451 Ed., 2008
I.
Sólo estaba disponible en soporte
digital su novela más conocida. Sin embargo, prosperó mi búsqueda y hallé este
ejemplar en el mercado de usados. Cuando lo fui a retirar, el dealer quiso saber el motivo de mi
compra. Confesó que hacía quince años que tenía la librería; que este libro lo
había acompañado desde el primer día y nadie, ABSOLUTAMENTE NADIE, se había
interesado en él hasta el presente. Le respondí con honestidad: ‘vine a buscar
un libro de quien habrá de ganar el Premio Nobel de Literatura’. Se irguió,
lanzó una carcajada al aire y me abrazó.
II.
Lía hace meses que se encuentra
en el hospital debido a síntomas que indican una rara enfermedad. Su único
contacto con el exterior es su hermano menor, Sid –diminutivo de Isídoros-, de
vida cuanto menos desordenada, y Sotiris, un residente de enfermería con quien
se lleva mal. Pero éste y Sid han sido supuestos compañeros de escuela –aunque el
auxiliar no lo reconoce-. Acompañan a este trío, la atractiva July –pareja ocasional
de Sid de quien Sotiris se enamora- y la sensual Nina de tan solo doce años, dotada
de una imaginación bulliciosa.
III.
Al principio, cuesta entrar en la
novela porque las historias de los personajes, que residen en Atenas, resultan
inconexas. Allí está Sotiris, volviendo al pueblo -donde viven sus padres-
durante los fines de semana; la huérfana Nina y su hermana mayor, ayudando en
la cocina de su tutora… pero, a medida que pasan las páginas las historias se
van entrelazando hasta alcanzar un final previsible y emotivo.
IV.
A su manera, cada uno de los
protagonistas intenta dejar atrás una existencia abúlica y rutinaria, así como el
dolor y la enfermedad, refugiándose en ilusiones y fantasías que son verdaderas
vías de escape a una realidad absurda y un estado de ominosa soledad. Es esa
trayectoria en zigzag de los personajes –una suerte de movimiento browniano- para eludir aspectos sórdidos de su
acontecer, el nexo unitivo de la novela, mientras las escenas se suceden con
cambios de geografía: el hospital, el muelle, la cocina, un restaurante, una
habitación, creando una atmósfera particular que acompaña a cada uno de ellos.
V.
De estilo coloquial y directo,
con descripciones bastante reales –que le valieron la tilde de novela pornográfica según la crítica-,
la obra plantea cómo el conjunto intenta denodadamente hallar una salida que
los conduzca al amor y a la felicidad, mientras deben hacer frente a las
vicisitudes de esta vida. Una pequeña joya literaria que le valió el Premio
Nacional de Literatura y el Premio Nacional de la Crítica en 1999 a su autora
griega. Difícil de hallar, si la ven no la dejen pasar. Y tened presente a la
autora para la próxima premiación.

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