martes, 7 de noviembre de 2023

Postales niponas. Cerezos en la oscuridad, Higuchi Ichiyō

Satori, 2017

I.

               Era uno de esos libros que siempre habrías querido tener, por lo mucho –y bueno- que de él se comentaba. Una autora muerta a los veinticuatro años de edad, no deja de asombrar a los lectores; sobre todo, porque su prosa refleja la situación social –particularmente, de las mujeres- en lo que hoy se conoce como la era Meiji del Japón, cuando el emperador decidió iniciar la occidentalización del país.

II.

                Este libro incluye seis relatos de diversa extensión, en los que sus protagonistas son mujeres: sometidas al patriarcado –cuyos matrimonios son arreglados entre familias-; prostitutas que, ejerciendo su actividad, alcanzan cierta independencia; jóvenes sirvientas que, tras un golpe de suerte, pueden asistir a sus padres indigentes; el amor imposible que termina en tragedia, etc. El conjunto se erige como una serie de postales niponas que recogen la realidad de su tiempo.

III.

               Lo más interesante del texto es la mirada de la autora. Higuchi no se regodea en el infortunio de amores no correspondidos, como tampoco en las imposiciones que la sociedad de su tiempo sostenía para sus miembros femeninos. Sus personajes guardan sentido común, no se dejan amilanar por la pobreza ni por las críticas a un matrimonio mal concertado; a lo sumo, se resignarán a lo que les ha de deparar esta vida, sea esto convertirse en concubina o aceptar lo inevitable del suicidio.

IV.

                Hay un nervio conductor, sin embargo, a lo largo de los relatos. Es la importancia de la infancia y los vínculos que se establecen en ese período, capaces de ser sostenidos, con matices y ausencias, a lo largo de toda la vida. Muchos de ellos, se vuelven significativos para sus protagonistas: amores frustrados que regresan o amistades que nunca dejan de estar presentes. En este sentido, el texto rezuma cierta nostalgia por un pasado común, sin por ello desalentar la llegada de un futuro más dichoso.

V.

               De estilo directo y frontal, sin golpes de efecto ni búsqueda de empatía, Higuchi construye una serie de relatos cuyos protagonistas oscilan entre la angustia y la esperanza; la sumisión y la rebeldía; el amor y el desencanto. Todo un arsenal de emociones –expresas o tácitas- se dan cita en estas líneas, acompañadas por una Introducción -que oficia de puesta en contexto, tanto de autora como de contenido- a cargo de Carlos Rubio. Un libro que se disfruta y deja buen sabor final.

 

jueves, 2 de noviembre de 2023

e-book 140. Esa dolorosa ausencia. Señora de rojo sobre fondo gris, Miguel Delibes

 

Booket, 2009

I.

               Fue la gentil invitación cursada por una amiga lectora quien me notificó que una puesta teatral basada en esta obra se hallaba en cartelera local, a cargo nada menos que del talentoso José ‘Pepe’ Sacristán. Actividades planeadas con antelación me privaron en esa fecha de ser parte de la compañía, pero me propuse asistir antes de la despedida; eso sí, habiendo leído el libro.

II.

                Nicolás, un pintor de prestigio que atraviesa una crisis creativa, le narra a Ana, su hija mayor, los últimos meses de vida de su madre, fallecida poco antes, mientras ella y su esposo permanecían en prisión debido a sus actividades políticas en contra del régimen de Francisco Franco. Allí aquél, mientras bebe y va relatando los últimos tiempos de su mujer, repasa los momentos más memorables de su vida junto a ella, exhibiendo con toda crudeza el vacío que le propina esa dolorosa ausencia.

III.

               Ambientada hacia fines de 1975, este viudo desolado congrega en un monólogo imperdible los detalles más significativos de la personalidad de su esposa: su inveterada inconstancia, su intuición supina, su don de gentes y ubicuidad, su carácter afable siempre dispuesto al auxilio y su denodado optimismo, matices contrapuestos a los del narrador, según él mismo reconoce. Mientras, va intercalando los primeros síntomas de su enfermedad, la asistencia al médico familiar y los diversos estudios que condujeron a un diagnóstico acertado y tras ello, a la cirugía y sus complicaciones que llevaron a un repentino e inesperado deceso.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

                Es de destacar la fluidez narrativa del texto, que alterna comentarios graciosos con escenas conmovedoras. La decoración de la casa –suya y la de la hija casadera-; el buen trato hacia los amigos propios como a los colegas de su marido; su creatividad intempestiva en medio de reuniones sociales tediosas y su compromiso de vida, criando a la nieta mientras sus padres se hallaban detenidos, nada parece habérsele escapado a esta mujer proverbial, llena de ganas de vivir y razón no solo del éxito e inspiración de su marido sino también de su actual sinsentido.

V.

               De estilo directo, con elementos autobiográficos, el uso de una prosa poética y abundantes analepsis, Delibes rinde culto a su amor de toda la vida: el que sintió por su cónyuge Ángeles de Castro, fallecida en 1974. Al decir de su narrador –alter ego del autor-, su sola presencia aligeraba la pesadumbre de vivir. El título del libro está tomado del retrato que le hiciera Eduardo García Benito. El guion adaptado –que se apega muy bien al original- permite el lucimiento personal de Sacristán sobre tablas. Un sentido homenaje ambos, libro y obra de teatro. Para no dejar pasar.

sábado, 28 de octubre de 2023

Al acecho. Plenilunio, Antonio Muñoz Molina

Alfaguara, 1997

I.

               Fue mi debut con las letras del escritor andaluz, de las varias que aun esperaban su momento. Me incliné por ella debido a que era la primera en ser incorporada al tótem de pendientes y, además, en edición en papel. Parece que la novela ha sido exitosa, puesto que la primera edición data de marzo de 1997 y el ejemplar en mis manos, de tan solo un mes después. Por otra parte, al no frecuentar más que esporádicamente el género policial, supuso un aire de renuevo en mis lecturas.

II.

                Un maduro inspector de policía acaba de volver tras muchos años de ausencia a su ciudad –probablemente, la Úbeda natal del autor-, trasladado desde el País Vasco (Bilbao), para esclarecer el salvaje crimen de una niña. Como única compañía, cuenta con los consejos de quien fuera su mentor cuando adolescente -un padre confesor partidario de la República- y unos pocos indicios que brinda la maestra de la niña.

III.

               Ambientada durante la transición española, el traslado no ha sido solo una cuestión profesional: su esposa ha debido ingresar en una institución psiquiátrica después de ser acosada por llamados telefónicos con amenazas de una muerte inmediata. Mientras el protagonista comienza a indagar y a atar cabos, su decadente entorno de soledad, noches en vela y alcohol, se ve modificado por la cercanía de la docente, con quien logra intimar. Así, al acecho y a la espera de un nuevo intento, la trepidante trama alcanzará su clímax hacia el desenlace.

IV.

                En esta novela magistral, en la que no falta ningún elemento propio de un policial negro al uso, Muñoz Molina anuda diversos planos. Por un lado, está el terrorismo que persigue las huellas del policía; por otro, la psicología de un pedófilo maníaco, incapaz de concretar su deseo y luego está la dicotomía en que se debate el inspector entre mantener su matrimonio o darle cauce a un nuevo amor. Todo ello, envuelto con plenas referencias al sangriento pasado de la Guerra Civil. Un cóctel explosivo, imposible de abandonar.

V.

               De estilo frontal y directo, con lenguaje coloquial y algunos modismos regionales, escenas crudas –que pueden herir la susceptibilidad de los lectores-, una adecuada construcción psicológica de los personajes y ciertos tonos románticos que no amenguan la tensión principal sino que la consolidan, el autor ofrece una obra que contiene todos los arquetipos que la convierten en un friso de época. Muy recomendable.

lunes, 23 de octubre de 2023

Escrituras sobre el río. e-book 139. Litoral bárbaro. No es un río, Selva Almada

Random House, 2020


 

I.

               Imaginé que el contrapunto podía ser interesante. Por un lado, estaba la polvareda de tierra adentro que proponía Travacio; por el otro, la silente presencia del río, elemento infaltable en la prosa de Almada. Además, dos escritoras cuyas letras se hallan en plena vigencia, de edades cercanas entre sí y oriundas de provincias vecinas, eran demasiada tentación como para no incluir ambos trabajos como lecturas para un mismo mes.

II.

                Enero Rey y el Negro deciden irse de pesca con motivo de inaugurar el nuevo bote de este último. Para ello han dispuesto tomarse unos días y visitar un lugar de la costa en la que habitan rayas de río, de buen porte. Como siempre, incluyen en la excursión a Tilo, el hijo adolescente del fallecido amigo Eusebio. El pez suele ocupar el lecho del río, lo que hace necesario mover el agua. Cuando se eleva desde el fondo, Enero dispara tres balas sobre él y lo suben a bordo. El ruido llama la atención de los chiquillos de la zona y, tras estos, a los adultos locales.

III.

                Lo que en principio se inicia como una aventura entre amigos, se complica con la llegada de Aguirre, un lugareño que, viendo el tamaño de la pieza cobrada al río –su río- por parte de tres desconocidos, se incomoda. Pero lo que realmente termina irritándolo es saber que, en vez de ofrecer el pez a su gente, Enero no tuvo mejor idea que devolverlo al agua cuando ya empezaba a pudrirse. Con ello se avecina la tragedia.


La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

                Almada utiliza frases breves, con mucho diálogo entrecortado y algunos silencios elocuentes. Así, mientras teje la trama de esta salida de pesca, va deslizando las historias de los protagonistas desde que se conocieron cuando chicos; la visión de un Ahogado que persigue a Enero, la muerte de Eusebio y la ‘adopción’ de Tilo, todo mediado con historias de pueblo, en la que no faltan ni el curandero ni las habladurías de la gente.

V.

               De estilo directo, con ritmo lento y cadencioso –como quien narra una historia alrededor de un fogón-, Almada construye una novela breve donde se dan cita la amistad, el amor, la fraternidad, en medio de agua, fauna y flora vernácula, que incluye la reyerta típica de un litoral bárbaro. En suma, un relato bien hilvanado y trepidante hasta su desenlace. Otra bocanada de aire renovado en las letras argentinas, que sugiero tomar en cuenta.

miércoles, 18 de octubre de 2023

La prisión rusa. Un día en la vida de Iván Denísovich, Alexandr Solzhenitsyn

Tusquets, 2009


 I.

               Fue una grata sorpresa el haberlo encontrado en el estante de una librería que no suelo visitar. Sin dudarlo, me hice del ejemplar porque ya era un título faltante –corría mayo de 2014- y suponía que la situación iba a ir para peor. Habiendo tomado nota del tiempo transcurrido, y que sólo había visitado el célebre Archipiélago Gulag del autor, me pareció oportuno incluir el título como lectura del año en curso.

II.

                La historia que narra es un día completo en la vida de Iván D. Shújov durante su paso por la prisión, un amigo del autor a quien le endilgaron 10 años de trabajos forzados en Siberia por haberse dejado capturar por los alemanes y, por ello, ser sospechado y acusado de traidor y colaborador. No solo detalla cómo cada recluso ordena su día en pos de cumplir la tarea diaria que se le asigna al grupo al que pertenece, sino de los problemas que acarrea caer enfermo, o no alcanzar la meta propuesta para ese día que, en todos los casos, siempre conduce a una disminución de la ración de alimento diaria, ya de por sí escasísima –cuando no se acompaña de aislamiento, pero con trabajo-.

III.

               El libro asume carácter testimonial al describir la rotación de los condenados en el sistema penal; las condiciones infrahumanas a que son sometidos ya por los guardianes, ya por los propios capataces de grupo; los problemas que genera la hostilidad de un clima tan riguroso gran parte del año; en suma, la vida cotidiana en una prisión rusa. Todo configura una denuncia del Gulag carcelario de Stalin, donde uno debería sentirse feliz de poder contar la historia si llegara a alcanzar la libertad. Las condenas pueden alargarse por cualquier tontería.

IV.

                La novela resulta hipnótica. Describe con lujo de detalles el quehacer del protagonista, desde que amanece hasta que vuelve a su descanso, no sólo narrando su comportamiento sino también haciendo conocer a los lectores aquello que piensa y el porqué de ese pensamiento, siempre en aras de no ser castigado, de conseguir algunos elementos en el mercado negro -tabaco, por ejemplo-, en una palabra… de sobrevivir, en un entorno de competencia y camaradería entre reclusos, no exento de la presencia de soplones.

V.

               Con una prosa descarnada pero fluida, escenas de crudo realismo y diálogos bien provocados, Solzhenitsyn construye una novela que refleja el acontecer diario en un campo de trabajo donde el único alivio es que el termómetro marque 42° (bajo cero) para no tener que salir a trabajar. Un libro breve que contiene una obra testimonial más que valiosa. Para no dejar pasar.

viernes, 13 de octubre de 2023

e-book 138. El desquite. Como si existiese el perdón, Mariana Travacio

 

Las afueras, 2020

I.

               Me había propuesto encarar algo más voluminoso, en la creencia que sería más divertido –y no lo era-. Por eso, al poco decidí dejar aquél para momentos más oportunos y, en su lugar, incluir este título, que venía sugerido por amigos lectores, junto a otro material posterior de la misma autora. Para colmo, días después se lanzaba al ruedo un nuevo trabajo de ella, bajo otro sello editor. Solo cabía decidirse y llevar a cabo la experiencia.

II.

                Tenía un año Manoel, el narrador, cuando se quedó huérfano, haciéndose cargo de él su abuela, hasta que falleció. A partir de ahí, fue el Tano quien lo crio y acompañó a crecer. Una tarde aparece uno de los hermanos Loprete buscando a Pepa, su mujer. Tras una confusión y malos entendidos, Loprete termina acuchillado y sepultado. Al día siguiente, los hermanos del anterior vienen indagando acerca de su paradero. Alguien dice algo de más y se desata la tragedia.

III.

               Una tragedia que lleva larga data, pues en la huida hacia la casa de la hermana del Tano en otro pueblo, Manoel se entera que el padre de los Loprete ha sido el responsable de la muerte de sus progenitores, al querer abusar de su madre. Para colmo, de los nueve hermanos Loprete, la mayoría están locos. Pero los cuerdos cuentan con los recursos que brinda la tenencia de campos de agua, en esa tierra tan desértica como llana. Lo que sigue es una historia de venganza y desquite.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

                Ambientada en medio de una aldea polvorienta, sin refugio de árboles, con un sol de justicia que aguijonea la vida cotidiana, sin lluvias y con el viento como único aliado para paliar en algo tanto calor, Travacio narra a través de una prosa directa y escasez de palabras, algunos silencios elocuentes y escenas crudas y violentas, el desarrollo de una obsesión llevada hasta sus últimas consecuencias, donde también existe lugar para los gestos fraternales, de amistad y lealtad, sin eludir el peso de la responsabilidad que se asume.

V.

               En suma, una novela breve, contundente y bien llevada, donde la tensión se mantiene de manera trepidante hasta su desenlace. Por momentos, me recordó a Borges, Saer, Tizón y a los mejores ejemplares de la literatura gauchesca nacional, sin descartar elementos de la poética de Juan Rulfo. Algo totalmente distinto que tuve el placer de disfrutar y, por ello, recomendar abiertamente.

domingo, 8 de octubre de 2023

Cordones. La vida está en otra parte, Milan Kundera

Sudamericana, 1986


 I.

               Esta relectura ha formado parte de una opción grupal. Sospecho que el puñado de lectores que nos hemos dado cita albergábamos nuestros recelos acerca de la vigencia de este material, otrora tan visitado. Es que a fines de los ’80, Kundera era un must literario; sobre él convergían las letras provenientes del otro lado de la Cortina de Hierro. Para colmo, el auge de la psicología del personaje abonaba sus trabajos. Motivados por su reciente deceso, nos propusimos volver a ellas.

II.

                Desde sus orígenes, Jaromil encarna el destino de un ser -¿poeta?, ¿soplón policial?, ¿un alienado?- que se debate entre su apego inconmensurable a su patria y una devoción absoluta a su madre. Son estos cordones los que habrán de unir toda la novela. Porque no es solo el ombligo al que hacemos frente desde el nacimiento, sino también a un régimen que se adueña de nuestras vidas porque creemos en él y porque no conocemos otro.

III.

               El libro narra en siete partes la vida de Jaromil, un niño con ciertas habilidades intelectuales para la poética, a quien su madre alentó hasta el cansancio. Ya adolescente, se enamora de una empleada de supermercado, a quien corteja y espera. Cuando un día ella se retrasa, ante su insistencia, le confiesa que su hermano habrá de dejar Checoslovaquia de forma clandestina. Jaromil se ve en la obligación de denunciar tal hecho, por lo que ella y su hermano habrán de afrontar el devenir. Al avanzar la historia, ella vuelve después de largo tiempo de prisión y se revela la verdad. De él poco más se sabe; su muerte temprana ha tenido lugar en el ínterin.

IV.

                En el texto sobresalen dos capítulos. El primero, la historia de Javier, un alter ego con el que el protagonista se evade de la ominosa realidad; una suerte de encarnación onírica. El otro, el destinado al Cuarentón: un aspecto de la mentira –y su consecuencia nefasta- en un estado totalitario. Destaco la minuciosa y acertada construcción psicológica de los personajes, tanto como su ambientación en aquella Checoslovaquia soviética, donde la delación estaba considerada un acto de patriotismo.

V.

               Con prólogo de Carlos Fuentes y alternando una narrativa por momentos tradicional, a veces onírica –con reminiscencias de Breton, Verlaine y Baudelaire, entre otros- y polifónica casi siempre, Kundera rinde homenaje a Rimbaud desnudando la fuerza que subyace en los vínculos más primitivos –hacia la madre, hacia el lugar de origen, etc.- que hacen al sentido de pertenencia de cada ser humano. Algo ardua -aunque nada compleja- y de fluidez amable, la obra mantiene el brillo que supo conocer. Letras para no dejar caer en el olvido.