jueves, 27 de abril de 2017

Tras la caída. El camino al lago Desierto, Franz Kain


Periférica, 2013

I.

          Novela breve de costo sideral para lo que ofrece su centenar de páginas; creo que en eso estamos todos los lectores de acuerdo. Pero el tema merecía atención. No sólo por su escasa extensión, sino porque aborda imaginativamente el día después de la caída del nazismo, acercando el –supuesto- pensamiento de uno de sus jefes más importantes y no tan conocidos.

II.

            Kain se mete en la piel de Enrst Kaltenbrunner,  jefe de la Oficina Central de Seguridad del Reich alemán -que incluye a la omnipresente Gestapo-, en el momento en que éste decide abandonar su lugar ante la eventual derrota y esconderse durante un tiempo en las Montañas Muertas del sur bávaro, a pocos kilómetros de la frontera con Austria, su lugar natal.

III.

         Mano derecha de Himmler, sabe que será perseguido y juzgado. No obstante, mientras esto ocurre, el Kaltenbrunner ficticio de Kain se pregunta acerca de los hechos que han de venir, como una posibilidad de reinserción -cuando todo pase- de sí mismo y del rol que podría caberle en la reconstrucción tanto de Alemania como de Austria. Dejando atrás los crímenes cometidos, a los que su memoria se vuelve reacia y prefiere olvidar –como todo jerarca nazi-, sólo se plantea cómo deberá encarar su vida cuando tenga posibilidad de volver, mientras se dirige a un refugio de alta montaña donde deberá pasar sus días en completo aislamiento.

IV.

            Utilizando en gran medida el recurso del monólogo interior, que se aúna al flujo de consciencia como narración indirecta libre, el lector lentamente va conociendo una serie de observaciones que tendrían lugar en un futuro y pocas acerca del pasado inmediato. Asistimos, así, a lo que piensa un burgués altanero, con estudios superiores –es abogado-, incapaz de solidarizarse con clases más bajas –a las que desprecia- y prototipo él mismo de un oficial nazi. Lamentablemente para él, su captura y posterior ejecución no le brindarían la ocasión de plasmar sus devaneos.

V.

          Con una prosa precisa y cruda, tan carente de lirismo como efectiva, Kain –por lo demás, un autor prácticamente desconocido hasta en su propia patria, por haber adherido al comunismo- combina el simbolismo de los cambios que apareja la primavera con los tiempos políticos; la descripción de la severidad y austeridad del entorno geográfico con la vida que ha de llevar Kaltenbrunnen en esos días y algunos hechos del pasado que justificarán su ejecución en Núremberg. Algo escueto pero interesante sobre la inmediata posguerra y la captura de los criminales nazis. Se acompaña de un post - facio explicativo, a cargo de Sigurd Paul Scheichl.

sábado, 22 de abril de 2017

Picaresca revolucionaria. Las doce sillas, Ilf & Petrov


El Acantilado, 1999

I.

            Parece ser que los tiempos de la Nueva Política Económica (NEP), entre 1921 y 1928 en la Rusia presoviética, permitieron cierto capitalismo privado que fomentó una clase de intermediarios conocidos como nepmen, quienes compraban granos a los productores agrarios y los vendían a precios elevados haciendo pingües ganancias. En esta época los autores, periodistas nacidos en Odesa y llegados a Moscú, decidieron reflejar la situación social que el cambio generó mediante una colaboración conjunta que, reunida en forma de novela, compone el título de marras.

II.

            El anodino empleado estatal Ippolit Matvéevich Vorobiáninov recibe por boca de su suegra, ya en el lecho de muerte, la noticia de que todas sus joyas fueron salvadas de la requisa efectuada a la nobleza por parte de la Revolución, escondiéndolas dentro de una de las sillas, de las doce que componían el juego de comedor, que finalmente le confiscaron. El valor de las mismas ronda los ciento cincuenta mil rublos. Pero el yerno no las tiene todas consigo. Primero, porque no conoce el paradero de las mismas. Segundo, porque no es el único en saber el secreto: el padre confesor de la moribunda está al tanto. Entre ellos se desata una competencia feroz.

III.

            Afortunadamente para Ippolit, a poco de andar aparece en escena un joven bribón llamado Ostap Bénder, verdadero protagonista de la novela, que se aviene a ubicar y desentrañar el tesoro con tal de compartir el botín. Las peripecias que viven Vorobiáninov y Bénder a lo largo de la historia no sólo son graciosas sino que dejan en evidencia la estulticia de burócratas, miembros del clero, comerciantes y viejos aristócratas cuando el timador, dotado de un ingenio sin fin, se vale de toda una gama de recursos en pos de alcanzar la silla que los hará ricos.

IV.

            Con un texto fluido y coherente, estilo coloquial, diálogos bien provocados y elementos tomados de la picaresca, los autores desarrollan un argumento que resulta divertido, mantiene la tensión hasta el final sin eludir la mirada satírica y descreída acerca de los cambios suscitados en la estructura de la sociedad tras la Guerra Civil. Es que ese resabio del campesinado rico (kulaks) de la época zarista no ha sido derrotado definitivamente y la colectivización de la tierra tampoco ha llegado aún, lo que da lugar a una contradicción socioeconómica importante.

V.

          Además, el libro cuenta con una nota preliminar mínima a cargo de la traductora, que esclarece la época en que fue escrito y el frío recibimiento que la crítica ortodoxa soviética le dio en 1928. Es que el personaje principal, asocial y antisoviético, no podía nunca ser del agrado del poder. En suma, un libro entretenido, que bien puede acompañar unas buenas vacaciones.

lunes, 17 de abril de 2017

Pelibro 9. La espuma de los días

             Fue la casualidad la que me llevó a armar este Pelibro. Buscando una copia de otro film en la góndola de una tienda, di con él y recordé que tenía la novela de Vian. Posteriormente, una recomendación de ésta por parte de la conductora de un programa local de TV que habla sobre libros, acercó su momento de lectura.

Libro


Boris Vian (Alianza, 2010)

              La novela narra la historia de dos parejas de jóvenes amigos -Colin y Chloé, Chick y Alise- a medida que van dejando atrás la adolescencia y la despreocupación y se topan con la dureza de la vida a la vuelta de la esquina. Colin, un joven apuesto y con fortuna, se enamora de la bella Chloé durante una fiesta y en un breve tiempo deciden casarse. Chick, amigo de Colin y de escasos recursos, estira el momento de hacer lo propio con Alise, por el prejuicio de que sus padres no aprobarán el matrimonio debido a su falta de dinero, aún con un título de ingeniero en su poder.

                 El libro de Vian abunda en guiños al lector –v.g., Chick es un obsesivo fan del escritor Jean-Sol Partre- y en elementos de carácter onírico y surrealista –como que un ratón que acompaña a Colin interpreta a éste moviendo la cabeza-. A medida que el lector se adentra en el texto, estos elementos se hacen mucho más presentes, logrando desdibujar un poco el relato pero brindándole golpes de efecto realmente ingeniosos –Chloé se enferma de un nenúfar en su pulmón; la casa donde viven comienza a achicarse al reducirse los recursos, etc.-, sin perder equilibrio narrativo.

               Fluido y llevadero, el texto comienza como una historia de amor y, con el paso del tiempo –y de las páginas-, ese amor transita el dolor, el desánimo, la frustración. Todo aquello de lo que se nutría se va desvaneciendo hasta deshacerse en el olvido. Eso sí, la prodigiosa imaginación de Vian combina cierta dosis de realismo mágico con los sueños y esperanzas de sus personajes principales, que resultan una metáfora sobre la pérdida de la inocencia, de ese paraíso de romance e idilio perfectos, propios de la juventud, dando paso a un mundo que aparece como hostil y displicente, que encarna la vida adulta.

              Con una prosa directa, escenas que alternan humor y desencanto por igual, con sardónicos personajes secundarios que apuntalan el relato –como el gracioso doctor Tragamangos, que no sabe nada de medicina pero cobra un dineral la consulta- y una evolución adecuada de la trama, el libro bien puede leerse en una tarde, dejando como poso un sabor agridulce hacia el final, donde todo se resuelve en un par de hojas. Algo exótico e interesante.


Film


Michel Gondry (Brio Films & Studiocanal, 2013)

           El film se apega bastante bien al argumento original de Vian presentado en la novela. A mi parecer, la versión cinematográfica contiene dos aciertos y dos errores.

        Entre los aciertos se cuentan las actuaciones de sus roles protagónicos. A cargo de Romain Duris y Audrey Tautou, acompañados por un reparto en el que destaca Omar Sy – el asistente de ‘Inseparables’- son sólidas y convincentes; nada se les puede reprochar. Además, la puesta en escena es soberanamente imaginativa y capta la esencia de la atmósfera que el autor quiso transmitir a sus lectores.

            Pero esa misma imaginación febril del director, que expone toda una gama de efectos y posibilidades -que dividen su existencia entre la naturaleza onírica, la fantasía ilusoria y el más típico surrealismo-, atenta contra el relato en sí, de manera que el espectador no sabe bien si atender a la coherencia narrativa de los sucesos o perderse en las múltiples variantes que Gondry ofrece a la hora de dispersarse. En ese sentido, el director deja poco margen a la elaboración personal de las escenas, que muy bien demarca Vian con el fin de que el lector participe, construyendo el resto de la historia que él no escribe.

          Por otro lado, el puntilloso detalle que Gondry sostiene a lo largo de la historia se vuelve, por momentos, tedioso y sin relieve, toda vez que no aporta más que el comentario de ‘qué ingenioso y original’, sin ningún otro trasfondo.

            Con ello, la película resulta ocurrente y abundosa en escenas fantasiosas –con base real en el texto de la novela-, pero recorre un camino mucho más sugestivo y autónomo, ausente en aquella. Para el público habituado a un film donde el argumento se sostiene a lo largo de él, éste le parecerá algo deletéreo y liviano, con tendencia a lo anodino y efímero. En cambio, para los más artísticos, seguro les deparará excelencia de imágenes y simbolismos. Como en todas las áreas de esta vida, cuestión de gustos.

Testimonio del noveno Pelibro

miércoles, 12 de abril de 2017

Literatura disidente. La Reserva Nacional Pushkin, Sergéi Dovlátov


Añosluz Editora, 2016

I.

          Fue una breve reseña sobre este libro aparecida en un suplemento dominical el pasado febrero la que despertó mi curiosidad. Estaba (está) editado bajo un sello local que se lanza al ruedo. El apellido del autor me resonaba, por lo que investigué en la Red y di con un disidente ruso que emigró a E.E.U.U. en 1978. Para más, es la primera versión en español, traducida por la recientemente desaparecida Irina Bogdaschevski. No podía estar ausente en mi Año Ruso.

II.

            La breve novela que da origen al título de marras incluye dos planos bien definidos. El primero, narra la historia de Boris -alter ego del autor-, un adicto a la bebida con intención de recuperarse. Cuenta con algo más de treinta años y está separado de Tatiana y Masha, su esposa e hija, respectivamente. Ha dejado el hogar conyugal para emplearse temporalmente en la vieja casona del poeta que oficia de museo cerca de Pskov. Considerándose él mismo un escritor -aunque bastante frustrado-, desarrolla la tarea de guía de turismo mientras recuerda los motivos de su separación, confiesa su lábil decisión de recomponer su familia y medita sobre la resolución de su esposa, quien decide abandonar Leningrado para instalarse en E.E.U.U.

III.

            El otro plano lo conforma el estilo literario, evidente en la descripción del entorno y de la sociedad que habita esa reserva nacional. Ambientado hacia fines de los ’70 del siglo pasado, el texto contiene una galería de arquetipos propios de la época, con sus intereses personales, sus limitadas aspiraciones y sus miserias cotidianas. Con un lenguaje chispeante y directo no exento de ironías y sarcasmos; personajes bien delineados y diálogos jugosos, Dovlátov nos conduce hacia reflexiones sobre la vida personal y familiar, la necesidad de trascender la mediocridad que rodea a una sociedad gris y aburrida y la literatura como ejercicio de la disidencia política.

IV.

            Acompañan la edición un prólogo a cargo de Laura Estrín, especialista en literatura rusa, y dos relatos breves. En Ariel se trata el tema de la marginalidad y el aislamiento. La uva es una denuncia descarnada del robo que la población comete sobre el omnipresente Estado soviético toda vez que puede.

V.

            El estilo, frontal y sucinto, incluye contrapuntos mordaces que resultan divertidos y hacen que la lectura fluya rápidamente. El único reparo es que la traducción abunda en modismos propios de nuestro hablar diario, con el consabido uso del vos en lugar de y el cambio en la acentuación de las palabras. Con ello, parece una edición destinada al consumo local que, estimo, puede limitar su extensión al resto de los lectores hispanohablantes, si no están habituados. Por lo demás, un auspicioso debut en castellano de autor y editorial.

viernes, 7 de abril de 2017

Cometa celeste. Lluvia de verano, Ahmet Hamdi Tanpinar


Sexto Piso, 2016

I.

            Orhan Pamuk me condujo a Tanpinar al definirlo como un maestro, alguien en quien reconoce su sutil influencia en las letras propias tanto como en las turcas del siglo XX. No suelen aparecer en español obras de este origen y esa cualidad, unida a su brevedad, me pareció más que oportuna para balancear mi Año Ruso.

II.

            Sabri intenta escribir una novela ambientada en el siglo XVII mientras su esposa y sus hijos pasan unas vacaciones veraniegas en la finca de su suegro. Una tarde, al regresar a su casa bajo una copiosa lluvia, se encuentra con una bonita joven en su jardín. Ella parece conocer bien el lugar, pues su historia personal guarda relación directa con él. Cautivado por su belleza y cierto misterio en su entorno, Sabri se ve envuelto en algo nuevo, una relación que le provoca felicidad pero que lo desliza conscientemente hacia la infidelidad.

III.

            La novela está construida en base a un par de escenas, un paseo por el Bósforo, una charla sostenida dentro de la vivienda de Sabri y una narración detallada del porqué de esa visita, donde otrora ha habido una mansión –de las que hermoseaban Estambul- que se incendió, siendo su narradora muy pequeña. ¿Cómo influyen la crianza y los miedos infantiles en la historia de los que se vuelven adultos?

IV.

        Con escasos elementos, una pareja protagonista y una prosa exquisita, Tanpinar construye una nouvelle de caracteres intimistas, plena de gestos y silencios tan ricos como sus diálogos. Es que la aparición fugaz de la joven –de quien no se conoce su nombre- provoca asombro y perplejidad en Sabri, como quien fuera testigo involuntario del paso de un cometa celeste poco antes de desaparecer para siempre. Y esa fugacidad conlleva un replanteo de la propia existencia.

V.

          Bajo un estilo coloquial y ameno, de buen ritmo narrativo y cierta tensión que crece hacia el final, Tanpinar nos cuestiona acerca de cuán firmes son nuestras convicciones sobre el propio rol familiar y cómo todo puede desmoronarse en un instante, si no somos capaces de valorar en forma precisa aquello que supuestamente amamos, aunque la costumbre de tenerlo cerca disminuya su importancia. Una buena opción para iniciarse en las letras de este autor.

domingo, 2 de abril de 2017

La utopía comunista. Chevengur, Andréi Platónov


Cátedra, 2009

I.

            Rusia a principios de los años 20 del siglo pasado. Lenin ya está en el poder pero aún restan coletazos de la Guerra Civil entre los Ejércitos Blanco y Rojo. Tiempos de la Nueva Política Económica y la construcción del socialismo. Años de grandes sequías que desatan consecuentes hambrunas entre los más desprotegidos. En ese medio, surgen dos personajes destinados a plasmar el comunismo, dotados del corazón propicio y la decisión férrea que requiere tal epopeya. Sólo tienen una duda... ¿Qué es el comunismo?

II.

            Aleksandr Dvánov es un joven huérfano. Su padre se ha ahogado en un lago por intentar saber cómo era la vida después de la muerte. Propenso a la melancolía y al contacto pleno con la naturaleza, crece en un ambiente de extrema pobreza, viaja por las aldeas y asume para sí que su destino es realizar la felicidad de los trabajadores. Stepán Kopionkin es un adulto que ha resuelto luchar a favor de la Revolución sable en mano. Carente de oratoria, sólo cuenta con su incondicional amor por Rosa Luxemburgo y un brioso caballo percherón que responde al nombre de Fuerza Proletaria. Así, al mesianismo del primero se le unirá la espada guerrera del segundo para forjar entre ambos una sólida amistad hasta el fin, con el objeto de parir el comunismo.

III.

          En esta novela alegórica y utópica, Platónov, a medio camino entre Dostoyevski y Gógol, se burla de los bolcheviques, que hablan del nacimiento del comunismo como una realidad tangible, mientras que la población, misérrima e ignorante, no tiene la más mínima idea de qué se trata. En este sentido, Chevengur es una aldea esteparia en la que los burgueses fueron desterrados o asesinados y la población se apropia de lo que ellos dejaron. Viven el presente, sin organización ni previsión ninguna; como una eterna vacación veraniega.

IV.

            Con un protagonista místico y otro heredero del Quijote, el autor compone un grotesco cuadro de época, en compañía de un indeciso Presidente del Comité Revolucionario, su asesor charlatán y un puñado de personajes que desnudan cuánto hay de verdad en la vida cotidiana de un pueblo de esa realidad comunista que el relato oficial enuncia. Porque la utopía sólo vive en la imaginación colectiva como algo que ha de llegar para hacer felices a todos, aunque nadie sabe cómo.

V.

      De lenguaje directo, en estilo coloquial y a través del uso de metáforas metafísicas, Platónov expresa el anhelo de liberación y felicidad del hombre en su lucha contra la muerte y el destino. Una obra colosal y trascendente, que sólo pudo ver la luz en Rusia a partir de 1988. Es que al poder, la burla socarrona e irónica siempre le sienta mal.

martes, 28 de marzo de 2017

El efecto mariposa. Cuentos escogidos, Paul Bowles


Alfaguara, 1995

I.

            Habían pasado cuatro años desde su adquisición en una librería de usados y rondaba por las inmediaciones del escritorio. Es que en el afán de lograr espacio, muchos de los libros deambulan intentando hallar el suyo definitivo. Dada la espera y por tratarse de cuentos, decidí incorporarlo en medio de otras lecturas.

II.

            El libro consta de un prólogo, una docena de relatos de distinta extensión y un par de artículos periodísticos relacionados con la observación que Bowles ha hecho de la vida en el desierto marroquí, donde se afincó definitivamente desde 1947 hasta su muerte.

III.

            Un grumete de a bordo al que nadie incluye en sus conversaciones; una santa que decide materializarse siglos después; una pareja en viaje de bodas en medio de parajes insospechados; un ladrón de serpientes que sufre una metamorfosis; un espíritu que encarna en seres humanos; una bella joven marroquí que decide andar mundo; una reunión familiar de Navidad, entre otros, no parecen tener conexión entre sí. Sin embargo, en todas las historias existe una circunstancia puntual que desencadena una serie de hechos que, de no haber tenido lugar, muy probablemente el derrotero a seguir fuese otro. Es la aplicación del efecto mariposa, enunciado por Edward Lorenz según la Teoría del Caos para sistemas dinámicos, por el cual ‘el breve aleteo de una mariposa en un punto del globo puede hacer sentir sus efectos en el otro lado del mundo’. Todo aquello que es factible de cambio, muchas veces se vuelve imprevisible.

IV.

            Párrafo aparte merece el relato El tiempo de la amistad, en el que una docente de origen suizo reparte su actividad estacionalmente entre Berna y Marruecos. Ambientado en la posguerra de independencia, el texto va dando muestras de los sustanciales cambios en la relación entre nazarenos (occidentales) y musulmanes a través de la interacción entre Fräulein Windling y un desarrapado niño local, Slimane. Lo que comenzó como una relación amistosa terminará con la partida de la maestra a sugerencia de un capitán francés. Pero lo que permite entrever es el pasaje de la convivencia pacífica entre dos creencias a la intolerancia bélica.

V.

            En estilo coloquial y fluido, los relatos se leen rápidamente debido a una prosa directa y por momentos poética, con un mínimo de elementos y descripciones atinadas. Y el Sahara… ese desierto omnipresente, su sol abrazador y la vida en los oasis ponen un condimento extra a cada historia. Un libro que despierta curiosidad por esas tierras y sus gentes.

jueves, 23 de marzo de 2017

Decadencia de la burguesía rural rusa. La familia Golovliov, Schedrín


Nevsky Prospects, 2012

I.

            Mucho se ha escrito acerca del alma rusa. Casi todos los famosos escritores del siglo XIX de ese origen se han ocupado de la sociedad de su tiempo; esos feudos en manos de boyardos, una clase ociosa que medraba al amparo del zarismo reinante. Pero escasos escritores se detuvieron a pensar y tratar de hallar una explicación a la caída del zarismo, que sobrevino en medio de una descomposición de la burguesía agraria local y que, después de algunas intentonas frustradas, tuvo éxito en octubre de 1917. Mijaíl Saltykov, conocido como Schedrín, es uno de ellos.

II.

            Los Golovliov son miembros de una tradicional familia provinciana, cuyas posesiones y recursos abarcan grandes extensiones de tierras y almas. Situada en una aldea no lejos de Moscú hacia la mitad final del siglo XIX, se compone de una avara Arina Petrovna, madre de cuatro hijos, y Vladimir Golovliov, poco menos que un inservible, dedicado a la poesía lasciva y encerrado en su cuarto. Acompañan Stepán, el primogénito, incapaz de trabajar y de vida disipada; Anna, quien tras escapar del núcleo familiar dio a luz a un par de gemelas para luego morir; Porfiri, el más zalamero e hipócrita y Pável, un joven introvertido e inclinado a la bebida.

III.

            Los grandes protagonistas de esta historia son Arina Petrovna y su hijo Porfiri, apodado Iudushka por su comportamiento solapado y taimado. Mientras la regencia recae en la primera, los beneficios se multiplican, en base a la especulación, el cálculo y el uso desaforado de los siervos que pueblan sus dominios. La situación se deteriora cuando es abolida la servidumbre, con lo que las familias con recursos quedan libradas a su propio hacer. Allí Schedrín evidencia la absoluta falta de capacidad de sus descendientes en mantener una situación holgada heredada y, con ella, el comienzo de la decadencia de la burguesía rural.

IV.

            En un estilo fluido y ameno, el autor va trasladando el protagonismo a Iudushka, a medida que Arina se va volviendo mayor y se acerca a su muerte. Despojado de todo control, Porfiri se pasa el día haciendo cálculos de beneficios –reales o imaginarios-, niega la ayuda a sus hermanos, hijos o sobrinas –que terminan sus días prostituyéndose en los vodeviles- y utiliza su devoción a las Sagradas Escrituras para eludir cualquier solicitud, o bien realiza préstamos usurarios.

V.

              Dueño de un poder de observación simpar, Schedrín compone una novela que refleja los manejos de las familias acomodadas en la Rusia de los zares, su desprecio por las clases desposeídas, su estrechez de miras y su necesidad de supervivencia aún a costa de sus propios componentes. No hay vínculo de sangre que se resista a los beneficios materiales. Un libro a la altura de Molière, Valle - Inclán o Jane Austen. Sin desperdicio.

sábado, 18 de marzo de 2017

e-book 16. Vivir en el exilio. Los rojos de ultramar, Jordi Soler


Alfaguara, 2004

I.

          Tiempo atrás, U-topía me lo había señalado como uno de los textos más representativos sobre qué aconteció con muchos de los republicanos una vez finalizada la Guerra Civil española. Más que agotado en las librerías, no hubo posibilidades de hallar un ejemplar en papel. Por fortuna, pude conseguir esta versión digital y leerlo.

II.

          El libro, primera parte de una trilogía que se titula La guerra perdida, resume la historia de Arcadi, abuelo del narrador –el propio Soler- desde el momento en que se enroló en la milicia republicana catalana el 11 de enero de 1937, hasta su muerte. Al repasar los hechos sobresalientes de la vida de su protagonista, Soler historia la vida familiar de quienes tuvieron que tomar la vía del exilio después de ser sometidos a todo tipo de vejámenes en la costa francesa, donde fueron confinados una vez que, en su huida de las tropas franquistas, cruzaron los Pirineos. Nunca se les ocurrió que los franceses habrían de colaborar con Franco, como tampoco sospecharon que la ocasión de sobrevivir vendría de la mano de la embajada mexicana.

La versión digital, gentileza de Epublibre

III.

            Arcadi pasó algo más de año y medio en la playa de Argelès-sur-Mer junto a otras decenas de miles de refugiados, enfrentado a la intemperie del mistral y dos crudos inviernos en condiciones infrahumanas, viendo morir a muchos de sus camaradas y sin mayores esperanzas de liberación. Fue un golpe de suerte el que le permitió escapar de semejante situación, cuando era trasladado nuevamente a la frontera para ser prisionero de Falange. La invalorable ayuda de Luis Rodríguez, el embajador mexicano en París, y de su secretario Leduc, ambos a las órdenes del general Cárdenas, quienes no sólo le facilitaron el asilo dentro de la propia embajada –aún cuando ésta debía trasladarse de lugar, debido a la invasión nazi- sino que le proveyeron la salida hacia México, ocupa gran parte del relato. El resto, narra la vida en Galatea, una aldea mexicana en Veracruz, donde Arcadi y algunos de sus ex camaradas, una vez reencontrados, decidieron sentar sus reales y hacerse empresarios en el negocio del café.

IV.

            En estilo coloquial, Soler compone una obra intermedia entre la ficción y el testimonio con aquellos que hicieron del exilio su forma de vida tras la derrota frente al franquismo. En este sentido, cubre un vacío de información a la vez que desafía el silencio impuesto por los vencedores sobre los vencidos. Muchos de éstos murieron sin poder regresar a su tierra; otros, se desencantaron al volver después de la muerte del caudillo, pues ya nada quedaba de lo que habían conocido cuarenta años antes. Con buen ritmo narrativo, golpes de efecto y tensión hasta el final, el libro fluye amena y rápidamente. De lectura obligada para la memoria colectiva.

lunes, 13 de marzo de 2017

Borrachera en tránsito. Moscú - Petushkí, Venedikt Eroféiev


Marbot, 2010

I.

            Era una deuda contraída con U-topía. Al compartir la lectura de Limónov, de Carrère, le confesé por vía privada que este título despertaba mi curiosidad pues se refería a él en el capítulo dedicado a su vida entre 1967 y 1974, en medio de un clima de fracaso intelectual y artístico que se vivía en el Moscú de Brezhnev. En ese momento aparece –clandestinamente- esta obra.

II.

            La novela parece autobiográfica. Al menos, se encuentra basada en las propias experiencias del autor mientras se desempeñaba como operario del tendido de la red telefónica hacia el otoño de 1969 en Sheremiétievo. Narrada en primera persona del singular, relata las peripecias de un joven que debe dirigirse un viernes hacia Petushkí, aldea distante poco más de una centena de kilómetros, subido a un tren de cercanías que cubre ese trayecto, movido por dos razones: la pasión que ha despertado en él una mujerzuela de ojos albos y la visita que semanalmente realiza a su hijo pequeño, que vive allí junto a su madre.

III.

            Eroféiev testimonia la vida habitual de un borrachín de clase medio baja que comienza su viaje en Kursk, cuyo único capital son un par de botellas de vodka de distinta calidad y una botella de vino, junto a unas golosinas destinadas a su crío. Las peripecias de su viaje, desde una cierta sobriedad hasta la más sublime borrachera y pérdida del conocimiento no son óbice para evidenciar la forma de vida de la población rusa, adicta a la bebida alcohólica como única vía de escape de la indigencia, el hambre y la ignorancia.

Eroféiev en Santa Rosa de Calamuchita, Pcia. de Córdoba, Argentina

IV.

            Por otra parte, Eroféiev aprovecha la trama propuesta para exponer cómo se puede sobrevivir con un Estado omnipresente pero con poco control, engañándolo en las tareas asignadas hasta que son descubiertos. En este sentido, el relato cobra ribetes de testimonio personal.

V.

         Con una prosa directa, informal y por momentos graciosa, el autor compone una novela donde el protagonista comparte cartel con las distintas bebidas que lo mantienen, si no con esperanza, al menos con un mínimo de vida hasta el final. Una obra bien crítica del comunismo soviético y de la estrechez de miras de un pueblo ignorante, atrasado.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Condenar al diferente. Esperando a los bárbaros, J. M. Coetzee


DeBolsillo, 2003

I.

          Primero, fue leer el discurso del flamante presidente de E.E.U.U. sobre la política a seguir en materia inmigratoria –incluido su ya famoso muro en la frontera mexicana-. Luego, continuó con la decisión del elenco gubernamental local de hacer algo en el mismo tono, dando supinamente la espalda a la historia de esta nación, que se forjó como crisol de razas y creció gracias a la inmigración. Finalmente, un motivo mucho más profano me llevó a leerlo.

El motivo más profano

II.

             Este libro narra la historia de un magistrado del Imperio que ha pasado los últimos treinta años impartiendo justicia en uno de sus fortines amurallados en los límites del territorio. Del otro lado, en un medio inhóspito, se encuentra un grupo de nómadas desarrapados, que se alimentan de la pesca o de labores de cultivo y pastoreo, denominados bárbaros. Como cierto sector de éstos últimamente ha provocado esporádicos actos de pillaje y saqueos, el Imperio se levanta en plan de guerra y destina a un policía para efectuar la pertinente investigación, descubrir a los culpables y brindar una condena ejemplar. Pero el policía no entiende que los bárbaros comercian con la población del fortín; que muchos de ellos sólo se dedican a la pesca y no resultan peligrosos; que su aparición es estacional, cuando el clima lo permite… Todo está servido para llevar adelante la política del chivo expiatorio.

III.

         El problema que se le genera al magistrado es de carácter ético. Los métodos que aplica el policía para esclarecer los hechos –desde la captura e intimidación hasta la llana tortura- le hacen tomar partido por aquellos que se encuentran en estado de indefensión. Máxime, con el agravante de que una de las muchachas indagadas –atractiva para un hombre viejo y algo promiscuo- será albergada por él en su casa, con el consiguiente cotilleo pueblerino.

IV.

         En este brillante libro y haciendo gala de una prosa maravillosa, Coetzee nos invita a recorrer la transformación del magistrado en bárbaro –con todo lo que esto implica-, acusado de complicidad y traición. Para ello, elabora escenas que plantean dilemas al lector. ¿Quién es más bárbaro: el que se encuentra fuera del Imperio por razones culturales y que se niega a ser parte de él, o el que lo ha despojado de sus territorios, confinándolo a una lenta agonía? ¿Quién se beneficia con la existencia de un nosotros y un ellos?, ¿debemos condenar a los demás sólo por ser y vivir de manera diferente? ¿No será esto una excusa para seguir detentando el poder?

V. 

          Una obra que obliga a pensar cómo el poder utiliza en su favor la existencia de cualquier diferencia con los demás. En este sentido, es más que una novela; es un texto político, cuya lectura no sólo resulta recomendable, sino imprescindible.

viernes, 3 de marzo de 2017

Pentalogía Alexiévich. 5. Vendiendo la U.R.S.S. por un kopek. El fin del 'Homo sovieticus', Svetlana Aleksiévich


Acantilado, 2016

I.

             ‘Can you tell me where my country lies?’ es la frase inicial del memorable trabajo de Génesis, Selling England by the Pound, que inspiró mi encabezado. ¿Qué hacer -ya se lo preguntaba Lenin- cuando todo el mundo conocido, los ideales bajo los que hemos vivido y por los que hemos luchado –aun ofrendando las vidas de nuestros hijos, maridos, esposas-, se desmoronan y se convierten en nada? ¿Cómo mantener la cordura cuando todo el marxismo – leninismo de nuestros abuelos ha sido dejado de lado en un abrir y cerrar de ojos a manos de un capitalismo voraz que usufructúan unos pocos? De eso habla este libro.

II.

            Aleksiévich (sic) recoge en esta oportunidad los testimonios de aquellos que se quedaron sin pasado y sin futuro. Nacidos bajo el dominio soviético, con la férrea conducción de Stalin, muchos de los entrevistados añoran esos tiempos, más allá de las purgas y el Gulag, porque el comunismo les otorgaba una identidad propia; identidad que perdieron con la renuncia de Gorbachov y lo que toman como una traición de Yeltsin.

III.

            Por otra parte, el desmembramiento de la U.R.S.S. en muchos lugares trajo aparejada la lucha armada, debido a que las repúblicas ahora independientes y –supuestamente- soberanas mantenían disputas territoriales con sus vecinos, lo que a la pérdida de identidad habrá que sumar el flagelo de la guerra.

IV.

            El libro resulta entonces una suerte de coro polifónico de voces, donde conviven estalinistas acérrimos, desilusionados de la perestroika, rebeldes contra el nuevo poder central de Putin y toda una gama de ciudadanos que no saben cómo adaptarse al nuevo capitalismo imperante en los mismos lugares donde antes compartían el atraso y el hambre.

V.

            Así, los testimonios reflejan magníficamente el desencanto, la apatía y la nostalgia de la sociedad rusa; los cambios suscitados desde el abandono del comunismo hasta la implementación de la economía de mercado; quiénes se han enriquecido con el capitalismo y quiénes se han convertido en parias. En ese sentido, Aleksiévich construye todo un retrato de época con un sinnúmero de entrevistas, en lo que ya es su estilo narrativo. Para no dejar pasar.


Testimonio de la obra completa

NOTA FINAL

         Después de haber abordado toda la obra editada hasta la fecha en idioma español, considero que el trabajo de Alexiévich es digno de encomio y justifica con creces el galardón del Premio Nobel de Literatura. ¡Enhorabuena!

domingo, 26 de febrero de 2017

Laberinto literario. Ficciones, Jorge Luis Borges


La Nación, 2005

I.

            Si bien abunda material de su autoría en los anaqueles de mi biblioteca, las letras de Borges son como un buen vino añejo: requieren servirse con delicadeza, en ocasiones apropiadas y espaciadamente, so pena de ahitarse. Hacía varios años que no posaba mis manos sobre obra suya alguna y los avatares del verano hemisférico me resultaron propicios. La elección del volumen no recayó sobre éste inocentemente; es uno de sus libros de relatos más logrados y más reconocidos, escritos en la década de 1940. Al haber leído con antelación sus trabajos poéticos, quise echarle una mirada a un género que no suelo visitar con frecuencia.

II.

          El libro está constituido por dos trabajos independientes, El jardín de senderos que se bifurcan y Artificios. Ambos incluyen una serie de relatos breves acompañados de un prólogo explicativo –o iniciador- sobre qué material ha de hallar el lector. Esta edición, además, anexa tres relatos posteriores, junto a una Posdata de 1956, que obra como aclaración.

III.

            Todo el universo borgeano se da cita entre sus relatos. Allí están su pasión por la magia, la cábala judía, los cuchilleros, la fantasía de origen onírico, y también sus elementos fetiches: el laberinto, la simetría, el círculo como representación de lo eterno, el misterio de lo secreto. El texto abunda en símbolos y referencias a otras lecturas. Como habitualmente, muchas de las citas son ficticias y los autores nombrados a menudo sólo han existido en la febril imaginación de Borges.

IV.

            Con escasos elementos y una prosa raramente fluida, Borges aborda la soledad, el rol del hombre en el cosmos, el carácter cíclico de la vida, con cierto enfoque por momentos, nostálgico y en otros, profético. En ese sentido, sus líneas despliegan mundos, personajes y construcciones inexistentes, propios de lo que él mismo dio en llamar literatura fantástica.

V.

            Haciendo gala de su erudición y utilizando acertados golpes de efecto, Borges desgrana gran parte de sus ilusiones, miedos, esperanzas, de manera coloquial y llevadera. Por lo demás, un libro señero y breve, para adentrarse en su literatura.

martes, 21 de febrero de 2017

Pentalogía Alexiévich. 4. Huérfanos y despojados. Últimos testigos, Svetlana Alexiévich


Debate, 2016

I.

            Imaginemos que, instalados en nuestra zona de confort, los días se suceden sin mayores sobresaltos hasta que, de buenas a primeras, alguien grita: ¡la guerra!, y en cuestión de horas nos invaden y bombardean, debiendo evacuar nuestros hogares, sin poder llevarnos otra cosa que lo puesto. Si ya le debe resultar difícil a un adulto, ¿cómo lo vive un niño?

II.

            La autora se encarga, en esta ocasión, de entrevistar en Belarús a todos aquellos sobrevivientes que, siendo niños durante la Gran Guerra Patria –la IIGM- debieron abandonar repentinamente su cotidianeidad para salvar su vida. Muchos de ellos no lo lograron; otros muchos quedaron huérfanos después de que el ejército nazi fusilara sin miramientos a sus padres y hermanos, o lo hiciera a través del continuo bombardeo de las aldeas. Una gran cantidad debió ser albergada en alguno de los numerosos orfanatos dispuestos por el gobierno soviético.

III.

            El libro se compone de un centenar de testimonios de quienes, contando entre dos y catorce años de edad, pudieron sobrevivir a la masacre de sus familias y su hábitat, viendo cómo ardían sus propias casas y cómo el ejército invasor vejaba sistemáticamente a sus pobladores vecinos.

IV.

             Alexiévich tampoco omite los testimonios de aquellos que, por ser de origen judío, fueron conducidos a los campos de concentración nazi, ni de quienes se criaron entre la milicia rural. Por sus páginas transitan la muerte, el frío, el hambre y el despojo, así como la solidaridad del pueblo y la esperanza de alcanzar la victoria final.

V.

              En estilo descarnado y por momentos bastante cruento, el conjunto de entrevistados –algunos de los cuales se niega a recordar lo sucedido por lo que suscita en su interior- brinda una mirada de primera mano de cómo han vivido los horrores de la guerra quienes se encontraban en el mayor estado de indefensión y vulnerabilidad. Para leer y no olvidar.