domingo, 19 de diciembre de 2021

e-book 93. Novelas de Stefan Zweig. 12. Mendel el de los libros, Stefan Zweig

Acantilado, 2009
 

I.

            Retomando la lectura de las novelas del autor, ahora en el formato unitario, sentí la necesidad de abordar el presente trabajo al anunciarse un nuevo lanzamiento bajo un sello local. En esta ocasión, acude una vez más la magia con que Zweig delinea una suerte de nouvelle -debido a la brevedad de su extensión, que sólo ocupa algunas horas de lectura-, cuyo tema principal es una vida dedicada a los libros.

II.

            Han pasado una veintena de años antes de que el narrador volviera a las instalaciones de un viejo café que solía frecuentar de joven, para guarecerse de un repentino chubasco. Tras la Gran Guerra (Primera Guerra Mundial), la asolada Viena se ha transformado en una pujante ciudad que vuelve a concitar las visitas de propios y extraños, con sus típicos cafés. La fisonomía, si bien le parece familiar, ha cambiado tanto que se demora en reconocer dónde se encuentra. Hasta que una mesa de mármol cuadrado ubicada en un rincón, dispara viejos recuerdos.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

III.

            Esa mesa era la que ocupaba Jakob Mendel, un coleccionista de libros y datos relacionados con ellos quien, ante la imposibilidad de habilitar un local propio, usaba ese escondrijo como cuartel general, al que toda clase de clientes acudía a consultar cuando deseaban localizar títulos y autores, o se hallaban en posesión de un ejemplar que consideraban importante y lo querían vender. Es decir, un viejo librero conocedor de su oficio.

IV.

            Con una prosa proverbial y descripciones más que acertadas, que no solo construyen la psicología y realidad histórico – social del protagonista sino que dejan entrever cómo la guerra acabó con un período de paz, donde las fronteras no poseían la importancia que cobraron a posteriori –con la mar de injusticias que, por ello, se cometieron con personas civiles como la presente-, Zweig logra nuevamente combinar su mirada humanista en contra del flagelo bélico con su devoción por los libros, que resisten la fugacidad de la vida humana y el olvido. Un libro para tener en cuenta.

domingo, 12 de diciembre de 2021

Fraternidad. Primera luz, Charles Baxter

Fiordo, 2021

I.

            Hace ya algún tiempo me había provisto de algunas de las novelas del autor, entre ellas la más afamada. Pero, fiel a mi principio de comenzar por el comienzo, no pude visitarlas debido a que la de marras estaba completamente agotada y saldada. Ni bien recibí la noticia de su reedición y lanzamiento, salí a buscarla y, sin hesitar, la coloqué sobre el tótem de libros pendientes, como si hubiera aguardado tanto como otros aún en espera.

II.

            Hoy en día, la idea de comenzar un texto en el momento presente y volver hacia el punto de partida no resulta original. Muchas ofertas aparecidas recientemente siguen ese modelo. Sin embargo, en 1987, cuando se lanzó ésta, seguramente debió serlo. Una historia de hermanos que, más allá de las vicisitudes y contratiempos que toda vida impone, se han mantenido muy juntos y solidarios entre sí.

III.

            Hugh Welch es el hermano mayor de Dorsey, con quien comparte un festejo patrio. Él se ha quedado en el pueblo, vendiendo autos. Inmerso en un matrimonio que ha perdido el rumbo, padre de dos hijas, intenta sobrellevar sus necesidades fuera de él. Dorsey ha viajado con su hijo Noah –un autista- para reunirse con Hugh. Astrofísica de cierto renombre, vive una crisis de pareja con Simon, de quien ha decidido tomar momentáneamente distancia. A partir de aquí, el lector asiste a un viaje regresivo que concluye con el nacimiento de Dorsey.

IV.

            Ambos componen un vínculo de suma fraternidad. Las evidentes limitaciones intelectuales de Hugh respecto de Dorsey se equilibran en aquél con un poderoso sentido de la observación y del conocimiento de las personas -su hermana, en especial-. Ella, eximia analista e investigadora, hace agua en el plano afectivo donde es incapaz de valorarse a sí misma, recurriendo a su hermano en los momentos más difíciles pues sabe que cuenta con él. Así, Baxter desnuda el entorno de infelicidad de sus protagonistas y cómo han sabido nutrir un viejo mandato familiar, que perdura aún tras la muerte de sus progenitores.

V.

            Estructurada en una treintena de capítulos divididos en cuatro partes, con un estilo ameno y coloquial, un puñado de personajes secundarios que fortalecen la construcción psicológica de los protagonistas (con atención en Simon y Carlo, parejas sucesivas de Dorsey y contrapuntos de Hugh) y dotada de un humor fino y socarrón, la novela interpela acerca de cómo llegamos a convertirnos en lo que somos, cómo subsisten los vínculos en el tiempo y cómo una consigna que se nos inculca a temprana edad puede seguir cumpliéndose a través de toda una vida. Un libro sin grandes aspiraciones, pero entrañable para todo lector sensible.

domingo, 5 de diciembre de 2021

Nervio conductor. El Danubio, Claudio Magris

Anagrama, 2014
 

I.

            Me fue sugerido hace ya muchos años por una académica de Historia allende el Atlántico, obnubilada por su contenido tanto como por la prosa de su autor. Un libro escrito durante 1986, cuya duodécima edición es la de marras, concita la curiosidad de todo buen lector, que descarta hallarse ante una obra exitosa, al menos desde el punto de vista editorial. Máxime, cuando se acompaña de un mapa regional que ya ha quedado obsoleto. Algunas lecturas previas me recordaron su paciente espera y decidí brindarle su oportunidad.

II.

            Resulta difícil su inclusión en algún género literario. No es una novela, pues la ficción –si la hubiera- no es determinante. No es un libro de narrativa breve, porque las historias mantienen cierto grado de continuidad entre sí. Tampoco es una colección de ensayos porque, si bien existen interpretaciones interesantes propias de ellos, no está ausente el elemento personal y familiar. Podríamos entonces suponer que es un libro de viaje, pero tampoco del estilo de aquellos que se han hecho conocidos a principios del siglo XX.

III.

            Magris toma al Danubio como nervio conductor de su paseo junto a un grupo de amigos y, como tal, comienza en su origen en la Selva Negra alemana, bajando junto a él en una suerte de downstream hacia su desembocadura final en el Mar Negro. Pero ese periplo lo realiza de manera singular: a medida que pasa por cada una de las ciudades a orillas del río, va evocando batallas entre pueblos, figuras de renombre histórico, escritores y filósofos –entre otros-, que se dieron cita en ellas, de manera que la travesía resulta por demás enriquecedora con datos y comentarios sobre hechos y obras.

IV.

            El objeto de este viaje es rescatar del olvido aquella región multiétnica conocida como Mitteleuropa (Europa del Centro-Este), donde el Danubio ha oficiado de médula espinal de pueblos, idiomas y religiones a lo largo de varios siglos. Una región que sobrevivió unida bajo los Habsburgo, dominada por una cultura de base germano – judía, donde los pueblos y sus lenguas convivían en cierto grado de armonía sin perder identidad y que hoy se encuentra dispersa en una multitud de países vecinos que se miran con recelo, si no con abierta animadversión.

V.

            Escrito con una prosa tan preciosa como precisa, el libro abunda en reflexiones, anécdotas y análisis de personas y personajes, que hacen de su lectura un deleite literario. Pero el texto no fluye rápidamente; es necesario tomarse el tiempo para aquilatar su contenido. En suma, una de esas obras para depositar sobre la mesa de luz de la alcoba, e ir desgranando sus páginas noche tras noche, sin prisas ni plazos. Más que interesante.

domingo, 28 de noviembre de 2021

e-book 92. Recuerdos del destierro. La analfabeta, Agota Kristof

Obelisco, 2006

I.

            Una nueva edición bajo otro sello editorial disparó la lectura de este libro, muy breve y conciso, basado en una experiencia personal. En esta oportunidad, la autora realiza un ejercicio de memoria, describiendo en su estilo descarnado y frontal hitos de su pasado en Hungría y su exilio, primero en Austria y luego en Suiza.

II.

            Ordenado en once exiguos capítulos, Kristof narra su feliz infancia de lectora voraz en una aldea húngara, su pasión por contar historias, la llegada de los rusos tras la guerra y su ingreso a un internado; el frío, el hambre y la pobreza; la lucha con la lengua invasora, su fuga clandestina junto a su beba, el trabajo en una fábrica y su decisión de convertirse en escritora.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

III.

             El tinte autobiográfico de la narración no elude, sin embargo, los aspectos políticos y sociales. Así, repasa la grisura extendida durante la dominación soviética –con su obligatoriedad de aprender la lengua rusa, que a nadie le importaba demasiado-, la buena voluntad de austríacos y suizos con los exiliados –cuyas lenguas, alemana y francesa respectivamente, desconocía-, la monotonía de una vida sin perspectivas de mejora y la añoranza de los afectos dejados en el país de origen.

IV.

            Con un estilo minimalista de frases cortas y directas, Kristof también deja lugar para testimoniar su vocación por la escritura desde niña, su férrea decisión de hacerlo en la lengua que fuese, ya sea mediante obras de teatro, guiones para emisoras radiales o simplemente recogiendo sus historias en un cuaderno –que se convertirá con el paso del tiempo en su obra más reconocida-. En suma, una colección de recuerdos de su paso por el destierro.

 

domingo, 21 de noviembre de 2021

Inframundos. Carbón animal, Ana Paula Maia

 

Jus, 2018
I.

            En una de las últimas ferias de editores y librerías de Buenos Aires hallé esta rara avis, una novela breve que ha dado origen a una saga de la misma autora, con base en ésta. Es, por decirlo de alguna manera, su planetesimal; el núcleo primario de gran parte de su obra posterior que fue acreciendo con el tiempo. Escrita en su lengua original un par de años antes de aquella primera que fuera traducida por otro sello editorial, uno de los nombres que aparecen será protagonista en su continuación.

II.

            Los personajes principales de este texto son dos hermanos, Ernesto y Ronivon Wesley, cuyas actividades que les permiten ganar su sustento no son apetecidas. El primero es un bombero habituado a cadáveres chamuscados, o escenas tan grotescas como el rescate de occisos del interior de un automóvil convertido poco menos que en chatarra tras una colisión, con ayuda de una motosierra. Para el segundo, es aún peor. Es el encargado de incinerar cadáveres en un crematorio y, con ayuda de compañeros, convertirlos en polvo moliéndolos, literalmente.

III.

            Las vidas de estos personajes transitan la marginalidad, con estancia en barracones, llenos de hollín y hedores varios, sin familia ni futuro. Maia describe magistralmente el malvivir, la existencia efímera y la desolación, mientras campean los días de cenizas, la negrura fuliginosa y la monotonía que impone la condena a morir sin esperanzas. Para colmo, uno de los más jóvenes, que extrae carbón en las profundidades de una mina, tras una explosión violenta decide abandonar su puesto en aras de algo más productivo y menos riesgoso: faenar reses…

IV.

            Con una prosa concisa, contundente y directa, sin recursos estilísticos ni floreo alguno, Maia compone una realidad abrumadora. Un padre que pierde a su hija debido a una negligencia de un hermano; un hermano que es salvajemente apuñalado en la cárcel y un puñado de personajes secundarios que solo sobreviven, con quienes la historia cobra fuerza narrativa. Es el acontecer de inframundos distintos pero conectados a través del carbón lo que tiene lugar en esta novela.

V.

            En suma, un buen trabajo, recomendable como primera aproximación al universo de la autora, antes de encarar sus títulos más reconocidos.

domingo, 14 de noviembre de 2021

Gente como uno. La belleza de aquellos años, Willa Cather

 

Mardulce, 2021

I.

            Hubo una época que la Gran Guerra iniciada en 1914 vino a concluir. Es la misma de la que hablaba Proust, de los salones de sociedad parisinos, y de una mirada del mundo que compartían los viejos victorianos ingleses, la burguesía de los Imperios Centrales y la clase media progresista americana. Con el tiempo, ese período es revisitado con nostalgia y melancolía por los sobrevivientes del cataclismo bélico y la revolución rusa. En ese sentido, Willa Cather es un modelo señero.

II.

            Esta edición local que consta de siete relatos, es una suerte de conspicua antología de todos sus libros de cuentos, puesto que de ellos toma los más representativos. Como colofón, la casa editora ha dejado la selección de los mismos -en una nueva traducción- a cargo de Maximiliano Tomás, un entendido en sus letras.

III.

            Un par de jóvenes artistas con aspiraciones al éxito, un generoso padre y su familia en el Oeste americano, un puñado de púberes que viven su última noche de vacaciones o el reencuentro de viejos conocidos en el exterior al final de sus días, son algunos de los personajes y situaciones de las que Cather se vale para mostrar cierto desencanto en el acontecer de la posguerra, que no alcanza el resplandor crepuscular dejado por su etapa antecesora.

IV.

            Lo curioso de estos relatos es que aquello que se narra es parte de la vida cotidiana de sus protagonistas, con sus sueños e ilusiones, sus prejuicios, reflexiones y recuerdos. Ellos tienen lugar tanto en un tren como en una granja; en un apartamento en Nueva York como en un hotel en Saboya o un rincón de Nebraska. Es el fiel reflejo de la vida ordinaria de cualquier ser humano, de gente como uno, a quienes el tiempo y la necesidad de sobrevivir van dando cuenta de objetivos, fantasías y anhelos de una vida mejor.

V.

            Con una prosa exquisita y amena, de estilo coloquial y fluido, Cather construye un universo literario a partir de una fina observación de su entorno social y una evocación del pasado inmediato que ya no ha de volver. Si bien la presente edición adolece de una corrección poco cuidada –fruto probable del afán por la aparición del texto-, así como de ciertas licencias en la traducción, esto no es óbice para adentrarse en el conjunto de las letras de su autora. Existe una edición completa de sus cuentos bajo el sello de Alba.


domingo, 7 de noviembre de 2021

e-book 91. Resiliencia. El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, Tatiana Ţîbuleac

 

Impedimenta, 2019

I.

            Propuesto por un taller de lectura compartida no podía eludir el compromiso, a sabiendas de las recomendaciones varias que habían hecho obligatoria mi versión digital. Confieso que me adentré en el universo narrativo de la autora con cierto recelo. Cuando muchas voces ensalzan, mis alarmas se despiertan. No obstante, al poco de andar cayeron mis defensas, así como las del protagonista. Y comencé a disfrutar de un decir nuevo.

II.

            Aleksy es un artista afamado que pasa por una suerte de bloqueo. Su terapeuta le sugiere recordar ese último verano, compartido con su madre hace años, poco antes de que un cáncer cruel acabara con la vida de ella y, en gran medida, con parte de la historia común. Por entonces, ambos se reunieron en la costa de Francia hasta el deceso de aquella. Lo que comienza como una diatriba furiosa sobre el desamor, se desliza hacia un amor prístino e irracional.

III.

             Esta relación materno-filial que la autora nos regala es sui generis. En principio, la fuerza se concentra en la voz narrativa del hijo quien, en primera persona, no deja resquicio posible a la duda sobre su odio, su ira hacia una madre que jamás ha tenido para con él un gesto de afecto. Y a quien hace responsable de la muerte de su querida hermana menor; algo así como el núcleo que sostenía ese delicado equilibrio pseudo-familiar y cuya desaparición desencadena la dispersión de sus miembros.

La versión digital, gentileza de EpubLibre

IV.

            El jovenzuelo Aleksy se ve sometido al designio de una madre que ha arreglado pasar ese verano en un poblado francés cercano al mar, cuando su intención era compartir una temporada de sexo y drogas en Ámsterdam junto a sus amigos. Si ya tenía argumentos más que suficientes para odiarla, esto sólo exacerba su sentir, paliado a medias con la promesa de la compra de un automóvil y la licencia de conducir. A medida que transcurren los días, la interdependencia –cada vez mayor de su madre respecto de él- y el ambiente lacónico y quedo del entorno van mellando la esencia combativa del protagonista, dando lugar a un vínculo más natural y a una emotiva resiliencia entre ellos.

V.

            Con una prosa descarnada y frontal, tan cruel y violenta como el rencor concentrado de su personaje principal, Ţîbuleac compone una historia de una madre que no fue, un hijo despreciado rayano en la locura, una familia que se deshace tras la muerte de una menor y la necesidad de sinceramiento que nace a partir de un accidente, que impone serias limitaciones al protagonista aunque no así a sus afectos. Una novela que maravilla al lector por su contundencia tanto como por su emotividad. Ciento por ciento recomendada para lectores sensibles.