domingo, 5 de abril de 2026

e-book 204. Vida estudiantil. Adiós, señor Chips, James Hilton

Trotalibros, 2015

I.

               Había decidido no participar en esta propuesta en beneficio de otras lecturas, pero el alma de quien ha ejercido la docencia por casi cuatro décadas y se halla retirado pujaba porque le hiciera lugar. Los incondicionales de siempre encumbraron esta edición en cartoné que, para mejor, incluye ilustraciones alusivas a las escenas más conspicuas. Me pregunté quién no guarda un maestro señero en su vida y le di curso. Lo breve del texto facilitó su lectura.

II.

               El señor Chipping arriba al colegio Brookfield en 1870, cuando contaba con poco más de veinte años, escasa experiencia docente –aunque aspiraba a una mejora- y peor manejo de la disciplina áulica. Por espacio de más de medio siglo fue maestro de latín y griego de generaciones familiares que se sucedían en la institución. Dueño de un carácter afable y algo errático, con el paso del tiempo pudo convertirse en el centro de atención de todos esos jóvenes varones que asistían a sus clases, y a quien solían visitar fuera de ella.

III.

                Así, hacia el fin de sus días Chips –como solía llamarlo el alumnado-  rememora aquellos en que la vida estudiantil de esos chicos y la suya se entrelazaban, generando comentarios graciosos, con salidas ocurrentes y un sinnúmero de anécdotas e hitos personales que desgrana su mente prodigiosa. Su llegada a los claustros, la relación con sus superiores y colegas, su casamiento y posterior viudez y los años de soledad a cuestas, que le valieron el reconocimiento de todos quienes le conocieron, es en sí mismo el núcleo central de esta entrañable novela.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

               Rescato la composición psicológica del protagonista -basado en la figura de su propio padre y de uno de sus profesores- que Hilton ofrece a sus lectores: un hombre algo excéntrico y dubitativo, estudioso y entregado a su quehacer, a quien el matrimonio logró flexibilizar y acortar la distancia académica que lo separaba de su clase, logrando el respeto de toda la comunidad. Además, el autor enmarca sabiamente las escenas en medio de hechos históricos sobresalientes: la guerra franco – prusiana; la muerte de la reina Victoria, primero, y de Eduardo VII, luego; la Primera Guerra Mundial y la proclama de egresados caídos en ella, etc.

V.

               De estilo coloquial y muy ameno, es una novela que puede leerse de un sentón. Hay quienes confiesan haber perdido alguna lágrima en el camino. Lo cierto es que los mayores no olvidamos la maravillosa interpretación de Peter O’Toole en la realización cinematográfica homónima de 1969, dirigida por Herbert Ross. Valga como homenaje, entonces, para todos aquellos docentes que dejaron huella en cada uno de nosotros.

 

martes, 31 de marzo de 2026

La felicidad es un sueño eterno. Anna Karénina, Lev Tolstói

Cátedra, 1994

I.

               Cumplo en saldar una deuda conmigo mismo. Aproveché la creación de un club de lectura de clásicos, que proponía este título, para efectuar su relectura. Los numerosos participantes aportaron opiniones sobre aspectos en los que quizás no hube de reparar cuando la encarara, hace más de un cuarto de siglo, volviéndola mucho más enriquecedora con el intercambio, a lo largo de un par de meses. Siendo una obra cumbre de la literatura universal y conocida por la inmensa mayoría de lectores, sólo habré de restringirme a exponer algunas reflexiones.

II.

               La historia es conocida. Anna Oblonsky está casada con Alexei Karenin, un hombre fuerte del Estado en la Rusia zarista, a través de un matrimonio concertado, sin amor. Ambientada hacia fines de 1860, ella guarda hacia su pequeño hijo el amor que le es esquivo con su marido, siempre frío y distante. Cultiva las reuniones de la alta sociedad rusa, repartida entre Moscú y San Petersburgo. Dotada de una belleza sin par y dueña de un gran poder de seducción, toda su firmeza comienza a desmoronarse cuando un joven aristócrata militar, Vronski, comienza a cortejarla, logrando su amor y el posterior abandono del hogar conyugal.

III.

               Paralelamente se desarrolla la historia de Konstantin Lievin, un terrateniente treintón al frente de un latifundio rural, enamorado de la pequeña cuñada de Anna, quien además de hacerse cargo de las tareas de producción propia, comienza a preguntarse por la razón de su existencia. Acompañan estas tramas un puñado de personajes importantes, como Stepán, el hermano simpático y adúltero de Anna, su observadora esposa, Dolly, y un coro de personajes circunstanciales, que responden al clima de época.

IV.

               Dividida en ocho partes, la novela es poliédrica. No sólo está la trama narrativa de dos familias que pueden compararse –una, en entorno rural y la otra, urbana- sino que además Tolstói añade a ella sus propias ideas acerca de la educación del campesinado, las dudas en las creencias religiosas, el rol de la burocracia política en el ascenso social y la búsqueda de las razones de nuestra existencia, en una atmósfera de acendrada hipocresía, donde la condena al vacío y aislamiento consiguiente no se hace esperar para quienes no cumplan con el decoro que ella misma exige. Así, alcanzar la efímera felicidad parece parte de un sueño eterno.

V.

               De estilo fluido y coloquial, este extenso texto incluye un mayúsculo trabajo de elaboración psicológica de los personajes, donde cada uno obedece a un estereotipo diferente, logrando una mirada de conjunto abarcadora de la totalidad de la sociedad de su tiempo. En suma, una obra colosal que hará las delicias de todo buen lector. Para leer y releer, con tiempo.

 

jueves, 26 de marzo de 2026

e-book 203. Cotilleos alrededor del Rey Sol. El jardinero del Rey, Frédéric Richaud

Duomo, 2015

 I.

               Era llamativa la portada, no solo por su cuidada imagen sino porque se promocionaba como una novela de culto para las próximas generaciones de ecologistas, aparecida en un semanario europeo. Fue uno de los primeros libros en versión digital que obtuve, pero no encontré a lo largo de una década la ocasión para encararlo. Ahora, decidí alternar con él entre otras lecturas más demandantes.

II.

               Richaud rescata del olvido un personaje que, si bien puede resultar menor, también podría haber cobrado trascendencia debido al desempeño de un oficio que, no por poco atractivo entrañaba menores riesgos: ser nada menos que el jardinero del palacio de Versalles durante el reinado de Luis XIV, el Rey Sol. Para colmo, en momentos donde el monarca no sólo dio órdenes de ampliar las instalaciones edilicias sino hacer de ella su lugar de residencia junto a la corte que le acompañaba, alrededor de un centenar de personas.

III.

                Así, es la figura de Jean-Baptiste de La Quintinie la verdadera protagonista de esta novela, que comienza en 1674 y por espacio de varios años será el responsable de los jardines y también de desarrollar huertos para abastecer la ingesta real y de su corte, de manera cotidiana y oportuna. Alejado de los frentes de batalla de las sucesivas guerras que el rey mismo dirigía con un par de comandantes leales, su tarea no era menor, la cual requería de un personal numeroso en cada una de las áreas de aprovisionamiento, sin inmiscuirse en las intrigas palaciegas, las falsas delaciones de traición o los envenenamientos oficiosos que pululaban en su derredor.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

               La Quintinie no se encuentra solo; lo acompañan un par de conocidos suyos, confiables, y un amigo con quien se cartea frecuentemente, Philippe de Neuville, quien fuera compañero de estudios en Derecho. Neuville, en tiempos tan tempestuosos, no se arredra para escribir libelos (sic) en contra de la realeza, en aquellos temas que considera se deben mejorar. El intercambio epistolar es un buen recurso para dejarle saber al lector el clima de época, los avances tecnológicos, la vida de la población iletrada, etc. Es el real condimento del texto.

V.

               De estilo ameno y coloquial, con buenos diálogos y descripciones del entorno palaciego, el texto resulta fluido, sin declinar la tensión hasta el desenlace. No habré aprendido mucho sobre jardinería y horticultura, pero al concluirlo me queda un buen sabor de boca, como el de un vino añejo y cuidado. Los ecologistas, de parabienes.

sábado, 21 de marzo de 2026

Policial feérico. La portadora del cielo, Riikka Pelo

Fiordo, 2015


 I.

               Una recomendación aparecida hace ya muchos años en un magazine literario de origen transatlántico despertó mi curiosidad debido al origen finlandés de su autora –letras que jamás había visitado anteriormente- y la sorpresa de que fuera publicado por una novel y pujante editorial local, cuya existencia desconocía hasta allí. Tras abordar obras de autores de Europa del Este, decidí encarar ésta, después de largos y pacientes años de espera en el tótem de pendientes.

II.

               Vendla es una chiquilla que no sobrepasa los seis años. Vive con su abuela Mirjani en una aldea finlandesa, a quien ayuda en la aventura de sobrevivir diariamente realizando tareas de pesca y ordeñe de su única vaca, Uuna. El cuñado de Mirjani es el Predicador de ese lugar, infestado de un irracional fanatismo religioso que él mismo encarna con su investidura. Se allega junto a su mujer para indicar que es hora que esa niña casi salvaje comience a educarse, proponiendo apartarla de su misérrima choza y llevarla con ellos, para que se críe junto a su numerosa prole.

III.

               La niña ha crecido con su abuela después que ésta y el resto de la comunidad expulsara a su madre, Pieta, por haber tenido alguno –o varios- encuentros carnales sin pasar por la sacristía, de la que Vendla es el fruto. Así, con una madre puta, la niña es la hija del Demonio. Pero ella se encuentra muy a gusto con su vida al natural, en contacto con pájaros, flores y su vaca mascota. Sucia, desaliñada siempre y desdeñosa del resto de los niños, solo acude a la oración común. La desaparición de tres niños junto a ella durante esa oración, disparará el sesgo policial del relato cuando toda la aldea salga en su busca.

IV.

               Lo maravilloso en esta novela puede resumirse en dos aspectos: la atmósfera feérica que envuelve todo el texto, partiendo desde los niños, con sus juegos y canciones –que incluye la famosa Sobre el puente de Aviñón, junto a retazos de salmos religiosos y cantos infantiles fineses tradicionales-, en medio del entorno opresivo del fanatismo religioso, que en todo actuar social señala la presencia del Maligno; y la manera en que la autora va revelando pequeños detalles relacionados con la historia previa, usando con maestría el recurso del dropping de información.

V.

               De estilo coloquial y ameno, la breve novela concita la atención lectora, perdiendo algo de fluidez. Con un puñado de personajes secundarios, cuyas voces resultan relevantes, Pelo construye una obra polifónica donde los silencios se vuelven tan importantes como sus diálogos. Un trabajo auspicioso, recomendable ciento por ciento, que incluyo dentro de lo mejor que he leído durante este año.

lunes, 16 de marzo de 2026

e-book 202. Catarsis de una farsa. Nada es verdad, Veronica Raimo

Libros del Asteroide, 2023


 I.

               Quedó en situación expectante tras una votación de títulos en un grupo lector. Para no repetir la situación comicial, se decidió leer en orden de mérito. Quienes lo propusieron adujeron que iba a ser un libro entretenido y divertido. Si bien el texto goza de cierto grado de humor y fina ironía, no es una lectura ligera; guarda en medio algunas reflexiones incisivas.

II.

               En principio, el título propicia un juego de intenciones. En el original, Niente di Vero puede significar ‘nada de verdad’, así como ‘nada de Veronica’ que es el nombre de la protagonista, alter ego de la autora, quien brinda una mirada crítica sobre su familia y, por extensión, de aquellas de clase media acomodada ubicada en uno de los barrios de Roma.

III.

                En sí misma, Vero intenta llevar a cabo una catarsis de la farsa en que vive. Un padre severo, cuyo pasatiempo es levantar paredes internas; una madre entrometida y dependiente del cariño de sus hijos a quienes atosiga y un hermano talentoso son parte de una historia que incluye amigas, amores, viajes, sexo y otros matices en donde nada de lo que se vive es tal.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

               A pesar de la agilidad y fluidez de la novela, rescato dos cosas. Primero, el hecho de alzarse con el premio Strega Giovani –votado por los jóvenes italianos-, que seguramente se habrán sentido identificados en más de un aspecto: los problemas de emancipación, el integrarse al mundo de los adultos y las sombrías perspectivas de tener que migrar a otras geografías en busca de una ocupación que les permita ganarse la vida. Luego, hay ciertas perlitas que pagan el ejemplar, como la siguiente,

‘Hace algún tiempo vi una obra de teatro en Berlín que trataba sobre los cuerpos perdidos. […] La importancia de tener un cuerpo al que volver a abrazar o, en el peor de los casos, al que enterrar. Un cuerpo por el que llorar. Un cuerpo al que regresar. Los rostros destruidos, aniquilados, de esas madres que llevan años buscando un cuerpo y tienen que conformarse únicamente con su ausencia. La muerte es atroz, pero la imposibilidad del duelo es inhumana.’

V.

               De estilo directo, ameno y coloquial, Raimo repasa en gran medida su propia vida y la de su generación con una dosis de sarcasmo y humor que incluyen anécdotas graciosas, en un sinceramiento suicida donde todo parece impostura. Con un dejo agridulce final, es una obra más que apropiada para llevar de vacaciones o leer durante un viaje de horas.

miércoles, 11 de marzo de 2026

Hurgando en la Revolución. Quemar el cielo, Mariana Dimópulos

Adriana Hidalgo, 2019

I.

               Apenas lanzado al ruedo, lo apunté por dos razones: la buena experiencia previa con otra obra de la autora y el anuncio de que la trama recorría nada menos que la convulsa historia de nuestro pasado reciente. Habiendo dedicado más tiempo al estudio de la historia contemporánea argentina que a la literatura, me preguntaba cómo encararía Dimópulos una ficción sin caer en el amarillismo panfletario ni en la mirada escatológica de esa sociedad. La irrupción del encierro sanitario del año 2020 la postergaron hasta la fecha.

II.

               La novela cuenta con dos protagonistas de exclusión. La narradora, una mujer en la medianía, con un hijo que vive en el exterior y con otro con el que no se trata, ambos adultos, sale en busca del paradero final de Lila, una prima algo mayor, que hacia mediados de los pasados años ’70 decidió enrolarse en la militancia activa para hacer la Revolución Socialista como miembro del Partido Revolucionario de los Trabajadores y su brazo armado, el Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP).

III.

                Su curiosidad se ve espoleada ante el silencio familiar de quienes conocían a Lila, como si todos se hubieran puesto de acuerdo en realizar un forzoso olvido, desterrando de sus mentes a aquella loca quien, como tantos jóvenes de su tiempo, fueron combatiendo, primero, el origen de las desigualdades –las empresas capitalistas- y las instituciones represoras al servicio de éstas, después, ejerciendo la lucha armada. Algunos dicen que está muerta; otros sostienen que se halla en el exterior, exiliada. Para la narradora, solo se puede salir de dudas consultando documentos de la época y haciendo contacto con otros supervivientes que la conocieron o trataron.

IV.

               Destaco la estructura en que se presenta la historia en el texto. A medida que el lector se adentra en la investigación de la narradora, Dimópulos alterna sabiamente el acontecer de Lila y su deriva militante, de manera que la tensión narrativa se reparte entre los sucesos de aquellos años y los que tienen lugar en tiempo presente, tras los testimonios que su protagonista recoge. Así, hurgando en los albores de una Revolución que no fue, ambas historias se solapan hacia el final, cuyo desenlace sorprende al desprevenido.

V.

               De estilo directo y coloquial, trepidante y siempre amena, la novela cierra con un profuso listado de material bibliográfico utilizado por la autora en su construcción. A escasos días de cumplirse el medio siglo del golpe militar que acabara con la vida de miles de personas, sirva esta lectura como un ejercicio de memoria sobre quienes, persiguiendo un ideal, ofrendaron su vida en aras de una sociedad más justa. Recordar el horror hace más difícil que se repita. 

viernes, 6 de marzo de 2026

Pasajera en trance. Cruza, Camila Vázquez

Concreto, 2025

I.

               Fui el responsable de la lectura conjunta, al ser propuesto entre otros títulos por la Arquitecta. Habitualmente, nos allega libros que, de por sí, no elegiría; por eso espero con ansias sus opciones, para incursionar en letras que no son de mi agrado, generalmente novedades. Lo que llamó mi atención en esta ocasión fue que había sido obsequio de su hermana mayor. Me pregunté qué imagen de una persona debe tener quien regala un libro a otra –que no siempre coincide con la de un tercero, aun siendo el mismo destinatario-.

II.

               Esta breve novela, premio Estímulo a la Escritura en Narrativa Breve 2022, editada bajo el sello de una tan novel como ignota editorial, tiene una narradora, quien parece explicarle a la autora –porque se dirige a una tal Camila-, la vida de las mujeres de su familia, que le dieron origen e identidad. Así, mientras repasa las características más sobresalientes de su bisabuela Julia, su voluptuosa y rubia abuela Lucía, su ausente madre Silvia –fallecida cuando Camila era niña- y su sustituta, Adriana, la autora va tejiendo una historia que la tiene como protagonista.

III.

                Es una voz en sueños la que impulsa su escritura. Descendiente de indias, criollas y gringas, Camila parece ser producto de múltiples cruces: en ella convergen razas, geografías, anhelos de liberación y una defensa activa de los derechos de las mujeres, aun bajo el rol de docente del área de Letras. Porque enseñar también es una militancia: es hacer patria.

IV.

               El título, entonces, alude a distintas acepciones. Por un lado, están las ciudades (Rosario, Merlo -San Luis-, las sierras de Córdoba) que la protagonista recuerda ir cruzando en un plateado Ford Falcon Deluxe 1968. Luego está la necesidad de abandonar lo conocido y –metafóricamente- cruzar una frontera a través de la escritura para adentrarse en la búsqueda de una identidad, buceando en el pasado familiar. Finalmente, al encarnar el cruzamiento de generaciones, razas y deseos Camila se vuelve una pasajera en tránsito: en trance perpetuo hacia la pertenencia.

V.

               Con una prosa que muchas veces se acerca a lo poético, poblada de imágenes naturales –amapolas, girasoles, caballos, mulas, ríos, etc.- que representan sendos símbolos narrativos y dotada de un nervio conductor –la savia, que se vuelve sangre, y la sangre que se vuelve tinta-, Vázquez ofrece una obra que podría enmarcarse en la autoficción, o ficción del yo, pero lo realiza de manera original, versátil y fluida. En suma, una bocanada de aire renovado sobre un tema tan trillado como es el intento de explicarnos quiénes somos. Auspicioso debut de la autora.

 

domingo, 1 de marzo de 2026

e-book 201. Detrás de las ruinas. La caja negra, Amos Oz

Siruela, 2019

I.

               Fue un título que surgió entre varios amigos lectores, pero nadie se animó a proponerlo para compartir. Lo tenía pendiente hacía años y no tuve prurito en avisar que habría de encararlo. Afortunadamente, una pareja de amigos de origen judío decidió acompañarme en la quimera y fueron quienes a la hora de reunirnos me pusieron en contexto en que fuera escrita la novela –por si yo no estuviera al tanto de la historia reciente de Israel- y a qué segmento social pertenece cada personaje. Vaya hacia ellos, entonces, mi más sincera gratitud y reconocimiento.

II.

               Esta novela epistolar refiere a un clásico triángulo amoroso, donde Alec, un investigador sobre el fanatismo y la violencia, ha puesto fin hace siete años a su matrimonio con Ilana –una infiel serial-, la ha despojado de todos los bienes materiales posibles y, de paso, se ha deshecho de la carga que supone un crío de pocos años. Tras ese lapso de tiempo, ella ha vuelto a escribirle pidiéndole ayuda pues le resulta poco menos que imposible lograr que el hijo de ambos se avenga a comportarse dentro de la ley y teme que en breve se vea envuelto en cuestiones policiales.

III.

                Así, se entabla un intercambio de cartas y notas, no solo entre ellos sino también con Michel, el nuevo marido de Ilana, un judío ortodoxo de origen africano que milita activamente en favor de la defensa de los territorios ocupados –en suma, uno de esos fanáticos que estudia Alec-, además del administrador de los bienes de Alec quien, sito en Jerusalén, es el mediador en la entrega de las cuantiosas sumas que Michel, primero, y luego su propio hijo le reclaman. Hacia el final, una situación equívoca dará lugar a un desenlace inesperado.

La versión digital, gentileza de EpubLibre.

IV.

               La novela se desarrolla entre febrero y octubre de 1976, entre E.E.U.U., Inglaterra e Israel. Desde el inicio la tensión narrativa atrapa al lector, que asiste a un contrapunto sin igual. Alec encarna a los judíos tradicionales, que estando en la diáspora vieron fundar el Estado de Israel; Michel es el modelo de migrante africano, cuyos estudios los realiza en Francia y se enrola en el sionismo fanático. Boaz, el hijo de Alec, es el típico joven de una generación a la que las luchas y la historia no le afectan; sólo desea hacer su vida. De esta manera, la novela no se circunscribe a la reconstrucción de un matrimonio en ruinas.

V.

               De estilo directo y frontal, con jugosos diálogos –la mayoría, alrededor de cuestiones de dinero y ciertos pases de facturas-, la sensualidad sinuosa de la dama y los comentarios picantes no exentos de humor del albacea, hacen de ésta una novela memorable, que no es óbice para que Oz exponga distintas miradas acerca de una misma realidad. Para disfrutar de buena literatura.


martes, 24 de febrero de 2026

Verdes valles, colinas rojas. 3. Las cenizas del hierro, Ramiro Pinilla

 

Tusquets, 2005

I.

               En este tercer y último volumen, la epopeya vasca comienza en 1937 con la caída de Bilbao y el bombardeo de Gernika, hasta la desaparición de los últimos protagonistas, hacia fines de los años ’60. Es de destacar que, para los vascos, la posguerra se inicia mucho antes que para el resto de España, siendo los primeros conquistados por las tropas de Franco. Por otra parte, Pinilla enlaza los decesos de sus personajes principales con el primer atentado cometido por una agrupación que reivindica la independencia vasca: la ETA.

II.

                Al igual que en los volúmenes anteriores, la novela es poliédrica. En principio, registra el exilio de quienes, habiendo luchado contra Franco, han tenido que refugiarse varios años en el exterior, particularmente en el sur de Francia, esperando la ocasión para regresar sin ser asesinados ni encarcelados. Mientras tanto, expone el estado de sumisión y miseria en que vive el pueblo, después que los industriales del hierro traicionaran a la República y se pasaran sin hesitar al bando falangista.

III.

                También exhibe la violencia ejercida por el clero sobre aquellos que no comulgan con sus ideales y el revanchismo de quienes ahora detentan el poder en nombre de los vencedores: tanto las violaciones de Fabiola y su hija Flora –debido a sus habituales desnudos-, como la brutal pederastia soportada por su hijo Kresa durante su permanencia obligatoria en el Seminario, son parte del clima de época, junto a una lenta reactivación de la militancia opositora liderada por Asier Altube y sus amigos. Como siempre, los acontecimientos son narrados como una suerte de memorias entre Asier, el maestro Don Manuel y Moisés Baskardo, cuyo estado de enajenación lo ha convertido en su hermano muerto, Jaso.

IV.

               Respecto de la historia familiar, el lector asiste a la muerte simultánea del zar del hierro, Camilo Baskardo y su cónyuge, Cristina Oiaindia, en 1942, cuyos bienes redundan en el nieto bastardo. La patética escena de los funerales, cuando Ella se apersona para ejecutar el testamento, dejando a ambos féretros en el piso y llevándose el resto de los objetos que ahora le pertenecen, no tienen parangón en la literatura. A partir de allí, comienza el lento declive de la producción férrica, y con él la de toda una generación llamada a desaparecer.

V.

               De estilo directo y coloquial, la extensa novela se vuelve poco fluida y requiere la concentración lectora. No obstante, mantiene la tensión hasta el final, no solo con la génesis del nacimiento de ETA sino también con un giro narrativo, al develarse los motivos que llevaron a Ella a tomar semejante revancha. El conjunto, una obra monumental, de muy largo aliento, épica en su construcción polifónica. Un retazo de historia vasca rescatada por las letras.

Testimonio de la obra completa

jueves, 19 de febrero de 2026

e-book 200. Las largas sombras en el camino hacia la luz. Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río, László Krasznahorkai

Acantilado, 2017

I.

                Impulsados por la ubicua aparición de un par de títulos de breve extensión bajo un sello local poco antes de que el autor se alzara con el Nobel 2025, no hubo club de lectura que no incluyera alguno de ellos, merced también a lo accesible de su costo. La curiosidad por leer a poco menos que un desconocido arrolló a las voces de quienes advertimos que ninguno de ambos estaba entre lo más granado de su obra. Lo cierto es que muchos miembros desistían a medida que leían. No faltó quien dijera que era ‘denso, lento y aburrido’.

II.

                En esta suerte de alegoría sobre el Japón ancestral, el autor nos sitúa en una búsqueda. El nieto del príncipe Genji abandona la ciudad de Kioto en tren, rumbo al sudeste. Desciende en la primera estación, donde todo parece distinto. Emprende la marcha por callejuelas laberínticas sin encontrar a su paso a nadie que lo oriente hacia su objetivo: hallar el jardín más hermoso del mundo dentro de un monasterio. De pronto, siguiendo una pared, se da cuenta de que ya ha ingresado al mismo, pero lo recibe un pórtico doble. En los patios sucesivos tampoco hay nadie.

III.

               Habituado a ser atendido y sintiéndose desfallecer, el protagonista intenta dar con ese jardín, mientras su séquito de protectores, al notar su ausencia, sale en su busca, con más ánimo de juerga y distención que de dar con su paradero. Al fin del día, no habiéndolo encontrado, dan por concluido su trabajo. Seguramente, al regresar lo habrán de ver o, de todas formas, él volverá pronto -se justifican entre sí-.

IV.

                En este libro –que no por breve requiere la atención lectora y, como en otros textos suyos, una relectura de párrafos, dado su estilo rebuscado-, Krasznahorkai rinde un pequeño homenaje a la cultura japonesa, donde la búsqueda interior de la propia existencia y el sentido de la vida es un camino personal –de allí que el protagonista no tenga contacto con otros seres-, lleno de idas y vueltas, en el que a veces nuestros pasos orillan el ansiado objetivo, pero no somos capaces de advertirlo, o requiere adentrarnos en un lugar que desestimamos por sombrío. Tal vez la luz más enceguecedora puede verse envuelta en medio de las sombras.

V.

               Con un texto coloquial, que por momentos alcanza cierto lirismo poético, y descripciones minuciosas que crean una atmósfera de irrealidad y ensoñación, Krasznahorkai nos brinda una obra cargada de símbolos que refleja cuan largas son las sombras en nuestro camino hacia la luz. Más que adecuada para iniciarse en el universo literario del húngaro.

sábado, 14 de febrero de 2026

Pelibro 43. Dorayaki

 

Fueron muchas las señales que me impulsaron a realizar este Pelibro. Primero, fue un boom editorial tras su lanzamiento en español a principios de 2024; tal fue así, que la primera edición se agotó rápidamente –también su reimpresión-. Tuve que esperar hasta fines de ese año para obtener un ejemplar. Luego, una cinéfila rescató del olvido el film basado en esta novela. El febrero pasado, al visitar una casa de té japonés, me sentí tentado de probar este famoso pastelillo y, por fin, durante mis últimas vacaciones la conserje del hotel me la recomendó encarecidamente.

Libro

Durian Sukegawa (Chai, 2024)

               Esta breve novela que tan buena repercusión ha tenido, toma como punto de partida una pastelería en la periferia de Tokio, que se especializa en ofrecer esos magníficos bocados, llamados dorayaki. El encargado de llevar adelante el negocio es Sentaro, un hombre de mediana edad y probada lealtad, a quien el dueño de la tienda ha ofrecido conducirla para saldar con él una deuda contraída de la que el propietario se ha hecho cargo.

               Aun habiendo aprendido a elaborarlos, Sentaro solo desea saldar su deuda y dejar su puesto. Después de haber pasado dos años en prisión, piensa en dedicarse a escribir, mientras ofrece al público unos pastelillos, cuando menos, mediocres. El secreto de ellos radica en su pasta interior, de la que se abastece comercialmente. Una mañana es sorprendido por una anciana, que se acerca para intentar ocupar un puesto de auxiliar. Ante la negativa inicial, le allega al poco la pasta elaborada por ella. A partir de allí se entablará una relación de aprendizaje entre ambos personajes que llevará a la tienda a su apogeo.

               Pero la anciana Tokue tiene los dedos deformados y despierta la sospecha de padecer la enfermedad de Hansen (lepra). El rumor no se hace esperar y el éxito inicial se desbarata lánguidamente. La viuda del dueño apremiará a Sentaro para que la despida, pues la tienda –y ella misma- corren riesgo de supervivencia. Para colmo, una jovencita clienta, Wanaka, quien está por concluir estudios primarios, le pide a Sentaro que se haga cargo de su mascota -un canario que casi no puede volar- porque se han quejado de su canto los vecinos del edificio donde vive. Ha sido Tokue quien lo ha sugerido, ahora que ella se ha retirado.

               Así, esta obra está basada en tres personajes que responden a generaciones e historias distintas: aquella que, en la primera posguerra fue encerrada y aislada según la legislación vigente; el hombre que tras haber sido privado de la libertad intenta recomponer su vida y una jovenzuela que se debate entre proseguir estudios o dedicarse a trabajar para ayudar a la economía familiar. Todos ellos albergan sueños de liberación y cambio.

               Con una prosa concisa y precisa, Sukegawa ofrece una mirada de aquellos que, por diferentes razones, son marginados, pero que aún conservan la esperanza de una vida mejor y más plena, sin importar la edad a la que respondan. Siempre se estará dispuesto a hacer los esfuerzos necesarios para alcanzar los sueños; ése es el mensaje que guarda el texto. Fluido y ameno, de estilo directo y alternando buenos diálogos con silencios elocuentes, el libro se vuelve entrañable. Recomendado para lectores sensibles, que podrán disfrutar de él de un sentón.


Film

UNA PASTELERÍA EN TOKIO

Naomi Kawase (Nagoya Broadcasting Network, 2015)

               En primer lugar, la realización de la cineasta nipona responde en esencia al espíritu en que fue inspirada la novela. Si bien ambos finales distan de ser parecidos –el del film está un poco abreviado-, lo cierto es que comparten la emotividad.

               Desde el punto de vista técnico, rescato la fotografía en primer lugar. Los distintos encuadres, el juego de contrapunto entre claroscuros y esa imagen de los cerezos en flor –los clásicos sakura-, símbolo de lo efímero de nuestra vida según la vivencia japonesa, deleitan al espectador, ofreciendo una atmósfera tanto de intimidad como de marginalidad. Luego, está la más que acertada banda sonora del film, siempre al servicio de las escenas. Y también el montaje, que le otorga una fluida continuidad a la trama.

               Respecto del elenco, en su gran mayoría ilustres desconocidos para el público occidental, desarrollan con acierto sus roles, de manera que transmiten en sus expresiones el sentir de cada personaje en todo momento. Quien encarna a la anciana Tokue es la responsable de la ilación con el resto de protagonistas, que hacen que el conjunto de figuras se vuelva querible.

               En suma, una película de casi dos horas de duración que prácticamente no se notan, tan bueno es el guion y su realización. Como última aclaración, es un film que llega a tocar la sensibilidad del espectador, sin caer en ningún tipo de sensiblería barata; de alguna manera intenta exponer la realidad de un grupo de enfermos que, aun habiéndose curado y erradicado la enfermedad, siguen siendo víctimas de la aprehensión humana. Para disfrutar y conmoverse.

Testimonio del Pelibro 43

lunes, 9 de febrero de 2026

e-book 199. Vivir por las palabras. Hasta que empieza a brillar, Andrés Neuman

Alfaguara, 2025

 I.

                Había una doble propuesta y decidí adherir. El grupo lector de una librería lo iba a encarar para el pasado octubre –y yo ya tenía el ejemplar digital-. Pero el plato fuerte era que su líder había comprometido al autor para una reunión virtual transatlántica cuando concluyéramos su lectura. Siendo Neuman quien me definió como lector nómade en la dedicatoria de uno de sus libros, no quería perderme la ocasión de charlar con él, una persona por demás accesible.

II.

                La novela podría inscribirse en el rubro de biografía no autorizada si no fuera que el lector, al poco de andar, se diera cuenta de la ficción. Si bien el propio autor reconociera todo el trabajo previo -que le llevó mucho tiempo: documentarse, entrevistar a personas allegadas y familiares, acceder a varias ediciones del trabajo de su biografiada, entre otras actividades-, lo cierto es que meterse en la cabeza de María Moliner –de quien trata esta novela-, solo puede lograrlo exitosamente aquél que se hubiera empapado de su quehacer; de su vida cotidiana.

III.

               Porque de María Moliner hablamos. La mujer que se dio cuenta de que el uso de las palabras expresadas diariamente, muchas veces no obedecía a las acepciones que la magna institución que es su depositaria –la Real Academia Española- registraba en sus conceptos y definiciones. Para colmo, algunos giros y modismos locales –centro y sudamericanos- que enriquecían el idioma original, no eran contemplados por aquélla, aunque eran comunes en el habla de millones de hispanoparlantes. Si a ello le añadimos la incorporación de vocablos que la incipiente tecnología empezaba a dar muestras, estamos ante un proyecto mayúsculo.

La versión digital, gentileza de una amiga lectora

IV.

                El trabajo de Neuman, por otra parte, no se circunscribe al área profesional de Moliner sino que abarca toda una historia, desde pequeña, donde sus intereses filológicos comienzan a percibirse, mezclado con hechos de su vida: su educación; su noviazgo y posterior matrimonio; el nacimiento de su prole, sin descartar sus inquietudes y resquemores. Párrafo aparte merece el contrapunto con motivo de ser candidata al acceso a ser miembro de la Real Academia, y las razones que le esgrimen quienes, responsables del otorgamiento, le niegan ese reconocimiento.

V.

               De estilo coloquial y ameno, con un puñado grande de reflexiones sobre cómo nos expresamos quienes compartimos nuestra riquísima lengua y un detalle minucioso acerca de su investigación sobre el idioma –nadie pierda de vista que se trata de una mujer, en pleno franquismo-, Neuman nos ofrece una mirada única sobre quien vivió por y para las palabras. Una obra emotiva, que hará las delicias del lector sensible.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Desmenuzando la vida. Los cuentos de Linnet Muir, Mavis Gallant

Eterna Cadencia, 2019

I.

               Me cautivó un comentario de Alice Munro, quien reconocía en Gallant -ilustre desconocida para mi- una influencia constante en su obra. Me hice de un ejemplar a fines de 2020 por la brevedad en su extensión y porque Inés Garland –a cargo de la traducción, selección y prólogo- definía esta antología como la obra más autobiográfica de la autora. Antes de encarar la voluminosa colección de sus cuentos, me incliné por su sencillez para ver qué ofrecía.

II.

               El libro reúne seis relatos donde la protagonista Linnet Muir –alter ego de Gallant- escribe y describe en primera persona su infancia y parte de su primera juventud, hasta alcanzar la mayoría de edad y el inicio de su posterior matrimonio. Abarca un período histórico desde mediados - fines de los años ’20 hasta la mitad del conflicto bélico contra Hitler. En ese lapso, repasa la vida con sus padres en Montreal, los problemas de relación entre francófonos e ingleses –y entre católicos y protestantes-, las relaciones con familiares y allegados, su emancipación tras su preparación en Nueva York y el enfrentarse a la supervivencia diaria, ganando su propio peculio en tiempos de guerra.

III.

               Impacta desde el inicio la forma tan descarnada como emotiva que adopta la narradora y protagonista para allegarnos sus apreciaciones de los entornos en los que se mueve, sin importar si es en el interior de su casa, en la oficina del gobierno federal o dentro de la redacción de un periódico. Nada escapa a su mirada, que parece desmenuzar no solo sentires sino las razones que subyacen detrás de cada suceso, incluso confesando sus propias incertidumbres.

IV.

               En sus páginas aparecen –no sin cierto resentimiento- su juicio sobre algunas conductas de sus padres –que le enviaron a varios colegios como pupila, para librarse de tener que educarla-; las medias palabras y lo que no se dice pero se sobreentiende; los problemas que acarrea ser mujer –y, para colmo, de inclinación bolchevique- entre grupos de hombres, en un tiempo donde Canadá parecía ser una provincia rural de E.E.U.U. Mención especial lleva el último trabajo –que fuera incorporado a la serie, sin pertenecer- donde analiza a los hombres remesa: aquellos que fueron expulsados de Inglaterra por sus padres debido a comportamientos o elecciones no felices, a los que se asigna una pensión de por vida con tal de que nunca regresen –y que jamás dejan de ser niños-. El ensayo no tiene desperdicio y paga el volumen al completo.

V.

               De prosa directa y coloquial -aunque por momentos pierda fluidez-, Gallant ofrece una serie de circunstancias sobre las que vuelve una y otra vez, sin perder el objetivo ni ser reiterativa. Un umbral obligado para quienes deseen abordar el universo literario de la autora.

 

viernes, 30 de enero de 2026

Pelibro 42. Orlando

 

Esperaba esta relectura. La primera fue en 2008 y sospeché que compartiéndola habría de ofrecer un debate profundo acerca de los temas que aborda la novela –la pacatería victoriana, la elección personal en la identidad de género, etc.-. Así, cuando una destacada académica de Letras decidió incluir esta obra entre sus lecturas anuales, no dudé un instante en aprovechar la oportunidad y constituir este Pelibro, tras obtener una copia del memorable film basado en la novela, que había tenido la ocasión de ver en la época de estreno.

Libro

Virginia Woolf (RBA, 1995)

Inspirado en su declarado amor por Vita Sackville-West, Woolf nos relata la historia de un aristócrata inglés del período romántico, inclinado a la poesía, que se convierte en mujer –sin pérdida ninguna de sus dotes intelectuales ni virtudes- de la noche a la mañana y en la que su vida transcurre a lo largo de tres siglos y medio, siempre con la misma edad.

Lo sorprendente del libro es que, sin ser explícita, la ambigüedad sexual está llevada de manera natural, sin apologías ni vergüenzas, con las sutilezas propias del estilo narrativo de Woolf. Además, la historia le permite ir describiendo como trasfondo los sucesivos cambios que va sufriendo la sociedad inglesa durante ese período a la vez que delinea una mirada burlonamente crítica del narrador biográfico de entonces y del puritanismo victoriano, donde cuenta más el apego a los roles sociales y la apariencia que las inquietudes que se suscitan en el interior de sus ciudadanos.

No obstante, hay una toma de posición de parte de la autora. No es casual que Orlando escriba mediocres poemas siendo hombre y, una vez surgida la transformación, la mujer se deshaga de esos escritos y los mejore en calidad. Por otro lado, alza su voz contra la imposibilidad de que, siendo el personaje una mujer, la sociedad no le permita heredar los bienes ancestrales de su padre; una forma de protestar contra las normas impuestas a las mujeres de su tiempo.

Disfruté del retrato fidedigno de su época y la fina ironía de las líneas donde expresa veladamente sus críticas a la sociedad victoriana (el cumplir con las formalidades del matrimonio y la maternidad, entre otras), tanto como la adecuada incorporación temporal de los descubrimientos científicos, los que vuelven más verosímil y sustancioso al texto.

Aunque reconozco su carácter ambiguo -muchas asociaciones homosexuales la idolatran y la consideran poco menos que un icono de reafirmación sexual (sobre todo, lésbica)- no puedo menos que pensar en que no sólo hace defensa de los derechos de la mujer, sino también nos lega un mensaje mucho más esperanzador en el que el amor a la poesía y las letras, la búsqueda de la felicidad y su realización en el amor humano trascienden los géneros y el tiempo.

De estilo directo y coloquial, el texto resulta por momentos enrevesado y requiere leerse sin prisas. El travestismo shakespeariano transita las páginas –el protagonista de As you like it lleva el mismo nombre que esta obra-, y más allá de lo simbólico, el personaje sólo alcanzará la inmortalidad gracias a la letra impresa. Una obra para analizar, leer, releer y compartir opiniones.

Film

Sally Potter (Adventure Pictures, 1992)

               Aun hoy la realización de Potter convoca mi admiración. No solo por intentar ofrecer una versión a tono con una novela cuya estructura narrativa impide ser plasmada en un guion acertado, sino que, más allá de las licencias que todo director se toma al optar por ciertas escenas, dejando afuera otras –una de sus potestades-, e incluso habiendo cambiado el final, el film se apega bastante bien al conjunto de la historia y mantiene el espíritu juguetón, paródico y por momentos sarcástico que la autora inglesa transmite en sus páginas.

               Hay alguna omisión notoria. La importancia de la poesía y la literatura que Woolf exhibe en su texto está casi totalmente ausente; solo se acude a ella cuando es funcional a la trama.

               Varios son los aciertos. En principio, la elección de Tilda Swinton –que, a pesar de ser mujer, encarna muy bien la androginia- para el rol protagónico. Luego está el sorprendente vestuario, que se adapta a los cambios de los siglos y geografías. Además, está la música que Potter compuso con David Motion dejándola en manos del entrañable David Bedford. Los exteriores de San Petersburgo y Uzbekistán componen un landscape memorable.

               Otros puntos altos se encuentran en haber dividido el film en secuencias con títulos introductorios –muerte, sexo, poesía, nacimiento, entre otros- que acompañan a los años calendarios donde se desarrollan las escenas; el uso de la mirada a cámara de la actriz, para cambiar de escenario, y los primeros planos de los ojos de Swinton, verdadera expresión de la profundidad de la mirada del personaje, que se debate entre la naturaleza y la melancolía. El resto del elenco está a la altura de la puesta y el argumento.

               En suma, un film que indica que, más allá de hombres o mujeres, todos somos personas; el dualismo de género es una construcción artificial que obedece a conceptos educativos simplistas o perimidos, a necesidades políticas o acuerdos institucionales que no tienen que ver con la libertad del ser humano. La escena final –totalmente arbitraria- no deja de corresponderse con las afirmaciones identitarias contemporáneas a la película, rodada en 1992 y no en 1928, fecha del lanzamiento del libro. Para disfrutar solo, acompañado, en familia o con amigos, una y otra vez.

Testimonio del Pelibro 42