lunes, 29 de julio de 2024

Trilogía Cegador. e-book 158. 2. El cuerpo, Mircea Cărtărescu

 

Impedimenta, 2020

‘No escribo un libro, sino que engendro un embrión en el útero triste de mi cráneo y de mi habitación y de mi mundo.’

I.

               En este segundo volumen, el narrador autoral nos participa de los cambios ocurridos en el Bucarest de mediados de los años ’60, con escala en los ’80. En este libro ilegible, donde las páginas se acumulan unas sobre otras como estratos -al igual que los sedimentos y detritos-, se repasan momentos y anécdotas de la vida familiar, en un ejercicio evocativo sin par, con infinidad de reflexiones que se disparan, logrando interpelar al lector.

II.

                El libro se divide nuevamente en tres. La Primera Parte, comienza con una nostalgia: Mircea –alter ego del autor- evoca el barrio que, a partir de 1985, fuera demolido para que en su lugar se erigiera lo que actualmente es el parlamento rumano. Luego, se remite a su bisabuelo Vasile Badislav –quien había liderado una colosal huida-, y su trágico deceso.

III.

               En la Segunda Parte se desarrollan historias inconexas: su madre tejiendo alfombras –detenida por la Securitate-; el propio Mircea convertido en pionero –una suerte de scout comunista-; Soile, la pequeña cuyo corazón era una tarántula; Katerina, la enana rusa del circo; el vecino Herman, que lo rescata de una diablura; el Hombre Serpiente, que lo pone en trance y un desfile patrio. Finalmente, en la Tercera Parte, se narra la historia de Coca –vecina de su madre- y las de Maarten, Cedric –el jazzista- y los hombres estatua en Ámsterdam.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

                Es tan abrumadora la secuencia de descripciones que alternan lo costumbrista y lo onírico, que al lector se le desdibuja la realidad y por momentos se encuentra algo perdido. El ritmo narrativo es intenso aunque equilibrado, y el relato familiar extiende un halo de tristeza sobre aquella infancia perdida. Ese telar materno multicolor alberga todas las transformaciones –personales, sociales, políticas- que se suscitan en su interior. La crisálida de una mariposa omnipresente es un emblema acertado para la obra.

V.

                En estilo ameno y algo poético, haciendo gala de conceptos extraídos de la biología, la medicina y la física –entre otros- e intercalando precisas descripciones del gris Bucarest con alucinaciones de neto origen imaginario, Cărtărescu ofrece un compendio de elucubraciones que no eluden los devaneos filosóficos acerca de las esferas humana y divina. En suma, un libro que requiere de una lectura lenta y atenta, pero que se disfruta mucho. Para tomar en cuenta.

miércoles, 24 de julio de 2024

Pelibro 34. Tortilla Flat

 

              Fue elección de colegas lectoras, entre un puñado de propuestas que allegué. Confieso que era la que menos me atraía, aunque había decidido encararlo como una lectura amable, entre otras que no lo eran tanto. Coincidió con que la casa editora renovaba la edición de este título y volvía a estar disponible después de años de ausencia. Al hallar una copia de la versión cinematográfica de Victor Fleming, no dudé en armar esta combinación, aun cuando el título original del film ha sido sustituido en español.

Libro

John Steinbeck (Navona, 2008)

            La novela está ambientada hacia los años ’20 en las afueras de la ciudad de Monterey, California; unas colinas en las que se asientan un puñado de casas de madera, que reciben el nombre de Llano de la Tortilla o, simplemente, Tortilla Flat. Allí se dan cita los paisanos: una runfla compuesta por hispanos, mestizos y otras razas caucásicas, que se emborrachan, viven de juerga y de la caridad ajena, sin intención de ganarse la vida. Son un pequeño grupo de pícaros bribones, dispuestos al timo y a la trapacería sin límites –incluso entre ellos-.

               La vida del grupo gira sobre Danny, un joven algo inocente y romántico, que ha vuelto de la guerra y se encuentra con la noticia de que su difunto abuelo le ha legado dos casas en Tortilla Flat; a él, cuyo único techo estable parecía ser el de la cárcel del pueblo, tan alborotador era. Junto a Pilón, su taimado y receloso amigo, y la compañía de Jesús María, Pablo y El Portugués vivirán aventuras desopilantes, con embustes al por mayor y harán de ello una forma de vida y un canto a la camaradería.

               Es de destacar que Steinbeck delinea unos personajes de buen corazón, generosos y faltos de malicia; sólo desean vivir día tras día sin preocupaciones, responsabilidades ni demasiado apego por las normas sociales, lo que les granjea no pocos contratiempos. Máxime, cuando se trata de la conquista amorosa –que supone ciertos gastos, para bolsillos en los que nunca hay una moneda-.

               Así, en una casa que cuenta con grifo –pero que no pueden pagar su habilitación-; regalando una modernísima aspiradora –sin el motor- y tratando de embaucar hasta al vendedor de leña para robarles los ahorros, sin dejar de valerse de la mujer del almacenero para conseguir botellas de vino sin pagar lo adeudado, esta cofradía permanecerá ligada entre sí hasta que una desgracia sobrevenga a Danny y, tras ello, la misma se disperse.

               En un estilo frontal y ameno, con escenas graciosas y diálogos muy divertidos, Steinbeck rescata esa idea de felicidad, tan idílica como efímera, de quien vive al día, en su juventud, sin posesiones y con entera libertad de disponer de su real gana. Una novela breve, magníficamente construida, que hará pasar un buen momento a sus lectores. Muy recomendable lectura para sobrellevar malos tragos, o para despojarse de preocupaciones.

  

Film

LA VIDA ES ASÍ

Victor Fleming (Metro Goldwyn Mayer, 1942)

            Comienzo por lo anecdótico. Es mi primera incursión en lo que se conoce como la época de oro de Hollywood; nunca antes había tenido que visitar una realización del período. Lo notable es que la copia en mi haber es una versión original, es decir, en blanco y negro. El título en español obedece a la canción que cantan los amigos, cuyo estribillo –en ese idioma- contiene dicha frase.

               El guion adaptado se apega bastante bien al texto de Steinbeck, salvo hacia el final, en que la dirección de Fleming se inclinó por darle un final feliz, muy diferente al de la novela. Es una licencia que se le permite, en virtud de que el país se hallaba en guerra y seguramente no quiso agregar penas a las que provenían del frente –máxime en ese año-. De hecho, en el final del cast se pide la colaboración para el esfuerzo bélico.

               En cuanto a los protagonistas, en el rol de Pilón hallamos a un Spencer Tracy en el apogeo de su fama, cubriendo con solvencia al personaje manipulador y ladino. John Garfield encarna a un Danny algo más romántico que el original, pero muy creíble y Hedy Lamarr despliega todo su encanto en la pantalla, en un rol creado ad hoc para ella –la novela no tiene protagónicos femeninos de envergadura-. El resto del elenco participa en los aciertos artísticos y el conjunto responde al espíritu de camaradería y picaresca propios de la novela.

               Yendo a la puesta, el decorado se nota que es de maqueta y, al no tener color, poco se puede apreciar la fotografía, salvo que los primeros planos están bien ejercitados en los momentos más oportunos. La música cumple, pasando casi desapercibida.

               En suma, una película que mantiene la atención del espectador, sin altibajos, y que se disfruta mucho. Más que apropiada para compartir en familia.

Testimonio del Pelibro 34

viernes, 19 de julio de 2024

Colección Último Reino. 6. La barca silenciosa, Pascal Quignard

El cuenco de plata, 2014


 I.

               Este sexto volumen del autor francés se inicia con una investigación lingüística sobre el término corbillard –coche fúnebre-, que lo remitió hacia fines del siglo XVI a un vehículo acuático que transportaba bebés de pecho hacia Corbeil, en las afueras de París, para que miércoles y sábados éstos fueran entregados al cuidado de saludables nodrizas, en campos y bosques. Los niños regresaban a sus madres los martes y viernes siguientes.

II.

                Esta acotación dispara multitud de meditaciones especulativas, pequeñas anécdotas biográficas, reminiscencias de otras lecturas y reflexiones varias acerca de la vida y la muerte. Quignard sostiene que el niño es lo desconocido del nacimiento,

‘Cualquiera sea la persona, cualquiera sea el siglo, cualquiera sea la nación, todo niño es, antes que nada, un desconocido. Todo destino humano es: lo desconocido de la llegada al mundo confiada a lo desconocido de la muerte.’

III.

               Por supuesto, el título del libro alude al mítico pasaje ritual de la barca de Caronte, donde el difunto reciente –convertido en sombra errante-  es acompañado en su ataúd por un óbolo, que proveerá el pago del barquero al cruzarlo a través del Aqueronte y su llegada al reino de Hades. Así, la muerte, como un pasaje entre diversas realidades/ mundos, es citada –y a veces, analizada- desde distintos ángulos.

IV.

               Mas el texto no se circunscribe a estos temas; también analiza el suicidio como acto supremo en el ejercicio de la libertad, de cuya naturaleza participan la lectura y la escritura,

‘Escribir relatos quita los hierros. Los relatos imaginan otra vida. Esas imágenes y esos viajes arrastran, poco a poco, situaciones que emancipan de los hábitos de la vida, tanto en la vida del que lee como en la vida del que escribe. […] ¿Qué es otra vida sino otra intriga lingüística? […] Lo amplio existe. […] Escribir desgarra la compulsión a la repetición del pasado en el alma. ¿Para qué sirve escribir? Para no vivir muerto. […] La amplitud inventó un lugar en cualquier parte de esta tierra. Son los libros. La lectura es lo que ensancha.’

V.

               Valiéndose de fábulas y leyendas, referencias semánticas e ínfimas historias de vida, con la prosa poética habitual, Quignard vuelve a proponer introspección. Un regalo para el final,

‘Los libros pueden ser peligrosos, pero sobre todo es la lectura, en sí misma, la que presenta todos los peligros. Leer es una experiencia que transforma de arriba abajo a los que consagran su alma a la lectura. Hay que apiñar los libros verdaderos en un rincón porque siempre los libros verdaderos son contrarios a las costumbres colectivas. Aquel que lee vive solo en su 'otro mundo', en su 'rincón', en el ángulo de su pared. Y así es como, solo en la ciudad, el lector afronta en el libro físicamente, solitariamente, el abismo de la soledad anterior en la cual vivió.’

domingo, 14 de julio de 2024

e-book 157. Un retrato de palabras. Mr Gwyn, Alessandro Baricco

Anagrama, 2012
 I.

               La lectura surgió a raíz de un comentario sobre otra novela del autor, Tres veces al amanecer, donde se hacía referencia a ésta, aparecida poco antes. Alguien propuso compartirla y fue aceptada la moción. Luego de hurgar en mi memoria, hallé la razón por la que no la había tomado en cuenta: la mayoría de reseñas surgidas al calor de su debut eran tan ensalzadoras que activaron todos mis recelos. Tras una docena de años, confío en alcanzar alguna objetividad.

II.

                Jasper Gwyn es un escritor de éxito en Londres. En el apogeo de su fama, a sus cuarenta años, envía un artículo periodístico sobre lo que jamás volverá a hacer; los dos últimos ítems dicen publicar y escribir libros. Naturalmente, eso inquieta a Tom, su agente, y, por otra parte, debe decidir a qué actividad dedicará su tiempo ahora que se asume como ex – escritor. La visita a una galería de arte durante una tarde de lluvia lo auxilia. Los retratos que se exhiben despiertan un ansia inusual: llevar de regreso a casa a esa gente.

III.

               A partir de allí, pone manos a la obra: realizará retratos personales, a través de palabras; es decir, brindará al potencial cliente un escrito, volcando percepciones que Gwyn tendrá de cada cual, compartiendo durante horas diarias en soledad, silencio y la desnudez del retratado, una habitación aislada, a lo largo de días. No serán meras descripciones sino aquello que dispare su imaginación. Para esto, requerirá la ayuda de una secretaria adecuada, quien seleccionará a los posibles candidatos –a la vez que le servirá de modelo inicial-.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

                Baricco ofrece en esta breve novela –que indudablemente tiene nexos con la ya citada- su mirada acerca de nosotros mismos. Todos tenemos una idea de quiénes somos, cómo nos vemos –uno y los demás-, casi como componiendo un personaje imaginario cuya identidad es la nuestra. Pero quedarse con el personaje es mezquino. Tendríamos que comprender que no sólo somos el personaje; somos toda la historia: el entorno, los demás, el ruido, los colores. Hallar algo en que nos identifiquemos es un elemento, pero no el único. Debiéramos ir en pos del resto, de manera de componer un acabado retrato personal. Ésa es su propuesta.

V.

               Con su estilo poético ya característico, una atmósfera íntima que aúna con los afectos humanos –amor, amistad, etc.-, escenas bien labradas y jugosos diálogos, esta novela convoca a la reflexión interior del lector, dejando materia sustanciosa para meditar. Una lectura amena, que será del agrado de quien se anime a transitar sus escasas páginas. Muy recomendable.

martes, 9 de julio de 2024

Rompecabezas literario. La vida instrucciones de uso, Georges Perec

Anagrama, 2010

I.

               Lo apunté –y adquirí- hace más de una década. Su fama de enrevesado y su aspecto voluminoso eran motivos suficientes para postergarlo. Sin embargo, la feliz iniciativa de incluirlo entre los títulos del año en un taller de lectura en el que participo no solo permitieron satisfacer la expectativa generada, sino que el hecho de compartir las apreciaciones entre un grupo numeroso de lectores ha enriquecido tanto la lectura, que sospecho pudiera haber perdido detalles y matices de haberlo encarado en solitario.

II.

                Esta lúdica y brillante -aunque desconcertante- maravilla literaria narra la historia de los ocupantes actuales y anteriores de un edificio en París, que cuenta con un sótano, planta baja, seis plantas divididas en dos alas por una escalera y dos pisos superiores, que antiguamente eran habitaciones de servicio y hoy son como altillos o buhardillas independientes. Así, es como si el inmueble estuviese despojado de la fachada, y cualquier espectador de afuera accediera a lo que ocurre en cada compartimiento en un momento del día. Casi una instantánea del mismo.

III.

               Perec advierte desde un Preámbulo que la idea central de la estructura del texto es un puzle. Lo que no dice es que él ha dividido todo el edificio en cien casillas de ajedrez, a las que va visitando según el movimiento del caballo de a una por vez, sin repetir. En cada visita, va desgranando la vida de sus ocupantes actuales y anteriores, describiendo minuciosamente tanto sus caracteres personales, actividades, etc., como los objetos presentes en cada habitación. Nada está librado al azar; cada descripción obedece a una lista confeccionada previamente por el autor, de manera que el conjunto de sus habitantes se convierta así en un universo en sí mismo. Una síntesis de la vida del siglo XX.

IV.

                Pintores, artistas, comerciantes entre otros protagonizan una serie de relatos que alternan lo sombrío, fábulas, extravagancias, crímenes, incluyendo catálogos irrelevantes, confidencias y cotilleos varios, manuales de decoración y todo un cúmulo de situaciones imaginativas que hacen de ésta una obra única. Como era de esperar, entre tantos elementos que podrían apabullar al lector cuenta, hacia el final, con un plano del inmueble, un índice de nombres que aparecen en su interior, referencias cronológicas entre los personajes y un listado de las historias insertas. Además, confiesa una serie de citas de otros autores –algunas sabiamente deformadas- que se incluyen en el texto.

V.

               En estilo coloquial y con cierta fluidez, Perec ofrece una novela experimental coherente y equilibrada, que puede ser del agrado o no de los lectores. Pero, en cualquier caso, no pasará desapercibida. En lo personal, me gustó sobradamente como para recomendarla.

 

jueves, 4 de julio de 2024

Introspección psicológica. La conciencia de Zeno, Italo Svevo

Cátedra, 2011

I.

               Es uno de esos títulos que ronda a cualquier lector, en base a los buenos comentarios surgidos al calor de quienes hicieran la experiencia. De hecho, fue el espaldarazo que recibiera de James Joyce el responsable de que el autor saliera del anonimato y se popularizaran sus escritos. En virtud del tiempo que se hallaba en espera, decidí incluirlo entre las opciones del año en curso. Esta edición se acompaña de una Introducción, que incluye una sucinta biografía del autor y un somero análisis del conjunto de su obra.

II.

                Zeno Cosini, un hombre mayor, acude a un psicólogo llevado por la necesidad de abandonar su adicción al cigarrillo. La novela se inicia con un prefacio en el que el Doctor S. explica que la publicación de esta autobiografía –inducida como medida terapéutica- obedece a una suerte de revancha, tras el abandono de Zeno de ambos, terapia y profesional.

III.

               Así, esta obra se desarrolla en una serie de capítulos donde Zeno expone sin ambages su mirada sobre su vida y su entorno social. Comienza por la urgencia de fumar y concluye con el psicoanálisis y su crítica, desgranando en su derrotero la relación con su padre –de quien ha heredado una vida acomodada-, la historia de su matrimonio, los inconvenientes que acarrea una amante y la aventura de ingresar en el mundo de los negocios –a los que el protagonista es palmariamente negado-.

IV.

                Dos elementos hacen de éste un trabajo memorable. En cuanto al contenido, a medida que Zeno realiza su viaje introspectivo, aparecen detalles de su carácter: egoísta, soberbio -aunque compasivo con quienes están por debajo de su estrato social-, maníaco y algo excéntrico; por momentos cínico, autoindulgente y dueño de un humor ácido. En este orden, todo lector hallará algo con qué identificarse. Respecto a la estructura, destaco su naturaleza circular pues, tras el recorrido de los diversos aspectos que han compuesto esta vida, el psicoanálisis abre y cierra con acierto la novela.

V.

               El estilo literario coloquial comparte la prosa preciosista que nos han legado autores europeos contemporáneos a Svevo, de la talla de Musil, Zweig, Joseph Roth, entre otros. Asimismo, requiere de la calma lectora para su avance; no es un texto fluido. En suma, un libro que, aparecido en 1923, no solo recoge la visión psicoanalítica en boga, sino que prodiga reflexiones filosóficas y aventura un porvenir, propio de un visionario. Por ello, estamos ante una obra que condensa una época; de indispensable lectura y presencia en la biblioteca de todo buen lector.