reseñas de otros buenos lectores y el acceso a los mismos en soporte electrónico.

I.

            La rotundez de la apertura –‘Ninguna de las hermanas Grimes estaba destinada a ser feliz’- no sólo pone sobre aviso al lector sobre su contenido –y su final-, sino que establece el enfoque que el autor habrá de darle al texto en ciernes. Si bien no se reduce a un folleto explicativo de aquélla, lo cierto es que la novela evoluciona intentando justificar la afirmación inicial.

II.

            La historia se estructura a través de una mujer, Pookie, y sus dos hijas, a partir del divorcio. Sarah –cuatro años mayor- y Emily, serán las protagonistas. Poniendo el acento narrativo en ésta, Yates organiza este triángulo, donde una madre superficial y soñadora contrasta con una hija mayor, bonita y con donaire, y una menor sin tanto atractivo pero sagaz e inteligente. Así, la progenitora nunca alcanza el encanto que supone ser feliz; Sarah encarna a la mujer tradicional, esposa y madre –resignada a un matrimonio abúlico y rural-, y Emily al extendido modelo de mujer moderna urbana, con muchos hombres en su vida pero sola al final.
La versión digital, enorme gentileza de Epublibre para un libro inhallable

III.

             Ambientada en los alrededores de Nueva York, la novela atraviesa las décadas de los años ’30 a los ’70 del siglo pasado, con las secuelas del baby boom de la posguerra, la incipiente lucha por la emancipación femenina y elementos de la intelectualidad neoyorquina. Con unos personajes perfectamente logrados en su desarrollo psicológico, Yates da cuenta del abandono del sueño americano, los estragos que causa el exceso de alcohol, la violencia de género asumida en familia y las escasas oportunidades que la vida nos ofrece para ser realmente felices.

IV.

         Con una prosa fluida y coloquial, donde los diálogos y circunstancias disparan reflexiones profundas sobre la fugacidad de los buenos momentos y cómo los sueños e ilusiones juveniles se van deshilachando con el lento transcurrir de la vida, dejando un resabio amargo, Yates nos brinda una visión algo pesimista y melancólica de nuestra real capacidad de hallar la felicidad. Curioso es el título original –The Easter Parade o El desfile de Pascua- que resulta la única escena donde parece haberse alcanzado efímeramente. Leed a Yates; otro libro suyo, de visita obligada para buenos lectores.