martes, 14 de julio de 2026

e-book 212. Abrigar una esperanza. Una historia sencilla, Leila Guerriero

Anagrama, 2013

I.

                Surgió como propuesta a compartir hace unos meses, cuando un miembro del grupo lo incluyó en nuestra lista de opciones. Lo cierto es que el gesto no era inocente: él mantiene contacto con algunas de las personas que desfilan en sus páginas. La autora es una avezada periodista especializada en crónicas y testimonios, a quien yo no había visitado en sus trabajos hasta la fecha, y aproveché la ocasión para hacer experiencia.

II.

               Estimo que en todos lados deben existir fiestas regionales. Este país cultiva muchas de ellas con motivos distintos. Entre los Festivales Nacionales más destacados se encuentran el del Folklore en Cosquín, Córdoba; el de la Vendimia, en la ciudad de Mendoza y el del Ternero y la Yerra, en Ayacucho, Buenos Aires. Todas estas celebraciones cuentan con el auspicio y la promoción de los gobiernos provinciales y, de alguna manera, participan del show business mediático. Pero existe uno cuyos organizadores casi mantienen en secreto: en los primeros días de enero bajo un calor sofocante se desarrolla en la ciudad de Laborde, al sudeste de la provincia de Córdoba, el Festival Nacional del Malambo, una danza oriunda de la región pampeana que consiste en un formidable esfuerzo de zapateos varios, acompañado por una guitarra.

III.

                En el año 2011, la autora decidió develar los detalles y pormenores de tan silenciosa competencia, en las que cada año se dan cita aspirantes a campeones en las distintas categorías. Y nada mejor que seguir el derrotero de uno de ellos para exhibirlos. Así, quienes abrigan una esperanza para alcanzar el premio máximo saben que éste tiene una muerte súbita: quien una vez se proclame campeón, ya no podrá volver a competir. Entrará en la galería de campeones y sólo podrá, con semejante reconocimiento, educar y entrenar a próximos aspirantes.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

               Pero no solo se requieren condiciones físicas apropiadas y un entrenamiento exhaustivo. También el concurso impone sus reglas: entre ellas está la vestimenta obligatoria que debe exhibir el competidor y el mantener una conducta irreprochable, tanto como bailarín como ser humano. Entonces, además de disciplina y destreza en el baile debe llevar también un cierto grado de circunspección en torno a su propia vida, so pena de ser expulsado.

V.

               Con una prosa directa, propia de una crónica, y abundosa en detalles que enriquecen las descripciones, Guerriero da forma a un trabajo de investigación periodística que saca del anonimato a una actividad poco difundida, pero más que interesante. Para no dejar pasar.

 

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