I.
Estaba entre los títulos que la Maestra nos proponía como próxima
lectura a compartir, y tanto la
Arquitecta como yo nos inclinamos por él en aras de ir preparando el camino
para encarar alguna de sus obras más renombradas –y extensas- en un futuro
mediato. Esta edición reúne una serie de trabajos no compilados en obras
anteriores a la fecha de edición y, sinceramente, no estaba al tanto de la
profusa labor literaria de Marechal, que no se circunscribe al ámbito de la
ficción.
II.
El presente volumen está constituido por
cuatro relatos, una breve obra de teatro, tres ensayos –dentro de los cuales se
halla la destacable interpretación de Simbolismos
sobre el Martín Fierro- y cuatro misceláneas, que incluyen notas
autobiográficas y reflexiones al estilo apólogo chino. Así, el conjunto se
erige como un verdadero panóptico sobre la actividad desarrollada en sus múltiples
facetas por quien, además, fuera funcionario en el área de Cultura del primer
gobierno justicialista –creador de la Escuela Nacional de Danzas Folklóricas-,
en su evidente compromiso político con la sociedad.
III.
Los temas que Marechal expone
claramente en estos trabajos tienen que ver con su universo de certezas e
inquietudes que también recorren sus obras más reconocidas: principalmente su
crítica al avance científico y tecnológico, que conlleva una gran cuota de
deshumanización con la que se pierde la esencia espiritual del hombre, acusando la
necesidad de enriquecerse con una vida interior que tienda a la meditación.
Éste es el núcleo central del relato que le da origen al título.
IV.
También están presentes su humor –por momentos,
sarcástico-, alusiones históricas con cierta dosis de ironía, construcciones imaginativas
e irreverentes e interesantes datos biográficos, todo en medio de una marcada religiosidad,
producto de una crisis de fe que lo condujera a abrazar el cristianismo. Y,
como era de esperar, acompañada por una mirada porteña entre descreída y socarrona, propia de quien nació y vivió
en Buenos Aires.
V.
De estilo ameno y coloquial, con relatos que se enmarcan en el género policial y una experimentación literaria que supo estar a la vanguardia local en los pasados años ’50, el ejemplar ofrece una mezcla variopinta del acontecer del escritor, de la que solo se excluyen sus novelas y poemas. En resumen, una antología que sirve de umbral y puesta en contexto de una figura literaria, señera en un período bastante extenso. Para tomar en cuenta.

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