Decidí hacerle un lugar a la novela entre medio de
otras lecturas. Esperando por más de una docena de años, y habiendo sido tan
comentada en su aparición, recurrí a esta suerte de Romeo y Julieta caucásica para compensar con obras más demandantes.
Fue al concluir su lectura que di por casualidad con la realización homónima y,
al consultar al proveedor de películas, me dijo que la tenía disponible.
Libro
El primer empujón lo recibí de parte de una amiga que,
por razones personales, realizó un viaje de visita a las tierras donde toma lugar
esta historia, hablando maravillas tanto de sus paisajes como de su gente. Fue
allí que recordé la existencia de este texto, postergado sin motivo, y decidí
encararlo.
La
novela está ambientada en Bakú, capital de Azerbaiyán, hacia la década de 1910,
con desplazamientos a Tbilisi (Tiflis, capital de Georgia) y Teherán, antigua
capital de Persia (hoy, Irán), entre otras aldeas de la región. Fue escrita
bajo un seudónimo y publicada en 1937. Es la historia de Alí Kan, un joven
azerí musulmán perteneciente a la aristocracia, y Nino Kipiani, una desenvuelta
princesa georgiana cristiana, que se enamoran y deben enfrentar las diferencias
no solo religiosas, sino también étnicas y costumbristas, donde conviven junto
a armenios, todos sometidos al zarismo ruso.
Mientras
se desarrolla la trama, el autor va dejando entrever los problemas políticos
que subyacen, pues tanto azeríes como armenios y georgianos desean emanciparse
del yugo ruso, que los domina debido a la necesidad de la riqueza petrolera de
la región. Al declararse la guerra en 1914 contra los Imperios Centrales, estas
etnias no intentan involucrarse en la lucha pues su enemigo común es el
zarismo. Al acabar con él la Revolución de 1917, se abren las puertas para
volver a ser independientes. Pero lo que se había mantenido en delicado
equilibrio hasta entonces, se romperá definitivamente y desatará luchas
internas.
En
cuanto a la historia de ambos protagonistas, todo parece idílico hasta que los
padres de Nino, que guardan cierto recelo del novio musulmán, deciden postergar
la boda al estallar la guerra. Alí está decidido a raptar a Nino y escapar
juntos, pero Malek, su amigo armenio, ofrece sus buenos oficios para interceder
y convencer a la familia georgiana. El problema es que él mismo se enamora de
Nino y entonces…
Destaco
que la obra refleja acertadamente los avatares que producen las
susceptibilidades religiosas (el uso del velo, la posible constitución de un
harén musulmán) y las luchas de emancipación nacionalistas, en medio de relaciones
interpersonales no exentas de traiciones, deshonras, venganzas, exilio y
adaptaciones varias a situaciones ni deseadas ni buscadas, justo en un momento
donde todo parece desmoronarse. Así, la novela deja de ser solo una historia de
amor para convertirse en un friso de época.
De
estilo ameno y coloquial, narrada por el protagonista masculino hasta poco
antes del desenlace, la novela mantiene la tensión hasta un final que, por
previsible, no quita méritos al conjunto. Una obra que merece ser leída por
todo buen lector.
Film
Asif
Kapadia (Peapie Films y otro, 2016)
La versión que ofrece
el director Kapadia se apega bastante bien al texto de la novela. Si bien
recorta en gran medida las descripciones iniciales que hacen al encuentro entre
los dos jóvenes protagonistas y su pertenencia de clase –y a los pocos minutos
ya se hallan hablando de casamiento-, es evidente que lo que más le importa es
desarrollar una historia de amor en un entorno político conflictivo, que se va
agravando con el transcurrir de la Historia.
Así, filmada en lugares naturales
–Azerbaiyán, Georgia, Armenia y Rusia- posee dos aciertos que son su fuerte: la
fotografía, que recoge esos bellísimos paisajes caucásicos, con sendas tomas de
landscapes, con tonos ocres en
contraste, son la primera delicia que el espectador disfruta. La segunda es el
magnífico vestuario, que intenta recrear toda una época tan alejada de la
actualidad, que merece el reconocimiento más honesto. A ellos, acompaña el
fondo musical elegido, que alterna entre lo romántico y la nostalgia de algo
que irremisiblemente iba a ser dejado atrás.
En cuanto a las interpretaciones,
la española María Valverde destaca en el rol de Nino, combinando su natural
sensualidad con expresiones aniñadas, muy propias del personaje que encarna. En
cambio, el palestino Adam Bakri, va de mayor a menor, concluyendo en un Alí
algo desvaído y sin el carácter que presenta en el escrito. El resto del elenco
acompaña muy bien, siendo de destacar Halit Ergenc (el recordado Don Onur en la
saga de Las mil y una noches) en el
rol de Primer Ministro.
En conjunto, el film está bien y
sus cien minutos de duración prácticamente no se notan, pero no tiene la
impronta del texto base y se queda en una tibieza sin mayores aspiraciones, que
la vuelven una película tan pasatista como olvidable. En suma, un film para
viajar al Cáucaso, admirar sus paisajes y pasar un rato ameno.


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