viernes, 4 de mayo de 2018

e-book 28. Historias de El Cairo. El Edificio Yacobián, Alaa Al Aswany


Maeva, 2007

I.

            He pasado muchos años sin encarar una lectura de origen egipcio. Creo haber leído a Mahfuz en mi juventud, aunque no estoy muy seguro. Apunté éste cuando vi un comentario en la Red y decidí darle una oportunidad, intercalándolo con lecturas que requerían más largo aliento. Al finalizarlo, me encontré gratamente sorprendido con una añosa reseña de Andrómeda, quien visitó este mismo libro cerca de una década atrás.

II.

            El título alude a un edificio sito en pleno El Cairo, construido en 1934 por Hagop Yacobián, que se convirtió en un emblema de suntuosidad y que, con el paso del tiempo sufrió los embates de los cambios sociales. Ambientado hacia mediados de los ’90, Al Aswany nos detalla sus días de esplendor hasta alcanzar su actual decadencia. Para ello, se vale de las historias de algunos de sus habitantes, a quienes no sólo podemos seguir en su singular derrotero sino también conocer cómo se vive en el Egipto actual.

III.

             La gama de personajes que se da cita en el libro permite establecer estereotipos que pertenecen a distintas clases sociales. Allí se reúnen un hombre de recursos, eterno enamorado de las mujeres; el hijo del portero, que intenta acceder a un puesto en la Policía; su novia, cuyos atributos físicos le abren puertas no siempre respetuosas; el exitoso comerciante que pugna por una banca en la política y el abogado homosexual que busca pareja estable.

La versión digital, gentileza de Epublibre

IV.

            Todas estas historias están descriptas minuciosamente –incluidas las escenas de sexo hetero y homosexual- de modo que el lector va siguiendo cada una de ellas desde el inicio hacia el desenlace. Al estar alternadas entre sí, mantienen la tensión sin pérdida de interés. Por otra parte, el autor utiliza la trama para ofrecer una mirada crítica sobre la extendida homosexualidad urbana, la falta de medios que conduce a la prostitución, la corrupción entorno a los cargos políticos, la violencia machista ejercida sobre los derechos de la mujer y la falta de equidad que favorece la radicalización fundamentalista.

V.

            De estilo directo, con una prosa fluida, diálogos bien provocados y una galería de personajes principales y secundarios memorables, Al Aswany compone un friso pintoresco de la sociedad cairota cosmopolita, con los avatares propios de las grandes metrópolis sin resignar las particularidades que establecen la política, la religión y la sociedad de masas. Un libro más que interesante.

viernes, 27 de abril de 2018

El anacoreta. Peste & Cólera, Patrick Deville


Anagrama, 2014

I.

            Ya desde la portada presentaba demasiados pergaminos como para ser desestimado. Para colmo, abordaba la historia de un investigador mientras repasaba la historia del nacimiento de la microbiología y la segunda mitad del siglo XIX, el de los grandes descubrimientos científicos y de los viajes a África y Oriente. Si a esto le sumamos una mirada distante y despectiva de los avatares europeos –y mundiales- que aparejó la primera mitad del siglo XX, habían suficientes motivos para leerlo.

II.

            En esta novela biográfica, Deville encara la semblanza de Alexandre Yersin, cuyo aporte más destacado ha sido hallar el bacilo de la peste y, por consiguiente, la vacuna contra este flagelo que asolaba periódicamente tanto las costas de Oriente como de Occidente. Para ello, se vale de la multitud de cartas intercambiadas con su madre y su hermana, hasta el deceso de ambas; de los anales del Instituto Pasteur y la documentación habida en Vietnam sobre este singular personaje.

III.

             Según el autor, Yersin (1863 – 1943) desarrolló su faceta científica desde su Vaud natal, en Suiza, hasta después de su llegada a Francia, donde se hizo discípulo de Pasteur y Roux, de quienes aprendió la metodología empleada en esa incipiente disciplina que comenzó a llamarse microbiología. Pero el grupo francés de Pasteur no estaba solo: en franca competencia se encontraba el grupo alemán comandado por Robert Koch. De ahí el sugerente título de la obra.

IV.

            La sed de conocimientos de Yersin ha sido fuente inagotable de sus múltiples actividades, tanto como sus ansias de aventuras. Investigador díscolo, no dudó en apartarse del ámbito académico en busca de su propio lugar. Así, se embarcó con destino a Saigón, una de las ciudades coloniales del Imperio, y se enroló como médico de a bordo en un buque que cubría el trayecto Saigón – Manila y luego a Haiphong durante un par de años. Más tarde, se estableció en Nha Trang donde realizó el estudio de cultivos, se hizo productor de caucho y de quinina –lo que le valió una gran fortuna-, sin descuidar sus trabajos en el campo de la medicina. Dueño de una sublime apatía por el renombre tanto como por la participación política, mantuvo contacto con sus colegas hasta casi el final de su vida y vivió distante de las dos guerras mundiales, enfocado en sus actividades exploradoras, productivas y médicas en Vietnam, casi como un anacoreta.

V.

            En estilo directo, como quien narra una crónica, Deville nos ofrece una minuciosa mirada sobre la vida de Yersin, ambientada en la atmósfera entusiasta de la revolución científica; los altibajos del colonialismo francés de ultramar; la sempiterna rivalidad franco – alemana y un paralelismo entre Yersin, Rimbaud y Céline nada despreciable. Un libro fluido y entretenido.

viernes, 20 de abril de 2018

El mar de la fertilidad. 1. Tragedia de amor. Nieve de primavera, Yukio Mishima


Alianza, 2014

I.

          Esta tetralogía era una deuda pendiente con la literatura japonesa que durante muchos años sostuve debido a que sólo podía hallar en el mercado local títulos desperdigados con traducciones variadas, y no el conjunto de los volúmenes que componen la obra en una única edición completa. Recién un par de años atrás pude reunirlos todos bajo el sello de esta casa editora. Dejé pasar el tiempo para encarar su lectura, en busca de un estado emocional propicio.

II.

            Esta trágica historia de amor tiene como protagonistas a Kiyoaki Matsugae, hijo de un marqués adinerado, y Satoko Ayakura, hija de un conde con alcurnia pero sin recursos. Ambientada en el Tokio de principios de siglo XX, tras la guerra ruso – japonesa, el padre de Kiyoaki destinó a su pequeño hijo a la casa del conde Ayakura para aprender modales de la corte. Satoko -dos años mayor- y Kiyoaki crecieron juntos y entablaron una cierta amistad. A medida que crecían, la belleza de ambos destacaba en el entorno y las visitas entre ambos se hacían más frecuentes.

III.

             Cuando Kiyoaki alcanza los diecinueve años, se da cuenta que toda esa confusión que le provoca Satoko cada vez que se ven no es otra cosa que amor. Pero, lamentablemente, después de muchas propuestas de matrimonio que Satoko rechaza, al fin da su anuencia para prometerse nada menos que con un heredero de la Familia Imperial. Kiyoaki, quien al enterarse de la noticia no parece importarle, al asumir su amor por Satoko se desespera y, valiéndose de su amigo y de una vieja doncella, comenzará sus pasionales encuentros furtivos hasta que la vida se los permita.

IV.

           Mishima elabora una ficción costumbrista en base a dos personajes centrales y algunos secundarios. A Satoko, dueña de una gracia y donaire sin igual, la dota aún de desenfado y aplomo. En cambio, al tímido y emocional Kiyoaki le secunda un preceptor algo mayor, Iinuma, encargado de orientar al joven, y lo acompaña de un amigo fiel, Shigekuni Honda, a lo largo de toda la historia. El elenco se completa con la vieja y experimentada doncella compañera de Satoko –Tadeshina-, el padre de Kiyoaki –hombre del mundo de los negocios, enamorado de Occidente-, el conde Ayakura –quien encarna al cortesano tradicional japonés- y sus cónyuges.

V.

            Con una prosa poética, uso adecuado de silencios y pausas, descripciones que consolidan la atmósfera narrativa, detalles de la vida japonesa de ese tiempo y personajes bien delineados, Mishima nos regala un drama pasional sin golpes bajos ni lagrimeos. En suma, una novela clásica más que recomendable.

viernes, 13 de abril de 2018

Versión Original 20. La literatura como medio de expresión social. Padres e hijos, Iván S. Turgueniev


        Reseña aparecida en otro blog hace ya casi diez años, la vuelvo a presentar ahora aquí, tal como fuera escrita entonces, para cumplir con un compromiso con los lectores de Utopía quien, pocos días atrás, nos allegara su propia opinión de la misma obra, bajo la edición de otra casa editora y citara a ésta como su inspiradora.


Introducción

           Estaba aburrido de leer la clásica novela inglesa finisecular decimonónica, romántica, decadente y tibiamente moralista, cuando quiso el Destino -ante la científicamente improbable existencia de Dios- o a lo sumo, la Energía, el Éter o el Prana -sustitutos de Dios, al decir de los más acérrimos fundamentalistas esotéricos- que me llegara la oportunidad de pegar el timonazo y cayera en mis manos uno de esos libros que componen la inmensa galería de "olvidados", pero que han sido señeros para otros autores posteriores. Me refiero a "Padres e Hijos", de Iván Turgueniev (Ed. Espasa, Colección Austral, 2007).
             Después de mi "época rusa", transitada a mediados de los '90, donde me aboqué a la lectura de los más eminentes textos de ese origen, no había vuelto a ellos, un poco por falta de curiosidad y otro poco por saturación. Sin embargo, sabía que dejaba en el tintero a algunos autores que, si bien no son considerados por la crítica actual como de la talla de Tólstoi o Dostoyevski, no obstante han servido de guía para el desarrollo de la literatura y del pensamiento político ruso del siglo XX. Con este libro, comienzo a saldar aquella vieja deuda.

La obra

             Es la historia de un par de compañeros adolescentes que regresan a sus aldeas luego de alcanzar una licenciatura. Uno de ellos, el ingenuo Arkadi Kirsanov, desciende de la nobleza rusa, mientras que el otro, Evgeny Bazarov, verdadero personaje principal, es de condición más humilde, dedicado a las "ciencias", con intención de convertirse en médico reconocido, y un "nihilista", definido como "aquél que no se doblega ante ninguna autoridad ni acepta ningún principio como artículo de fe". Ante ellos, se encuentran el padre y el tío de Arkadi, Nikolai y Pavel, representantes de una aristocracia que se extingue; Vasili, el padre de Bazarov, un más que modesto militar retirado, y una suerte de otros personajes pertenecientes a la nobleza, entre los que destaca la princesa Odintsova, una joven, bonita e inteligente viuda, junto a su hermana menor, Katia.
             El autor utiliza la recia personalidad del protagonista para pintarnos un fiel retrato de la Rusia de su tiempo. Bazarov no es el militante revolucionario y violento que tendrá lugar a fines del siglo XIX (la novela está ambientada a partir de 1859), sino alguien dotado de sensibilidad y buenas intenciones, ocultas por su carácter ríspido y sus insolentes respuestas, quien necesita someter todo a la experiencia: una conjunción tomada de las ciencias médicas, la lectura del materialismo alemán y el análisis de la sociedad en que vive.
              En el acontecer, ambos jóvenes nihilistas encuentran una contradicción inesperada: el amor; correspondido por la dulce Katia y denegado por la altiva Anna Odintsova, lo que ineluctablemente decide la suerte de ambos compañeros.

Conclusión

               Ya Gogol había cuestionado en su obra "Almas muertas" el estado de total sumisión y primitivismo en que se encontraba el pueblo ruso, donde la nobleza zarista pagaba tributo en función del número de "almas" que existían en sus territorios, razón por la que cada noble disponía de la vida y de la muerte de esos seres, considerados siervos, criados, arrendatarios, campesinos, pero nunca personas.
              La crítica a la clase aristocrática rusa, ociosa, ignorante, atrasada, junto a la falta de adelantos como caminos y comercios, la corrupción de la justicia y el estado de suciedad y dejadez -proclives a la enfermedad- en que se vive, por parte de un hombre que cree en la ciencia como base del progreso, es el motivo central que subyace en esta novela aparentemente romántica y costumbrista.
                Pero el mayor acierto de Turgueniev es haber utilizado a la literatura como forma de clamar por la necesidad de mejoras y reformas sociales, en un tiempo en que el zarismo reprimía furiosamente cualquier intento renovador. Es la palabra y no los hechos de violencia la representante vanguardista de la necesidad de modernización social. Con ello, nos demuestra palmariamente que, cuando todos los canales naturales de expresión política se encuentran cerrados, es la manifestación artística el último recurso del que se vale la propia sociedad en pos de mejoras. Algo de lo que los argentinos, salvando las distancias y las épocas, aun tenemos doloroso recuerdo.

viernes, 6 de abril de 2018

Telarañas. Nostalgia, Mircea Cărtărescu


Impedimenta, 2012

I.

            Mantenía una deuda con el escritor rumano desde aquella única visita a uno de sus títulos. Eran ya muchos los lectores que inclinaban la balanza hacia sus letras y la aparición de su último resonante trabajo no hizo más que fortalecer la decisión de saldar de alguna manera la misma, para lo cual disponía de ésta, que lo catapultó al gran mundo literario, convirtiéndolo en uno de los grandes escritores contemporáneos.

II.

            Cinco de sus trabajos se reúnen bajo el significativo título que los unifica. Al fin y al cabo, en cada uno de los relatos hay una evocación continua al Bucarest de la infancia, ése de los años ’60 del siglo pasado, con sus casas en bloques y sus aledaños con aroma a campiña. En los que componen el núcleo central campean los juegos infantiles, los temores que apareja el crecimiento, las fantasías, aunque dispuestos de tal manera que los sueños se entremezclan con la realidad desvaneciendo la sutil línea que los separa.

III.

             El Prólogo abre con su afamada obra ‘El Ruletista’ –que, dada la trascendencia adquirida, la casa editora aún la publica por separado-, donde un hombre decide jugarse la vida apostando a una ruleta rusa con un arma cuyo tambor contiene hasta seis balas. No contento con la apuesta, decide redoblarla con más balas en el tambor… Cierra el libro un relato breve, ‘El arquitecto’, en el que un profesional de la construcción descubre su placer y su creatividad musical tocando el claxon de su automóvil.

IV.

            Pero son los tres extensos relatos que componen ‘Nostalgia’ el nervio motor del libro. En ‘El Mendébil’ un niño que se muda al bloque donde vive el narrador subyuga a éste y sus amigos narrando historias, hasta que la aparición de la sexualidad los aparta. ‘Los gemelos’ aborda los primeros atisbos de sexualidad entre púberes, con un final sorprendente. Las palmas se la lleva ‘REM’, con ribetes kafkianos, que abreva en un relato de Borges sobre personas que son personajes pensados por otros.

V.

            Con un estilo algo barroco pero poético, Cărtărescu enhebra la realidad infantil con la naturaleza onírica de sus juegos, a través de una telaraña de evocaciones que semejan a la literatura, único lugar donde lo sobrenatural y la fábula pueden convivir naturalmente con la vida cotidiana. Un libro imperdible.

viernes, 30 de marzo de 2018

Grietas en la fachada. Años Luz, James Salter


Salamandra, 2013

I.

            En su momento, ni bien apareció en las librerías, fueron varios los lectores que realizaron elogiosos comentarios de esta novela, poniendo énfasis tanto en el estilo narrativo como en la creación y el desarrollo de la trama, más que de los personajes. Yossi Barzilai, U-topía y Mientras Leo son ejemplo de ello. Acallados los encomios primigenios, decidí darle la oportunidad.

II.

          ¿Cómo obra el paso del tiempo en una pareja?, ¿en qué nos vamos convirtiendo a medida que la costumbre y el hábito de lo cotidiano se enseñorean de nuestras vidas?, ¿cuándo empezamos a dar por sentado a ese otro que convive con nosotros? El arquitecto Vladimir (Viri) Berland y su esposa Yvonne (Nedra) son los protagonistas de esta historia. Pertenecientes a la clase más acomodada de Nueva York, dividen su tiempo entre Manhattan y su casa ubicada al norte, a la vera del Hudson, acompañados por dos pequeñas hijas. No parece haber signos de fisuras entre ellos. Sin embargo, esa vida algo superficial que alterna entre trabajo, fiestas, reuniones sociales y paseos familiares, no es todo lo tersa y suave que aparenta ser. La lasitud que permite la disponibilidad de recursos económicos, unida a ciertas licencias que otorga la frecuencia del mundo laboral o del vínculo social, van formando grietas en esa fachada inmaculada.

III.

             Con una prosa rayana en el lirismo poético y haciendo gala de cierta dosis de impresionismo literario –el que se construye mediante hechos aparentemente triviales: una cena, una charla entre parejas, un paseo-, Salter va dando forma a una sólida novela que indaga en los conceptos de realización personal, responsabilidad familiar, la fragilidad de los afectos y el peso de la soledad. Así, cada uno de sus personajes evoluciona de manera tan distinta que, al final, resultan casi desconocidos. Al igual que las dos caras de la diosa Juno, uno de ellos mira hacia el pasado, hacia lo que ha sido y siente algo de nostalgia por aquello que se perdió, mientras que el otro sólo vive el presente y enfoca el futuro, con la fugacidad liberadora que ofrece el sentirse vivo. Entre ambos, hay varios años luz de distancia.

IV.

        Respecto de los personajes, la gran protagonista es Nedra, mucho mejor desarrollada y delineada que su marido. Como si Salter hubiera deseado rendir una suerte de homenaje a la mujer del siglo XX, que pasó de ser un partenaire del hombre casado, restringida al ámbito doméstico, a ser capaz de tomar sus propias decisiones y alcanzar un plano de igualdad de género.
            En suma, un libro recomendable, que deja mucho material para reflexionar.

viernes, 23 de marzo de 2018

e-book 27. El final de la hipocresía. Vía Revolucionaria, Richard Yates


Alfaguara, 2008

I.

            Ante la aparición de una nueva edición de uno de los títulos del autor, recordé que el de marras me había sido recomendado hace algunos años por una buena lectora. Esto, unido a un motivo banal extraliterario, dispuso el momento de ser leído.

II.

            April y Frank Wheeler son una pareja, llegando a la treintena, que pertenecen a la próspera clase media estadounidense de mediados de los ’50 del siglo pasado. Llevan una vida relativamente acomodada junto a sus dos hijas pequeñas en los suburbios de Connecticut. Frank trabaja –sin mayores compromisos- en la misma corporación para la que su propio padre trabajó durante su vida activa. April, algo aburrida con su rol de madre y de ama de casa, ha puesto su energía en desempeñar el rol protagónico en una obra de un grupo vocacional de teatro y recuperar así parte de su carrera. El fracaso de la obra desnuda serios problemas conyugales entre ambos.

III.

             Para sobrellevar las dificultades de la relación, April intenta convencer a Frank de abandonar el lugar e irse a París donde, debido al Plan Marshall y la reconstrucción de Europa, cree tener buenas oportunidades de trabajo, mientras que Frank no sólo podría ayudar con los niños sino descubrir a qué actividad destinar su talento. Cuando casi lo logra, la confirmación de su nuevo embarazo echa por tierra la propuesta. Para peor, coincide con la valoración de que es objeto Frank por parte de sus superiores, quienes ven potencial en su carrera de oficinista.

La versión digital, gentileza de Epublibre

IV.

            El planteo de Yates refleja el sentir de dos jóvenes que han sido padres casi sin quererlo y se sienten asfixiados por los compromisos de índole social –el rol de padres, las reuniones con la familia, los amigos y vecinos-, a los que tienen que poner su mejor cara, por más que en lo profundo ninguno de los dos se sientan satisfechos con sus vidas. Ambos personajes viven en una suerte de hipocresía socialmente aceptada, mientras se cuestionan sobre el sentido de una vida mediocre, sin esperanzas de cambio a futuro.

V.

            Con una prosa directa, algunas escenas memorables y un final no por previsible menos dramático, Yates pone de manifiesto hacia dónde puede conducir esa aparente armonía conyugal –por otro lado, todo un retrato de clase de época-, basada en falsedades y lugares comunes. Un libro más que interesante, que fluye pero deja sedimentos que recoger. Hay film de Sam Mendes, con Leo Di Caprio y Kate Winslet basado en esta novela.

Testimonio del motivo banal