Hermida, 2017
I.
Aquí prosigue aquella quimera
iniciada el pasado año: la lectura de la obra completa de Balzac. En esta ocasión,
el volumen recoge una serie de trabajos que se ocupan de la psiquis del género
femenino, tal cual lo experimentara de primera mano el escritor francés. Así, el
libro puede dividirse en tres grandes tercios de extensión semejante, el
primero con cuatro obras y los dos restantes, por separado. Su contenido se
inscribe dentro de las Escenas de la vida
privada, en las que Balzac narra historias, siendo sus protagonistas
mujeres.
II.
El primer tercio comienza con La paz del hogar, donde una bella mujer
a quien nadie conoce se vuelve el centro de atención de un baile de sociedad -y
un anillo es el disparador-. En Un
estudio de mujer, una carta de amor entregada equivocadamente expone el singular
comportamiento de quien, primero la recibe y luego, de su sentir al aclarar
dicho equívoco. En Otro estudio de mujer
se narran dos historias: un ministro exhibe cómo una historia de amor lo convirtió
en hombre político –sacudiéndose de encima una amante- y en el otro, cómo un
marido castigó a su mujer infiel. Finalmente, en Una doble familia, un magistrado infelizmente casado construye un
segundo hogar con una joven indigente, y lo que ello deparó en el tiempo.
III.
El segundo tercio lo ocupa un
intercambio epistolar entre dos amigas bajo el título de Memorias de dos recién casadas. Ambas se conocen desde que han
compartido sus vidas en un convento, del que fueron sacadas al alcanzar la mayoría
de edad y volverse casaderas, aun sin el roce social que era necesario en ese
tiempo. Una de ellas pertenece a la clase aristocrática y es París el centro de
su vida, con su frivolidad, bohemia y vivir solo el presente. Para ella, el
amor sensual es lo importante. En cambio, su amiga, perteneciente a un entorno
rural, centra su vida en el cálculo sobre el dinero de su marido y en la
maternidad.
IV.
Por fin, en La mujer de treinta años, se relatan seis historias que pueden
leerse por separado, cuya protagonista es la joven Julia D’Aiglemont, quien
primero se casa con un militar, subyugada por su aspecto marcial, y ante la
consiguiente decepción consigue un amante –que muere al poco-. A partir de allí
se desarrollan variantes de esa situación, con presencia de hijos legítimos e ilegítimos
que compiten por el amor de la madre –no sin sucesos trágicos-.
V.
En estilo fluido y coloquial, con
una prosa puntillosa, Balzac delinea la realidad social de su tiempo, donde las
mujeres se dividen entre las que pertenecen a la aristocracia –aquellas que son
‘como deben ser’: educadas para inmolarse entre el matrimonio y la maternidad-
y las nuevas arribistas que responden a la incipiente burguesía mercantil,
centradas en sus propios caprichos y egoísmos, sin respeto por los mandatos
sociales. Otro tiempo de lectura bien empleado.

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