Cátedra, 2009
I.
Rusia a principios de los años 20
del siglo pasado. Lenin ya está en el poder pero aún restan coletazos de la
Guerra Civil entre los Ejércitos Blanco y Rojo. Tiempos de la Nueva Política Económica
y la construcción del socialismo.
Años de grandes sequías que desatan consecuentes hambrunas entre los más
desprotegidos. En ese medio, surgen dos personajes destinados a plasmar el
comunismo, dotados del corazón propicio y la decisión férrea que requiere tal
epopeya. Sólo tienen una duda... ¿Qué es el comunismo?
II.
Aleksandr Dvánov es un joven
huérfano. Su padre se ha ahogado en un lago por intentar saber cómo era la vida
después de la muerte. Propenso a la melancolía y al contacto pleno con la naturaleza,
crece en un ambiente de extrema pobreza, viaja por las aldeas y asume para sí que
su destino es realizar la felicidad de los trabajadores. Stepán Kopionkin es un
adulto que ha resuelto luchar a favor de la Revolución sable en mano. Carente
de oratoria, sólo cuenta con su incondicional amor por Rosa Luxemburgo y un brioso
caballo percherón que responde al nombre de Fuerza Proletaria. Así, al
mesianismo del primero se le unirá la espada guerrera del segundo para forjar
entre ambos una sólida amistad hasta el fin, con el objeto de parir el
comunismo.
III.
En esta novela alegórica y utópica,
Platónov, a medio camino entre Dostoyevski y Gógol, se burla de los
bolcheviques, que hablan del nacimiento del comunismo como una realidad
tangible, mientras que la población, misérrima e ignorante, no tiene la más
mínima idea de qué se trata. En este sentido, Chevengur es una aldea esteparia
en la que los burgueses fueron desterrados o asesinados y la población se apropia
de lo que ellos dejaron. Viven el presente, sin organización ni previsión
ninguna; como una eterna vacación veraniega.
IV.
Con un protagonista místico y otro heredero
del Quijote, el autor compone un grotesco cuadro de época, en compañía de un indeciso
Presidente del Comité Revolucionario, su asesor charlatán y un puñado de
personajes que desnudan cuánto hay de verdad en la vida cotidiana de un pueblo
de esa realidad comunista que el relato oficial enuncia. Porque la utopía sólo
vive en la imaginación colectiva como algo que ha de llegar para hacer felices
a todos, aunque nadie sabe cómo.
V.
De lenguaje directo, en estilo
coloquial y a través del uso de metáforas metafísicas, Platónov expresa el anhelo
de liberación y felicidad del hombre en su lucha contra la muerte y el destino.
Una obra colosal y trascendente, que sólo pudo ver la luz en Rusia a partir de
1988. Es que al poder, la burla socarrona e irónica siempre le sienta mal.

