martes, 11 de abril de 2023

Voces de Nueva York. Ciudad abierta, Teju Cole

 

Acantilado, 2013

I.

               Había hecho furor con su aparición en español allá por 2012; además, venía precedido de galardones varios –entre ellos, el PEN/Hemingway de ese año- y fueron varias las fuentes que me lo sugirieron. Sin embargo, con el nomadismo que me caracteriza lo dejé en espera de mejores momentos. Al elaborar hacia fines del pasado año mi lista de lecturas para el 2023, decidí incorporarlo merced a su vigencia en la Red y una cuota de originalidad en su propuesta, tan necesaria a la hora de alternar con otras lecturas más demandantes.

II.

                Julius, un médico psiquiatra que ejerce en un hospital de Nueva York, decide hacernos conocer sus paseos y derroteros en torno a la ciudad y aquello que dispara su contacto con el medio. De origen nigeriano, participa de la hermandad racial –con la que poco se identifica- mientras va repasando sus vínculos familiares y con sus pacientes; su historia en África, la nostalgia por su abuela en Bruselas –que lo lleva a un viaje de vacaciones a intentar verla o saber algo más sobre ella-, entre otros.

III.

               No sólo se aboca a las múltiples imágenes que una Nueva York suscita en cualquier paseante –a la manera de Sebald, quien está tácitamente presente en toda la obra-, sino que también se traslada a la Europa actual, con sus conflictos y contradicciones. El protagonista se permite deambular hacia los confines de la ciudad, aunque no tenga claro cómo volver a su guarida, y eso también lo hace digno de una dosis de empatía urbana.

IV.

                Cole hace fácil lo que en realidad no es: narra en primera persona los pensamientos y sensaciones que aparecen en su caminata habitual sin juicios de valor ni prejuicio alguno; toma cada interacción como algo único e irrepetible, de la que puede colegirse cierto aprendizaje. Cada capítulo puede ser leído independientemente, pues comienza con un elemento disparador y cierra hacia el final. El texto es, entonces, una creación fragmentaria que condensa pizcas de observaciones profundas junto a reflexiones interesantes.

V.

               De estilo fluido, sin intentar regodearse en su pasado africano, con buenas escenas y meditaciones, Cole construye una novela que no parece tal, en la que reúne voces de su ciudad. Me ha recordado a New York Morning, tema de Elbow que, en sus letras, dice,

Oh, my God, New York can talk

Somewhere in all that talk is all the answers

Everybody owns the great ideas

And it feels like there’s a big one round the corner

               Para disfrutar y pensar. Muy recomendable.

2 comentarios:

  1. Me encanta Nueva York y visto desde el punto de vista de un nigeriano que añora a su abuela en Bélgica y nos cuenta su historia en África, creo que puede ser apasionante. Muchas gracias por el descubrimiento.
    Un beso.

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    1. Llama poderosamente mi atención que no le hayas echado el ojo cuando salió, Rosa. La crítica en general aplaudió su llegada. También es cierto que uno no puede estar al día en lo que se publica, ¿verdad?
      Un libro más que interesante para quien, como tú, disfruta de Nueva York.
      Un beso para ti.

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